jueves, 2 de mayo de 2013

VIAJE A MARTE


PASAJE DE IDA

Reflexiones sobre un viaje sin regreso
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Definitivamente a nuestra generación le ha correspondido vivir en una época llena de hechos sorprendentes. Los adelantos gigantescos de la tecnología nos dejan pasmados, y no bien descubren un nuevo “gadget”  este queda obsoleto en cuestión de meses ante la superación o el invento de un nuevo juguetico tecnológico.

De eso habrá mucho que hablar en otra ocasión porque ahora quiero centrarme en el increíble proyecto de enviar una avanzada de personas para colonizar al planeta Marte en el año 2023, esto en tiempos reales es mañana.

Juan Jacobo Yarce
Más asombroso es que ya, a la fecha, se han alistado más de 20.000 voluntarios  alrededor del mundo, entre ellos el Colombiano nacido en Medellín y residente en New Jersey Juan JacoboYarce de 27 años que sabe muy bien a que se enfrenta y dijo: "Demasiadas cosas pueden pasar en un segmento corto. Falla de equipos, mala compañía, depresión, fatiga física y  mental. Ansiedad y radiación por mencionar solo algunas. Pero lo importante serán las ganancias que recibirá la raza humana".

Requisitos generales:

Los astronautas deben tener varios atributos principales: la estabilidad emocional y psicológica, la formación personal a la hora de enfrentarse a diversas situaciones, la motivación y la capacidad de auto-reflexión. Y deben ser inteligentes, creativos, psicológicamente estables y físicamente sanos.

Requisitos médicos/fisiológicos de los futuros astronautas:

En general, en cuanto a los aspectos médicos y fisiológicos, los aspirantes deberán estar libres de cualquier enfermedad, cualquier dependencia a drogas, alcohol o tabaco; deben tener el rango normal de movilidad y funcionalidad en todas las articulaciones y una agudeza visual en ambos ojos del 100%, ya sea corregido con lentes o con lentillas; no pueden tener trastorno psiquiátrico alguno y deben poseer una condición física adecuada; la presión arterial no puede exceder de 14/9 y la altura debe estar entre 1’57 y 1’90cm.

Formulario de inscripción
El último día para apuntarse como candidato a astronauta del proyecto en la dirección web: https://apply.mars-one.com/, es el 31 de agosto de 2013. El costo de la inscripción varía según el país.
Por ejemplo en Estados unidos hay que cubrir la suma de US$ 38, y en países menos pudientes USD: 5, ese pago otorga el derecho de enviar un video y un texto describiendo al aspirante y sus cualidades para verse interesante y aspirar a ser elegido para el programa espacial. No se necesitan conocimientos muy especiales pues esos los enseñarán en el trayecto entre su elección y el día del lanzamiento en el 2022.
Todo está fríamente calculado.

 El costo aproximado de la misión para enviar los cuatro primeros voluntarios a Marte en el 2022 es de US$: 6.000 millones y será en parte cubierto con la venta de los derechos de televisión para emitir desde el  planeta rojo un reality show.

Luego después del primer vuelo cada dos años se enviarán otros cuatro voluntarios y así sucesivamente hasta ajustar veinte. La primera ronda de selección será en julio de 2013.

PLAN

El plan de la misión es el siguiente:

2013: Los primeros 40 astronautas serán seleccionados y una réplica del establecimiento será construido para entrenamiento.
2014: El primer satélite de comunicación será producido.
2016: Una misión de aprovisionamiento será lanzada con 2.5 toneladas de comida en un SpaceX Dragon modificado.
2018: Un vehículo de exploración similar al rover usado en la luna será lanzado para elegir la localidad de la colonia.
2021: Se enviarán seis Dragons adicionales y otro rover junto a dos unidades habitables, dos unidades de soporte vital y dos unidades aprovisionadoras.
2022: Un Falcon Heavy de SpaceX será lanzado con el primer grupo de 4 colonizadores.
2023: Los primeros colonizadores llegarán a Marte.
2025: Un segundo grupo de cuatro colonizadores llegará.
2033: La colonia llegará a los 20 habitantes.

COMIENZAN LAS INCÓGNITAS

Estas apreciaciones están basadas solo en el sentido común y no creo que estén muy alejadas de la realidad del asunto.

Si el lanzamiento está programado para el 2022 quiere decir que desde el momento en que escribo esto a esa fecha solo hay nueve años, eso es casi nada.

No se conoce que se haya realizado ningún envío experimental de simios o canes para asegurar que las altas  radiaciones a las que se verán expuestos los colonos no sean mortales ni afecten gravemente su salud.

El ensamble de las unidades de alojamiento de seguro tomaría mucho tiempo y suena ilógico por no decir irresponsable pretender que cuatro personas agotadas por tan largo viaje logren habilitar un habitáculo en medio de tan precarias condiciones vistiendo un incómodo traje espacial que les restaría movimiento normal.

