lunes, 6 de agosto de 2012

CURIOSITY

MARS SCIENCIE LABORATORY
LABORATORIO DE CIENCIA MARCIANA
(MSL)

Los que vimos la llegada del hombre a la luna el 20 de julio de 1969 en televisión, supuestamente en vivo, a pesar de lo mal que se vio, quedamos maravillados con los avances de la tecnología. Escapaba entonces a nuestra comprensión la forma en que podían transmitirnos el primer paso del hombre desde la luna, y luego poder ver a los astronautas saltando como canguros en la ingravidez lunar.

Sobra decir que los computadores eran enormes y pesados y solo los tenían las grandes empresas, los celulares no estaban ni en sueños y la internet apenas se estaba desarrollando y estaba lejos de ser la que hoy tenemos. Como dato curioso encontré este simpático dato sobre las computadoras que fueron a bordo del modulo lunar y el módulo de control:

"El procesador del AGC del módulo lunar era de 1 Mhz de frecuencia, 4 KB de RAM y 32 KB de memoria ROM, pesaba unos 22 kilos y cabía en un cubo de aproximadamente 30 cm. de lado, no tenía unidad de disco y costó 150.000 dólares (de 1969).

Un ordenador portátil actual, es de doble o cuádruple núcleo, a 2,8 Ghz de velocidad de reloj y de 2 GB de Ram, un peso de 3 kilos y su precio puede ser de 650 dólares, es decir, es 2.800 veces más rápido, tiene 500.000 veces más de memoria, 16 veces menos peso y es 230 veces más barato que el AGC.

Computador del Apolo XI
El AGC estaba cableado a mano, disponía de un display y un pequeño teclado que permitía introducir las órdenes numéricamente, los programas de control fueron escritos en lenguaje ensamblador.

El Apolo XI utilizó dos computadores AGC muy parecidos, uno instalado en el módulo de alunizaje y otro en el módulo de control (este computador era algo mayor y más pesado) que permaneció en órbita lunar.

Estos primitivos ordenadores debían controlar el vuelo, los acoplamientos de los módulos y realizar los cálculos necesarios para hacer alunizar el Eagle en un tiempo mínimo, ya que el módulo lunar tenía combustible suficiente solo para un alunizaje, y funcionó correctamente aunque Armstrong tuvo que tomar el mando manualmente (cuando solo quedaban 30 segundos de combustible) porque la zona elegida por el AGC era de rocas.
Pero fueron, alunizaron y volvieron sanos y salvos, gracias a un ordenador que hoy, nos hace sonreír". Ver el enlace de estos datos AQUÍ

En esa época, la televisión era de bulbos y en blanco y negro. La verdad estábamos en la prehistoria de la tecnología.

Cito esto para refrescar nuestra memoria y compararlo con el vertiginoso avance de la ciencia y la tecnología. Hoy 6 de agosto de 2012 pude ver a través de la red y en el canal ustream de la NASA los pormenores de la misión Curiosity. Unas imágenes de alta definición impecables al igual que un audio excelente. Y ni que hablar de ese fantástico ingenio, el robot o astromóvil para la exploración marciana, equipado con sofisticados instrumentos para escrutar los misterios de marte.

No voy a enumerar los objetivos de la misión pues ese tema lo manejan páginas especializadas que se pueden consultar fácilmente, pero si quiero compartir un video que edité para no olvidar esta misión, que a mi parecer marca un hito en la historia de la exploración espacial.

Fue emocionante seguir la emisión en vivo de este evento, sobre todo los estresantes siete minutos de silencio antes de saber si curiosity había tenido o no éxito. Un hecho para recordar, sobre todo por los importantes datos que obtendrán al final de los dos años de exploración marciana que tiene programado Curiosity.


Emisión en vivo desde la base de operaciones de Curiosity



Live Video app for Facebook by Ustream
ESTA SI ES UNA CURIOSIDAD


El frasco de Dare mighty things
Durante la emisión en vivo y cuando Curiosity entró en la zona de los siete minutos de terror al ingresar a la atmósfera marciana,  toda la operación pasó a modo automático, es decir nadie tenía posibilidad de cambiar ningún parámetro, era unos minutos en lo que todo salía bien o se iba al traste. Debieron ser una eternidad esos minutos para todos los integrantes en el Centro de control de vuelos de la NASA en Pasadena, nerviosos guardaron silencio mientras solo uno de ellos les leía datos desde una pantalla.

Una mujer que hacía las veces de presentadora les entregó un frasco grande en el que se veían lo que parecían ser pequeñas pastillas de chocolate de colores y que ahora me entero que era maní salado, según lo dijo en rueda de prensa Brian Portock, gerente de la NASA. Dijo que era una tradición que llevaba unos cuarenta años.  Lo curioso era la etiqueta que alcancé a ver y a fotografiar y que decía "Dare mighty things" "Atreverse a cosas poderosas".

Busqué esa frase para descifrar que encerraba ese extraño rito en el que todos se pasaban el frasco y comían de su contenido, entonces supe que fue Theodore Roosevelt vigésimo sexto presidente de Estados Unidos y premio nobel de la paz en 1906 quien la dijo un discurso en la universidad de La Sorbona en París el 23 de abril de 1910: "El hombre en la arena, la ciudadanía en una república", es ahí donde está esa frase  "Dare might things", "Atreverse a cosas poderosas". Se reforzaron entonces los responsables de la misión espacial a marte con esa reconfortante frase. Muy curiosity.