sábado, 23 de abril de 2016

TRES EN UNO

Alberto López


En 1894 George W. Cole, un vecino de Asbury Park, New Jersey, inventó una fórmula genial que, reunía tres características relacionadas con el cuidado y mantenimiento general de la bicicleta: lubricante, limpiador e inhibidor de la oxidación. La fórmula resultó ser el famoso aceite lubricante 3 -EN-UNO que reunía estas tres funciones en una sola aplicación y que hoy consumimos en nuestras fábricas, talleres y hogares casi tanto como la Coca Cola, que por cierto además de su principal vertiente refrescante, es competencia más económica para soltar los tornillos enroñecidos que el 3- EN- UNO.

El éxito no le vino al producto solo por su efectividad, versatilidad y oportunidad, (era en un momento en que la construcción americana había optado por las estructuras de acero) sino que también contribuyó a ello la acertada elección de su nombre comercial 3- EN - UNO que remitía nada menos que, a la Santísima Trinidad.

Si el listo de Cole hubiera vivido unos siglos antes, seguro que hubiera ardido en la hoguera, por tomar no solo en nombre de Dios en vano, equiparándolo a un simple aceite por muy efectivo que este fuera soltando tuercas, sino por tomar nada menos que a las tres personas consustanciales que componen (nadie sabe cómo) al único Dios verdadero de la cristiandad.

Más tarde vendrían los jugos tres en uno, el Nescafé tres en uno, las bebidas energizantes tres en uno, y no sé cuántos productos trinitarios más. Y es que el número tres es importante en muchas culturas. Se necesitan tres puntos para sostener un trípode; tres puntos no alineados para formar un plano; el tres es la clave para la famosa regla del tres; tres son los mosqueteros de Dumas; tres grandes del fútbol español, Barsa, Real Madrid y Atlético de Madrid; tres las hijas de Elena, que ninguna era buena, y claro está, y sobre todo, tres Personas forman la Divina Trinidad cristiana, que es de lo que quiero ocuparme ahora.

Osiris, Isis y Horus
Aunque la noción de una Tríada o Trinidad Divina es característica de la religión cristiana, no es exclusiva de esta, ya que encontramos grupos Trinitarios en la antigua religión egipcia (Osiris, Isis y Horus) en la griega clásica (Zeus, Hera y Atenea) en la romana capitolina (Júpiter, Marte y Jano, al principio, después Jano fue sustituido por Quirino, y después vino la tríada clásica, formada por Júpiter, Juno y Minerva) y otro tanto sucede con los lejanos dioses de la India (Brahma, Siva y Visnú) o los antiguos nórdicos, mayas e incas.

Sin embargo, el Dios de Israel, el Dios de la Biblia, a diferencia de toda la antigüedad, era un dios solitario, que no admitía que ningún otro dios le hiciera sombra. Un dios absoluto y absolutista, cruel, arbitrario y vengativo, que se las hacía pasar canutas a su pueblo elegido, a nada que este moviera un poco un ojo para ver como andaba el asunto de los dioses por otros lares. Un dios tan despiadado, como los reyes a cuya imagen fue por ellos mismos creado. Pero cuando el dios judío se hace romano con Constantino, quien convierte a esta religión en la oficial del estado, las cosas cambian.

Para un ciudadano romano la idea de un dios único resultaba absurda. Pudiendo tener muchos dioses, incluso uno para cada asunto ¿porque tener uno solo para todo? El romano, que es un ciudadano práctico, que sabe de la necesidad de la división del trabajo para hacer circos, acueductos o puentes, piensa que un dios único siempre estará ocupado y no podrá atender la multitud de las demandas que se le plantean.

Pero el apóstol Pablo y los suyos lo saben, y deducen que para llevar su nueva religión adelante, hay que salir de los límites restringidos del territorio y del pensamiento del pueblo judío. Un pueblo de pastores trashumantes, inculto y atrasado, encerrado sobre sí mismo que, no quiere repensar para nada sus viejas y ancestrales creencias que, no son solo una religión, sino que definen además su identidad como pueblo. Se dan cuenta que es peor ser cabeza de ratón que cola de león, y se lanzan a la conquista de los gentiles hasta hacerse poco a poco con el imperio y con el estado.

