lunes, 26 de mayo de 2014

VUELO 730

A veces los cuentos pueden parecerse a la realidad o viceversa, al menos en este caso es así. Ahora publicando esta primera parte me veré obligado a terminar este cuento que ni aún yo sé como terminará.

Primera parte.


Huang recibió el regaño de su madre a regañadientes, que de malo tenía correr por el corredor del avión, era más aburrido quedarse sentado por horas en una silla, y ahora tenía que resignarse a terminar el viaje amarrado a ella.

En la silla que estaba atrás de Huang una pareja miraba las fotos de su paseo de luna de miel en una tableta mientras reían recordando esos momentos felices. El cupo de la nave estaba casi completo, 239 personas iban a lo largo de los más de 67 metros del tubo del avión.

A través de la ventanilla Tom Lewis miraba la turbina derecha de la nave para calmar sus nervios, a pesar de que viajaba con frecuencia por ser analista de nuevas tecnologías no terminaba de acostumbrarse y se llenaba de pánico desde que entraba a la nave, como no conseguía calmarse sacó su billetera y comenzó a ver la foto de su pequeña hija, eso sí funcionó pues solo recordarla le sacaba una amplia sonrisa.

En la cabina la cosa no estaba bien, los pilotos e ingenieros luchaban para que la computadora de abordo se reiniciara correctamente, el piloto automático extrañamente no se desactivaba y volaban sin control hacia el noreste cosa que los sacaba de su ruta original.

El copiloto trataba infructuosamente de comunicarse con la torre de control pero la radio tampoco funcionaba, solo el ruido de la estática se escuchaba en sus audífonos.

 A muchos kilómetros un grupo de científicos y militares trataban de resolver un problema mucho mayor, un virus letal que se había creado en un laboratorio de alto nivel había sido embarcado por error en el vuelo comercial 730. Lo peor era que los acomodadores de equipaje que habían manipulado el embarque habían caído enfermos y murieron en el hospital al que fueron trasladados.

No se descartaba que el mal manejo del empaque del virus habría generado algún escape, máxime cuando esos empleados estaban siendo investigados por posible hurto de menaje. Si la cosa era así estaban ante una situación muy grave y mientras encontraban la confirmación de la infección no podían permitir que ese avión llegara a su destino.

Algunos pasajeros comenzaron a inquietarse al percibir el nerviosismo y el cuchicheo de las auxiliares de vuelo e igual siendo viajeros habituales de esa ruta notaron que el paisaje era muy diferente al que conocían. Uno de ellos se atrevió a preguntarle a una de ellas: - Señorita, ¿Todo anda bien?

Segunda parte.

En la lejana base de operaciones la tensión subía a medida que el doctor Robert Winterhouse revelaba los terribles efectos del virus experimental M4-BDBV:
- Señores, nunca antes habíamos tenido algo así, este virus es una mutación que hemos desarrollado con carácter experimental a partir del virus del ébola, el virus original tiene una tasa de mortalidad del 90%, mientras que en el nuevo es del 100%, ha sido un terrible error transportarlo a través de un aeropuerto civil.

El coronel Smith levanta una mano para hacer una pregunta, mientras con la otra se seca el copioso sudor que corre por su rostro:

- Doctor, quisiera saber cómo se propaga este virus…
- Coronel, esa es una buena pregunta, ya estaba por mencionar ese asunto, el ébola conocido se propaga persona a persona por estrecho contacto con sangre, secreciones o líquidos corporales de animales o personas infectadas, este en cambio es más agresivo y llega a contagiarse por la vía aérea, como la gripe.

- Doctor, ¿Existe alguna vacuna?, pregunta otro de los asistentes a la reunión.
- Lamentablemente ninguna todavía.

El salón se llenó con el murmullo de los asistentes, que aterrorizados intercambian comentarios.

- Silencio por favor, debemos centrarnos ahora en las medidas que tendremos que tomar cuanto antes replicó Martin. El presidente del país de la nave implicada en este caso ya fue informado a través de la vía diplomática y está dispuesto a aceptar y colaborar con las decisiones que aquí tomemos, este es un asunto más que de seguridad nacional, de seguridad global, mientras tanto la Noval está a cargo del vuelo. No sobra decir que todo lo que aquí se diga o haga es secreto de estado.

