miércoles, 16 de febrero de 2011

HABLANDO BIEN

CURSO URGENTE DE LENGUAJE


Mi amigo Hernán Cárdenas me envió este estupendo texto escrito por Joaquín Restrepo, después de la columna de Doña Lucila Gonzalez de Chavez en el periódico El Colombiano no había visto algo tan bueno en defensa del buen manejo del idioma tan maltratado en estos tiempos de globalización y deformación lingüística. Estoy seguro que lo disfrutarán.


Yo supongo que si usted está leyendo estas notas lo hace porque le gusta saber hablar bien. Y escribo mis observaciones porque creo que hay mucha gente que usa mal ciertas palabras y expresiones creyendo que están bien usadas, sin estudiarlas, simplemente porque está de moda hablar así; y es posible que reaccione y estudie. Y sé que es difícil tener la personalidad suficiente para usar bien una expresión cuando la mayoría de la gente cree que está mal. “¿Me da un vaso de agua, por favor?”, pedí en un lugar público. Como la ignorancia es atrevida, una dama me contestó con corrección incluida: “¿Quiere un vaso con agua?”. Y yo le rematé continuando con la grosería de ella: “Si quiere me da un vaso con agua pero que contenga un vaso de agua”.

Hablando de este tema con un amigo, él me hizo este oportuno apunte: “Es que les gusta hacer inventaciones”.

Preámbulo.

Todos los seres humanos normales nos interesamos en ser exitosos. Muchos hemos leído por lo menos un libro de los que dan claves para triunfar. Y pocas de estas claves han dado pruebas de ser efectivas. Pero una de ellas, el saber hablar bien, con voz clara y agradable que diga con precisión lo que se desea comunicar, ha abierto caminos exitosos a muchas personas, inclusive en las conquistas amorosas. Y al contrario, a veces nos ha ocurrido que vemos a alguien impactante por su apariencia física y nos atrae como un imán, pero cuando le tratamos de cerca va perdiendo magnetismo por el sonido desagradable de su voz o por la baja calidad de su lenguaje.

La calidad de la voz depende de factores orgánicos y de sonidos aprendidos en el ambiente donde nos criamos. Se puede mejorar con entrenamiento guiado por un experto, pero en general es difícil que una persona se someta a un readiestramiento porque cree que no se justifica, excepto en el caso de locutores y cantantes. Sin embargo, el otro aspecto del hablar bien, el buen manejo del lenguaje, es algo que la mayoría de nosotros hemos querido hacer desde cuando empezamos a leer y a escribir. Y esto sí lo puede mejorar cualquiera y cuando quiera.

Infortunadamente, con el bombardeo constante a nuestra mente de los medios de comunicación entretenedora como la televisión y la Internet es poco el tiempo que dedicamos a aprender a hablar bien; y un alto porcentaje de nuestra gente, especialmente los jóvenes, aprenden a hablar como hablan los presentadores, los actores y los locutores que ven en la televisión, con sus errores incluidos. Y muchos errores son importados de la televisión extranjera en las telenovelas, en las traducciones de las películas (doblajes descuidadamente traducidos) y en toda clase de presentaciones. Gran parte de las expresiones incorrectas (que circulan como buenas) son aprendidas de doblajes hechos por mejicanos en películas cuyo idioma original es el Inglés; y nosotros nos las tragamos sin masticarlas.

Inclusive la gente que hace algún tiempo usaba bien ciertas palabras, ahora las utiliza mal por aquello de que “el que entre la miel anda algo se le pega”. Por ejemplo nuestro presidente, Álvaro Uribe, ahora comete errores con el verbo escuchar que antes no cometía. Es posible que algún asesor le haya dicho que el verbo oír está condenado a muerte y él le creyó porque no tiene tiempo de averiguar la verdad.

Una persona que sabe comunicarse bien con los demás normalmente conoce el lenguaje corriente (a veces ordinario y hasta vulgar, pero expresivo) del ambiente donde nació y/o donde vive y sabe también el lenguaje más universal correspondiente al idioma en el que se expresa en sus actividades laborales, profesionales, artísticas, etc. Por tanto, no debemos contentarnos con que nos entiendan en nuestro medio; debemos saber hablar para todos los que usan el mismo idioma en el mundo.

Hace algunos años, se formaba una expectativa especial alrededor de un estudiante de educación media o superior y se esperaba que de él salieran expresiones superiores a lo común del montón tanto en sus comportamientos como en su lenguaje. Y yo creo que esto era afortunado porque estimulaba las buenas maneras. Pero con el paso del tiempo y el relajo de las costumbres, esto se ha ido acabando y ya es común encontrar profesionales que cometen los mismos errores de la gente sin cultura.

Si le cuesta dificultad creer que mis notas son correctas, simplemente remítase al diccionario de la Real Academia o a otro medio o persona que sea autoridad en la materia, pero que realmente sepa. No crea que todos los profesionales ni todos los profesores de español saben del tema. Si así fuera no habría tanto estudiante hablando mal.
Sin más preámbulos, vamos al tema.

Expresiones cuyo mal uso está de moda:

Algunas de las expresiones que pondré como ejemplo contienen errores tan exagerados que hasta pueden producir risa, pero le aseguro que todas las sacaré de lo que oigo a diario en la realidad. En otros tiempos a esto se le llamaba “montañerada” aquí en Antioquia o “corronchada” en la costa, porque era frecuente que el campesino dijera algunas expresiones mal usadas simplemente porque le parecían más bonitas y con ellas se daría un toque de elegancia. Pero ahora ya esa “montañerada” se ha propagado por todas partes y en todos los estratos sociales. Ahora abarca desde el trabajador más elemental hasta el presidente de la república, pasando por profesionales, periodistas, maestros, actores y locutores. (Lógicamente debe haber muchos de estos personajes que saben hablar bien, pero lo triste es que se están dejando ganar la pelea de los “malhablados”).

Escuchar.

“Háblame más fuerte que no te escucho”. Mal dicho
“Escuché decir en la televisión…” Mal dicho
“Te estoy escuchando muy mal” Mal dicho
“Háblame más fuerte que no te oigo”. Bien dicho
“Oí decir en la televisión…” Bien dicho
“Te estoy oyendo muy mal” Bien dicho

El verbo escuchar quiere decir prestar atención a un sonido.
El verbo oír se debe usar para indicar que el oído está recibiendo un sonido.

“Escuché decir en la televisión…” Este es uno de los ejemplos de expresiones que suenan más desagradables a los oídos de las personas que aún no han perdido la costumbre de hablar bien. ¿Por qué no decir: “Oí decir en la televisión…”? Si no quiere entrar en la moda de hablar mal dígalo con orgullo.

“Te estoy escuchando muy mal”…
Esta expresión prácticamente no tiene sentido. ¿Si escuchar es prestar atención a un sonido cómo hace uno para escuchar mal? ¿Será que uno puede prestar atención pero solamente un poquito para que le quede mal escuchado?

Ahora los locutores y periodistas van a necesitar otro invento. Si ya no quieren usar el verbo oír sino escuchar, no deben decir “queridos oyentes” sino “queridos escuchantes”. Ahí les colaboro con este nuevo descubrimiento. Ojalá les suene tan mal que les haga reflexionar.

Colocar.

“Colóquele la tilde a esta palabra” Mal dicho
“Me voy a colocar los tenis” Mal dicho
“¿Qué nombre le colocaste al niño?” Mal dicho
“Se colocó a llorar de la tristeza” Mal dicho
“Colóquenle atención a esto” Mal dicho
“El queso se colocó rancio” Mal dicho
“Póngale la tilde a esta palabra” Bien dicho
“Me voy a poner los tenis” Bien dicho
“¿Qué nombre le pusiste al niño?” Bien dicho
“Se puso a llorar de la tristeza” Bien dicho
“Pónganle atención a esto” Bien dicho
“El queso se puso rancio” Bien dicho

Hace muchos años, cuando comenzó la condena a muerte del verbo “poner” se inventaron la sentencia de que “las que ponen son las gallinas”. Pero parece que ahora hasta las aves quieren ser montañeras encopetadas y ya no ponen sino que “colocan huevos”. Y esta “montañerada” se volvió internacional.

Oí una conferencia de un argentino donde usa el águila como ejemplo de dedicación cuando va a criar polluelos y repite varias veces que el águila “coloca un huevo”. Queda la sensación de que ya somos pocos los que abrimos un diccionario para ver el significado de alguna palabra que tenemos en duda. La mayoría cree que si así lo dicen en la televisión así hay que decirlo para lucir bien. “Así habla todo el mundo en el colegio” me contestó una jovencita pariente cuando quise corregirle; y sigue hablando mal, aunque le quieran enseñar lo correcto, porque “así habla todo el mundo en el colegio”.

A quien tenga duda de cuándo usar “colocar” y cuándo “poner” le recomiendo que solo utilice “colocar” cuando se refiera a un objeto físico que se puede coger y dejar en un lugar preciso. Ej.: “Coloque este florero sobre la mesa”. Y en todo caso, si después de consultar el diccionario sigue dudando, haga todo lo contrario de lo que está de moda: siempre utilice el verbo “poner” y estará hablando correctamente: “ponga este florero sobre la mesa”, “póngase los tenis, etc.
Además de que el verbo “colocar” se usa incorrectamente, se abusa de él donde no es necesario. ¿Por qué en vez de decir, por ejemplo, “colóqueme eso por correo” no dice “envíeme eso por correo” que sería la expresión más precisa? O si no le gusta una expresión tan correcta, por lo menos diga “póngame eso en el correo”.

La última prueba de este mal uso la oí de un narrador deportivo: “Se están ubicando, …(aquí se arrepiente y cambia el verbo) se están colocando bien para la foto”. Observemos que el narrador se arrepiente (supongo que por ignorancia) de usar un verbo que está bien aplicado para reemplazarlo por otro mal usado y que se oye con tanta frecuencia que ya suena fastidioso. Esto demuestra que él aprendió alguna vez el significado correcto del verbo ubicar pero ahora está confuso y en vez de estudiar asume la costumbre de moda, a ojos cerrados.

Vaso con agua.

