jueves, 6 de noviembre de 2014

EL INGENIERO Y EL TORNILLO

Este es un texto muy divulgado en las redes, es bastante interesante por lo que me he permitido publicarlo haciéndole algunas adaptaciones.


Cierto día un ingeniero fue llamado a una gran empresa para que revisara un computador que era esencial para la cadena de producción.

Luego de una rápida inspección y de hacer un corto análisis frente a la pantalla lo apagó y sacó del bolsillo de su camisa un pequeño destornillador para apretar un tornillo.
Encendió el aparato y esperó a que se iniciara el sistema, y listo. El computador trabajó perfectamente sin problemas.

El gerente de la compañía se mostró muy satisfecho y dispuesto a cancelar el valor del servicio al ingeniero inmediatamente.

-      ¿Cuánto vale su trabajo?, le preguntó, mientras sacaba su billetera.
- Un millón de pesos, le contesto el hombre con mucha tranquilidad.

Todos en la oficina pusieron cara de asombro y el gerente le replicó:

Sé muy bien que la computadora es muy importante para la empresa, ¿pero no le parece que es un costo exagerado por apretar un tornillo?

El ingeniero le respondió sin titubear: Mire usted, para yo saber que tornillo apretar tardé varios años estudiando en la universidad y otros tantos ganando experiencia en mi laboratorio.
Así es que si no está conforme no hay problema, con gusto vuelvo a dejar el tornillo en la posición que estaba.

El gerente entonces le pide que le envíe una factura detallada para justificar el servicio y se despide de él.
Acto seguido el ingeniero salió prometiendo enviar la factura al día siguiente.

Al quedar solos, todos aplaudieron el ingenio del gerente, confiados de que no habría forma de justificar aquello.

Al día siguiente un mensajero llego portando una impecable factura que decía:

Detalle de servicios arreglo de computador:



Moraleja: No cobres por lo que haces, cobra por lo que sabes.