martes, 30 de diciembre de 2014

CINCO PA LAS DOCE

FELIZ AÑO.


Esto del año nuevo es algo muy raro que aún no puedo entender. Desde minutos antes de que el reloj marque las doce de la noche la gente se va alborotando como si algo muy extraordinario fuera a pasar, los corazones se aceleran y algunos dan rienda suelta a sus agüeros, como comerse una a una doce uvas, caminar en piyama por el vecindario cargando una maleta de viaje, meter bajo la cama un huevo en un vaso de agua o tomar aguardiente a lo loco, como si fueran a cerrar la fábrica de licores.

Otros suben a su auto y corren a casa para abrazar a su mamá, pero justo cuando faltan "cinco pa las doce", aún sabiendo que para llegar les tomará por lo menos treinta minutos.

Lo que todos, o casi todos ignoran es que para el cosmos el año nuevo no existe y que para los hombres solo marca un punto de referencia en su existencia: Un año menos de vida, algo poco alentador como para celebrarlo.

Lo que celebramos en la cultura occidental todos los treinta y uno de diciembre no coincide con la fecha de muchas celebraciones de año nuevo en otras, en las que a veces ni lo celebran, solo lo marcan en su calendario.

EL AÑO NUEVO EN OTRAS CULTURAS

La India. La diversidad cultural de la India es extremadamente variada, incluso cuando se trata de los calendarios. Hasta 1957, cuando el Gobierno decidió poner fin a esta colosal confusión, se utilizaban unos 30 calendarios diferentes que marcaban las fechas de varias fiestas religiosas entre hindúes, budistas y jainistas. En la actualidad, el día nacional del Año Nuevo hindú, el Varsha Pratipada, se celebra el 22 de marzo, según el calendario nacional de la India. Varsha Pratipada es el primer día de Chaitra, el primer mes del año lunar hindú.

Arabia Saudita. La Policía religiosa de Arabia Saudita, comúnmente llamada Al-Mutawa, ha prohibido celebrar el Año Nuevo tanto a sus ciudadanos, como a los extranjeros residentes en el país. Esta orden fue emitida de acuerdo con la fatua (un pronunciamiento legal islámico) emitida por el Consejo Supremo de los Ulemas: los predicadores musulmanes. La razón de la restricción de la celebración de una de las fiestas más populares del mundo es que los mahometanos en esta monarquía absoluta deben seguir adheridos al calendario lunar y no al gregoriano.

Irán. Aquí no se siente el olor del Año Nuevo. El país vive según su propio calendario. El Año Nuevo persa comienza con el día de Noruz, el primer día de la primavera, que corresponde al final de marzo, según el calendario gregoriano. Noruz se festeja también en otros territorios que recibieron la influencia de la cultura persa, como Azerbaiyán, Afganistán, Uzbekistán, Tayikistán, Turkmenistán, Pakistán y en algunas regiones de la India.

China. El Año Nuevo en China es más conocido como la Fiesta de la Primavera. Basado en el calendario lunisolar utilizado tradicionalmente en China, las celebraciones comienzan el primer día del primer mes lunar y terminan el día quince, cuando se celebra el Festival de los Faroles. El día 10 de febrero de 2013 dio comienzo el año 4711 según el calendario chino. El próximo año chino, 4712, comienza el 31 de enero de 2014.

Israel. En Israel el 1 de enero es un habitual día de trabajo, siempre que no sea sábado (día sagrado para los judíos ortodoxos). La tradición judía ha establecido el comienzo del año en el mes hebreo de tishrei (por septiembre-octubre), cuando se festeja el Año Nuevo Judío o Rosh Hashaná, al considerarlo el mes en que Dios creó el mundo, y es a partir de esta celebración que se cuentan los años. Esta fiesta se celebra durante dos días.

EL AÑO NUEVO ES TODOS LOS DÍAS

O así debería serlo, es que despertar vivo cada nuevo día es casi un milagro digno de celebrar, es como empezar una nueva vida cada día. Un nuevo día para trabajar, crear, amar, aprender, conocer y en general para interactuar en este planeta maravilloso que nos correspondió y que estamos empeñados en destruir.

Sea lo que sea estamos de celebración y ya faltan "cinco pa las doce", unámanos a la fiesta y comámonos las doce uvas, metamos bajo la cama un huevo en un vaso de agua y caminemos por el vecindario con una maleta de viaje. Al fin y al cabo la vida es corta y las celebraciones pocas, al igual que las oportunidades para decirle a nuestra gente que la queremos y que nos hacen mucha falta cuando están lejos. Recordemos también a los que se han ido y tomémonos una copa de vino en su honor. Que sea un motivo.
Feliz año.