“Regáleme un vaso con agua” Mal dicho
“Quiero un vaso con agua” Mal dicho
“Regáleme un vaso de agua” Bien dicho
“Quiero un vaso de agua” Bien dicho

Si a mí alguien me dice “Regáleme un vaso con agua” yo entiendo que la persona que me dice eso quiere que yo le regale el vaso (el recipiente) con un poco de agua, para llevárselo. Si quiere que le regale el agua que contiene el vaso deberá decirme: “regáleme un vaso de agua”; para que se tome el agua y me devuelva el vaso. Y, a propósito de “regalar”: si estoy en un restaurante y quiero leche no debe decir “regáleme un vaso con leche, por favor” (dos errores en una frase) sino “déme un vaso de leche, por favor”. Más adelante hablaremos del mal uso del verbo regalar.

Regalar

“Regáleme un vaso con leche, por favor”. Mal dicho
“Regáleme su número de teléfono” Mal dicho
“Regáleme un minuto, por favor” Mal dicho
“Déme un vaso de leche, por favor”. Bien dicho
“Déme su número de teléfono” Bien dicho
“Espéreme (o déme) un minuto, por favor” Bien dicho

Los verbos “regalar” y “dar” son sinónimos en algunos casos, pero no siempre. Regalar es donar algo para que pase a ser propiedad de quien lo recibe. Dar, en cambio, tiene tantas acepciones que nos ocuparía mucho espacio escribirlas aquí pero las encontramos en cualquier buen diccionario. La moda ha inventado el mal uso del verbo regalar. Se oye por todas partes: almacenes, restaurantes, oficinas, etc.: “Regáleme un tintico, por favor”, “A mí me regala un pandequeso, por favor”. Estas son expresiones inadecuadas para quien va a comprar. Son adecuadas para pedir una donación, sin pago.

Si yo digo “regáleme su teléfono” estoy pidiendo que me regalen el aparato. Pero si cuando hablo con alguien le quiero manifestar que puedo necesitar llamarlo por teléfono y le digo “déme su teléfono” estoy pidiéndole que me dicte el número, no que me dé el aparato. No es necesario decir “déme su número de teléfono”. Debemos saber que el idioma tiene expresiones con sentidos tácitos, así como al decir “los derechos de los niños” no nos referimos solamente al sexo masculino sino al ser humano niño en general, sin que sea necesario decir “los derechos de los niños y las niñas”, otro enredo mental e idiomático que está de moda.

De que

“Me avergüenzo que me hayan pillado” Mal dicho
“He llegado a la conclusión que…” Mal dicho
“Hizo el anuncio que próximamente vendrá…” Mal dicho
“Me avergüenzo de que me hayan pillado” Bien dicho
“He llegado a la conclusión de que…” Bien dicho
“Hizo el anuncio de que próximamente vendrá…” Bien dicho

La costumbre de no decir “de que” nació de la burla a quienes lo usan mal (“dequeísmo”), por ejemplo: “yo pienso de que…”, “yo creo de que …” Pero no se les ocurrió a los inventores ni a los aprendices investigar el uso correcto. Simplemente se pasaron al error opuesto: no decir “de que” ni siquiera en los casos en que debe usarse. A esto se le llama “antidequeísmo”.
“He llegado a la convicción que no existe”: Esta expresión es confusa. ¿Qué es lo que no existe? ¿La convicción? (Posiblemente lo que debo decir es: “He llegado a la convicción de que no existe”).

Increíble

“Este helado tiene un sabor increíble”.
“Pasamos una tarde increíble”.
“Me conseguí una amiga increíble”.

Freses como esta se oyen con frecuencia, sobretodo entre los jóvenes (o entre viejos que hablan así para lucir como jóvenes). Por las costumbres regionales uno adivina que la gente usa el adjetivo “increíble” para calificar algo bueno (increíblemente bueno, sabroso, bonito, etc.). Pero en buen Español un sabor “increíble” podría significar que el sabor es tan inesperado que no se puede creer que esté en esa sustancia. Por ejemplo, un banano con sabor a hiel tendría un sabor “increíble”; y no sería agradable.

Lo mejor que podemos hacer para no usar expresiones que solamente nos entienden en nuestra región y/o en nuestra época, es tener suficiente vocabulario para expresar las ideas y preocuparnos por coger la destreza para ser claros y precisos al hablar. Y si nos hace mucha falta decir “increíble” entonces podemos mejorarlo dándole precisión. Por ejemplo: “un sabor increíblemente delicioso”. Mientras menos vocabulario manejemos más limitados estamos para decir lo que queremos y podría pasarnos que sólo nos entienden quienes conocen nuestras mañas. Algún sabio dijo que la capacidad de concebir ideas creativas mejora con la capacidad de expresar esas ideas con palabras. Dicho de otro modo: si se aumenta la cantidad de palabras con significado preciso y claro en la mente, se aumenta la inteligencia.

Espectacular

Con esta palabra ocurre algo parecido a lo dicho para “increíble. Inclusive, hasta donde entiendo las modas actuales, se podrían tomar como sinónimas. Actualmente, una persona con poco manejo del idioma para decir que una comida está deliciosa puede expresarlo diciendo que está “espectacular” o que está “increíble”. En buen Español una comida espectacular podría ser la que tenga tal colorido que ofrezca un espectáculo a la vista. Cualquier otro significado es simplemente de jerga de la época.
Tengamos en cuenta que espectacular es aquello que ofrece espectáculo. Y espectáculo se relaciona con lo visual.

Buenísimo

Posiblemente usted se va a sorprender con lo que le voy a decir: La palabra “buenísimo” no existe en Español. El superlativo de bueno es bonísimo. Si se sorprende con esto me indica que nunca se le ha ocurrido investigarlo en un buen diccionario, preferiblemente en el de la Real Academia Española (RAE) que es la máxima autoridad en la materia.

Lo que me sorprende a mí es que una palabra incorrecta tenga tanto uso en la televisión, especialmente entre los(las) presentadores(as) de farándula. Me niego a creer que nadie les haya dicho que esa palabra no existe; que si quieren usar el superlativo de bueno digan “bonísimo”. ¿O será que a nadie le interesa?

Nota especial: Una presentadora de televisión, refiriéndose a un disco de música (CD) lo calificó con tres adjetivos consecutivos: “¡Increíble, espectacular, buenísimo!”. Debe haber temblado la tierra alrededor del Instituto Caro y Cuervo. ¿Cómo se inspira uno para hacer este gran paquete de errores juntos?

Recepcionar

Este es un invento malo e innecesario que está muy difundido entre los locutores deportivos: “Recepciona el balón con el pecho y lo baja al piso…” También lo he oído de boca de profesionales (administradores de empresas) refiriéndose a la persona que atiende a los usuarios de sus servicios, posiblemente porque el lugar (por favor no me lo vaya a cambiar por locación) donde se recibe a los clientes le decimos “la recepción”.

“Tenemos tres niñas recepcionando a quienes quieran inscribirse”, le oí decir a un personaje en una emisora de radio. ¿Por qué no dice “recibiendo” o “atendiendo”? ¿Por qué tantas ganas de inventar lo que ya está inventado? Las palabras nuevas son un buen aporte y las acepta la Real Academia cuando realmente sirven para enriquecer el idioma, no para convertirlo en una jerga.

Hablando de este tema con un amigo él me hizo el siguiente apunte: “Es que les gusta hacer inventaciones”.

Inventos inútiles y feos del mismo estilo son: Audicionar, particionar (lo usan en computadores).

A propósito de computadores: Cuando se quiere significar que un texto digitado en computador tiene un determinado número de signos (letras, números, símbolos, signos de puntuación) se dice que tiene tal número de caracteres. Ej.: “Introduzca una clave hasta de ocho caracteres”, con acento en la primera “e” (sin tilde). Y esto es correcto. Pero si lo vamos a decir en singular la palabra correcta es carácter, con acento en la “a” y con tilde por ser palabra grave terminada en “r”.

Que (cuyo)

“Yo tengo una amiga que su mamá es cantante” Mal dicho
“… esa señora que su papá vino en una camioneta…” Mal dicho
“Yo tengo una amiga cuya mamá es cantante” Bien dicho
“… esa señora cuyo papá vino en una camioneta…” Bien dicho

“Han habido”

“Han habido muchos problemas con la planilla única..” Mal dicho
“…Han habido muchos derrumbes por causa del intenso invierno…” Mal dicho
“Ha habido muchos problemas con la planilla única..” Bien dicho
“…Ha habido muchos derrumbes por causa del intenso invierno…” Bien dicho

Este error es de la misma familia de “hubieron problemas”, “hubieron dificultades”, etc. Simplemente son tiempos diferentes del mismo verbo haber. Para resolverlo de una manera práctica entienda que el verbo haber sólo tiene plural cuando es auxiliar de otro verbo, por ejemplo “han venido”, “han creído”, hemos convenido”, etc. Pero no cuando es verbo principal (hubo problemas) o auxiliar de sí mismo (ha habido problemas).

Paz y Bien.

Hasta aquí el texto de Don Joaquín Restrepo, ¿bonísimo verdad?, no resisto la tentación de ir agregando otras perlas que se oyen con frecuencia.

AL INTERIOR DE (DEL)

Contínuamente los presentadores de noticias dicen cosas como:

"Al interior del congreso se discuten los nuevos artículos de la ley."
"Al interior de la casa se encuentran los bomberos."

De un día para otro les pareció mas bonito decir " Al interior", que "En el interior."
Iré añadiendo otras perlas.

ENFRENTAMIENTO DE GÉNEROS.

No estoy muy seguro desde cuando nuestro idioma comenzó a dar este raro giro al usar en lo escrito y en lo hablado esta inecesaria aclaración de género, en mi memoria ubico esta nueva costumbre en las intervenciones de nuestro respetado exgobernador de Antoquia: Anibal Gaviria Correa, él en sus brillantes discursos comenzaba diciendo: "Colombianos y Colombianas", no recuerdo haber escuchado esto anteriormente, lo cierto es que gustó tanto esta especie de deferencia que no tardó en imponerse y se incrustó en el lenguaje común de nuestro país.