Los operadores del radar de Duon Paing están confundidos pues repentinamente perdieron la ubicación del vuelo 730 a sus dos horas de vuelo, sin motivo aparente, simplemente el pequeño punto blanco ya no estaba en los monitores. Los operadores de radio igualmente luchaban por establecer contacto con la tripulación sin ningún resultado,

La reunión de emergencia proseguía y Jean Martin, director de la agencia central, comentaba que el presidente les había dado carta blanca para resolver el incidente.

-Doctor Winterhouse, agradecemos su presencia, ¿En su opinión los pasajeros del avión pueden estar infectados?
- Sin duda, respondió el científico.

Martin retomó la palabra, mientras todos lo miraban expectantes.
- Señores, mientras sepamos que hacer finalmente no nos queda más que impedir que el avión toque tierra. Noval está a cargo de eso y lo mantendrá volando con el control automático al igual que bloqueando su sistema de comunicaciones gracias al uso de un satélite dedicado.

Jeison Charr, director de la confederación universal de empresas de aviación intervino:
Coronel  Smith, ¿Han considerado la posibilidad de derribar la nave?

- Si ingeniero, contestó este, para rematar diciendo: - Ese será nuestro último recurso.


Tercera parte.

En la cabina la tripulación luchaba sin éxito para recuperar el mando del avión, pero los comandos manuales, el radar y las comunicaciones estaban fuera de control, a pesar de eso la nave volaba con gran suavidad, como si de alguna forma estuviera siendo dirigida con algún sistema remoto que no conocían y que los llevaba a lo que parecía ser un punto remoto del océano.

Los aeropuertos de salida y llegada del vuelo 730 eran un manicomio, los familiares y allegados de los pasajeros reclamaban una explicación, pues el atraso del aterrizaje de la nave era inquietante. Los directivos de la empresa aérea les prometían que pronto darían un comunicado. Todos presagiaban lo peor…

Base de operaciones  aéreas.

Jean Martin le comunica a los asistentes de la reunión de emergencia que los presidentes  de los países involucrados en el incidente ordenaban que por ningún motivo se derribara la nave.

- ¿Entonces qué es lo que debemos hacer?, preguntó Paul Curtis, comandante de la fuerza aérea.

- El plan es dirigir el avión hacia la isla Dago Gracia donde la federación tiene una base aérea, es un lugar bastante inaccesible y de alta seguridad, allí todos los pasajeros y la tripulación serán confinados en un hangar donde quedarán incomunicados hasta nueva orden.


¿Por cuánto tiempo?, preguntó el coronel Smith.

- Depende de que  haya o no infección, de no haberla sería cuestión de uno a dos meses.

- ¿Y si hay infección?, replicó Smith.

- En ese caso estarán allí para siempre.


EL NUDO COMIENZA A DESATARSE

Lejos de allí, a una mansión situada en las afueras de Ginebra, una a una comienzan a llegar grandes limosinas escoltadas por grupos de seguridad. De la última en llegar desciende un anciano de cabello blanco y traje negro, debe ser muy importante pues todos los asistentes salen al porche y se sitúan a lado y lado de la entrada formando una calle de honor.

El hombre entra en silencio obviando saludos protocolarios, y tras él, en fila india, ingresan todos los del Grupo.

El anciano es el primero en tomar su lugar, y luego todos toman asiento en sus respectivos puestos. El sitio es un salón en forma de herradura coronado por una cúpula de la que pende una gran araña de relucientes cristales de Murano.

Con el viejo, el grupo es de quince hombres,oriundos de las 7 montañas del planeta. Ellos son los que manejan este mundo desde la sombra, los que deciden el acontecer del hombre, émulos de los dioses de la mitología griega.

