martes, 17 de febrero de 2015

TEOLOGÍA POR RADIOTELÉFONO

En cierta ocasión se generó espontáneamente una conversación a través  de las ondas hertzianas sobre Dios. Aunque preferíamos evitar hablar de política y religión en la *banda ciudadana, por lo sensible del tema, esa noche obviamos la regla y nos dedicamos a compartir las opiniones de todos los que participábamos en la *rueda radioaficionada.

Algunos se declaraban abiertamente ateos, otros simplemente agnósticos, y la mayoría teístas. La cuestión afortunadamente no tomó el rumbo que generalmente toman estas conversaciones, cuando todos creen tener la verdad absoluta y descalifican a los demás, no tratamos de convencer a nadie para que aceptara nuestro pensamiento, ni hubo críticas ni burla hacia los que exponían ideas algo exóticas.

Lo que si iba quedando claro era que cada cual tenía buenos motivos para sostener sus creencias. El ambiente familiar parecía ser definitivo, seguido de los eventos que cada uno había experimentado en su vida y en su etapa de educación escolar, no es lo mismo haber pasado por colegios regentados por personal religioso que por otros de orientación laica.

Rubén se remitió a la apologética y nos dijo que es imposible que no haya un Creador al ver la magnificencia y perfección del universo, que solo bastaría ver los seres que poblamos la tierra para aceptar su existencia.

Margarita  riposta con la teoría del Big Bang, basada en en una colección de soluciones de las ecuaciones de la relatividad general, llamados modelos de Friedmann- Lemaître - Robertson - Walker. Y el origen de las especies de Darwin. Palabras más, palabras menos, ella atribuye que todo lo que existe se debe a un proceso generado por la misma naturaleza que ha permitido durante millones de años el proceso de la evolución.

Roberto en cambio cree que el hombre no fue creado de una bola de barro, y que es muy probable que hayamos  sido el producto de un experimento extraterrestre, como lo anotan  el escritor Suizo Erich Von Daniken: El mensaje de los dioses (1975) y Louis Pauwels y Jacques Bergier en su libro fantástico El planeta de las posibilidades imposibles (1968).

Aunque no fue parte de nuestro comunicado, quiero anotar una opinión que escuché del director de cine Sergio Cabrera: Él decía que no creía en Dios porque de existir no permitiría tanta injusticia e ignominia en la tierra, ni tanta hambre, ni tanto crimen, ni tantas cosas malas cuya lista no acabaría de enumerar.

Gerardo intervino y dejó clara su opinión: Yo ni creo ni no creo en su existencia. Me declaro totalmente escéptico, y les confieso que tal cosa no me preocupa mucho. Solo trato de vivir mi vida acorde a mi pensamiento, si hacer daño a nadie, incluyéndome yo mismo. Siendo solidario con el dolor ajeno y generoso con quien lo requiera y esté dentro de mis posibilidades.

No sé si después de la muerte exista el cielo y el infierno, o el purgatorio y el limbo. Me parece poco creíble que este sea nuestro destino al morir, es más ni siquiera estoy convencido de que el alma, como muchos la conciben,  trascienda a la inmortalidad. Pienso que fuimos semilla, ahora árbol que retoñó y dio su propio fruto, para finalmente marchitarse y secarse para ser parte del abono y alimento de otros seres.

También reconozco que puedo estar equivocado, y que al morir encuentre todo esto de lo que tanto hablan, entonces lo reconoceré con humildad y aceptaré lo que venga. Cambio…

Entró entonces un *break  pidiendo entrada al grupo. Era Paulina, otra colega de la banda ciudadana (*Citizen Band), Adelante Paulina, dijo el coordinador de la *rueda.

Después de saludar Paulina nos dejó sorprendidos con su intervención: Yo sí creo en Dios, es más lo conozco desde pequeña.

Todos guardamos silencio para digerir esa afirmación tan contundente. Fue Roberto el que se atrevió a preguntarle a Paulia: ¿Por qué dices eso?, ¿Cómo así que lo conoces?

Paulina nos sorprende aún más cuando no dice: Claro que lo conozco, si hasta tengo una foto de Él…

Más sorprendidos quedamos…
Paulina continuó… Aquí en el mismo lugar desde el que les hablo lo estoy mirando, es un viejito de pelo y barba muy blanca, con cachetes colorados. Está como sentado entre las nubes, es muy bonito.

Paulina se estaba refiriendo a una estampa religiosa que estaba enmarcada y colgada en la pared de su habitación. Ella era campesina y su fe se basaba en lo que le habían enseñado desde la preparatoria de su primera comunión. Era su argumento y le bastaba.

Creer o no creer, he ahí el asunto. La opinión de Gerardo aún me persigue y tal vez fue con la que más me identifiqué aquella noche de radio. Cuantos hay que viven dándose golpes de pecho, que no se pierden misa y que siempre dan limosnas solo para salir en la foto.

Seguramente, si hay cielo, allí estará Gerardo leyendo esto que cuento, porque el cielo es para la gente buena, que fue solidaria, que se identificó con el dolor ajeno, que dio mucho y nunca esperó nada a cambio. También allí entonces estará Paulina, con su fe de carbonero, que solo le bastó la fotico de Dios para creer en Él, pero sobre todo porque fue una buena mujer, porque así era ella por naturaleza.

Creer o no creer… De todas formas lo único seguro es la muerte, y cuando llegue tal vez sepamos la verdad, o tal vez nada sepamos, y entonces solo nos hundamos en la hojarasca del olvido a la que todos estamos condenados.

*Break: Solicitar transmisión (paso). (Breico, breik")
*Rueda: Comunicación radial de varias personas para conversar.
*Citizen Band: BC. Banda ciudadana. Frecuencia radioaficionada en los 27 MHz.