Aunque novedosa la cosa y de buen recibimiento por parte de las Damas, no deja de ser un pleonasmo. Al Decir "Colombianos", nos referimos tanto a los hombres como a las mujeres nacidos en Colombia, y digo nacidos y no "Nacidos y nacidas" como siempre se ha acostumbrado, lo otro solo sería complicar el discurso inútilmente. De no ser así entonces deberíamos decir: "Presentes y presentas", "Oyentes y oyentas", "Asistentes y asistentas". Si deseamos ser específicos en el asunto bien podemos usar: "Damas y caballeros". Las Féminas no deben entonces sentirse excluídas por esto, les aseguro que siempre estamos pensando en ellas y que esto no pasa de ser una regla idiomática para agilizar el lenguaje.

No puede faltar nuestro invitado especial para aclarar el asunto, el siguiente es un artículo del reconocido escritor Héctor Abad Faciolince en la revista Semana el 19 de agosto de 2006 http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=96492


Combianos y Colombianas, ridículos y ridículas

Si el manual de estilo obligara a usar el lenguaje incluyente, el título tendría que decir: “cadena perpetua para violadores y violadoras de niños y de niñas”
Sábado 19 Agosto 2006

En estos días una amiga que aprecio mucho por su valor e independencia, Florence Thomas, escribió en El Tiempo que yo era "absolutamente alérgico al lenguaje incluyente". No la desmiento, lo soy, sobre todo si por lenguaje incluyente se entiende la costumbre de reemplazar la letra 'a' y la letra 'o' por el signo @ (querid@s amig@s), o si cada vez que uno dice "ciudadanos" debe añadir también "ciudadanas".

Dijo también que, a pesar de esta alergia, tendría que acostumbrarme al lenguaje incluyente (el que no excluye a las mujeres), "porque es un debate contemporáneo importante que estamos ganando poco a poco". Y concluyó con una pregunta: "¿Sí o no, Héctor?" Respondo: No, querida Florence, y voy a tratar de explicar por qué no.

El género es una categoría gramatical que no tiene nada que ver con el sexo. Cuando yo digo, por ejemplo, que "las personas tienen estómago", aunque "personas" tenga género femenino no estoy excluyendo a los hombres. Y aunque "estómago" sea masculino de género, lo llevan por dentro los dos sexos por igual. De hecho el órgano viril por excelencia, suele tener en castellano género femenino y (excúsenme los oídos castos) puedo citar los casos de la verga, la polla, la picha y la mondá, cuatro instrumentos idénticos de género femenino, aunque evidentemente de sexo masculino. Y en España, al menos, pasa lo inverso con la parte correspondiente de la mujer y, por típicamente femenino que sea (en cuanto al sexo) el coño, el género de esta palabra es masculino.

Cita Florence en apoyo de su tesis un titular de El Tiempo que decía así: "Piden cadena perpetua para violadores de niños". Thomas se indigna porque la mayoría de las víctimas del delito de violación son niñas y no niños, y siente que El Tiempo, al escribir niños, está dejando en la sombra a las niñas, excluyéndolas, negando su sexo, y propone que el título correcto debería haber sido: "Cadena perpetua para violadores de niñas y niños". En realidad, si el manual de estilo del periódico obligara a los periodistas a usar un "lenguaje incluyente", el título, más exacto, tendría que decir: "Cadena perpetua para violadores y violadoras de niñas y de niños". Sé muy bien que por cada mil violadores hombres, si mucho, hay una violadora mujer, pero si uno se va a poner muy preciso, y si se va a saltar la economía propia del idioma, es difícil saber dónde trazar la raya.

Como el género, insisto, es un asunto gramatical y no sexual, hay una convención en varias lenguas occidentales (español, francés…) según la cual ante un número plural de personas, se usará, por economía verbal, el género masculino, lo cual no excluye a las integrantes de ese grupo específico que tengan sexo femenino.

Si Florence viviera en Alemania no había podido escribir su protesta en el caso de los niños violados, puesto niño, en alemán, es neutro: das Kind. El género es una cosa arbitraria y rara. La palabra mano, en italiano, es femenina como en español, pero su plural (mani) usa la i, que es una típica terminación de género masculino. Se sabe que 'sol' es femenino en alemán (die Sonne, la sol), y luna se dice der Mond (es decir, el luna), y para mayor enredo, ni siquiera la palabra 'muchacha' es femenina, sino neutra: das Mädchen. Con esto quiero demostrar la arbitrariedad que tiene el género gramatical. Es más, hay lenguas no occidentales con muchísimos otros géneros: animal, neutro, dual, de cosa animada, de cosa inanimada, para vegetales, para minerales…

Florence pide "sentido común" en el uso del lenguaje incluyente. No lo pide para las novelas (menos mal) sino para "los documentos oficiales, los discursos políticos, las constituciones, leyes y decretos". El artículo 51 de la Constitución Nacional, por ejemplo, dice así: "Todos los colombianos tienen derecho a vivienda digna". La constitución de Florence diría: "Todas las colombianas y todos los colombianos tienen derecho a vivienda digna". No me convence; me parece redundante, feo e inútil y me lo seguirá pareciendo incluso si algún día, como escribe Thomas "ganan este debate". Es más, me parece mucho más importante el debate de la vivienda digna que el del lenguaje incluyente.

Creo que en ese debate hay un exceso de susceptibilidad de parte de algunas mujeres. Sé que no todas ellas se sienten excluidas cuando se usa el género masculino para el plural, por simple economía de lenguaje, y no para discriminar. Al fin y al cabo, todas las personas que existen en el mundo pueden ser calificadas con adjetivos negativos, y también la mitad de los oficios y actividades pueden tener una connotación peyorativa. Y en todas esas acepciones negativas, el género masculino carga con la abominación, sin que los de mi sexo protestemos. Si usáramos de verdad un lenguaje incluyente, tendríamos que decir no sólo colombianos y colombianas, sino también asesinos y asesinas, borrachos y borrachas, secuestradores y secuestradoras, violadores y violadoras, feos y feas, brutos y brutas, estúpidos y estúpidas. ¿De verdad les parecería bueno usar el lenguaje así?


EL IDIOMA DE CERVANTES
Agradezco el siguiente artículo que me envió mi amigo Whoancho desde Buenos Aires con claro tinte político y que aclara definitivamente el uso correcto del idioma en el tema que aquí tratamos.

En español existen los participios activos como:

Derivados verbales:

El participio activo del verbo atacar, es atacante.
El de sufrir, es sufriente
El de cantar, es cantante.
El de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?

El participio activo del verbo ser, es "ente".
El que es, el ente.. Tiene entidad.

Por ese motivo, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad para ejercer la acción que expresa un verbo, se agrega al final de su raíz la terminación "ente".

Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente del sexo que tenga.

Se dice capilla ardiente, no ardienta.

Se dice estudiante, no estudianta.

Se dice adolescente, no adolescenta.

Se dice paciente, no pacienta.

Pasa el mensaje a todas las inocentes personas que, CORRECTAMENTE, la llaman "Presidenta" porque todavía creen que tiene la capacidad para realizar la acción que denota el verbo.!!!!!! !

Un buen ejemplo de lo mismo:

"La presidenta era una estudianta adolescenta, sufrienta y poco pacienta, que quería ser eleganta, para que la nombraran representanta y además llegar a ser integranta independienta de la asamblea constituyenta".

Ahora es la presidenta existenta en la Argentina. Pero un día llegará en que la veremos sonrienta en una capilla ardienta por ahora inexistenta.

¡Qué mal suena, Presidenta, política dirigenta.

Como ven la cosa queda clara al respecto, solo esperamos que artículos como este contribuyan al rescate de la pureza de nuestro idioma.


Continuando con el tema, encontré este interesanate artículo en el blog de Mario Bermudez: AlcorQuid. http://www.alcorquid.com/?p=80

Con todo respeto y dando su respectivo crédito transcribo textualmente su contenido para beneficio de todos los lectores que queremos hacer buen uso del idioma.

1. La expresión antigua y por tanto, castiza, de esas que se dicen cultas, era: "motu proprio", bueno ahora decimos "a motu propio", que significa por su propia voluntad, decisión o arbitrio.

2. Recuerdo que me decían, no diga arremedar, sino remedar; juntas son correctas.

3. Sonaba como mal decir atrancar a cambio de trancar; las dos formas son correctas ¡Cuestión de uso y de estilo!

4. Si queremos, podemos despegar el asimismo, convirtiéndolo en así mismo.

5. Da igual decir hispanoparlante que hispanohablante. Pierre, un cura súper liberal francés, se extrañó cuando le conté que en castellano existe el verbo parlar, similar al hablar en lengua francesa.

6. Desde que te vi¸ es igual a hasta que te miré.

7. ¿De qué dudo? Dudo de que vayas a venir hoy por la tarde.

8. Ah, para colocarle la tilde a sólo, se debe averiguar si remplaza a solamente.

9. Del verbo estregar: Yo estriego el piso para limpiarlo.

10. El orden correcto es: Fulano, Zutano, Mengano, Perencejo y Manejo.

11. Recordemos que el nuevo verbo influenciar es hijo espurio del verbo influir. De tal suerte que resulta mejor escribir o decir: Él se dejó influir por las nuevas tendencias, a cambio de Él se dejó influenciar por la moda.

12. Prefiramos justamente en cambio de justo a. Y se puede escribir lezna y lesna, y legaña o lagaña. Recuerdo cuando mi madre me decía que me había levantado lagañoso, ¡ja!

13. Pontazgo: Peaje que se paga para poder cruzar un puente.

14. Plagiario: americanismo que significa secuestrador.

15. Por demás: mucho, demasiado o en demasía. Sacudión es el mismo remezón. Y segregar es igual a secretar (que no es decir secretos), excretar o expeler.

16. Procrastinar: Es definir, aplazar, posponer deliberadamente. Y toda vez que es lo mismo que una vez que.

17. El verbo ser como copulativo, concuerda a veces con el sintagma nominal o con el sintagma verbal: Mi capital eran cien mil pesos, o también¸ Mi capital era cien mil pesos.

18. Tráfico es igual a tránsito, que tiene tres acentos: tránsito, transito y transitó, por eso Word no le marca error, lo mismo que a ejército, ejercito y ejercitó.

