miércoles, 5 de febrero de 2020

MEMORIAS DE CIUDAD

Fotografía de arquitectura en Medellín
1879-1960
Autor: Luis Fernando Molina Londoño.
Editorial Universidad de Antioquia.


Saludo cordial a todos los seguidores de la historia fotográfica e histórica de la Medellín de antaño, en especial a los del grupo Medellín viejito.

Aquí iré reseñando los libros que nos muestran fotos de esta ciudad que tanto amamos, y las curiosas historias que protagonizaron nuestros ancestros. Hoy comienzo presentándoles este bello libro de la editorial Universidad de Antioquia. 


126 Páginas

Pedro Nel Gómez.




Ahora les presento este otro libro de mi biblioteca, muy recomendado para los nos gusta la historia antigua de Medellín y sus personajes.

El maestro Pedro Nel nació en plena selva, al lado de ríos turbulentos. Su niñez la pasó entre los bosques, las montañas y los caminos, sumergido en el pleno furor de nuestro trópico. De allá viene su devoción, su reverencia casi mística por la naturaleza y los animales. La aparición de este libro revela el afán de presentar a obra de uno de los artistas con más facetas e Colombia. Mario Calderón Rivera, Gerente del Banco Central Hipotecario, congregó en esta empresa al Banco de la República y a la Compañía Central de Seguros. Además, utilizó a personas de fina sensibilidad para analizarla, fotografiarla, diagramarla e imprimirla, coordinadas por Inés Gutiérrez Gómez. Esta suma de factores explica la bella edición, a la cual nos enfrentamos con complacencia estética.
Dirección diseño y edición:
Benjamín Villegas Jiménez.

Textos:
Pedro Nel Gómez.
Carlos Jiménez Gómez.

Este libro ha sido creado, diseñado y desarrollado en Colombia con el apoyo institucional de:
Casa Museo Maestro Pedro Nel Gómez. Medellín.
229 páginas

COP$ 280,000



                               Una rápida ojeada al libro.

Visita a la biblioteca:


domingo, 2 de febrero de 2020

CRÓNICAS DEL OLVIDO

SEGUNDA PARTE
EL OJO VAGO

Alberto López



Mi madre había organizado un pequeño corral en el balcón trasero, donde tenía tres o cuatro gallinas, criaba pollitos y recogía diariamente la ración de huevos. Habían pasado mucha hambre en la guerra y en la posguerra, y era una manera de tener una cierta reserva alimenticia. Muchas familias lo hacían, adecuando cualquier rincón de sus casas. Yo había puesto nombre a todas las gallinas. La más vieja se llamaba Marcelina.

Aquella vivienda fue nuestro primer hogar como tal, porque hasta entonces, y durante los tres años de la guerra, mis padres, ya con tres críos pequeños, vivían en los bajos de un edificio, donde compartían vivienda y taller. Cuando la familia aumentó, y los dos primeros chicos se fueron incorporando al trabajo, el taller expulsó a la vivienda, y mi padre alquiló un piso en el edificio situado justo en frente, a la otra parte de la calle. 

Allí nací yo, en la misma habitación, donde abandonaría el mundo mi hermana. Tras su muerte, la habitación se cerró, se fumigó y todas sus cosas fueron quemadas. Supongo, que se hizo, para eliminar los bacilos que hubieran podido quedar escondidos en algún rincón. Era lo que se hacía normalmente por entonces, para combatir la llamada plaga blanca. 

Sin embargo, y no sé el porqué, se salvaron de la quema sus libros, que quedaron olvidados en un viejo librero, lleno de polvo, que había en el taller, y que yo, sin decir nada a nadie, recupere: había un atlas del mundo, medio comido por las ratas, un diccionario de latín, otro de francés, una gramática de griego, un manual de teneduría contable y alguno más que no recuerdo, libros que, junto con una foto de mi hermana, es lo único que conservo de ella, en la biblioteca de mi casa de Altea.

Desde que falleció, al menos delante de mí, en casa, nunca se volvió a hablar de ella. Lo poco que se, lo he conseguido haciendo preguntas a mis hermanos, a una de mis cuñadas, a alguna prima, y a gentes del pueblo, que la conocieron o fueron sus amigas. Sobre ella se extendió un manto de silencio, para ahogar el dolor. Durante años, pille en muchas ocasiones a mi madre, conteniendo las lágrimas en cualquier rincón de la casa. 

Por cierto que aquella habitación, volvió a tener, tiempo después, otro inquilino, mi hermano Edu, el tercer varón, con el mismo padecimiento, aunque en un estadio menos acusado. La plaga no nos daba tregua.

Raquel tenía un novio que se llamaba Evaristo, un buen chico que trabajaba de dependiente en alguna tienda de Bilbao, y que a diferencia de mis hermanos, que siempre iban vestidos de obreros, cubiertos de aserrín y portando el correspondiente olor a sudor, lucía, como correspondía a un dependiente de una tienda importante del Ensanche: americana, pantalón con la raya bien sacada, camisa blanca, corbata, zapatos relucientes y una boina azul típicamente bilbaína. 

A mí me llamaba la atención, porque cuando me agarraba y me levantaba al aire (era muy cariñoso) siempre olía bien. Estaba enamorado de mi hermana hasta las cachas, y ella le manejaba y le llevaba al huerto, como han hecho todas las mujeres de la rama de mi madre, las Fernández, con sus respectivos maridos, mis tíos, incluido mi padre. Parece que las Fernández, escogían a propósito, hombres buenos y trabajadores, pero manejables, pues en cuanto a carácter, todos respondían al mismo rasero. Recuerdo que, a diferencia de mis tres cuñadas, que no lo hicieron hasta unas pocas semanas antes de casarse, entraba en casa, como un hijo o un hermano más. 

Entre las telarañas de mi memoria, le veo sentado en una silla en la oscuridad de la sala, llorando amargamente, como una Magdalena, la noche del fallecimiento. Estuvo muchos años sin casarse, y ya con una edad avanzada, se presentó un día en casa, para pedirle permiso a mi madre para hacerlo. Mi madre se lo dio, y al de unos días llego con su prometida, para presentarla a la familia de su antigua novia. Así de largo era el brazo de mi hermana.

Cuando los pollitos se hacían pollos y estaban bien gordos, mi madre los mataba para preparar el menú en fechas señaladas. El pollo por entonces era un manjar, casi como la merluza. En la cocina actual, hoy ninguno de los dos representan nada, entre otras cosas, porque los pollos de pollos, solo conservan el nombre y las merluzas, no pasan de pescadillas. 

Cuando los degollaba en la fregadera de la cocina, haciéndolos sangrar hasta su última gota (la sangre la guardaba para cocinarla, porque en aquella casa no se tiraba nada), yo tenía que salir de allí porque casi me mareaba de dolor y de horror al ver aquella degollina. El día en que, para una Nochebuena, sacrifico a Marcelina, lo hizo a mis espaldas. Cuando la vi cocinada al horno en una fuente, en medio de la mesa, me negué a participar en aquella antropofagia y me fui a la cama sin cenar. A nadie le importó mi ausencia.