Para ello se filtraran en los entresijos del poder, buscando adeptos entre las gentes ricas poderosas e influyentes, en el convencimiento de que la mejor manera de ganar a la gran masa de pobres, esclavos y artesanos, era convencer a sus amos. En fin, más o menos como hace el OPUS ahora. En este sentido, el apóstol Pablo fue un lince, un adelantado de Maquiavelo sin duda alguna.

Y no le cabía otra, pues para los judíos, el Dios de Israel era único y excluyente con el resto de los dioses conocidos y no conocidos. Ningún otro podía hacerle sombra. Por eso cuando alguien dijo que era su hijo, fue motivo de anatema para los guardianes del templo, que lo llevaron a la muerte en la cruz para demostrar que era un impostor que no podía sobrevivir a su propia muerte.

El radical monoteísmo judío era incompatible con el politeísmo de los gentiles, incluso con el monoteísmo politeísta de los cristianos, fueran estos judíos, griegos o romanos.

Para hacer aquel discurso presentable, teniendo en cuenta las características de un público educado en el politeísmo, no se les ocurrió nada mejor a los jefes del partido cristiano que, dando un salto en el vacío, rizar el rizo proponiendo tres dioses en uno. Así compatibilizaban el monoteísmo de la Biblia judía con el politeísmo de las masas romanas. La manera de vencer a la antigua religión oficial del estado se hizo, refundiendo todos sus dioses en una clásica triada que a su vez, aunque nadie lo entendiera, era un solo Dios.

La superación se hizo no por exclusión, si no por acumulación. Una triada de Padre, Hijo y Espíritu Santo, bajo la cual se extenderá una masa informe de pequeños dioses que serán los santos cristianos, y que como los antiguos dioses menores romanos, se especializaran en intermediar, canalizar y solucionar las demandas y los problemas de los creyentes.

Es lo mismo que hará el catolicismo español en la conquista americana, creando un sincretismo con las deidades precolombinas, o con los dioses africanos que vinieron en los barcos esclavistas y que tomando, como en Cuba, el cuerpo de las estatuas de yeso y cartón de los santos cristianos entronados en los templos católicos, dieron nacimiento al sincretismo santero que aún pervive en aquella isla.

Así que en mi modesta opinión, hay también un sincretismo en el origen de las creencias de la iglesia cristiana, que viene de la fusión entre el Dios de Israel, su Hijo y el siempre inasible Espíritu Santo, con los dioses del panteón romano.

Después vendría la elaboración del discurso de los padres sabios de la iglesia para explicar lo inexplicable. A eso lo llamarían teología y se atreverán a enseñarla, con un soporte meta lógico, en sus universidades.

Pero en ninguna parte de la Biblia del Antiguo o Nuevo Testamento se hace la más mínima referencia a la Trinidad de Dios. En otras palabras, la idea de “tres seres en un Dios” no se originó con la Iglesia del Nuevo Testamento. Ni Jesús, ni los doce apóstoles originales, ni tampoco Pablo la enseñaron. La doctrina de la Trinidad se fue cociendo a fuego lento, en las mentes dirigentes de los cristianos profesos, por casi tres siglos y para el siglo cuarto, se convirtió en la doctrina oficial de la gran iglesia universal.

Resumiendo, que en un intento por hacer más presentable y aceptable su religión para las masas, los padres de la iglesia (cuyo entendimiento bíblico fue contaminado por las filosofías paganas de su tiempo) hicieron el intento complicado de explicar la relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en términos de filosofías griegas, no estando precisamente guiados por lo recogido en las Escrituras, sino por la persuasión del sentimiento religioso dominante. Pero el asunto trajo cola.