19. Generalmente, tendemos a definir algunas palabras de acuerdo a como suenan, encontrando cierta semejanza fonética con otra palabra. Por ejemplo, reversar, que fonéticamente se parece a reversa, realmente significa trasbocar o vomitar. De todas formas, algo echa reversa, en este caso el alimento ya deglutido. Bueno, ahora se toma como retroceder o echarse para atrás en una decisión o en una acción.

20. No contentos con fábrica, los argentinos han decidido llamarla usina, término robado del francés, mientras a nosotros, con esa pedantería del imperialismo anglosajón moderno, hemos optado por llamar a la castiza fábrica, factoría. Eso sí es caché.

21. Alguna vez viendo una película de cine ¿?, oí a uno de los marineros que le dijo a otro "Entra al camarote y súbete a la litera. No sé, pero aquí camarote se volvió la cama de dos pisos, mientras que litera, que sí es la cama de dos pisos se convirtió en camarote, que es el cuarto de los barcos en donde los marineros duermen.

22. El orden correcto es: Nieto, biznieto, tataranieto y chozno.

23. Empujar es lo mismo que arrempujar o rempujar, pero vaya y diga alguno de los dos últimos términos, ¿a ver qué le pasa, más si te las das de culto o culta? Monacillo y monaguillo son lo mismo. Mohín es gesto o mueca. Mohína es enojo o enfado. Abano es el abanico. Abastar es abastecer. Abigotado es bigotudo. Ablandecer es ablandar.

24. Abrogar es sinónimo de anular y abolir, (nunca vaya a decir yo abuelo la ley). En América decimos absorto a cambio de abstraído. Abundosamente es igual que abundantemente. Acepillar es lo mismo que cepillar. Acertamiento es lo mismo que acierto. Acobrado es lo mismo que cobrizo. Acodiciar es lo mismo que codiciar. Acojinar es lo mismo que acolchar. Y acorvar es lo mismo que encorvar. Por ejemplo, en el rumano, que es una lengua romance y, por consiguiente indoeuropea, los verbos se forman anteponiendo "A"; éste es un remanente latino que también ha quedado en castellano de acuerdo a los ejemplos anteriores de este ítem.

25. Ácrata es lo mismo que anarquista. Acuátil es acuático. Adestrador es adiestrador. Adiar es fijar el día o la fecha. Adomiciliar es domiciliar.

26. Adormecer es sinónimo de adormilarse o de adormitarse. Adulzar es igual a endulza; aunque adulzar se refiere especialmente a darle blandura a los metales. Adulzorar es dulcificar. Aerostero es el mismo astronauta. Agarrotar es engarrotar. Aglutinar es conglutinar y aladrar es arar. El alguacil es el mismo aguacil. Podemos decir o escribir amerizaje, amaraje o amarar. También podemos decir o escribir amoblar o amueblar.

27. Se dice que los habitantes de la ciudad de Solis hablaban sin ninguna regla gramatical, que los de Sibarita eran muy amigos de los regalos y que los de Laconia apenas pronunciaban monosílabos, cuando más. Así que cuando se infringen las reglas gramaticales con persistencia, decimos que hay solecismo, cuando hablamos con muy pocas palabras, se dice que somos lacónicos, y cuando somos muy amigos de las dádivas, decimos que somos sibaritas.

28. Ella se sorprendió de ver a la gente y no, ella se sorprendió al ver a las gentes.

29. Se puede colocar u omitirse "a", después de un verbo en infinitivo Visitar a Grecia o Visitar Grecia.

30. Raque es recoger los objetos o desechos en las costas, productos de un naufragio.

31. Arredro es atrás o hacia atrás. Descontinuar es lo mismo que discontinuar. Capataz es el mismo manigero. Estar malquisto es estar indispuesto o disgustado, especialmente con alguien. La puncha es la misma púa, espina, o algún objeto con la punta aguda.

32. Las palabras graves que terminan en N en singular, no se les marca tilde, pero cuando están en plural, la tilde debe colocarse: Canon, cánones. Germen, gérmenes. Imagen, imágenes. Joven, jóvenes. Margen, márgenes. Orden, órdenes. Volumen, volúmenes. También cumplen la norma las siguientes palabras: certamen, dictamen, gravamen, origen, resumen, vejamen y vírgenes. Nótese que el acento es bastante pronunciado, hasta el punto de tender a colocar la tilde; menos mal que el procesador de texto lo auto corrige, pero, sin embargo (y no más sin embargo), lo importante es conocer y aplicar al máximo las reglas ortográficas.

33. Decir dechado de buenas virtudes, es una redundante redundancia, pues dechado es Ejemplo y modelo de virtudes y perfecciones, o de vicios y maldades.

34. El jefe puede ser el cabecilla, el adalid, el preboste, el corifeo y, del inglés, el líder.

35. Disruptivo es lo que produce una ruptura brusca o abrupta. Eluctable es lo que puede ser vencido, mientras que ineluctable es lo invencible. Garrafal es lo muy grande, aunque se acostumbra a colocarse como adjetivo de error.

36. Apodíctico es irrefutable, incontrovertible o axiomático.

37. Indemne es incólume, ileso, inmune, indestructible.

38. Diáfano es traslúcido, hialino, cristalino, vítreo, claro, patente.

39. Inmanente es inherente o connatural.

40. Irrelevante es insubstancial, anodino, trivial, fútil.

41. Mostrenco es un bien que no tiene dueño. No sé por qué motivo el Estado quiere hacerse siempre el dueño de los bienes mostrencos.

42. Sativo es lo que está sembrado o cultivado

43. Inicuo es inofensivo, mientras que inocuo es malvado, dañino.

44. Entresijo es lo que está muy escondido u oculto. Ilación, es razonamiento, o la manera de entender a través de los juicios.

45. Óbolo es un aporte pequeño para el bien de una causa, mientras que óvolo es una figura en forma de huevo, y óvulo es el gameto de las hembras.

46. Pálpito es presagio, presentimiento, corazonada, intuición, premonición, barrunto, precognición.

47. Apogeo es auge, cimero, cumbre, fastigio, clímax, pináculo, apoteosis.

48. El quid es la esencia, el busilis, el intríngulis, el desiderátum, la razón, el fundamento.

49. Relente, figurativamente, es frescura. Regate es amague, finta, cuarteo.

50. Requiebro es echar una flor, un piropo, un galanteo, una adulación.

51. Trágala, figurativamente, se refiere a aquello que se hace obligadamente, pero que repugna. Por ejemplo, la pobreza es trágala de la prostitución.

52. Odre, es el mismo zurrón, que es un saco de cuero en donde se almacenaba, especialmente, la miel. El pretil es la misma baranda, especialmente en los puentes.

53. Delante es enfrente de (estático), mientras que adelante es ir a la cabeza (movimiento)

54. El tocón es la parte del tronco de un árbol que queda unida a la raíz cuando se corta por el pie.

55. Quiescente es lo que está quieto a pesar de tener movimiento.

56. Supérstite es sobreviviente o superviviente.

57. Barbudo es lo mismo que barbado. Imputrescible es lo que no se pudre.

58. Cinegética es el arte relativo a la caza, por consiguiente, el arte que atenta en contra del medio ambiente.

59. El marbete es la marquilla, especialmente colgante, que se le coloca a una prenda, en donde puede ir la marca o el precio. 60. Los tres oficios más matemáticos: el albañil, porque eleva el cubo; el ortopédico, porque maneja los quebrados y el odontólogo, porque extrae raíces. ANÁLISIS. Por estos días vi en El Periódico el siguiente aparte de una noticia: …mientras los congresistas que están siendo investigados por su presunta vinculación con la parapolítica… Entonces, decidí hacer el siguiente análisis con respecto a la novísima expresión está siendo o están siendo, que tan de moda está. Bueno, es un análisis muy simple, y hasta lógico, referido especialmente a la terminología digital.

¿Acaso, no queda mejor decir o escribir los congresistas que son investigados por su presunta vinculación a la parapolítica? Son expresa el verbo ser en presente, y, por supuesto que categoriza la expresión, pues a ellos, a los congresistas, son a quienes están investigando en el tiempo actual. Esto me suena, aunque la moda en el hablar y escribir tampoco incomode, al to be del inglés que, de acuerdo al contexto, es ser o estar: están siendo. También se podría decir a los congresistas que están investigando por su presunta vinculación con la parapolítica; démonos cuenta de que el sentido lógico de la oración no cambia para nada, y, por el contrario, es más sintáctico y castizo. No estoy muy de acuerdo que por razones de estilo se pueda utilizar el desabrido está o están siendo, pues con solamente decir o escribir está o están, o con decir o escribir es o son, la expresión queda lo suficientemente clara.

La regla de oro es expresar el mayor contenido lógico con el menor contenido fonético y gráfico, siempre y cuando no se salga de las normas gramaticales. (Después hablaremos de expresiones que exigen una gran extensión gráfica y fonética para un corto significado lógico, que no se me olvide). De tal suerte que puedo gritar ¡abajo los neologismos y las expresiones innecesarias! Obvio que cuando no existe el término o la expresión en nuestro idioma, es necesario crear o importar, ojalá adaptando a la grafía y a la pronunciación vernácula. Y sigo insistiendo, esa maldita manía de tomar lo extranjero porque sí y de adaptarlo de forma pedante a nuestra lengua, no es más que algo inocuo. La regla de que se debe hablar como se habla comúnmente, no es siempre válida, especialmente cuando se aplica al lenguaje técnico, y menos cuando se hace presunción de modernismo y de cultura. Admitir el habla destartalada es acabar con el idioma, por más de que aparezca en el diccionario. Cuando las expresiones, palabras y giros existen adecuadamente en español, no es necesario, para nada, adoptar términos espurios de otro idioma. Bueno, siempre ha existido la tendencia, de por sí falsa e inocua, de creer que lo extranjero es mejor que lo propio, y eso se ha reflejado constantemente, atentando contra la supervivencia de los idiomas.

Frankelina Zapata envió el siguiente aporte sobre nuevas normas gramaticales.

EL GÉNERO DUAL

Don Mario Bermudez nos comparte esta otra publicación de su blog AlcorQuid titulada "El género dual", en el que se refiere a un error que parece estar de moda, incluso entre periodistas, políticos y personas que se supone deben hacer buen uso del lenguaje.