Por las tardes, en aquel pequeño balcón, que cumplía la función de tendedero, daba un sol risueño y agradable sol, así que mi madre se sentaba en su pequeña silla de mimbre, adaptada a su pequeña estatura, y se ponía a repasar la montaña de bombachos, camisas de trabajo y calcetines de los hombres de la casa. Yo le solía hacer compañía, leyendo algún tebeo o entretenido con alguno de los juegos que inventaba con cualquier cosa que tuviera a mano, ya que nunca supe lo que era un juguete. 

En cierta ocasión, observando a Marcelina, que se sostenía sobre una de sus patas, como suelen hacer las de su especia, a la vez que dormitaba cerrando uno de sus ojos comente:

– A mí me pasa como a Marcelina, que solo veo por un ojo.
Mi madre, como casi siempre, no me hizo en mínimo caso y siguió a lo suyo, mientras yo miraba a la gallina, alternativamente con un ojo y otro. Cuando lo volví a repetir, paro de zurcir, levantó la vista y me soltó:
– ¿Qué bobadas dices?... ¿qué es eso, de que solo ves por un ojo?
– Pues eso, que solo veo por el derecho – y le pregunte – ¿tú ves por los dos?
Entonces se dio cuenta de que hablaba en serio. Me tapó uno y luego el otro, poniendo varios dedos y preguntándome cuantos veía. 

Entonces se dio cuenta que con el izquierdo a cierta distancia no acertaba.
– ¡Ay Dios mío! – dijo casi gritando
Se puso de pie, dejó la labor, me agarró de la mano y corriendo escaleras abajo cruzamos la calle y entramos en el taller. Al ver a mi madre tan azorada y pálida, todos se aproximaron para ver qué pasaba:
– Jacinto… ¡que este hijo dice que no ve por un ojo!
– ¿Qué dices mujer?
– ¡Pues que es tuerto!
– ¡Qué coño va a ser tuerto! – dijo mi padre – A ver ven aquí, mira que si esto es una broma de las tuyas, te voy a dar una paliza que te vas a arrepentir.

Y me volvieron de nuevo a hacerme las pruebas, poniéndome los dedos delante y claro a todos se les quedó la boca abierta, hasta que mi padre rompió el silencio y dijo:
– Lo que nos faltaba para el duro…ahora resulta que este idiota también es tuerto.
Entonces intervine yo:
– Ya os lo había dicho, pero nunca me hacéis caso… yo solo veo por un ojo – y dirigiéndome a mis hermanos les pregunte – ¿pero vosotros, de verdad, veis por los dos?
Entonces me di cuenta, que los raros no eran ellos, que veían por los dos ojos, si no yo. Y es que estaba plenamente convencido, que Dios nos había dado dos ojos, tan solo para tener uno de repuesto, como la quinta rueda de los coches.

A la semana siguiente, mi madre me llevo a Bilbao a la consulta de un médico oculista de mucho prestigio, un tal Castiella, que al parecer era hermano de un ministro de Franco. El doctor me hizo varias pruebas con unas gafas muy raras, me miro con una linternita cada ojo, me hizo mirar para un lado y para otro, para arriba y para abajo, y no sé, cuantas cosas más. 

Cuando acabo nos sentamos frente a él, en su mesa de despacho y dijo:
– Señora, su hijo tiene un ojo vago.
– Ya – respondió mi madre – que es un poco vago en la escuela, ya lo sabemos, pero aun así no saca malas notas… ¿pero y el ojo?
– No señora, no, me refiero solo al ojo, no a él…es el ojo el que es vago.
– Y eso que es… ¿es una enfermedad?... ¿es malo?
– No es bueno – dijo el médico – pero tampoco muy malo. Es un defecto de la visión que intentaremos corregir, aunque ya es un poco mayor para ello. 

Pero bueno…veremos cómo va… Se llama ambliopía, y se da como consecuencia de que un ojo domina al otro y este se deja de utilizar y no desarrolla la visión. Por eso se llama comúnmente ojo vago. 

Pero en sí, al ojo no le ocurre nada, es un ojo absolutamente normal.
– Y que se puede hacer doctor – preguntó derrotada mi madre.
– Le pondremos unas gafas, tapándole el ojo bueno y le obligaremos a trabajar al vago con una lente especial, hasta que se consiga que ambos vean parecido, como para tener una visión estereoscópica normal. 

En fin, se trata de recuperar la capacidad que tenemos los humanos en el cerebro, para integrar en una sola imagen tridimensional, en relieve y con suficiente profundidad, las dos imágenes independientes, que nos llegan desde cada uno de nuestros ojos.
– ¡Dios mío!...o sea que el niño tiene mal la cabeza.
– No señora no…no se alarme, su hijo es normal, pero va a tener que hacer un entrenamiento para recuperar la visión binocular.

En aquella conversación tan científica, yo miraba de hito en hito, al médico y a mi madre y no pillaba nada. Al final, le dio a mi madre dos recetas, una para que en una óptica nos hicieran aquellas gafas con un cristal negro y otro normal, y otra con los honorarios profesionales, que había que cancelar, y que le dejaron helada. Como no tenía dinero suficiente, le dejo lo que llevaba a la enfermera, junto con el carnet de identidad, con la promesa de que la semana siguiente, cuando fuera a recoger las gafas a la óptica, pasaría a pagar el resto. Y eso hizo.

Cuando entramos por la puerta del taller, mi madre tenía el rostro demudado. Mi padre y mis hermanos nos rodearon, preguntando qué había dicho el médico. En el centro de aquel corro de hombres grandes, de pronto me sentí protagonista por primera vez en mi vida. Solo por aquella sensación, merecía la pena ser tuerto.
– Pues nada… que dice el oculista que tiene un ojo vago.
– ¡No jodas!... ¿Eso dice?... Bueno que es rarito y un poco vago, sin llegar a tonto, ya lo sabíamos, pero…
– No Jacinto, no…que tiene un ojo vago, con el que ve muy poco, porque se ha acostumbrado a ver solo por el otro.

Y dirigiéndose a mí, mi padre me soltó:
– Y a ti… ¿Cómo coño se te ocurre hacer eso?... ¿Quién te ha dado permiso para mirar solo por un solo ojo? – Y levantando la voz, le reprochó a mi madre – Y tu Eulalia, porque no le has dicho que tiene que mirar siempre por los dos.
– Es que el ojo no tiene nada…está bien…es cosa de la cabeza.
– Si ya lo decía yoooo – comentó para si mi padre – Si a este retal, le han caído todos los males juntos, el más bajo, el más débil, el más tonto, el más rarito, siempre leyendo tebeos, pensando en babia y tirado por el suelo, jugando con botones y cerillas. 

En fin un cacho de carne con ojos. Bueno, ni eso del todo, porque ahora encima, tuerto. Ya había dicho yo, que este iba demasiado al cine y se iba a joder la vista, de tanto mirar a oscuras.

Una semana después fuimos a la óptica para encargar las gafas. Era una tienda muy grande que se llamaba La General Óptica, donde había un montón de señoritas muy simpáticas y guapas con bata blanca. Una de ellas, nos sentó en una mesa frente a ella y mi madre le entrego la receta.
– Muy bien dijo la señorita – con una sonrisa que parecía que se le iba a salir de la cara – ahora escogeremos la montura.
Trajo varias, muy bonitas, y me las fue probando frente a un espejo movible que había sobre la mesa. 