A muchos cristianos les costaba comulgar con aquella nueva configuración divina que trajo de cabeza al cristianismo durante los siglos III, IV y V de nuestra era. Así surgirían lo que la iglesia oficial llamaría desviaciones heréticas como el arrianismo (con presencia masiva entre visigodos, vándalos, y alanos) condenado en el primer Concilio de Nicea del año 325, convocado, no por los obispos, sino por el Emperador Constantino, para dominar la pelea de gallos en que se estaba convirtiendo la (su) iglesia, y que en cierta manera percibía que, podía hacer peligrar su trono.

Después, el año 387, en el Primer Concilio de Constantinopla continuarían las condenas del Macedoniarismo, el Apolinarismo o el Priscilianismo, hasta llegar al de Éfeso del 431, donde se condenaría a los nestorianos, que tras las persecuciones a que fueron sometidos por el estado, acabarían por marcharse a Irak y Persia para crear su propia iglesia cristiana.

Y todo esto no se hizo precisamente dialogando, sino que, con el apoyo de los emperadores Constantino y su hijo Teodosio, se hizo con tormento, sangre y fuego. Ejemplo de ello fue la decapitación del obispo Prisciliano, cuyas enseñanzas, por cierto, prendieron de manera especial en nuestra entrañable tierra gallega.

Hoy por hoy, casi todos los teólogos y eruditos bíblicos han acabado por reconocer que la doctrina de la Trinidad fue un producto del siglo cuarto, aceptado por la iglesia cristiana universal, nada menos que tres centurias después de la muerte de Cristo. Y claro está, el asunto, resulta cada día más candente, pues muchos creyentes en Jesucristo no acaban de entender esto del TRES EN UNO.

La verdad es que, lo ven más como algo obsoleto, como una antigualla, parecida a lo del Limbo de los Infantes, el Infierno de las Calderas de Pedro Botero o el Cielo de algodón, a lo que no contribuye precisamente el despendole en que se mueven los sucesivos Papas cuando se ponen a discursear sus teologías.

Quizás por eso, en su infalibilidad, pienso que ya no creen ni ellos mismos.

viernes, 22 de abril de 2016

EXPO ÁRABE 2016

El renacimiento del palacio egipcio.


Estuve en la ceremonia de lanzamiento de este importante evento que se organizó en el palacio egipcio de Medellín. Después de llevar cerrado tantos años, un grupo de admiradores de la cultura egipcia, apoyados por la Fundación Arte Global Internacional, crearon este bello evento en este lugar que ya es patrimonio cultural.

El evento fue una prueba piloto gestada por Luisa Fernanda, esperando la repuesta y aceptación del público.

Es por esto que es muy importante apoyar el enorme esfuerzo de este grupo de personas que está rescatando este bello palacio para nuestro disfrute.

Muy amena la reunión de lanzamiento de Expo árabe. Vimos danza, cultura y disfrutamos de la gastronomía árabe.

Muy interesante la charla que nos brindó don Aníbal Arcila, uno de los descendientes de Fernando Estrada, a quien le debemos tan bello edificio. (Ver: El palacio egipcio, una historia de amor). Don Anibal nos compartió datos inéditos sobre la historia de la construcción del palacio, al igual que intimidades de la familia Estrada, que vivió en ese precioso lugar. Nos comentó que está preparando la edición de su libro sobre este tema.

EXPO-ÁRABE 2016

Evento que pretende poner en primer plano el trabajo que particulares, instituciones, comunidades y artistas, colombianos, árabes y colombo-árabes realizan en el territorio colombiano con el fin de fomentar el intercambio, aceptación, disfrute y reconocimiento a la contribución que la cultura árabe ejerce en Colombia.
Durante el evento, los asistentes vivirán una experiencia innolvidable y se sentirán realmente viajando por Egipto gracias a emblemático Palacio Egipcio.
Se realizará un recorrido por diferentes expresiones como historia, arte, danza, música, comercio, gastronomía, política, literatura y personajes.