Nos aclara de forma sencilla como utilizar bien el tema de género en nuestro bello idioma Español. Aquí la transcripción de su artículo:

El llamado machismo es otra de las herencias recibidas, a través de las diversas culturas, de los indoeuropeos primitivos; de aquí pasó, con variantes, a las diferentes civilizaciones en donde los arios tuvieron su definitiva influencia. De ahí que el machismo sea común y recalcitrante en la sociedad llamada civilizada u occidental, aunque la herencia machista se manifiesta férreamente entre los semitas. El concepto patriarcal pasó a través de los mitos, la cultura, la ciencia y, especialmente, por medio de la religión. La máxima expresión de este concepto se ve claramente en el mito bíblico, en donde Yahvé, el dios guerrero de la tribu judía, hace a la mujer de una costilla de Adán, lo que implícitamente la hace inferior y, por ende, sometida a la voluntad del macho.

En sí mismo, los votos matrimoniales supeditan férreamente a la mujer a la voluntad del esposo, hasta que la muerte los separe y estar fieles en la enfermedad y en la salud. Bueno, no se trata de hacer una exposición con profundidad acerca del tema, sino que podemos darnos cuenta de que el concepto de machismo indoeuropeo también pasó a través de la lengua. Recordemos que la lengua es el vehículo por el cual el ser humano crea sus diferentes manifestaciones culturales. La idea de la sociedad machista quedó incrustada despiadadamente en el islamismo, se manifiesta, aunque con menos rigor, en el judaísmo, y tuvo su máxima expresión de perversidad en el cristianismo hasta, más o menos, la realización del Concilio Vaticano II a mediados del Siglo XX, aunque antes de esta época ya se hacían los primeros intentos de la liberación femenina.

Pues bien, debido a lo anterior, y exponiendo el propósito verdadero de esta columna, dije que en el lenguaje, y en nuestro caso hablando del idioma castellano, la manifestación machista pasó de forma oronda por entre los desmadrados vericuetos de la palabra. De ahí que en los libros de filosofía se habla de "el hombre", para referirse a la totalidad del género humano, incluidas, por supuesto, las mujeres, así no se les tenga en cuenta sino en el oficio de la procreación al estilo misionero. Los niños, fueron en realidad las niñas y los niños en su conjunto. Las profesiones eran en su totalidad exclusivas de los hombres, así que todavía solemos escuchar esa cosa tan horrenda de "la doctor", "la ingeniero", y, sin embargo, "el periodista" no es necesariamente "la periodista", por esos caprichos arbitrarios del idioma que nos enseñó que la terminación en a, expresa el género femenino. Ahora, veamos estas perlas del eufemismo, evolución en contra del arcaísmo, según los indómitos entendidos: Los adultos y las adultas mayores, para decir los viejitos y las viejitas, o, los viejecitos y viejecitas y los ancianitos y ancianitas. Bueno, antaño se decía "los viejos", género machista para expresar que eran las personas de ambos sexos, mayores de cierta edad. Oh, sorpresa, hace apenas algunos días escuché que ya no vana ha existir los loquitos y las loquitas, los bobitos y las bobitas, que tanta identidad le daban a los pueblos, sino que ahora solamente habrán discapacitados mentales. ¡Nada de bromas!

Pues bien, como es bien sabido, el castellano es un idioma romance, es decir hijo espurio del latín de Cicerón, que el vulgo de la soldadesca implantó, mal hablado, en los territorios conquistados. De adenda, recordemos que los romanos fueron indoeuropeos, sin olvidar que entre ellos la mujer estaba dedicada a la muy noble y abnegada tarea de procrear como las abejas reinas, así a Popea la conozcamos por la costumbre de, dizque, bañarse en leche de asna. De tal suerte que el idioma castellano se quedó, como sus hermanos, sin género dual, es decir, uno que sea capaz de expresar que ahí están implícitos el género masculino y el género femenino. Pero en tiempos pretéritos no era necesario, porque las mujeres estaban condenadas, por si acaso, a permanecer encerradas tejiendo o cocinando, y el único contacto social espontaneo era el de asomarse por la ventana furtivamente, (recordemos a Romeo y a Julieta) a contemplar apaciblemente el mundo injusto. Las damas de alcurnia eran presentadas en sociedad en elegantes fiestas, a donde asistían como con veinte trajes encima, protegidas contra las miradas morbosas de los caballeros; nadie le conocía a tal o cual señorita siquiera el tobillo, y lo máximo que mostraba del mentón hacia abajo era el cuello adornado con diamantes. Aun, las más dignas cubrían sus rostros con velos que disimulaban la realidad de su belleza… Pero esos eran tiempos pasados, que hoy en día nos parecen aburridos, además de anacrónicos. ¡Qué oso tratar cosas de cuchitos!

Volvamos pues al tema, sí, en castellano no existe el género dual, y ahora con lo de la llamada inclusión de género, se exige la integridad referencial de señalar que ahí están por separado, verbigracia, las amigas y los amigos, ¿ven? Analicemos esta expresión: yo los vi pasar la calle. De entradita, suponemos que ahí, en el grupo que vi pasar, hay personas de género femenino y personas de género masculino, aunque los es: Forma de acusativo de 3ª persona en masculino plural de el. No admite preposición y se puede usar como enclítico. Los miré. Míralos, en este caso, entes masculinos, mientras que para el femenino se debe decir: las ví. Sin embargo, ahora se acude a utilizar el dativo le como acusativo para expresar una especie de género dual. Recordando un poco, el acusativo no exige el complemento, así que se puede decir, por ejemplo, le di el libro o dele de comer, sin importar si es a alguien de género femenino o de género masculino; mientras que el dativo exige, o al menos, pregunta, el complemento. Le dije , sí, ¿pero qué le dije? En síntesis, el dativo le es dual, mientras el acusativo le es singular y masculino. Estos enredijos fascinantes del idioma son los que hacen que los pelados y las peladas le tengan fobia a la lingüística, como a todo lo que tenga que ver con estudio, habrá sus excepciones, pues.

En ese afán de estar a tono con los nuevos modelos culturales de la contemporaneidad¸ hasta justamente se ha decidido aplicar la inclusión de género al momento de hablar o de escribir, teniéndose que acudir a una serie de maromas idiomáticas para aplicar la inclusión de género, y no ir a ser acusados de discriminadores sexuales, discriminadores, no otra cosa. Me parece que lo que resulta molesto es cuando se escribe dicha inclusión de género, más cuando la norma prima del idioma exige la mayor extensión lógica en la menor extensión gráfica y fonética. Siempre me he preguntado, por ejemplo, ¿qué hacer para no tener que decir o escribir las niñas y los niños? ¿Cómo decir que en una sola palabra, incluso con su artículo, las niñas y los niños? Como hombre y mujer son heteronimias, así como toro y vaca, o como caballo y yegua, nos señala a las claras que una lengua no es lógico-digital¸ sino racional-arbitraria, que surge más del contexto en que se digan o se escriban las cosas, que en las normas con muchas excepciones; debido a esta circunstancia, una computadora no es capaz de corregir gramatical ni ortográficamente al cien por cien, o al ciento por ciento, como decimos por aquí.

A pesar de mi contacto y hasta sobrevivencia de estos aparatejos llamados computadores, computadoras u ordenadores, me ha parecido un esperpento eso de colocarle a la palabra el signo de arroba para expresar el género dual. Así que horrendamente veo escrito: los niñ@s, y hasta en un grafiti vi: "Por los derechos de los obrer@s" y, " liberen a los prisioner@s políticos" Si aplicáramos una denotación cultural, pues ese signo de arroba, que además es una a femenina "a" envuelta en un circundante manto, en donde uno desprevenidamente lee que son obreras, sobraría a todas luces. Si de manera subjetiva, y hasta dogmática, no aplicáramos la inclusión de género, pues es lógico entender que son los prisioneros y las prisioneras, porque es lógico que hay tanto hombres presos políticos, como mujeres presas por política, así se les achaque un delito diferente al de pensar libremente. ¡No a al horrendo signo de @ para expresar el género dual! Solamente me gusta como identificador del correo electrónico. Y para los abuelos (incluidas también ahí las tiernas y alcahuetas abuelitas) hasta les recordará una arroba de algo y hasta un quintal de otra cosa. Viendo el diccionario, leo que @ es el signo que identifica una dirección de correo electrónico, pero en ningún lado indica que es la terminación del género dual, en donde, para colmo de males, el artículo de semejante adefesio es generalmente masculino: los amig@s, los obrer@s. ¡Horror!

Con el cuento de la inclusión de género ahora se oye comentar a las gentes ( pluriplural ) del lugar de la señora presidente, como si existiera el señor presidento. Se oye decir la gerenta, (aquí Word me marca error ortográfico), como si existiera el gerento (me vuelve a marcar error). De tal suerte, que para ser como un tantico ortodoxos, no existe la necesidad de escribir o decir la gerenta o la presidenta, pues la terminación en "e" en castellano no expresa ningún tipo de género, ya que éste lo da el artículo: la presidente, está bien escrito y dicho, y aquí MS Word no me marca error, corroborando la sensación que tengo al respecto. ¡Adiós, entonces, a las presidentas y a las gerentas, y quedémonos con las presidentes y las gerentes! Bueno, eso sí, si ustedes quieren, como ya les dije, (y no como ya se los dije). Por otro lado, todavía escucho decir: la médico o la ministro, y aunque Word no me marca error, no está bien dicho, aunque, siendo justos, Word no me marca error cuando escribo la médica y la ministra. Acudiendo al diccionario, sin embargo, las terminación en "e" para el masculino y en "a" para el femenino de gerente y presidente, son admitidas, pues, en realidad el uso del idioma, al ser arbitrario, racional y enmarcado en un contexto cultural o instantáneo, es el que, en últimas, se plasma en las versiones académicas de cómo se habla. Recordemos que las acepciones femeninas de presidente, coronel o concejal, entre otras muchas (presidenta, coronela o concejala), se aplicaban antaño a la esposa del caballero que desempeñaba tal dignidad, y no expresaba la misma connotación que ahora posee, cuando ellas sí desempeñan tales calidades, todo debido a la liberación femenina que ha conducido pomposamente a la inclusión de género. Para finalizar este párrafo, señalo que las terminaciones de los nombres (sintagmas nominales) en "ente", se derivan más del participio del presente latino que de un género, y en tal sentido, pueden expresar dualidad al asimilarse al género y al número en castellano, lo que por esa terquedad de ser lógico puede adoptar un morfema extraño al origen antiguo. Presidente, en estricto sentido significa quien preside, sin importar si es hombre o mujer; lo mismo sucede con gerente, que es quien gerencia.