En cuanto mi madre se enteró de los precios, pregunto cuál era la más barata que tenían. Entonces a la chica se le fue la sonrisa, se levantó y se fue a buscar la más barata. Trajo un aparato pesado, que estaba, entre las que usaba el arquitecto Le Corbusier y el escritor Sánchez Mazas. Un horror. Mi madre dijo que aquellas, que no se trataba de presumir, sino de corregir la vista y que para ello valían lo mismo, unas que otras. 

La chica las adaptó a mi cabeza, que ya empezaba a avisar de que acabaría siendo grande, o sea cabezón, y dijo que podíamos recogerlas la próxima semana. Pagamos y nos fuimos para casa.

Y así fue como acabe llevando unas gafas ridículas, con las que me pegaba contra todas las puertas y todas las esquinas, y que, a la menor ocasión, me las quitaba, porque no había dios que las aguantara. Tenía siete años, y como ya había observado el doctor, estaba en el límite de la edad, para hacer del ojo vago un ojo trabajador. Y claro, fracasé. 

Mi padre y mi madre, estaban además muy ocupados en el taller para sacar la familia adelante, como para perseguirme haciéndome que no abandonara aquella mascara, de la que por cierto, todos los chavales de la calle y de la escuela se descojonaban. 

Además, en clase me las tenía que quitar para atender al fraile y para leer y escribir. Tampoco podía jugar con ellas al fútbol, ni a la pelota vasca, porque no daba una a derechas. Incluso, caminar por aquellas calles y aceras, por entonces tan mal pavimentadas, era un problema y un peligro, porque podía tropezarme con algo, caer al suelo y abrirme la cabeza. 

Y así continué, dejando las gafas al margen, asumiendo que iba a ser tuerto de por vida, hasta llegar a la adolescencia, donde me habitué a jugar en la banda izquierda del campo, porque si lo hacía por la derecha nunca veía llegar el balón.

Desde niño, las distancias siempre las he calculado mal. Con el tiragomas, no le acertaba a nada y en la mesa solía tirar las botellas y los vasos situados a mi izquierda. Y así sigo, rompiendo vajilla con la desesperación de mi mujer. Otro problema suele ser, el de meter la llave por la cerradura. Si vengo un poco chispa de una cena, no suelo conseguirlo, y tras cuatro o cinco intentos, tengo que acabar por ceder, llamar al timbre, y aguantar la sonrisa socarrona de ella, cuando me abre la puerta. 

Con el tiempo, mi ojo listo se ha hecho más listo, y ha aprendido distintos trucos para medir las distancias, recurriendo a la luz y a las sombras, a los reflejos, a los brillos y a los colores, lo que tiene su mérito, especialmente, si se tiene en cuenta, que soy arquitecto.

Lo único bueno que me trajo el ojo vago fue, que me libre de la mili, porque me declararon inútil para hacer la guerra. El médico militar dijo en su informe, que:
… ¨si bien el mozo puede apuntar con el fusil, cerrando el vago y observando el objetivo con el bueno, si le viene un enemigo con una bayoneta por la izquierda, le degüella sin remedio¨…
Como mi madre a la gallina Marcelina, añadí yo.
Y como nunca he tenido un amor especial a la patria y soy de naturaleza pacifista, estoy encantado de que fuera declarado inútil para matar a nadie. 

Además, ya estaba acostumbrado a que mi padre y mis hermanos me valoraran más bien poco, o sea que no me causó el menor trauma, sino todo lo contrario. Así que estoy encantado de no haber perdido el tiempo haciendo la puta mili. Y ello, gracias, a que a mi ojo le diera por tumbarse a la bartola, mientras su compañero hacía todo el trabajo. La vida es así, concluí, siempre hay unos que se desloman trabajando y otros que se quedan mirando. (continuará)

sábado, 1 de febrero de 2020

ASTROPUERTA ENERO DE 2020



Hola:

El XXIII Festival de Astronomía de Villa de Leyva se realizará entre el 21 de enero y el 2 de febrero próximos; luego enviaré la programación.

El evento celeste principal del año 2020 será el eclipse total de Sol que se observará en Chile y Argentina. Ver más abajo los eventos del año.

Muchos éxitos y mucha astronomía en 2020.

Saludos cordiales
Germán Puerta
Astropuerta, página oficial
Astropuerta - Astronomía para todos

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Intagram y Twitter astropuerta
Facebook: Germán Puerta Restrepo

Principales eventos celestes de enero de 2020

Jueves 2 – Luna en cuarto creciente
Viernes 3 - Lluvia de meteoros de las Quadrántidas
Viernes 10 – Luna llena
Viernes 17 – Luna en cuarto menguante
Jueves 23 – Ocultación de Júpiter por la Luna visible en Australia y Nueva Zelanda
Viernes 24 - Luna nueva                  

Principales efemérides históricas de enero 2020

Miércoles  1 – 1801: Giusseppe Piazzi descubre el primer asteroide, Ceres
Jueves 2 – 1959: La sonda Lunik 1, primera nave en abandonar la gravedad terrestre
Viernes 3  - 2019: La sonda Chang'e-4 de China primera en alunizar en la cara oculta de la Luna
Domingo 5 – 1865: Nace Julio Garavito Armero, astrónomo colombiano
Martes 7 – 1610: Galileo descubre a Io, Europa y Callisto, lunas de Júpiter
Miércoles 8 – 1942: Nace Stephen Hawking, físico británico
Viernes 10 – 1946: Primer contacto de radar con la Luna
Sábado 11 – 1787: William Herchel descubre a Titania y Oberón, lunas de Urano
Domingo 12 – 1820: Fundación de la Royal Astronomical Society en Inglaterra
Lunes 13 – 1610: Galileo descubre a Ganimedes, luna de Júpiter
Martes 14 – 2005: La sonda Huygens desciende en Titán, luna de Saturno
Viernes 17 – 1929: Edwin Hubble publica su estudio sobre la expansión del universo
Domingo 19 - 1747: Nace Johann Bode, astrónomo alemán
Martes 21 – 1792: Nace John Couch Adams, codescubridor del planeta Neptuno
Viernes 24 – 1986: La nave Voyager 2 cruza la órbita de Urano
Sábado 25 – 1736: Nace Joseph Louis Lagrange, astrónomo y matemático ítalo-francés
Lunes 27 – 1967: Los astronautas Chaffee, Grissom y White mueren en un accidente en tierra en la nave Apolo 1
Martes 28 – 1611: Nace Johannes Hevelius, astrónomo alemán
Martes 28 – 1986: El transbordador espacial Challenger explota y mueren siete astronautas
Jueves 30 – 2013: Corea del Sur lanza su primer satélite artificial
Viernes 31 – 1958: Lanzamiento del Explorer 1, primer satélite estadounidense

Principales efemérides históricas de 2020

Febrero 17 – 1930: 420 años – Muerte de Giordano Bruno
Febrero 18 – 1930: 90 años - Clyde Tombaugh descubre el planeta enano Plutón
Marzo 11 – 1920: 100 - Muerte de Julio Garavito Armero, astrónomo colombiano
Marzo 23 – 1840: 180 años - Primera astrofotografía (la Luna)
Abril 25 – 1990: 30 años - Lanzamiento del Telescopio Espacial Hubble
Agosto 5 – 1930: 90 años – Nace Neil Armstrong, primer hombre en la Luna
Noviembre 2 – 2000: 20 años de ocupación de la Estación Espacial Internacional

Principales eventos celestes de 2020
Enero 3 – Lluvia de meteoros de la Quadrántidas
Febrero 9 – Luna llena Superluna
Marzo 9 – Luna llena Superluna
Abril 8 – Luna llena Superluna
Abril 21 – Lluvia de meteoros de las Lyridas
Junio 21 – Eclipse anular de Sol visible en África y Asia
Agosto 12 – Lluvia de meteoros de las Perseidas
Noviembre 17 – Lluvia de meteoros de las Leónidas
Diciembre 13 – Lluvia de meteoros de las Gemínidas
Diciembre 14 – Eclipse total de Sol visible en Chile y Argentina
Diciembre 21 – Conjunción de la Luna, Júpiter y Saturno

NOTA: Esta información puede distribuirse libremente

CRÓNICAS DEL OLVIDO

PRIMERA PARTE

Alberto López.