FECHA
Abierto al público los días viernes 22, sábado 23 y domingo 24 de mayo de 2016, se estarán presentando tres bloques temáticos en Expo Árabe. El ingreso a los bloques de la mañana y la tarde tiene un costo de 10.000 pesos, mientras que en la noche, cuando se incorporan ensambles y shows musicales, tiene un costo de 40.000 pesos.


Luisa Fernanda es la gestora del evento, y por algún tiempo estuvo buscando un lugar adecuado para ello. En sus palabras el día del lanzamiento me hizo un reconocimiento al mencionar la forma en que logró conseguir el contacto con el actual dueño del palacio egipcio, gracias Luisa, y felicitaciones por tan buena idea, a la que le auguramos muchos éxitos.

Como llegar

Palacio Egipcio Medellín Cr47 59-54Telefono 301 4078954 info@palacioegipcio.com

EL LUGAR

El Palacio Egipcio fue construido en 1932 por el arquitecto Nel Rodríguez luego de un pedido del médico Fernando Estrada, un apasionado por la egiptología. El optómetra Estrada encargó la edificación de un templo egipcio que estuviera coronado por un busto de Nefertiti, la representativa reina esposa de Akenatón.
Más informes expoarabe

EL LANZAMIENTO
Abril 21, 7 P.M. Palacio egipcio.
























lunes, 18 de abril de 2016

EL RESUCITADO

En la casa de Jorge todo era confusión, llevaba más de tres días de haber desaparecido luego de salir de rumba. Su mamá lo había reconocido en el anfiteatro, hasta los más mínimos detalles correspondían a su hijo, el lunar en la espalda y la pequeña cicatriz en su rodilla izquierda..., ¿o derecha?, producto de una caída en bicicleta. Gastaron todos sus ahorros y contrataron los servicios funerarios de una costosa empresa. Alquilaron veinte automóviles, tres buses y diez niñas acompañantes, de esas cariacontecidas y vestidas de riguroso luto. El entierro del negro, como le decían a Jorge, tenía que ser un acontecimiento que no olvidara el barrio.

Las vecinas elaboraron cadenetas de papel de globo blanco y negro que atravesaron de lado a lado de la calle en toda la cuadra. Sus amigos compraron voladores y aguardiente para el velorio y Anita su novia empezó a practicar ataques desde antes que llegaran con el féretro a la casa. Su tía Domitila no se olvidó de hacer los riegos con ruda y caléndula para que ni de riesgo fuera a quedar su espíritu en la casa . Cuando lo trajo finalmente la funeraria la calle hervía de gente que se apretujaba, lloraba y daba gritos lastimeros.. En los balcones y azoteas otros batían pañuelos blancos y lanzaban voladores al tiempo que destapaban las botellas de licor.

Acomodaron el sarcófago en la salita principal en medio de cuatro cirios y frente a un enorme crucifijo de base cromada, Nando, su mejor amigo, le llevó una corona de flores rojas y azules haciendo alusión al escudo del DIM, equipo de fútbol al que era aficionado el difunto. Su hermana Luisa, que terminaba de hacer un curso de arreglos navideños, enredó una instalación de bombillitos intermitentes de colores alrededor del cajón, que aunque muy bonitos, con su prende y apague hacían ver el rostro del muerto como haciendo muecas.

Todos hicieron una larga fila frente a la pequeña vivienda y pasaban para contemplar por última vez a su vecino y amigo. Los voladores tronaban afuera y desde el balcón del frente unos enormes parlantes dejaban escuchar la canción:- NADIE ES ETERNO EN EL MUNDO.., al tiempo que todas las señoras recitaban: - Brille para él la luz perpetua... Otras pasaban las copas de aguardiente y los pasantes.

En la cocina las matronas preparaban en una enorme olla un sancocho carnudo para servir a la media noche. Todo aquello enorgullecía sobre manera a la familia del negro, que aunque algo endeudada con tanto gasto había superado en mucho al velorio de Ananías, el abuelito de los Gonzos que era la familia mas fulera y encopetada del barrio.