Ahora viene una proposición, más en broma que en serio, porque ante la terquedad de la gente a hablar como cree o le parece, lo que es normal, por supuesto, en el lenguaje común o coloquial, más no en el habla técnica, especialmente la preriodística, lo que voy a decir, no puede ser más que algo descabellado, o un simple ejercicio lúdico. ¿Cómo les parece a ustedes, señoras y señores, si creamos un morfema que exprese dualidad? ¿Cómo? Así como lo oyen, o… lo ven escrito. Sí, podríamos crear un morfema con cierto sentido lógico que exprese en una palabra y en un artículo, porque en castellano generalmente los sustantivos exigen un artículo, que ahí están incluidos, de una, los entes de género femenino y los de género masculino.

Yo propongo que sea "i", pero bien podría ser otro. Las palabras (fonemas) de por sí no significan nada de nada, y si repetimos una palabra varias veces, notamos que comienza a perder el significado prístino, hasta el punto de que no nos expresa nada, sonándonos totalmente desconocida o hueca, carente de sentido. Es circunstancial que signifique de por sí algo, así como las letras, pues son de carácter arbitrario y contextual. Si escucho decir SÍ, pues entiendo que es una afirmación, pero si es un angloparlante quien escucha el SÍ, entendería que le están hablando del mar (la mar). No me cambie el tema y salga de su digresión, amigo. Bueno, vuelvo a mi propuesta del morfema "i" para inventar el género dual en castellano o español, como les gusta decir a algunos.

Veamos, pues:

Los niños y las niñas serían simplemente: lis niñis.

Por ejemplo, para colocar un aviso solicitando un corrector o una correctora de estilo, indistintamente, será: " Solicito correctori de estilo", (suena como italiano, pero qué importa). Y si en mi restaurante necesito meseros o meseras, simplemente escribiría así mi anuncio: " Necesito meseris para trabajar los domingos" ; en cambio de escribir " Necesito meseros-as". Necesito meseras y meseros. Necesito meseros (hombres o mujeres) Necesito meser@s., y demás artificios idiomáticos para darnos a entender claramente.

Al género humano podría llamarlo: il antropi, porque alguna vez una fémina me refutó que ya no se dice " el hombre" para expresar toda la ralea humana, sino que se debe decir, el género humano , o el ser humano. Eso de antrop se debe a su acepción griega, de ahí antropología, por ejemplo. Da la casualidad que humano tiene terminación en "o", que es el morfema que denota el género masculino, tan odiado por quienes se inclinan por la igualdad de géneros.

Los congresistas, incluidas ellas, serían: lis congresistis jamás van al Capitolio, sino cuando se acercan a cobrar puntualmente. No me le meta política, ¿oís?

Así que el artículo indeterminado o indefinido del género dual sería: il, en singular y lis, en plural, conservando de tal guisa la estructura del artículo indefinido el, los , para no irnos a alejar tanto de la estructura castellana. Algunas veces, por ejemplo, necesitamos hablar de un solo niño o niña en singular, entonces podríamos decir o escribir: il niñi, para dar a entender que puede ser indistintamente un niño o una niña, a cambio de emplear los dos géneros para admitir la inclusión de género. Il compatrioti, sería el compatriota y la compatriota, mientras que lis compatriotis serían las compatriotas y los compatriotas, sustantivo que tanto desvela a lis politiquis.

En un caso concreto, le podríamos preguntar a alguien, si tiene hermanos y hermanas, o, cuántos hermanos tiene y cuántas hermanas tiene, especificando por cada género. Para la pregunta dual, incluyendo los dos géneros, sería simplemente: ¿Cuántis hermanis tienes?, y la persona podría contestar: Tengo cinco hermanis, dos hermanos y tres hermanas. ¡Vaya!

El artículo indefinido o indeterminado sería: in, en singular e inis, en plural. Pero si se nos parece en algo al "in" del inglés, entonces, sería ini, el singular. De acuerdo a la primera letra del nombre, podría adoptar la forma más conveniente. Me gusta más "in".

Con los pronombres demostrativos veo algo de complejidad, pero podría ser para aquel y aquella, simplemente aqueli, en singular, y aquelis para el plural. Para los pronombres demostrativos este o esta, usados también como sustantivos en donde se les marca tilde para evitar la anfibología, podría ser esti para el singular y estis para el plural.

El pronombre de la primera persona del plural, es decir, nosotros, que antes se aplicaba sin prevención para señalar que éramos hombres y mujeres, ahora debe especificar: nosotros y nosotras, pero con mi propuesta quedaría simplemente nosotris para expresar que el grupo en donde estoy, hay mujeres y hombres. Y lo que faltaba, hasta el orden en que se mencione la forma dual, resultó siendo discriminatoria. ¿Por qué nombra primero a los niños y después a las niñas, siempre pordebajiadas , mijo? Con mi propuesta eso no va a pasar. También, con mi proposición descabellada, ya no entraríamos en la bizarra discusión de decir, por ejemplo, que los colombianos son gente guapa, sin saber si realmente ahí hay mujeres y hombres, pues si queremos incluir a los dos géneros, bastaría decir: Lis colombianis son guapis, (concordó el adjetivo en género y número) algo diferente a decir, las colombianas son hermosas. Al comienzo se podrá escuchar extraño, como en otro idioma, pero esto solamente sucederá mientras el cerebro ideografía la expresión fonética y la graba debidamente contextualizada en su disco duro.

En este momento me pongo pensar cómo haría con las heteronimias, pero por ahora, sigamos diciendo las mamitas y los papitos, tal como lo he visto en los jardines infantiles, porque inventar un nuevo nombre de carácter dual, sí que sería algo estrambótico, pues se imaginan que podría ser, por ejemplo, un acrónimo: pamis, para papas y mamás. ¡Como feo! ¿No?… pero todo es cuestión de adquirir ideográfica y fonéticamente el término. Antropi para el género humano es su conjunto de mujeres y de hombres, se me hace un poco más suave de adquirir, por aquello de que antropos, en griego, significa hombre con la connotación dual, es decir "el ser humano".

Para finalizar, el children del inglés, imbuyó para meterme con semejantes argumentos, pues children, expresa el conjunto de los niños y las niñas, es decir son lis niñis. ¡Ah!. Otra cosa, en mi trabajo con la Secretaría de Integración Social del Distrito, por interpuestas ONGs , esa cosita de la inclusión de género sí que me ha torpedeado, y me solazo al soñar que para convocar a las personas ancianas, ya no tendría que escribir: los adultos y las adultas mayores, con eufemismo y todo, sino que escribiría o diría simplemente lis adultis mayores. Menor extensión gráfica y fonética para mayor extensión lógica, la regla de oro. Es de anotar que el morfema de género dual también iría en los adjetivos que exijan concordar en número y género con el sustantivo.

El 15 de mayo se celebró el día de lis pofesoris o maestris, así que: ¡Felicidades a todos lis maestris, siempre!

¡Chao, mis amiguis, y muchas saludes a sus hijis!

Mario Bermudez.



LOCACIÓN NO ES UN SITIO.

Acabo de publicar una entrada para el blog, pero había una palabra que me causaba dudas, me refería a las locaciones de las bibliotecas, entonces ante la duda ante esta expresión en el texto, recurrí al diccionario y en efecto había utilizado mal ese término.

Locación no denota lugar o sitio. Locación se refiere a alquiler o arrendamiento y no a la ubicación de algún lugar. persona o cosa. La confusión se debe a la semejanza con la palabra Inglesa "Location", que significa posición, lugar, sitio, punto para el rodaje de una película etc.

Quedó resuelto el asunto y entré a editar el texto para cambiar la palabra locaciones por sedes.

Frankelina Zapata envió este interesante aporte sobre nuevas normas gramaticales.

REAL ACADEMIA DE LA LENGUA. (RAE)

Entra Hoy en Vigencia Nuevo Alfabeto y Normas
Gramaticales de la RAE

La Real Academia Española de la lengua informo hoy 01-01-2012 lo siguiente:

1.- Definitivamente, las letras "ch" y "ll", quedan fuera
del alfabeto en español. Serán dígrafos, tal como la "rr". Este cambio consiste en reducir el alfabeto, debido a que estas letras son combinaciones de otras que ya están incluidas en el abecedario.

2.- La "y" griega se llamará (ye), v (uve) y w (uve doble). Debemos
perder la costumbre de señalar a la b, como larga, grande o alta,
tampoco de "Bolívar" o peor, "de burro". Nunca más debemos decir
corta, chiquita, pequeña o "v de Venezuela" y menos "de vaca". Aunque en el caso de la w, la RAE sugiere "uve doble", cuando nosotros la llamamos doble v. El nombre uve se origina para distinguir oralmente la b de la v, pues se pronuncian de la misma forma en nuestro idioma.
Al decir uve (v), nunca se confundirá con la b (be), de allí la
justificación para este cambio. En el caso de la y, es preferible el
sonido ye y no "y griega", por ser más sencillo de expresar y
diferenciarse totalmente de la vocal i, llamada comúnmente i latina o i de iglesia.

3.- La conjunción disyuntiva "o" se escribirá siempre sin tilde.
Aunque muchos insistan (todavía) en colocarle la tilde (ó) en la
escritura corriente, únicamente se utilizaba en este caso: 5 ó 6 para
diferenciarla del número 506. Es decir, evitar la confusión entre la
letra o y el cero (0). Este uso diacrítico ya no tiene excusa; porque
hoy en día, gracias a la utilización de los computadores, la
conjunción "o" se diferencia visible y notoriamente del 0, según el
alegato de la RAE. Lo adecuado será; 5 o 6.