El recuerdo más lejano que, entre brumas, tengo de mi primera infancia, es el de la muerte de mi hermana. Éramos cinco hermanos. Mi hermana, era la mayor, y tras ella veníamos cuatro varones. Yo era el benjamín. Entre ellos, se llevaban dos años. Parecía una cosa planificada. Pero a mí el cuarto me llevaba ocho, o sea que cuando cumplí los diez, ya eran hombres, incluso el mayor casado. Ellos eran un mundo y yo otro. En fin, que era como si no tuviera hermanos.

Llegué muy tarde, sin planificar, sin avisar, fuera de tiempo, contra todo pronóstico, incomodando a todos, y alterando la constitución de la familia, donde cada componente tenía ya encarrilada su trabajo y su vida. Mi madre tenía cuarenta y dos años.

En aquellas circunstancias se podría decir que no fui precisamente un niño ni buscado ni deseado. Fue como un penalti fuera de tiempo. Cuando murió mi padre, mi madre, tumbada en la cama y entre sollozos, me confesó que, me quería mucho, pero que cuando se embarazó, conmigo ya en el vientre, saltaba desde la cocina de la encimera al suelo, como por entonces hacían muchas mujeres, para provocar la interrupción del embarazo. Era una manera de abortar legal, y sin escándalo. Además en aquella época, abortar era algo bastante normal, ya que el seguimiento médico del embarazo era prácticamente inexistente, había hambre, se carecía de medicinas, los inviernos eran terribles y las condiciones sanitarias muy precarias. 

Ella era muy religiosa, pero no era idiota, así que debió pensar que, una boca más era un desastre, máxime cuando en mi hermana mayor comenzaban a aparecer los síntomas de la enfermedad que le llevarían a la tumba con veintiún años. Yo debí agarrarme fuerte, para aguantar aquellos saltos, y acabe saliendo a los nueve meses, como correspondía. Pronto me di cuenta, de que no era muy bienvenido.

En la familia todos pasaban de mí, menos mi hermana, a la que en el pueblo, la gente le consideraba poco menos que una santa. Era una persona que se entregaba a los demás ,incluso con el enfado de la familia, pues lo daba todo a los necesitados. Un día volvía de la calle sin abrigo, porque se lo había regalado a un pobre, otro mi madre le pillaba robando comida de casa o dejando de comer, para llevarla a los enfermos del hospital antituberculosos de Santa Marina.

Hasta los años cincuenta la tuberculosis, que por aquel entonces se llamaba tisis, fue la enfermedad con mayor índice de mortalidad en la época. Una enfermedad que suele estar asociada a las guerras y a las posguerras. Para hacer frente a aquella situación, se erigieron diferentes sanatorios, entre ellos el de Santa Marina. Mi hermana, se infectó con el bacilo de Koch, en sus visitas al sanatorio, y murió por atender a los que nadie quería atender por miedo a contagiarse. Como tantos otros olvidados, una más de los héroes anónimos, con los que en verdad se construye la historia.

El llegar fuera de tiempo a una familia, donde en el taller de ebanistería, con la excepción de mi hermana que estudiaba magisterio, todos, incluida mi madre, trabajaban, no podía ser otra cosa que un engorro y eso lo note enseguida.
La posterior enfermedad de Raquel, que obligaba a mi madre a multiplicarse, me convirtió en un niño, siempre bien atendido en lo imprescindible, pero con la conciencia de que nadie se ocupaba de mí. Y ello dio como resultado, un niño solitario. Hasta el momento en que mi hermana quedó aislada en una habitación de la casa, fue la única persona, de la que tengo un difuminado recuerdo, de que me sacara a pasear.

De aquel atardecer en el que murió, me quedó la imagen de la familia moviéndose en silencio o hablando en susurros por el pasillo de la casa, entre la sala y la cocina. A mí me dejaron sentado en la penumbra de la sala, en una silla de respaldo recto y no me moví de ella ni para mear. Nadie me dijo nada. Mis hermanos pasaban por delante de mí, como si fuera un mueble, como si no existiera. Yo no me atrevía a preguntar qué pasaba. Cuando finalmente repararon en mi existencia, me sacaron y me llevaron al piso de unos vecinos, donde me quede dormido en un sillón, cuando llegó mi hora habitual de acostarme. 

Como nadie venía a buscarme, al día siguiente, entre lloros desconsolados porque quería volver con mi mamá, los vecinos me llevaron a mi casa. Otra vez se habían vuelto a olvidar de mí. Tenía cuatro años.

Con la muerte de mi hermana, mi aislamiento se acentuó. En la familia apenas se hablaba. Las risas y las bromas desaparecieron. Mi madre se puso de luto y ya nunca se lo quitó. Mi hermana era no solo la única hija, era la alegría personificada, una verdadera líder entre las compañeras del colegio, con un corazón como una casa, en la que mi madre había puesto todas las esperanzas y todo el esfuerzo económico del que era capaz la familia, para que estudiara y se convirtiera en una mujer, con una carrera a la altura de su inteligencia, de su carácter decidido y, tengo que decirlo, también de su belleza. 

Como en la casa de Bernarda Alba de Lorca, la familia se encerró sobre sí misma, siguiendo el ejemplo de mi madre. En aquel ambiente, yo me convertí, en una especie de duende olvidado, que vagaba por el pasillo y por las esquinas menos frecuentadas, y se encerraba en algún cuarto para jugar en soledad. Cuando se daban cuenta de mi presencia, me decían que fuera a jugar a la calle, pero para un niño solitario no era fácil hacer amigos.

En aquel tiempo se forjo el carácter solitario, que me ha marcado de por vida. Últimamente he descubierto, que aquel niño, sigue estando más presente que nunca, en el viejo de hoy soy.
Mi casa se convirtió en un mundo de hombres, y de hombres serios. Las posibles muestras de cariño (besos, caricias, abrazos), entre los miembros de la familia, habían desaparecido totalmente con la muerte de mi hermana. Tengo conciencia, de que nadie de mi familia (supongo que con la excepción de mi hermana) me diera en alguna ocasión un beso.

