miércoles, 27 de abril de 2016

QUE NO MUERA EL AMOR

No permitiré que muera el amor que mora en mí, ese que un día encontré y que atiza mi alma. Ese que se acomodó en algún lugar que desconozco, en mi cerebro, corazón o mis entrañas. Solo sé que vive en mí y me reconforta, cual huésped grato.

Dulce sentimiento es el amor que ahora albergo, que me ha hecho suyo, o lo he hecho mío. Ese que me acompaña siempre, que mira por mis ojos, siente por mi piel y escucha en mis oídos.

Hace tanto que lo llevo, que llegué a asumir que en todos iba. Pero no, hay tantos que aún no lo reciben ni desean. Son los que odian y maldicen. Que desprecian a los que vibran y lo sienten.

No permitiré que muera el amor ni en esos días, en que reciba desprecios y maltratos.

Deberé tener presente que el insulto es aire que se va en el viento. Que el odio y la envidia la sufre quien la  siente.

Amor, divino sentimiento, nunca, nunca tú me dejes.