4.- La supresión del acento ortográfico en el adverbio solo y los
pronombres este, ese y aquel. Su uso no estará justificado, ni
siquiera en caso de ambigüedad. Ej. Voy solo al cine a ver películas de terror ("solamente") o, Voy solo al cine a ver películas de terror ("solo, sin compañía"). Por consiguiente, a partir de ahora podrá prescindirse de la tilde en estos casos, incluso en caso de doble interpretación, pues cabe colocar perfectamente sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo). Ej. Voy únicamente (o solamente) al cine a ver películas de terror.

En el caso de las palabras "guion", "hui", "Sion", "truhan" o "fie",
deben escribirse obligatoriamente sin tilde, (lo contrario será una
falta de ortografía).

5,. Los términos genéricos que se anteponen a nombres propios se
escribirán en minúscula: golfo de Venezuela, península de Araya, islas Galápagos, etc.

6.- No será correcto escribir "piercing, catering, sexy, judo o
manager" (es decir: piercing, catering, sexy), si no se hace en cursiva o entre comillas, para remarcar su origen extranjero, como es la norma para este tipo de vocablos. Solo pueden escribirse sin cursiva, la forma adaptada al idioma español de estas palabras: pirsin, cáterin, sexi, yudo y mánayer. Otros ejemplos: smoking esmoquin; camping campin; bricolage bricolaje, entre otros.

7.- Los prefijos "ex", "anti" y pro" ya no estarán separadas de la
palabra que los precede. Ej. "Provida, expresidente,
anticonstitucional". Tradicionalmente "ex", "anti" y pro", debían
escribirse separados de la palabra que las precedía, pero ahora se
irán unidos, como el caso de "exesposa" y "provida".

Por lo tanto, no existen ex presidentes ni ex maridos, etc., pasaron a ser "expresidentes" y "exmaridos" (junto, no separado). Únicamente las expresiones compuestas como; alto comisionado, capitán general, podrán utilizar los prefijos "ex" y "pro" en forma separada. Ej. Ex alto comisionado, ex capitán general, pro derechos humanos, etcétera.

Igualmente varían las grafías de quórum por "cuórum", Qatar será
Catar, Iraq por Irak y Tchaikovski pasará a escribirse Chaikovski.

8.- Ya no se escribirá "Papa" con letra inicial mayúscula, para hablar de la máxima autoridad de la Iglesia Católica, sino "papa", con minúscula. Pueden escribirse en mayúscula solo, aunque no obligada, cuando no van seguidos del nombre propio: "La recepción a Su Santidad será en el palacio arzobispal". Sin embargo, es obligada la minúscula, en este caso: "Esperamos la visita de su santidad Benedicto XVI".

9.- Se evitará la mayúscula inicial en "don", "doña", "fray", "santo",
"san", "excelencia", "señoría", "sor", "vuestra merced", aunque se
admite la mayúscula inicial en los tratamientos protocolarios de las
más altas dignidades (su santidad, su majestad, su excelencia).

10.- Los personajes de ficción irán siempre con mayúscula inicial
(Aureliano Buendía, Harry Potter, Mafalda) y también lo harán aquellos formados por nombres comunes: "Caperucita Roja", "el Gato con Botas", la "Cucarachita Martínez".

11.- Los vocablos como güisqui que es grafía correcta actual en
español equivalente a la palabra inglesa whisky o whiskey, y se
escribira : wiski.

¿Buenas tardes o buena tarde?


Últimamente he estado escuchando con alguna frecuencia que algunos dicen: "Buena noche", "Buen día" para saludar o despedirse, entonces comencé a dudar sobre cual sería la forma correcta de decirlo, esto fue lo que encontré: Aunque muchas personas consideran que, al saludar, no se debe decir buenos días, buenas tardes ni buenas noches, sino buen día, buena tarde y buena noche, respectivamente; lamentablemente tengo que decirles que están equivocados, debido a que en nuestro idioma estos saludos son expresiones idiomáticas ya definidas cuyo significado no va más allá de un simple saludo. En consecuencia, cuando se trate de saludar se deberá decir siempre buenos días, buenas tardes o buenas noches.

Sin embargo, y, para tranquilidad de los que hasta ahora han venido aplicando el tal singular a estos saludos (buen, buena) quiero comentarles que las expresiones buen día, buena tarde y buena noche sí existen en Español, sólo que no para saludar sino para expresar una cualidad del tiempo. En este caso se diría: "hizo un buen día", pero pudo decir también, que hizo un "mal día", en caso contrario. si hace buen día vamos al paseo.

Diga siempre al saludar: Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Miguel de Cervantes Saavedra desde su tumba se lo agradecerá.

¿Al interior o en el interior?


Al interior y en el interior tienen significados distintos. La primera locución es apropiada cuando hay una idea de movimiento o dirección: "corrió al interior de la casa"; "miro al interior de la habitación", pero cuando no existe ese sentido de movimiento o dirección, debe emplearse en el interior: "estaba en el interior de la casa", ahora en el interior del congreso se desarrolla una reunión". "el sindicado estaba en el interior de la casa". Señores periodistas, ¿En que momento olvidaron usar bien el lenguaje?


Hola amigos:
(NO AMIGOS Y AMIGAS !!!!!! )

PRESIDENTE  O PRESIDENTA
Carlos Germán Rodríguez Rivera. 
Licenciado en Castellano y Literatura.

En español, el plural en masculino implica ambos géneros. Así, que al dirigirse al público, NO es necesario (ni correcto) decir “mexicanos y mexicanas”, “chiquillos y chiquillas”, “niños y niñas”, panameños y panameñas etc., como el Presidente Vicente Fox puso de moda y hoy en día otros ignorantes (políticos y comunicadores) continúan con el error. (Angelino Garzón, Nicolás Maduro con sus millones y millonas y muchos otros)

Decir ambos géneros es correcto, SÓLO cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: “mujeres y hombres”, “toros y vacas”, “damas y caballeros”, etc.
Ahora viene lo bueno: Detallito lingüístico... ¿Presidente o presidenta? – Aprendamos bien el español de una vez por todas:
¿Presidente o presidenta?

En español existen los participios activos como derivados verbales: como por ejemplo, el participio activo del verbo atacar, es atacante. El de sufrir, es sufriente. El de cantar, es cantante. El de existir, existente. ¿Cuál es el participio activo del verbo ser? El participio activo del verbo ser, es "ente". El que es, es el ente. Tiene entidad.

Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación 'ente'. Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente de su género.
Se dice capilla ardiente, no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice adolescente, no adolescenta. Se dice paciente, no pacienta. Se dice comerciante, no comercianta

La Sra. Cristina Fernández de Kirchner, para aquellos que andan atrasados de noticias, es la actual presidente de Argentina... y no, su esposo no sólo hace un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua española. Y ahora en Venezuela, con el socialismo, también el presidente que tienen, hace uso de estas barbaridades.

Un mal ejemplo sería: La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta.

Qué mal suena ahora Presidenta, ¿no? Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando.
Caso contrario en Chile, donde lo aplican bien: la Sra. Bachelet es Presidente.

Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos latinoamericanos, con la esperanza de que llegue a la Casa Rosada y a Miraflores, para que esos ignorantes e iletrados hagan buen uso de nuestro hermoso
Licenciado en Castellano y Literatura (y no en Castellana y Literaturo)

martes, 1 de febrero de 2011

HORIZONTES TV

UN CANAL CON ALMA

LLEGAMOS A LOS 101.576 VISITANTES
PARA QUE VEAS





Horizontes TV es un canal online o streaming. El streaming consiste en la distribución de audio ovideo por internet La palabra streaming se refiere a que se trata de una corriente continua (sin interrupción). El usuario puede escuchar o ver en el momento que quiera. Este tipo de tecnología permite que se almacenen en un búfer lo que se va escuchando o viendo. El streaming hace posible escuchar música o ver videos sin necesidad de ser descargados previamente. Antes de que la tecnología streaming apareciera en abrilde 1995(con el lanzamiento de Real audio 1.0), la reproducción de contenido Multimedia a través de internet necesariamente implicaba tener que descargar completamente el "archivo contenedor" al disco duro local. Como los archivos de audio —y especialmente los de video— tienden a ser enormes, su descarga y acceso como paquetes completos se vuelve una operación muy lenta.

Sin embargo, con la tecnología del streaming un archivo puede ser descargado y reproducido al mismo tiempo, con lo que el tiempo de espera es mínimo.


El 9 de marzo de 2011 cumplímos tres años de estar vinculados a justin.tv. Con un total desconocimiento técnico del manejo de un canal de televisión me aventuré a esta experiencia que se nos presentaba como un reto a superar y solo tres o cuatro meses después pudimos despegar con nuestras primeras emisiones de calidad aceptable.

El 31 de enero de 2011 llegamos a las 101.576 visitas y a los 182 Fans, tenemos ya un amplio número de archivos de Biografías - Tema social - La tierra - Musicales - Cortometrajes - Ovnis - Arte - Tecnología - Historia - Astronomía y muchos más.

Emitimos diariamente desde las 18:45 hora de Colombia - 20:45 Argentina - 17:45 México - 0:45 España. Los televidentes son la razón de ser del canal.

martes, 11 de enero de 2011

CAÑASGORDAS

EL NACIMIENTO DE UNA VILLA
PRIMERA PARTE.

Cañasgordas - Foto antigua.

Quiero contar la historia de la tierra de mis padres, mis abuelos y mis tatatatarabuelos, algunos seguramente venidos del otro lado de la mar, otros de la Nación de Dabaibe, en definitiva cuatrocientos años no son nada. No la narraré en estricto orden cronológico como que las tierras de mi pueblo fueron visitadas por los conquistadores por primera vez en 1536, luego de que Vasco Nuñez de Balboa escuchara la fabulosa historia del país de Dabaibe de boca de su bella amante, la india Anayanci.

Ella le habló de una hermosa mujer que convivió con los aborígenes Catíos y que les enseñó muchas artes, como construir viviendas y pueblos, labrar la tierra, fabricar tejidos de algodón y hasta economía de hogar, decían también que después de concluir su misión ella ascendió a los cielos desde las cumbres del cerro León, y que desde el mismo cielo continúa su labor tutelar presidiendo las lluvias, los rayos y todos los fenómenos naturales.

