sábado, 16 de mayo de 2015

LAURA, UNA VIDA EXTRAORDINARIA

Nueva serie de Caracol televisión sobre la vida de Santa Laura Montoya

Este es el trailer de la serie publicado por Caracol. Éxito asegurado.

Crédito: Video de Caracol Televisión


video

La mini-serie, cuenta la vida de una mujer que desafió las reglas de la sociedad de su época al dedicarse a luchar por los menos favorecidos y renunciar a ser esposa y madre ante la crítica de una sociedad que consideraba que cualquier otra opción para una mujer era una locura.

 Esta serie fue grabada totalmente en exteriores en Santa Fe de Antioquia, cuenta con unos altos valores de producción como óptica de cine con cámaras f55 y un trabajo de arte con el que se recrean las décadas finales del siglo XIX y principios del XX. ‘Laura, una vida extraordinaria’es protagonizada por Julieth Restrepo y Linda Lucía Callejas, quienes interpretan a Laura Montoya en su etapa joven y adulta respectivamente, junto a Julio Sánchez Cóccaro, Marcela Carvajal, Alberto León Jaramillo, Lorena García, Linda Lucía Callejas, Mabel Moreno, Ana Harlen, Juliana Velásquez Buitrago, Jessica Barragan Zappala y Diego María Giraldo, entre otros.
(Datos de la página Entretengo)
Ir a la entrada: Laura, una santa en Cañasgordas. La aventura de nuestra santa en un viaje lleno de peligros.
Foto de la BPP Coloreada para el blog
Laura Montoya en tiempos de magisterio

EN VOZ ALTA

LA PAZ NO ES NEGOCIABLE

Imagen publicada en Facebook

La paz, como la vida son dos cosas que no admiten negociación. Son derechos inalienables del ser humano, hacer  trueques o pedir beneficios a cambio de ella es un acto extorsivo.

Es que nadie es dueño de la paz y por eso ofrecerla a cambio de prebendas no deja de ser un timo, una estafa, como cuando se vende una cosa ajena. Cuando la paz es alterada por alguien esto es considerado como una infracción, que dependiendo de la gravedad de la alteración es sancionada por la ley, es que no estamos viviendo en la edad de las cavernas sino en una sociedad que tiene claras normas de comportamiento. Una cosa es firmar el fin de un conflicto armado y otra decir que se firma un acuerdo de paz. Es que la paz es otra cosa y solo se logra con la justicia social y la educación principalmente. El fin del conflicto armado es muy importante, pero lo que viene después es el verdadero compromiso que hará que tengamos un país ideal.

Sembrar los campos de explosivos es otra acción incomprensible e intolerable. Dejar estas trampas regadas por doquier ha producido muchas muertes y mutilaciones de hombres, mujeres y niños. Los que han ordenado esta maléfica práctica no tienen excusa ni deben ser tolerados. Pero como el mundo está al revés, han sido premiados por sus malas acciones y andan como Pedro por su casa pidiendo beneficios a cambio de cesar sus “Travesuras”.

Allá están apurándose un buen mojito cubano y fumándose un buen habano, esos que tanto daño le han hecho al país y que han sembrado tanto dolor y muerte en los campos de nuestra patria, premiados con unas idílicas vacaciones costeadas con los impuestos de los Colombianos, sus víctimas.

La paz no es de nadie y es de todos. No se cambia, no se presta, no se vende, no se entrega en usufructo. La paz debe ser el estado natural en la vida del hombre.

YO TENGO MEMORIA

Y seguimos viendo cosas raras, recordemos como en Carmen de Bolívar la vacunación contra el papiloma humano que se les aplicó a las niñas les produjo a muchas graves problemas de salud. La respuesta del ministro de salud Alejandro Gaviria, más que displicente, fue grosera y carente de toda humanidad, se atrevió a decir que los malestares que presentaban eran causados por histeria. Y luego soltó la perla de que en ningún lugar del mundo se habían reportado cuadros de efectos adversos ante esa vacuna. Para ajustar el exabrupto, el mismo presidente Santos avaló en varias ocasiones esas descabelladas afirmaciones.

Se le olvidó al señor ministro y al señor presidente que existe la internet y que no pueden hacerse afirmaciones tan ligeras ante un mar de reportes de daños colaterales causados por dicha vacuna. Pero es que estos dirigentes mienten por naturaleza, son mitómanos que se creen sus propias mentiras.

EL GLIFOSATO


Durante mucho tiempo se ha discutido sobre lo dañinas que son las aspersiones con el  glifosato, malas para la salud y malas para los cultivos, pues parece que no solo destruyen las matas de coca sino cuanta plantación de verduras que encuentren en su camino.

Yo tengo memoria, bueno, no tanta como quisiera, pues no recuerdo el nombre de un ministro o importante funcionario público que hace muchos años se hizo fumigar con glifosato ante las cámaras y los micrófonos de la prensa, acto digno del peor de los circos que hayamos podido ver. El fin de tan deplorable presentación era demostrar la inocuidad de ese producto.

Con este “temerario” acto se le dio vía libre a las fumigaciones y desde entonces se han desestimado todas las acciones populares, solicitudes y ruegos para que cese el envenenamiento del aire, la tierra y las aguas.

El gobierno siempre firme nunca se dignó prestar atención a tales solicitudes, el acto del heroico personaje era suficiente argumento para  dar vía libre a las fumigaciones. Pasaron los años y este voluntario conejillo de laboratorio seguía sano y rozagante.  Y como no habría de ser así, yo nunca me tragué ese cuento pues de seguro ese cilindro cargado con el supuesto glifosato solo contenía agua normalita (H2O).

Este cuento lleva a lo que voy a decir ahora. En la radio escuché la sorpresiva noticia sobre la recomendación, del ministro de las vacunas, de suspender las fumigaciones con glifosato, por ser altamente tóxico y dañino para la salud. Qué curioso que como iluminado por el divino niño o visitado por el mismísimo arcángel San Gabriel había llegado a tan categórica decisión, que naturalmente fue apoyada de inmediato por el señor presidente.

No nos crean tan ingenuos, aunque de seguro el glifosato si es dañino para la salud, debe ser más dañino para los cultivadores de coca. Me sorprendió ese repentino acto humanitario del ministro Alejandro Gaviria hasta que recordé que el asunto de las niñas “histéricas” de Carmen de Bolívar sigue sin resolverse. Todo esto entonces me olió a mojito y a habano.

jueves, 14 de mayo de 2015

COMO ARREGLAR EL MUNDO

Esta es una hermosa alegoría atribuída al escritor Gabriel García Márquez


Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos.
Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar.

El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado.
Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención.

De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba.
Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: " como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie".

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así.
Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente.

"Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo".
Al principio el padre no creyó en el niño!

Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño.

Para su sorpresa, el mapa estaba completo.
Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?

De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:
Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?
Papá, respondió el niño; yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre.

Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.
"Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado al mundo".

Nota: Como ha ocurrido con otras publicaciones puede ser que este texto no sea de García Márquez. Si se sabe que fue publicado en un libro del argentino Luis M. Benavides: "Cuentos para ser humano", en el que el autor afirma que desconoce el autor de algunos de los cuentos incluídos en su publicación. Muy bueno sería que alguno de los lectores nos pudiera confirmar o aclarar algo sobre el autor de este texto.