sábado, 12 de enero de 2013

LAS COSAS QUE SE VAN

Desde hace algún tiempo he estado recordando muchas cosas que nos han acompañado en nuestra vida y que poco a poco se han ido o están por irse. Están en la lista de mis retazos de la vida la máquina de escribir eliminada totalmente por la impresora, la máquina de moler desterrada por el procesador de cocina. La radiola y los discos de acetato destronados al comienzo por los casetes, los cd, los dvd y ahora por las usb.

Los bombillos de filamento están en proceso de desaparecer remplazados por los ahorradores, la antigua máquina de afeitar fue superada por la moderna de tres cuchillas y la eléctrica, los libros ahora competidos por los ebook, la chocolatera en vías de extinción. El reloj de cuerda remplazado totalmente por el de cuarzo. Los teléfonos fijos son candidatos a pasar a ser objetos de museo. El televisor en blanco y negro que nos maravilló en su momento cedió al de color, luego a los de plasma y leds.

Ni que decir de esos objetos ahora exóticos y desconocidos para la gente joven, quien ahora podría imaginar que en los años cincuentas en casa que se respetara no faltaba la escupidera, una pequeña vasija de metal loceado que se colocaba en la sala al lado del mueble en que se sentara algún caballero que fumara tabaco, era de muy buen gusto escupir en ellas, ahora se me ocurre que no sería tan placentero tener que lavarlos al final de la visita, uggg.

El aguamanil era un mueble de madera con un hueco en el centro en el que se colocaba una pequeña ponchera con agua para lavarse las manos y la cara, era que entonces no había llegado el lavamanos actual.

Aunque a muchos les parezca increíble y hasta fastidioso hubo hace un tiempo no muy lejano la costumbre de cortar tiras de papel periódico que se colocaban en el baño para la operación limpieza.
Las toallas íntimas para las damas no eran tan íntimas pues venían en enormes cajas de cartón, eran unas almohadillas muy grandes. Los colchones eran de paja, duros y pesados. Los closets no se veían ni en fotos y el escaparate era rey.

En estos días he estado releyendo la tercera ola de Alvin Toffler y seguramente esto me impulsó a escribir sobre las cosas que se van, Toffler publicó el libro en 1979 y toca acertadamente el asunto de manera premonitoria.

Encontré un excelente artículo en la página en facebook del comunicador y locutor Armando Plata Camacho, precisa para complementar el tema de las cosas que se van.


NUEVE COSAS QUE SE VAN A ACABAR, QUERÁMOSLO O NO

Las nueve cosas que desaparecerán durante el curso de nuestra vida.

Estos cambios serán buenos o malos dependiendo en parte de cómo nos adaptaremos a ellos. Pero, independientemente de que estemos o no listos para asumirlos, esta es una realidad innegable.

1.    La Oficina de Correos.

Prepárense para imaginarse viviendo en un mundo en donde no exista una oficina de correos. Los correos de todos los países están sufriendo profundos problemas financieros que probablemente no puedan ser sostenidos a largo plazo. Los correos electrónicos, Federal Express , el UPS y otros servicios similares casi han acabado con el ingreso mínimo necesario para mantener las oficinas de correos con vida. En la actualidad, la mayor parte de la correspondencia diaria que nos trae el cartero está integrada por cartas de propaganda (correo basura) y facturas a pagar.

2.    El Cheque.

De hecho, en Gran Bretaña ya están sentando las bases para acabar con los cheques en el año 2018. El procesamiento de los cheques cuesta miles de millones de dólares al sistema financiero. Las tarjetas plásticas de crédito/débito, al igual que las transacciones en-línea causarán la eventual desaparición del cheque. Esto también tiene relación directa con la muerte de la oficina de correos. Si ustedes dejaran de pagar sus facturas por correo y dejaran de recibirlas por ese medio, no les quede la menor duda de que la oficina de correos iría a la quiebra.

3.    Los Diarios.

Las nuevas generaciones simplemente han dejado de leer los diarios. Ciertamente, ellos ya no se suscriben a la edición impresa de los diarios. Esta costumbre desaparecerá al igual que desparecieron el lechero a domicilio y el hombre que buscaba tu ropa sucia para llevarla a la lavandería. Y si planean dedicarse a leer los diarios en-línea, prepárense a pagar por ello. El incremento de dispositivos móviles de Internet y de lecturas electrónicas ha hecho que todos los editores de periódicos y revistas formen una alianza y se reúnan con Apple, Amazon, y las compañías de teléfono celular más importantes, a fin de desarrollar un modelo para los servicios de suscripción pagados.

4.    Los Libros.

Ustedes dirán que nunca abandonarán la versión física de un libro que pueden tomar en sus manos y disfrutarlo mientras cambian las páginas. Yo dije lo mismo cuando me dijeron que descargue música de iTunes pues me negaba a abandonar mis CDs! Pero rápidamente tuve que cambiar de idea cuando descubrí que podía conseguir discos a mitad de precio y sin salir de casa para obtener lo último en música.

Lo mismo ocurrirá con los libros. Actualmente, ustedes pueden navegar por una librería en-línea, e incluso leer un capítulo del libro que les guste antes de comprarlo. Y el precio a pagar será menos de la mitad del precio que pagarían por un libro real.
 Y piensen en la conveniencia! Una vez que comiencen a mover sus dedos sobre una pantalla en vez de sobre un libro, se darán cuenta que se meterán de pleno en la historia y no podrán esperar para saber qué sucede a continuación… y entonces se olvidarán que están sosteniendo en sus manos un aparato electrónico en vez de un libro. .. Aunque… sí, no es lo mismo leer un libro moviendo los dedos sobre una pantalla, que sentir la textura del papel y percibir el olor del mismo….