Cuando cumplí siete años, mi madre me vistió de marinerito, pidió prestado un misal nacarado y un rosario a alguien, me ducho, me peino y me envió por mi cuenta, a hacer la primera comunión a la parroquia. Cuando los niños y niñas, tras la misa, salíamos en tropel de la iglesia, allí estaban los padres y familiares para abrazarlos, besarlos y hacerse fotografías con ellos. A mí no me esperaba nadie. Me refugié en un rincón observando con envidia, y con una infinita tristeza interior, como los demás niños festejaban con sus familias. 

Pero tampoco podía marcharme, en un día tan señalado, sin más a casa, así que disimule, y cuando alguien me preguntaba si estaba solo, respondía que no, que esperaba a mis padres. Pero yo sabía que no vendrían. De ello se apercibió una chica, que había comenzado a salir con uno de mis hermanos y vino a echarme una mano. Yo haciéndome el duro, le dije lo mismo, pero no la engañe y dándome la mano, me dijo:
- Vamos a dar una vuelta y te invito a un helado –
Hoy es mi cuñada, y desde entonces la he sentido, en cierta medida, como una hermana mayor. Es la única persona que, cuando me encontraba con ella, siempre me abrazaba. Hasta hoy.
Un niño criado en una austeridad en la manifestación externa de los sentimientos, casi calvinista, dio como resultado un hombre igualmente austero, para con todos quienes me rodeaban, incluyendo a mis hijos. 

Quise infundirles principios de honradez, austeridad, trabajo bien hecho y responsabilidad, pero no supe hacerlo acompañando aquellas enseñanzas, con muestras de cariño y ternura. En mi educación familiar, estas muestras, eran formas de debilidad. 

Así que me fui haciendo con una coraza y un rostro de rudeza de carácter, con el que me protegí, de los golpes que da la vida a los que muestran sentimientos de ternura. Mi lado femenino, fue abortado por el machismo de una familia de varones, del que solo he podido ir desprendiéndome, en los años más próximos a la vejez. En ese sentido, he sido una víctima de mí mismo. Lo que no supe hacer con mis dos hijos mayores, que acabaron por ello separándose de mí, lo intento corregir ahora con mis dos pequeñas, pero todavía no me resulta fácil. Han sido demasiados años de caminar solitario por la vida, y no es fácil desprenderse de esta carga.

En cuanto a la amistad y a tener amigos, desde niño he sido también un fracasado. Me veía diferente a los demás niños y ellos también a mí, así que en los juegos siempre fui más espectador que jugador. Y claro en correspondencia ellos tampoco me invitaban a acompañarles. Era siempre de los últimos escogidos para formar los once del equipo y si algunos sobraban yo estaba entre ellos.

No recuerdo haber estado nunca en casa de ningún amigo, ni haber traído a algún compañero de la calle a mi casa. Traspasar la puerta de una casa, fuera la nuestra o la de otra familia, no estaba bien visto por mi madre. La intimidad de la casa era algo sagrado, algo solo de y para la familia, que nadie podía ver ni violar. Era raro que, mi madre, ofreciera pasar al interior de casa a alguna vecina, y también era raro que ella entrara en la casa de otra. Las conversaciones entre vecinas, se llevaban a cabo, de puertas afuera, en la escalera, en el portal o en la calle, y siempre con el tiempo justo y necesario, para saludarse o tratar puntualmente algún asunto específico. 

Mi madre no sabía, lo que era quedarse a charlar con alguna vecina, por el placer de charlar, y menos eso que entonces se llamaba, ir a pasar la tarde haciendo visitas. Mi padre era justamente lo opuesto, le gustaba charlar, pero la presencia de mi madre le limitaba a unos pocos conocidos, y además no en la calle, sino dentro de las cuatro paredes del taller. Le gustaba el cine, tomar unos vinos con algún amigo, echar alguna canturriada, pues tenía buena voz y buen oído, pero apenas se atrevía a hacerlo sino era a espaldas de mi madre. 

A ella no le gustaba el cine, así que no iban y menos a los bares, pues decía que en las tascas solo cantaban los borrachos. Mi padre, los domingos, después de ir a la misa mayor, paseaba, compraba el periódico y se sentaba en algún banco. Si se daba la circunstancia, de encontrase con algún conocido, se paraba a charlar de cualquier tema. Mi madre, por las mañanas, solo salía a una de las primeras misas, hacía alguna compra y volvía a casa a hacer, lo que se llamaba, sus labores. Por la tarde, hacia las seis, daban un paseo cogidos del brazo, por los bordes del pueblo (nunca por las calles más céntricas o por la plaza). A mí me gustaba acompañarles.


De aquel cordón sanitario, que estableció mi madre en torno a la familia, a mí me salvó el cine, donde casi siempre iba solo o con algún chaval si coincidía haciendo cola para entrar. Pero si el chico encontraba a alguno de sus amigos, yo volvía a quedarme solo. Pienso que les parecía aburrido. La verdad es que tampoco me importaba, porque en la oscuridad de la sala, las aventuras de la pantalla me arrastraban, y para ello no soportaba la mínima distracción de acompañante alguno.


Me acostumbre a estar en casa, jugando solo en el suelo de la salita, con la puerta cerrada, organizando grandes batallas con botones, formando escuadras de soldados y líneas de caballería, con cajas de cerillas, con trapos que prefiguraban montañas, con trozos de madera y listones con los que formaba fuertes y murallas, hasta cubrir la extensión de toda la habitación. Así pasaba largas horas, que acababan por enfadar a mi madre, que en un arrebato, entraba deshaciéndolo todo y mandándome a jugar a la calle como el resto de los niños, argumentando que me iba a poner enfermo de tanto estar encerrado y no tomar aire fresco. Pero yo no era como el resto de los niños, y en cuanto podía, volvía a lo mismo.

La vida y los genes son sorprendentes. Tuve a mi pequeña Valeria, que hoy tiene diez años cuando yo tenía sesenta y dos, y un día me la encontré encerrada en su habitación, jugando en el suelo como yo jugaba de niño. Me dio un vuelco el corazón. A ella también le es difícil hacer amigos y siente un gran dolor cuando alguno le traiciona. Eso es algo que yo nunca he podido superar. 

Cuando alguien es desleal conmigo, por pequeña que sea la deslealtad, me duele profundamente y paso días dándole vuelta al tema. Mi mujer me dice, que pase olímpicamente y que no le dé mayor importancia al asunto. Pero yo le he visto llorar a mi pequeña por lo mismo, y aunque le razono para restarle importancia a su pena, sé que ese es un dolor, que no tiene arreglo, porque viene con el carácter y solo se diluye con el paso del tiempo. No soy de la opinión de que, como se suele decir, un clavo saca otro clavo. Los clavos en mi cuerpo siempre dejan heridas, que antes o después, acaban por volver a sangrar.

En cierta ocasión, coincidiendo con una Navidad, mi madre entro en la salita que estaba frente a la cocina y me encontró tumbado en el sofá a oscuras. Me preguntó:
– ¿Qué haces ahí a oscuras?
– Nada…pensar.
– ¿Cómo que pensar?
– Es que me quiero morir
– ¿Queeee?

