martes, 3 de marzo de 2015

EL LOCO

las cartas del tarot: El Loco
Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios.
Carlo Dossi (1849-1910) Escritor italiano.

¿Me preguntas como me volví loco?

Ocurrió así:

Un día, mucho antes que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que se habían robado todas mis máscaras, las siete que había moldeado y usado en siete vidas.
Huí sin máscara por las atestadas calles gritando:
- ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!.

Hombres y mujeres se reían de mí, algunos corrieron a sus casas temerosos de mi.
Cuando llegué a la plaza del mercado, un muchacho de pie sobre el techo de una casa, gritó:
- ¡Es un loco!.

Alcé la vista para mirarlo y por primera vez el sol besó mi rostro desnudo y mi alma se inflamó de amor por el sol y ya no deseé más mis máscaras.
Como en éxtasis grité:
- ¡Benditos, benditos sean los ladrones que me han robado mis máscaras!

Así fue como me volví loco.

Y he hallado libertad y salvación en mi locura, la libertad de estar solo y a salvo de ser comprendido, por que aquellos que nos comprenden esclavizan algo nuestro.
En la hora más tranquila de la noche, cuando estaba ya medio dormido, mis siete YO se sentaron a conversar en voz baja.

Primer Yo:

- Aquí, en este loco, he vivido todos estos años sin tener otra cosa que hacer sino renovar su dolor durante el día y recrear su tristeza por la noche. No puedo soportar más mi destino y me rebelaré.

Segundo yo:

- Tu suerte es mejor que la mía hermano, porque a mi se me asignó ser el YO alegre de este loco.
Yo río su risa y canto sus horas felices, y con pies tres veces alados, danzo sus más luminosos pensamientos.
Soy yo quien debe rebelarse contra una existencia tan fatigosa.

Tercer Yo:

- ¿Y que tendría que decir yo entonces, YO amoroso, encargado de la antorcha ardiente de pasiones salvajes y fantásticos deseos?.
Soy yo, el YO enfermo de amor, quien se rebela contra este loco.

Cuarto Yo:

- Entre todos vosotros, yo soy el más desdichado, por que nada me fue dado si no el abominable odio y el destructivo rencor.
Soy yo, el YO tempestuoso, el único nacido en las negras cavernas del infierno, quien debería protestar de tener que seguir al servicio de un loco.

Quinto Yo:

- No. Soy yo, el YO pensante, el imaginativo, el YO hambriento y sediento, el único condenado a vagar sin descanso en busca de cosas desconocidas y de cosas todavía no creadas. Soy yo y no vosotros el que debe rebelarse.

Sexto Yo:

- ¿Y yo, soy el YO trabajador, el insignificante obrero que con sus manos pacientes y sus ojos anhelantes transforma los días en imágenes y da a los elementos amorfos formas nuevas y eternas.
Soy Yo, el solitario, quien debe rebelarse contra este loco.

Séptimo Yo:

- Que extraño es, que todos querráis rebelaros contra este hombre por tener cada uno de vosotros un destino determinado que cumplir.
¡Ah!, ojalá fuera yo como cada uno de vosotros y tuviera también un YO con un determinado destino!, pero no tengo ninguno, soy el YO sin ocupación, el que se sienta en silencio, vacío de tiempo y espacio, mientras vosotros estáis ocupados recreando la vida.
¿Sois vosotros o yo, compañeros, quien debe rebelarse?

Cuando el séptimo Yo hubo hablado, los otros seis lo miraron apenados, pero no dijeron nada.
Y cuando la noche se hizo más profunda, uno tras otro se fueron a dormir arropados en una nueva y satisfecha sumisión.

Pero el séptimo YO permaneció despierto, mirando la nada que está detrás de todas las cosas.

“EL MILAGRO NO ES VOLAR POR LOS CIELOS, NI ANDAR SOBRE LAS AGUAS, EL MILAGRO ES CAMINAR SOBRE LA TIERRA.”

Extractado del libro EL LOCO sus parábolas y poemas. Khalil Gibran (1918)