sábado, 10 de septiembre de 2016

EL PLEBISCITO

SÍ O NO
He ahí el  dilema.



"Sí o no son palabras demasiado cortas pero demasiado fuertes, la mayoría de nuestros problemas vienen por decir “Sí” muy rápido o “no” demasiado tarde". 

Estas palabras, aunque muy cortas, deben ser bien pensadas antes de ser dichas, pues casi siempre deciden asuntos trascendentales.

Sí (del latín sīc) es una de las palabras más usuales en español, la gramática tradicional lo analiza como un adverbio de afirmación que se suele emplear respondiendo a una pregunta.

Pero "sí" no se queda ahí y puede cambiar su significado según el tonito en que se diga o cuando se use un signo de interrogación o admiración. No entendemos lo mismo cuando alguien diga “si” a secas y golpeado denotando que lo que se afirma es algo que no admite discusión y que es una decisión inamovible. El sí también lo usamos algunas veces para reforzarlo. “Sí, yo estuve en el concierto”.

Algo muy diferente entendemos cuando escuchamos ese “sí” expresado como interrogación con una curva tonal alargada, ¿SiiiiIiiii…?, que nos hace entender que es una afirmación llena de dudas y una decisión aún no tomada. En este último caso sería como decir ¿Como así? o No te creo.

Pero por regla general el “sí” es lo opuesto lógico del no, y eso implica una tremenda responsabilidad para decirlo.

"Muy curioso es que algunas lenguas no tienen la conjunción “Si”, que tienen las lenguas romances o las lenguas germánicas occidentales. En esas lenguas ante preguntas, se repite el verbo. Entre las lenguas que carecen de «sí» están el latín y algunas lenguas celtas insulares.
Así en latín ante una pregunta como Vēnistine herī? (‘¿Viniste ayer?’) se puede responder de alguna de las siguientes formas": Sīc est (‘así es’). (Wikipedia)

Algo muy similar al sí ocurre con el “no” que denota la no aceptación de algo, pero que según el tono en que se diga da a entender que es o no cosa decidida y que no admite discusión, como cuando un padre le niega el permiso de salir a un hijo y se lo dice muy corto y golpeado: NO, eso deja claro que ni insista, que es un hecho que esa noche no saldrá. Cuando se dice alargado, con tonito y agregando una interrogación: ¿No...? no quedan dudas que más que una negativa es una duda.

EL ACUERDO DE PAZ ¿SÍ O NO?
El plebiscito.

Ahora entenderán el por qué del largo preámbulo, por el plebiscito. Del latín plebiscitum, un plebiscito es una resolución tomada por un pueblo a partir de la pluralidad de votos. Se trata de una consulta realizada por los poderes públicos para que la ciudadanía se exprese mediante el voto popular directo respecto a una determinada propuesta.

El plebiscito es una elección que nace por propuesta de los representantes constitucionales. Suele crearse a partir de la fórmula “sí o no”, donde los votantes deben responder a la pregunta planteada por un ente electoral.

No hay duda de que esta decisión en trascendental, pues implica el futuro de nuestro país, por eso es tan importante conocer las 297 páginas del documento que vamos a aprobar, o rechazar con un sí o un no.

Las consecuencias de esta decisión solo las dirá el tiempo y la historia, pues nadie conoce el futuro. Lo único que se puede hacer es conjeturar sobre los posibles efectos que traerían ambas decisiones, esto es lo que escuchamos diariamente de los analistas expertos, algunos muy metódicos y prudentes, pero lamentablemente algunos sesgados y oportunistas.



Conociendo la importancia de un sí o un no en este momento coyuntural de Colombia tomemos nuestra opción de voto de manera responsable, pero sobre todo respetando la decisión de los otros, reconociendo que en ambas partes hay argumentos respetables y sólidos. Igual no podemos negar que no faltan los que pontifican sin conocimiento de causa descalificando a los que no secunden sus despropósitos, en estos casos lo mejor es seguir de largo y no entrar en discusiones inútiles, ¿Siii?, sí: ¿Nooo?; no.

En este enlace puede leer o guardar el acuerdo de paz
PLEBISCITO