Entonces se acercó, me agarró por los pelos, me levantó del sofá y me hecho a la calle gritando
– Pensar…pensar… ¿Qué vas a pensar si eres idiota?...Venga… fuera a tomar el fresco y estate atento cuando te llame por la ventana para cenar –

Y cerró la puerta violentamente tras de mí, dejándome plantado en el rellano de la escalera. Baje al portal, y me senté en los primeros peldaños, reflexionando sobre lo complicada que era la vida. Había comenzado mi adolescencia.

viernes, 6 de diciembre de 2019

ASTROPUERTA DICIEMBRE 2019



Hola:

La cultura científica es una necesidad y un derecho esencial de todos, familias, adultos y escolares. Una sociedad científicamente informada es sinónimo de una sociedad capaz de tomar correctamente decisiones para su progreso. Planetarios, parques científicos y centros de ciencia son las herramientas clave para lograr este objetivo.
Sin embargo, los habitantes de la mayor parte del territorio, incluyendo las ciudades de la Costa, Cali, Santanderes, Boyacá, sur del país, y por supuesto, todas las zonas rurales, carecen de opciones para la integración de la ciencia y la cultura en su porvenir.

La integración de la cultura científica en la sociedad también debe ser un tema a incluir en las nuevas conversaciones y diálogos nacionales.
#UnPlanetarioporcadaEstadio

Libros y obsequios recomendados para este mes, se envían a domicilio. Ver:
Tienda

En seguida los principales eventos celestes y efemérides históricas del mes de Diciembre
Cordial saludo
Germán Puerta
Bogotá, Colombia
Astropuerta
cel 315 347 38 59
@astropuerta
Fbook: Germán Puerta Restrepo

 1. Principales eventos celestes de diciembre 2019

Miércoles 4 – Luna en cuarto creciente
Miércoles 11 – Conjunción de Venus y Saturno
Jueves 12 – Luna llena
Viernes 13 – Lluvia de meteoros de las Gemínidas
Jueves 19 – Luna en cuarto menguante
Domingo 22 – Solsticio
Lunes 23 – Lluvia de meteoros de la Ursidas
Jueves 26 – Luna nueva Eclipse anular de Sol visible en Asia                  
Domingo 29 – Conjunción de la Luna y Venus

2. Principales efemérides históricas de diciembre 2019

Lunes 2 – 1971: La sonda Mars 3 efectúa el primer aterrizaje controlado en Marte
Martes 3 – 1973: La nave Pioneer 10 envía las primeras imágenes cercanas de Júpiter
Sábado 7 – 1905: Nace Gerard Kuiper, astrónomo holandés
Lunes 9 – 2010: Primer viaje espacial privado por la cápsula Dragon de la empresa Space X
Viernes 13 – 2013: La misión Change 3, primera sonda china en posarse sobre la Luna
Sábado 14 – 1546: Nace Tycho Brahe, astrónomo danés
Sábado 14 – 1962: La nave Mariner 2, primera en cruzar la órbita de Venus
Domingo 15 – 1970: La sonda Venera 7 efectúa el primer aterrizaje controlado en Venus
Lunes 16 – 1857: Nace Edward Emerson Barnard, astrónomo estadounidense
Martes 17 – 1903: Primer vuelo de un avión a motor de los hermanos Wright
Miércoles 18 – 1672: Giovanni Cassini descubre a Rhea, luna de Saturno
Martes 24 – 1968: La misión Apolo 8, primera con tripulación en orbitar la Luna.
Miércoles 25 – 1642: Nace Isaac Newton
Viernes 27 – 1571: Nace Johannes Kepler
NOTA: Esta información puede compartirse libremente.


martes, 12 de noviembre de 2019

ARRIEROS SOMOS

La arepa de teja.
"No hay progreso porquno hay caminos.
nhay caminos porque no haprogreso··




Antes de que surgieran los arrieros, cuando no había caminos, eran los cargueros los que llevaban mercancías trepando a pié estas abruptas montañas antioqueñas.

También llevaban cargadas en silletas a personas que no podían hacerlo por sus propios medios. Los cargueros fueron mestizos o blancos. Se fueron formando caminos que aunque difíciles, permitieron la llegada de la arriería, oficio que constaba de recuas de mulas que permitieron aumentar la capacidad de carga, permitiendo el progreso y crecimiento de muchos pueblos.

Había viajes que tardaban semanas o hasta meses, por esto se hizo necesario preparar fiambres que se conservaran durante las largas jornadas.

Entonces surgió la arepa de teja; que pasó la prueba de duración. los alimentos que sus hijos o esposos llevarían para la larga jornada. Tenían que ser alimentos que duraran tiempo sin dañarse.
Rosalba Marín, hija y nieta de arrieros, cuenta cómo trataban el maíz, base de su alimentación: " se les hacía una cosa que llaman 'estacas ', que consiste en uno cocinar el maíz pelao en lejía, porque dura mucho. Entonces después lo muele uno y lo revuelve con chicharrón de la comida de ellos, porque las arepas se les dañaban. Forma las estaquitas y las envuelve en hojas de plátano y las pone a cocinar en agua hirviendo.

"Se les hacía también una cosa que llamaban “bizcocho de arriero" también a base de maíz. Otros lo llaman ' bizcocho de teja', porque se encocaba como una tejita. . . Ese bizcocho puede durarles un mes o más sin dañarse".



Además de estos alimentos preparados, llevaban carne de tocino, frisoles, panela, chocolate, arepas y café para preparar en el camino.

En varios poblados de Antioquia ahora se pueden conseguir las arepas de teja, aunque de estas solo queda su forma. La verdadera receta de estas es la que pongo a continuación:


"INGREDIENTES DE LA AREPA DE ARRIERO
500 gr. Maíz trillado
500 gr. Grasa de res o cerdo
2000 ml. Agua
Sal opcional

PREPARACION AREPA DE ARRIERO

En una sartén se ponen la grasa picada a fuego medio, agregar un chorrito de agua para que la manteca salga más rápido.
En otra olla con toda el agua se pone a cocinar el maíz a fuego fuerte procurando revolver un poco para que no se pegue el maíz.
Luego de que el maíz ablande y enfrié, recomiendo no sacarlo de agua si no al momento de molerlo, o sea que hay que dejarlo enfriar completo.
Se pasa por la máquina de moler junto con los gorditos ya desmantecados, y se amasa hasta que esté todo muy compacto.
Luego se proceden a armar ojala practicando un repulgue o, entre la arepa este mas artesanal mejor sabor tendrá, así que procure hacerle la forma con la mano.

Para terminar se llevan a un asador a fuego bajo y se le voltea constante mente hasta que la costra este crocante y este firme.
lo que tiene como nombre el repulgue, actividad que hacen nuestras abuelas campesinas desde hace ya muchas generaciones atrás, darle la forma con las manos y los dedos levantándose temprano en la mañana a montar el maíz, poniendo al más jovencito y más alentado a moler, para asi ella armar y tener con quien conversar, gracias a la vida yo tuve la dicha de una abuela campesina y es en honor a ella que escribo esta receta, porque son esas arepitas que no se volverán a saborear, maría Gabriela Gómez 1940- 2007".
(Por los caminos de arriero de beatriz H. Robledo).

Remedios de viaje.

Cuando comenzaba a caer la noche, los arrieros y sus aprendices (sangreros), se acomodaban en el corredor de alguna casa o fonda caminera. El sangrero no resistía los pies. Sacó la vela de cebo que traía en el carriel, la calentó y se la untó, luego les restregó un limón. ¡Qué alivio! Había aprendido que era la mejor forma de cuidarse los pies para que no se pelaran, sobre todo en invierno.