5.    El Teléfono Convencional .

A menos que tengan una familia numerosa y hagan una gran cantidad de llamadas, ustedes ya no necesitan un teléfono convencional. La mayoría de las personas simplemente mantienen el teléfono convencional porque siempre lo han tenido, pero deben tener en cuenta que están pagando un precio doble por un servicio que ahora es extra. Todas las empresas de telefonía celular le permitirán llamar a los clientes usando el mismo proveedor de su teléfono celular, sin cargos por minuto.

6. La Música.

Esta es la parte más triste de esta historia de cambios! La industria de la música está sufriendo una muerte lenta. No sólo debido a las descargas ilegales desde la computadora, sino también a la falta de música nueva e innovadora que pueda llegar a la gente que quiera escucharla. La "música " de hoy no tiene la armonía, la melodía, la orquestación, la letra, el romanticismo de la música de antes. Uno de los problemas para esto ha sido la codicia y la corrupción.

Los sellos discográficos y los conglomerados de radio están simplemente auto-destruyéndose. La “música de catálogo” representa más del 40% de la música comprada en la actualidad, lo cual significa música tradicional con la cual el público está familiarizado, así como también artistas de mayor edad que ya han sido consagrados. Esto también es válido en el circuito de conciertos en vivo. Para explorar este tema fascinante e inquietante, consulten el libro, Apetito por la Auto-Destrucción ("Appetite for Self-Destruction"), escrito por Steve Knopper, y el video documental titulado Antes de que la Música Muera (“Before the Music Dies")

7.Televisión.

Las ganancias que recibían las redes de televisión se han reducido dramáticamente, y no únicamente debido a la crisis económica. La gente está viendo programas de televisión y películas en sus computadoras. Y además, están divirtiéndose con juegos computarizados y haciendo un montón de otras cosas que ahora ocupan el tiempo que antes lo pasaban frente al televisor. Los programas que se pasan en horarios de máxima audiencia han degenerado tanto que han descendido más allá del denominador común más bajo.

Los precios que cobran las compañías de cable están por las nubes y los anuncios salen cada 4 minutos y 30 segundos. Yo digo “hasta nunca” a la mayoría de estos programas y compañías de cable! Es hora que las compañías de cable dejen de convertir nuestras vidas en una tortura. Dejen que la gente elija lo que quiere ver… ya sea en-línea y/o a través de Netflix.

8. Las “Cosas” que Ustedes Poseen.

La mayoría de las cosas que poseemos o solíamos poseer son todavía parte de nuestras vidas, pero en realidad podríamos no poseerlas en el futuro. Por ahora, estas cosas podrían estar simplemente “residiendo en la nube". En la actualidad, sus computadoras tienen un disco duro y ustedes pueden guardar ahí fotos, música, películas y documentos. Su software está en un CD o en un DVD, y ustedes siempre podrán volver a instalarlo si eso es necesario. Pero todo eso está cambiando. Apple, Microsoft y Google están en el proceso de completar sus últimos "servicios en la nube." Esto significa que cuando se encienda una computadora, la Internet se integrará al sistema operativo.

 De tal manera que Windows, Google y el sistema operativo MAC estarán ligados directamente a la Internet. Cuando ustedes hagan clic en un icono, se abrirá algo en la nube de la Internet. Cuando ustedes guarden algo, ese algo se guardará en la nube. Y ustedes probablemente tendrán que pagar mensualmente una cuota de suscripción al proveedor de la “nube”. En ese mundo virtual, ustedes podrán acceder a su música, sus libros, o sus cosas favoritas ya sea desde su computadora portátil (laptop) o desde cualquier otro dispositivo portátil. Esa es la buena noticia. Pero, ¿serán ustedes los dueños reales de cualquiera de estas "cosas", o todas estas cosas podrán desaparecer en cualquier momento con un gran "PUUF?" ¿Serán casi todas las cosas en nuestras vidas desechables y arbitrarias? No te dan ganas de correr al armario y sacar ese álbum de fotos, o tomar un libro de la estantería, o abrir una caja de CDs y sacar el disco que te gusta?

9. La Privacidad.

Si alguna vez existió un concepto que podemos mirar retroactivamente con nostalgia, ese concepto sería la privacidad. Un concepto que ha desaparecido. Un concepto que de todas maneras desapareció hace mucho tiempo. Hay cámaras en la calle, en la mayoría de los edificios, e incluso incorporadas en sus computadoras y en su teléfonos celulares. Por consiguiente, pueden estar seguros que "Ellos" saben quiénes son ustedes y en dónde se encuentran, saben hasta las coordenadas GPS, y pueden ver totalmente la calle en la que viven a través de Google. Si ustedes compran algo, sus gustos son colocados en un trillón de perfiles, y los anuncios de “ellos” cambian para reflejar esos gustos. Además "ellos" tratarán de convencerles, una y otra vez, para que compren alguna otra cosa.

Lo único que nos quedará sin que “ellos” hagan ningún cambio será nuestros “Recuerdos”… pero ojalá que el Alzheimer no nos despoje también de ellos.

Aquí un buen ejemplo de como los productos se fabrican para que duren poco y los tengamos que remplazar por versiones nuevas.