La expectativa de supervivencia es tan lamentables condiciones sin duda sería 0.

Y todo eso lo digo asumiendo que los improvisados astronautas lleguen con vida al planeta rojo y su nave espacial no se convirtiera en la tumba más lejana de la tierra.

DISTANCIA ENTRE LA TIERRA Y MARTE.

Esta distancia es relativa y depende de la posición en que esté el planeta Marte en su viaje orbital. Cuando Marte se halla en su punto más cercano (Oposición) estará a 59 millones de kilómetros de la tierra, esto ocurre cada dos años, por eso solo se podría ir o venir a o desde Marte aprovechando esto en ciclos de dos años.

Cuando está en conjunción con la tierra nos separarán 102 millones de kilómetros. Obviamente esto es tenido en cuenta para enviar los satélites y las misiones a Marte solo en épocas de mayor acercamiento al menos hasta que se descubra un sistema de propulsión y energía muy superior al actual.

Todos los datos sobre Marte son de fácil consulta en la red, pueden ver detalles de su tamaño, temperatura, gravedad, etc. Es uno de los planetas más estudiados por medio de sondas espaciales y ahora mismo gracias al robot curiosity que lo recorre enviando importantes datos.

Todo eso es muy bonito y exacto, igualmente sabemos que el viaje tarda unos ocho meses y medio. Lo que sorprende es que de la noche a la mañana haya surgido una misión de tal envergadura y a tan corto plazo.
Algo muy parecido ocurrió con el primer vuelo tripulado a la luna, el Apolo XI, que tanto nos emocionó en ese entonces pero que ahora nos llena de dudas.

La duda la surge en el video: “Algo raro sucedíó en el viaje a la luna” (A Funny Thing Happened on the Way to the Moon), documental del científico y cineasta Bart Winfield Sibrel, quien plantea varias razones poderosas para dudar de la veracidad del viaje a nuestro satélite natural. La explicación de la función que cumple el cinturón de Van Hallen atrapando los mortales rayos cósmicos que nos dispara el sol constantemente es un punto fuerte. Este cinturón fue descubierto en 1958 por James Van Hallen gracias al satélite Explorer 1. El cinturón de Van Hallen se encuentra a una altura que va desde los 1.000 hasta los 5.000 kilómetros de la tierra, variando a más o menos según la actividad solar.

El Hombre No fue a la Luna (Nuevas Pruebas)


Los detractores de Sibrel alegan que el peligro de las radiaciones se limita al tránsito dentro de la zona del cinturón, que según ellos las naves espaciales la sobrepasan en un tiempo tan breve que no alcanzan a afectar a los astronautas.

De nuevo el sentido común se alerta. Si esas radiaciones cósmicas y solares son tan poderosas que hacen brillar los campos magnéticos formando las auroras boreales, como puede asegurarse que más allá del cinturón de Van Hallen y ya sin su protección puedan salir inermes los seres vivos. Ocho meses y medio de viaje, expuestos a esas peligrosas partículas y otro indeterminado tiempo sobre la superficie marciana que no tiene, que yo se sepa, un escudo de protección como la tierra no auguran un viaje y una estada segura.

Tampoco parece que ninguna nave espacial posea una protección contra esas radiaciones, de momento el material ideal para bloquearlas es el plomo, demasiado pesado para incorporarlo a las naves interplanetarias.

Si fuera verdad que nunca el hombre estuvo en la luna, mucho menos se podría pretender la posibilidad de ir a Marte, o al menos todavía no.

Sobre esto de nuevo los defensores del viaje a la luna salen a la defensa asegurando que la delgada estructura de aluminio de las cápsulas y sus vidrios ofrecen seguridad suficiente.

Una cosa es enviar con éxito sondas espaciales con instrumentos y robots y otra muy distinta es enviar hombres a otros planetas.

Apelando al sentido común, mientras no se resuelva el asunto del traspaso seguro del cinturón de Van Hallen  y la neutralización de la radiación en el trayecto del viaje y la estadía en Marte, no serán posibles estos viajes tripulados y mucho menos la colonización de Marte.

LA FINANCIACIÓN.

Este es otro reto al que se enfrentará esta empresa, ¿será que encuentran inversionistas que arriesguen tanto dinero para presentar un Reallity Show?. Con una fecha tan cercana para iniciar esa expedición podemos sentarnos y esperar en que para esto. ¿Interesante?, si y mucho, ¿posible?, quién sabe.

Esto aquí expresado no será la verdad absoluta, solo son dudas en espera de alguna aclaración.

Bueno es mencionar que este proyecto no lo desarrolló la Nasa, es obra de una compañía Neerlandesa fundada por Bas Lansdorp. El día exacto del lanzamiento ya lo tienen fijado, 14 de septiembre de 2022.