Era un oficio duro, pero por fortuna bien sabido. Los arrieros más viejos llevaban en la sangre la tradición de cuatro siglos de transitar por los caminos de Antioquia. Antes las rutas eran otras. Ahora, al finalizar el siglo XIX y comenzar el XX, casi todos se dirigían al sur y al suroeste, porque .era allí donde "estaba la movida", debido al desarrollo de la producción cafetera. Eran viajes muy largos, que se fueron disminuyendo a medida que se fue construyendo el ferrocarril y posteriormente las carreteras. 

 Los bultos debían pesar cerca de 75 kilos cada uno y debían ir cubiertos por el encerado, un lienzo que los protegía de la lluvia. De acuerdo con la mercancía la carga podía ser redonda, cuadrada, angarillada, de rastra y tureguiada. De esta última no había visto nunca, pero sabía que se trataba de varias mulas en fila india, de dos en adelante, llevando la carga como en forma de camilla, provistas de unas varas de guadua muy largas. Se usaba para cargas excesivamente grandes y pesadas. 

 También se transportaron personas, que viajaban en mula de silla, con un alquiler más costoso que el de la mula de carga. No sólo se usaron mulas para cargar; también se utilizó el buey. Se usó primero por su gran resistencia y capacidad de andar por caminos muy malos. Con el tiempo, fue reemplazado por la mula, que era más rápida. 

 Con la aparición del ferrocarril, los arrieros empiezan a ver limitado su trabajo, pero, sin embargo, continúan siendo útiles, sobre todo para conectar el ferrocarril con los pueblos donde éste no llegaba. Hacia 1930, con la extensión de las carreteras, los arrieros divisan el final de su camino: el transporte a lomo de mula empieza a ser cosa del pasado.
Por los caminos de arriero de Beatriz H. Robledo

viernes, 8 de noviembre de 2019

ASTROPUERTA NOVIEMBRE 2019

Hola:

El evento celeste del mes es el tránsito de Mercurio por el Sol el lunes 11 de noviembre, el cual solo se puede observar con telescopios y filtros especiales. El evento se apreciará completamente en Suramérica, Centroamérica, el Caribe y el Este de Norteamérica. ¿Cómo se observará en su localidad? Coloque su país y lugar de observación en el siguiente link:

evento celeste del mes es el tránsito de Mercurio por el Sol colombia/bogota   
El siguiente tránsito de Mercurio se observará el 13 de noviembre de 2032.

En seguida los eventos celestes principales del mes.

Saludo cordial.

Germán Puerta
Bogotá, Colombia

astropuerta
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1. Principales eventos celestes de noviembre 2019

Sábado 2 – Conjunción de la Luna y Saturno
Sábado 2 – Ocultación de Saturno por la Luna visible en el Sur de Suramérica
Lunes 4 – Luna en cuarto creciente
Martes 5 – Lluvia de meteoros de las Táuridas del Sur
Lunes 11 – Tránsito de Mercurio por el Sol
Martes 12 – Luna llena
Domingo 17 – Lluvia de meteoros de las Leónidas
Martes 19 – Luna en cuarto menguante
Domingo 24 – Conjunción de Venus y Júpiter
Lunes 25 – Conjunción de la Luna y Mercurio
Martes 26 – Luna nueva
Jueves 28 – Conjunción de la Luna, Venus y Júpiter
Jueves 28 – Ocultación de Júpiter por la Luna visible en Europa y Asia
Jueves 28 – Elongación máxima Oeste de Mercurio
Viernes 29 – Conjunción de la Luna y Saturno
Viernes 29 – Ocultación de Saturno por la Luna visible en Nueva Zelanda

2. Principales efemérides históricas de noviembre 2019

Sábado 2 – 2000: Primeros habitantes de la Estación Espacial Internacional, los cosmonautas rusos Yuri Gidzenko y Serguéi Krikaliov, y el astronauta estadounidense William Shepherd
Domingo 3 - 1957: El Sputnik 2 transporta la perrita Laika, primer ser vivo en el espacio
Viernes 8 – 1656: Nace Edmund Halley, astrónomo inglés, calculó la órbita del cometa que lleva su nombre
Sábado 9 – 1934: Nace Carl Sagan, astrónomo estadounidense
Lunes 11 – 1572: El astrónomo Tycho Brahe observa una supernova
Martes 12 – 1980: La nave Voyager 1 cruza la órbita de Saturno
Martes 12 – 2014: La sonda Philae desciende en el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko, primer artefacto en el núcleo de un cometa 
Jueves 14 – 2008: Se confirma en la estrella Fomalhaut la primera fotografía de un exoplaneta
Sábado 16 - 1974: Envío del primer mensaje desde el radiotelescopio de Arecibo hacia el cúmulo M13 en Hercules a 23,000 años luz de distancia                 
Domingo 17: 1970: Descenso en la Luna de la sonda Lunik 17 con el primer vehículo automático, el Lunokhod
Miércoles 20 – 1998: Puesta en órbita del primer módulo de la Estación Espacial Internacional                         
Jueves 21 – 1783: Pilatre de Rozier efectúa el primer vuelo libre en globo
Viernes 22 – 1682: Edmund Halley observa el cometa que llevaría su nombre
Sábado 23 – 1885: Primera fotografía de una estrella fugaz
Martes 26 – 1965: Francia lanza su primer satélite artificial
Miércoles 27 – 1971: La sonda soviética Mars 2, primera en impactar Marte
Viernes 29 – 1803: Nace Christian Doppler, físico sueco
Sábado 30 – 1954: Elizabeth Hodges es golpeada por un meteorito de 5 kilos en Alabama               

Esta información puede compartirse libremente.

ASTROPUERTA OCTUBRE 2019

Hola: 

En relación al tema de la integración de la ciencia en la cultura general de las personas, he resumido algunas ideas y conceptos de varios estudios. Pueden consultarlos descargando el documento en el siguiente enlace.

Descargar documento :Cultura Científica


En seguida los eventos del mes de octubre.

Saludos cordiales
Germán Puerta
Astropuerta
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1. Principales eventos celestes de octubre 2019

 Jueves 3 – Conjunción de la Luna y Júpiter
Sábado 5 – Luna en cuarto creciente
Sábado 5 – Conjunción de la Luna y Saturno
Sábado 5 – Ocultación de Saturno por la Luna visible en Chile y Argentina
Martes 8 – Lluvia de meteoros de las Dracónidas
Domingo 13 –  Luna llena
Domingo 20 – Elongación máxima Este de Mercurio
Lunes 21 – Luna en cuarto menguante
Martes 22 – Lluvia de meteoros de las Orónidas
Lunes 28 – Luna nueva
Jueves 31 - Conjunción de la Luna y Júpiter
2. Efemérides históricas principales de octubre de 2019