Los ataques de Anita comenzaron en serio y se robaron la atención de la concurrencia que por poco los aplaude. El tío Ernesto ya borracho comenzó a recitar el trisagio del:- No somos nada, Se empezó a desgranar la mazorca, ay... Mi muchachito como era de bueno, ¡Muerte llevame a mí, muerte!.

Así llegó la media noche y luego de consumirse el sancocho se animó de nuevo el velorio, se recogió dinero entre los asistentes para comprar mas licor y cigarrillos, para voladores si no alcanzó.

Las tías del negro se sentaron en un rinconcito de la cocina y en voz baja comentaban sobre la mala crianza que les estaban dando a sus sobrinos:- Si ves querida, ahí están los resultados de la falta de rejo, decía Inés a sus hermanas.

El tiempo fué pasando y cuando menos pensaron ya eran las diez de la mañana, el velorio había terminado y los de la funeraria llegaron para llevarse al negro a su última misa, cuatro muchachos encorbatados y de traje oscuro tomaron el cofre de sus dorados anillos y comenzaron a sacarlo lentamente entre la guardia de las diez niñas que cabizbajas y portando ramitos de flores blancas los miraban pasar en silencio.

El bafle del balcón volvió a tronar: NADIE ES ETERNO... Alguien que había guardado voladores para el último momento los empezó a lanzar y Anita, pálida de muerte caminaba tras su desaparecido amor sostenida por las compañeras de su colegio.

Estando en este clímax llegó un taxi que detuvo el triste desfile, la puerta de atrás se abrió y se bajó un hombre que aterrado preguntó:- ¿Dios mío quién se murió en mi casa?, todos voltearon a verlo y oh sorpresa, era el mismísimo negro el que estaba parado allí frente a todos, con las piernas temblorosas, esperando angustiado una respuesta.

El baile del retorno duró hasta el otro amanecer en la casa de Jorge, desde entonces más conocido como EL RESUCITADO.

A propósito del tema, lamentamos el fallecimiento del compositor Guillermo González Arenas, autor de ‘El muerto vivo’, popularizada en España por Peret, falleció ayer (17 de abril del 2016), en la ciudad colombiana de Medellín, a los 92 años.


Enlace relacionado: Los cazafantasmas de la Funeraria Betancur

domingo, 17 de abril de 2016

EL MAR DE LA MEMORIA

Aberto López.

Foto: Manuel Álvarez Bravo. (México DF, 1902-2002) 


Abatida por las tempestades del alma
la memoria es un mar profundo
de aguas oscuras y procelosas
donde los recuerdos se confunden
con el recuerdo de los recuerdos
y los olvidos naufragan
en el olvido de los olvidos.

Mar de la memoria
donde guardamos 
los recuerdos soñados
que creemos recordar.
Mar del olvido
donde ocultamos
los sombríos olvidos 
que soñamos olvidar.

Recuerdos que beben tanto de la memoria
como de la imaginación y de la ensoñación
que son los filtros de los recuerdos
que añaden poesía a la memoria.
Porque cuando la memoria imagina
se carga de poesía
y revive con nuevos brillos.
Mientras que cuando la poesía se ausenta 
se ahueca…se hace el vacío 
y como sucede con los sueños
se adocena y muere.

Porque no existe la memoria como algo abstracto
como una caja o almacén de recuerdos.
En última instancia 
toda memoria es memoria imaginante
de sueños reimaginados
de efímeras sensaciones
de miradas huidizas 
de voces entre susurros
del olor de tu cabello mojado por la lluvia.

Recuerdos de tu piel de melocotón
que después de tantos años
todavía erizan la mía
retoñando mi cansado corazón.
Porque la memoria de la piel
también es memoria
que imagina y sueña sueños de amor.

Y es que no hay memoria sin ensueño
ni sueños sin imaginación.
Todo y nada puede ser memoria.
Todo y nada puede ser un sueño.
Sueños que son…y no son.