El silencio se rompe cuando el anciano dice:

- Señores, el asunto que nos reúne es delicado y por ello hoy tendremos que tomar una crucial decisión que cambiará el rumbo de la historia dramáticamente. Bien sabemos que nuestro plan anterior fracasó debido a la intromisión de un laboratorista que con su acción bloqueó la propagación de virus H1N1. Pero eso no será óbice para que lo planeado no se cumpla, este planeta está sobrepoblado y esto pone en riesgo nuestra supremacía.

El doctor Yushiro nos ha entregado ahora la alternativa de oro, una variante del virus del  ébola. El problema es que alguien se infiltró y advirtió del envío de las cepas en el vuelo 730, nuestros agentes hicieron un continuo seguimiento y lograron el control del vuelo para conducirlo al sitio alternativo de nuestro plan B.

- La mala noticia es que luego del arribo del vuelo 730 a nuestro lugar elegido la letal carga fue transferida a un pequeño jet para llevarla al destino final, pero fue detectado por un satélite que no conocíamos y fue derribado cuando volaba sobre una zona boscosa entre Liberia y Guinea, así es que el asunto ha quedado fuera de nuestras manos.

Aquí no hay nada que tratar diferente a las acciones que hemos de tomar ante esta contingencia. De propagarse el virus de alguna forma, que es lo más probable, hay que distribuir las vacunas a nuestros aliados, ellos decidirán, como ya está acordado, a cuantos y a quienes, habrán de proteger para su fuerza laboral y de defensa.

Como no hay mal que por ben no venga, tal vez será esta la ocasión para equilibrar las cargas y comenzar esa nueva era que soñamos, la del gobierno universal.

Vayan pues y apresuren el plan, Aún sin saber que lo que presagiamos se haga realidad o no, infundan el pánico, a través de todos los medios posibles y de los agentes infiltrados en la sociedad de las naciones. Como el riesgo del nuevo virus está clasificado en el nivel BSL-4 los tendremos a nuestros pies, pues somos los únicos que tenemos la solución a sus problemas.


Cuarta parte

Los pasajeros fueron confinados en tres hangares guiados por hombres con trajes de protección que los hacían ver como astronautas. Como el pequeño Huang estaba presentando vómito y su madre mostraba una irritación en la piel fueron separados del grupo y trasladados  a la enfermería. Todos estaban aterrados y confundidos, no les habían dado ninguna explicación satisfactoria y comenzaban a sentirse en peligro. Sus teléfonos y equipajes fueron confiscados, según ellos, por seguridad.

A la base de operaciones comenzaron a llegar informes inquietantes, Al parecer unos niños de Boké, en Guinea, habían encontrado el contenedor en una zona boscosa y lo habían llevado a su casa, pocos días después los habitantes del caserío habían comenzado a sufrir fiebres y vómito por lo que inicialmente se pensó que era un brote de fiebre amarilla, cosa que luego se descartó al ver otros síntomas no presentes en la malaria.

El doctor Winterhose intervino entonces para puntualizar la situación:

- Señores, casi sin lugar a equivocarme, lo que vemos en Guinea es un brote de ébola. Los síntomas lo indican claramente.

- Doctor Winterhose, ¿Pero como se explica esa propagación tan rápida si esta infección solo se contrae por medio de fluidos corporales?, preguntó el coronel Smith.

Esa es la mala noticia coronel, dijo Winterhose, y luego prosiguió: Recuerden que la nueva sepa del virus M4-BDBV ha sido mutada y ahora puede propagarse por vía aérea, igualmente este virus se hace cada vez más resistente y por ende fuera de control. Toda la acción debe centrase en aislar esa región inmediatamente.

El director Matin interviene para notificarles que ya el gobierno había encargado 200.00 trajes de seguridad para proteger a la élite del país, mientras se termina de desarrollar la vacuna específica, y agrega:
.
- Es un suceso desafortunado este que vivimos, se suponía que la liberación del virus solo se haría cuando la tuviéramos lista.

¿Y ahora que pasará con los pasajeros del vuelo 730?, pregunta Smith.
- Ese asunto ya está decidido, el coronel Curtis se encargará de ello con la mayor discreción.