Viernes 4 –  1768: Nace Francisco José de Caldas, astrónomo, físico y naturalista colombiano 
Viernes 4 –  1957: La Unión Soviética lanza el Sputnik I, primer satélite artificial           
Sábado 5 – 1882: Nace Robert Goddard, físico estadounidense, pionero del lanzamiento de cohetes con combustible líquido                                       
Domingo 6 -1995: Se anuncia el descubrimiento del primer exoplaneta orbitando una estrella como el Sol, 51 Pegasi                     
Lunes 7 – 1959: La sonda Lunik 3 envía las primeras imágenes de la cara oculta de la Luna                   
Lunes 7 – 2008: Cae el meteorito 2008 TC3 en Sudán, primer impacto pronosticado
Miércoles 10 – 1846: William Lassell, astrónomo inglés, descubre a Tritón, luna de Neptuno                                          
Sábado 12 – 1915: Robert Innes descubre la estrella Próxima Centauri, la más cercana al Sol                             
Sábado 12 – 1964: La Unión Soviética lanza la misión Voskhod 1, primera con tripulación múltiple                                       
Lunes 14 – 1829: Nace Asaph Hall, astrónomo estadounidense, descubridor de las lunas de Marte 
Lunes 14 – 2003: China lanza a Yang Liwei, primer taikonauta en el espacio 
Sábado 19 – 2017: Descubrimiento de Oumuamua, primer objeto interestelar proveniente de otro sistema 
Lunes 21 – 1923: Presentación del primer proyecto comercial del planetario en el Deutsches Museum en Munich 
Lunes 21 – 2003: Descubrimiento del planeta enano Eris, más grande que Plutón
Martes 22 – 2136 a.C.: En China, primer registro de un eclipse de Sol
Martes 22 – 1975: La sonda Venera 9 envía las primeras imágenes de la superficie de otro planeta, Venus
Martes 22 – 2008: India lanza su primera misión satelital hacia la Luna
Jueves 24 – 1851: William Lassell descubre a Umbriel y Ariel, lunas de Urano
Viernes 25 – 1671: Giovanni Cassini descubre a Iapetus, luna de Saturno
Lunes 28 – 1971: Inglaterra lanza su primer satélite artificial
Jueves 31 – 1992: El Vaticano reconoce que la Iglesia se equivocó al condenar a Galileo Galieli como sospechoso de herejía
NOTA: Esta información puede transmitirse libremente

ASTROPUERTA SEPTIEMBRE 2019

Hola:
Un ambicioso plan de educación científica y ambiental para la ciudadanía, y a escala territorial, debería ser una política de Estado. El nuevo Ministerio de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación de Colombia debe tener una importante División orientada a la asistencia y apoyo a las entidades territoriales, alcaldías, gobernaciones, universidades, fundaciones y otras entidades del sector público y privado, en el estudio, preparación y formulación de nuevos proyectos de Centros de Ciencia y Planetarios.
#UnPlanetarioPorCadaEstadio

Enseguida los eventos del mes.
Saludos
Germán Puerta
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1. Principales eventos celestes de Septiembre 2019

Viernes 6 – Luna en cuarto creciente
Viernes 6 – Conjunción de la Luna y Júpiter
Domingo 8 – Conjunción de la Luna y Saturno
Domingo 8 – Ocultación de Saturno por la Luna visible en África, Indonesia y Australia                 
Martes 10 – Oposición de Neptuno
Sábado 14 – Luna llena
Domingo 22 – Luna en cuarto menguante
Lunes 23 - Equinoccio
Sábado 28 – Luna nueva

2. Principales efemérides históricas de Septiembre 2019

Domingo 1 – 1979: La nave Pioneer 11 envía las primeras imágenes cercanas de Saturno
Martes 3 – 1976: La nave Viking 2 aterriza en Marte
Miércoles 11 – 1822: El Santo Oficio en Roma anuncia que las teorías de Copérnico pueden enseñarse libremente          
Jueves 12 – 1758: Charles Messier observa la nebulosa del Cangrejo, M1 en su catálogo
Viernes 13 – 1959: Lunik 2, primera nave en impactar otro mundo, la Luna
Sábado 14 – 1769: Nace Alexander von Humboldt, geógrafo, astrónomo y naturalista alemán
Miércoles 18 – 1977: La sonda Voyager 1 toma la primera foto de la Tierra y la Luna 1980: Arnaldo Tamayo, cubano, primer latinoamericano en el espacio
Sábado 21 – 2003: La nave Galileo entra en la atmósfera de Júpiter
Lunes 23 – 1846: Johann Galle descubre el planeta Neptuno
Lunes 23 – 1923: Se construye en Jena, Alemania, el primer proyector de planetario
Martes 24 – 2014: India coloca la sonda espacial Mangalyaan en la órbita de Marte
Viernes 27 – 2008: El taikonauta Zhai Zhigang, primer chino en realizar una caminata espacial
Sábado 28 – 2008: Falcon 1 de Space X, primer, cohete privado en órbita en el espacio
Lunes 30 – 1880: Primera fotografía de la Nebulosa de Orión

NOTA: Esta información puede compartirse libremente

martes, 20 de agosto de 2019

Astropuerta agosto de 2019



Hola:

El evento celeste del mes es la “lluvia” de meteoros de las Perseidas, entre la noche del 10 y la mañana del 12 de agosto. Las conjunciones de Júpiter con la Luna el 9, y de Saturno con la Luna el 12, serán un gran espectáculo a simple vista, con binoculares y telescopios.

En seguida los eventos del mes.
Saludos
Germán Puerta
Bogotá, Colombia
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1. Principales eventos celestes de Agosto 2019
Jueves 1 – Luna nueva
Miércoles 7 – Luna en cuarto creciente
Viernes 9 – Conjunción de la Luna y Júpiter
Viernes 9 – Elongación máxima Oeste de Mercurio
Lunes 12 – Conjunción de la Luna y Saturno
Lunes 12 – Ocultación de Saturno por la Luna visible en Indonesia y Australia
Lunes 12 – Lluvia de meteoros de las Perseidas
Jueves 15 – Luna llena
Viernes 23 – Luna en cuarto menguante
Viernes 30 – Luna nueva

2. Principales efemérides históricas de Agosto 2019
Lunes 5 – 1930: Nace Neil Armstrong, primer hombre en la Luna
Martes 6 – 1959: El satélite Explorer 6 envía la primera imagen de la Tierra vista desde el espacio
Sábado 10 – 1877: El astrónomo Asaph Hall descubre a Deimos, luna de Marte
Lunes 12 – 1672: El astrónomo holandés Christiaan Huygens descubre los casquetes polares de Marte
Martes 13 – 1898: Gustav Witt, Feliz Linke y Auguste Charlois descubren a 433 Eros, el primer asteroide cercano a la Tierra
Viernes 16 – 1877: Asaph Hall descubre a Phobos, luna de Marte
Lunes 19 – 1803: Se termina la construcción del Observatorio Astronómico del Bogotá, el más antiguo de América
Jueves 22 - 1966: La sonda Lunar Orbiter 1 toma la primera foto de la Tierra desde la Luna
Viernes 23 – 1989: La nave Voyager 2 envía las primeras imágenes cercanas del planeta Neptuno
Viernes 23 – 2006: Plutón es reclasificado como “Planeta Enano” por la Unión Astronómica Internacional
Viernes 23 – 2016: Se confirma la existencia de un planeta habitable orbitando la estrella Proxima Centauri, la más cercana a nuestro sistema
Sábado 24 – 2009: Corea del Sur lanza su primer satélite artificial
Martes 27 – 1789: William Herschel descubre a Enceladus, luna de Saturno
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NOTA: Esta información puede transmitirse libremente