Después también Don Pedro de Heredia conoció la fantástica historia y de las valiosas ofrendas que le hacían a la diosa Dabaibe, que consistían en preciosas figuras de oro. El mismo Heredia ya había conocido una de ellas, un hermoso puerco espín de oro macizo que pesaba cinco arrobas y media, esta en realidad fue la
primera expedición en pos del dorado.

Aquí publicaré retazos de esta historia, escritos en libros antiguos y contemporáneos.

Tampoco me extenderé ahora en los detalles del descalabro sufrido por Pedro Heredia en su primera expedición, por la inesperada defensa de los Catíos, ni en las otras cuatro expediciones que se hicieron posteriormente para lograr penetrar a esas fantásticas tierras.
Todo esto lo contaré más adelante pues primero quiero rescatar la historia de los inusuales colonos que llegaron a construir una villa en ese lugar.

Desde Boquerón de Toyo vieron su tierra prometida estos aventureros que habían llegado allende el mar después de haber cruzado el Atlántico, selvas ignotas, ríos torrentosos y escabrosos abismos. Venían de las tierras de Castilla, Viscaya y Andalucía, y en lugar de espadas
y arcabuces, traían herramientas de labranza y su semilla de Hispanidad. Varios días tardaron en llegar allí desde su partida desde Santa Fe, entonces capital de la provincia de Antioquia.

Eran los Guisao, Restrepo, Goes, Torres y Rengifo, un grupo de colonos bien diferentes a los conquistadores tan ávidos de oro que asolaban estas tierras. Venían a conquistar su propio destino. En su viejo reino dependían de la merced del rey y en cambio aquí se sentían los dueños de su vida, el más pequeño aquí era rey y el más humilde un encumbrado duque. Visionarios y aguerridos en el trabajo, traían semillas de mies, ganado, muebles y trastos, seguramente contaron con la ayuda de varios nativos cargueros y silleteros, además tenían conocimientos para la obtención del oro y otras ciencias.

Miraron fascinados desde la brumosa cumbre el pequeño valle que sería su hogar, rememorando nombres de pequeñas villas de su lejano reino: Santillana del mar, Alcolea del Pinar, Alba de Tormes, entonces comprendieron que habían hallado su destino.

Comenzaron desde allí el difícil descenso y fue cuando vieron por primera vez en su vida los guaduales que se extendían desde la ladera hasta las riveras del río.
Nunca habían visto árbol igual y de tallo tan gordo, así fue que llamaron a la colonia que fundaron, Cañasgordas. Mucho tiempo después hubo varios intentos de cambiar su nombre: Balboa en 1926, San Carlos de Milán en 1924, Miramar en 1932 y otro más. Ninguno finalmente logró cambiar el primigenio nombre que los aguerridos fundadores habían decidido y que queda hasta nuestros días.

Cada familia delimitó sus fundos y ante esta nueva misión tan llena de adversidades se les encendió la proceridad de su casta. No pocas vicisitudes debieron sufrir aquellos hombres para construir su propia villa y preparar las tierras para la siembra, la ganadería y la explotación de la minería, el clima si era muy amable y sin estaciones y así fue que nunca más vieron la nieve.

Esporádicas escaramuzas debieron soportar con los nativos de esas tierras que eran los feroces Catíos, integrantes de la nación Catía o país de Dabaibe, cazadores, cultivadores de yuca, maíz y que también tenían las valiosas salinas de Uramita. Estos nativos de Cañasgordas rendían vasallaje al Cacique Toné, señor del Penderisco, que vivía en una enorme casa de cañas gordas, (guaduas), construida sobre una loma protegida por un gran fuerte de guadua y madera. Los poblados Catíos en las cercanías de la nueva colonia eran: Penco, Prorruto y Guarumí, sus viviendas en las cercanías del río eran aéreas, colgadas entre las ramas entrelazadas de los grandes árboles como nidos de mimbre entretejido y endurecidos con arcilla.

Las construidas en laderas o en tierras planas, que eran las más, eran bohíos circulares de cañas gordas con techo cónico de paja. Estos poblados siempre estaban cercados con guaduas. Se recuerda en las crónicas de Sardella la aldea de Coromé, cuyas viviendas estaban construidas alrededor de la del cacique del mismo nombre.

Sería lógico que los colonizadores construyeran sus viviendas en el más puro estilo Español, casas de tapia o bareque con gruesas puertas de madera al igual que ventanas de comino enrejadas en macana, maderas muy comunes en la región. Los techos en un comienzo debieron ser de de paja por la dificultad de hacerse sus propias tejas, el tiempo apenas debía alcanzar para apurarse en las primeras siembras y en el cuidado de las reses, cerdos y gallinas. Las mujeres se dedicaban al cuidado de los niños, a la cocina y a los tejidos.

Las calles y el pequeño parque se fueron empedrando, y por la escasez de tiempo y cura entonces no hicieron iglesia. Como eran muy católicos no es difícil imaginar a un patriarca de tupida barba blanca, presidiendo diariamente a las seis de la tarde las sagradas oraciones antes de entregarse al reparador sueño.


PARTE ll

ORIGEN DE LA COLONIZACIÓN

Conquista vs Colonización

Si bien es cierto que la conquista se hizo a filo de espada, el tronar de arcabuces y motivada por la ambición de riquezas y poder, es bueno rescatar que luego fueron llegando familias Españolas que estaban dispuestas a formar sus colonias buscando un futuro mejor para sus descendientes, gentes que a golpe de hacha y arado sembraron sus nuevos terruños, construyeron villas y poco a poco creando una nueva forma de vida en este continente como consta en la historia de los colonizadores de las tierras de Cañasgordas.

Todo esto surgió tras las denuncias de personas como Fray Bartolomé de las Casas que con publicaciones como “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”, e “Historia de las Indias”, narraba las atrocidades cometidas contra los indígenas por parte de los conquistadores
Españoles. Proponía en estos libros como solución a esta barbarie el envío de colonos dispuestos a ir remplazando a los soldados, que se habían dedicado al pillaje, y que en lugar de armas llevarían herramientas de labranza.
Los libros de Fray Bartolomé crearon gran escándalo en toda Europa y animó a otros autores a reforzar estas denuncias, entre estos se destacaron Fray Marcos de Niza y el Capitán Alfonso Palomino que llegaron hasta poner en duda el derecho moral o jurídico que tenía España para someter a otros pueblos en nombre de su civilización, destruyendo de paso culturas milenarias y muchas vidas. Afectaron algunas de estas publicaciones hasta a la misma iglesia, que se había atrevido a entregar como regalo a sus hijas favoritas (España y Portugal), los territorios que se descubriesen. Esto consta en la Bula Papal del tratado de Tordesillas el 4 de junio de 1494.

Debió ser un escándalo, guardando las proporciones, semejante al que ahora que se está generando por las publicaciones de Wikileaks.

Tal revuelo causaron estas denuncias que durante los reinados de Carlos V y Felipe ll bien fuera por sincera convicción o solo por congraciarse con los influyentes descontentos, acogieron las recomendaciones del misionero y comenzaron a sustituir la espada y el arcabuz, por herramientas de trabajo y semillas.
Como dato curioso Cañasgordas perteneció a la jurisdicción político administrativa de Popayán, que abarcaba desde Otavalo, hoy Ecuador, hasta el mar de las Antillas y desde el océano Pacífico hasta el río Magdalena. Esto cambió en 1579 cuando se creó la Gobernación de la Provincia de Antioquia. Fue por pertenecer a la Gobernación de Popayán tanto tiempo, que debieron llegar los primeros colonos desde el sur luego de haber gestionado su gobernador Don Cayetano Vuelta Lorenzana la creación de la parroquia de Cañasgordas y que por Real cédula de Carlos V solo debía recibir gentes de acrisolada cristiandad.
El propio Colón desde su primer viaje había recomendado que al nuevo mundo no pasaran ni moros, ni judíos o sus descendientes, cosa que no pudieron controlar, pues muchos judíos cambiaron sus apellidos para lograr hacerse a la mar y llegar a tierras de Antioquia. Tan curioso giro lograron los inflamados libros de Fray Bartolomé de las Casas y sus consecuentes multiplicadores, que al menos en algunas regiones cambiaron el rumbo de la invasión Española, porque a la luz de la razón y así históricamente se le haya dado otro nombre eso fue.


PARTE lll
CONQUISTA

Los conquistadores al conocer de oro y riquezas inmediatamente dirigían su campaña invasora a esos lugares, fue a sí que supo Jorge Robledo de las opulentas minas y riquezas de los Catíos e inmediatamente partió hacia ese sitio con sus tropas arremetiendo con fuerza y barbarie para someterlos.
Sabedor el Mariscal Jorge Robledo de la existencia de estas tierras, por boca de los expedicionarios descubridores con quienes se da encuentro en inmediaciones de la recién fundada Cali, dirige sus pasos a territorio Catío con el fin de conquistarlo para su Monarca. Llega, por el sur al sitio de Coromé, que perteneció a Cañasgordas hasta el 29 de abril de 1912, cuando pasó a conformar el nuevo municipio de Abriaquí. Allí libra encarnizado combate con los aborígenes, al término del cual tiene que improvisar una fragua para herrar sus cabalgaduras. Parece que de este episodio proviene el nombre del río Herradura.
En los últimos días de noviembre de 1541, desde Coromé, por la vía del Alto de Pizarro, denominado así en honor de Francisco Pizarro, con quien Robledo había compartido las fatigas de la conquista del imperio de los Incas, baja personalmente el Mariscal al mando de una columna de guerreros escogidos hasta las riberas del río Cañasgordas.

Lo precede una jauría de alanos (feroces perros de presa que deben su nombre a una tribu de bárbaros que asoló a España en el siglo quinto), a cuyos ladridos huyen los habitantes, avisados como han sido por veloces correos o chasquis, de la batalla de Coromé. Encuentra el conquistador abandonados los pueblos de Penco, Parruto y Guarumí, ubicados en el trayecto que hoy corresponde entre la actual cabecera de Cañasgordas y Uramita.

Al mes siguiente, funda Robledo la antigua Ciudad de Antioquia, que quiere instituir como centro de su Gobernación. Después de un accidentado viaje a España, en donde obtiene el título de Mariscal y el reconocimiento de las tierras conquistadas, regresa al cabo de cuatro años para entrar en disputa con don Pedro de Heredia y Sebastián de Belalcázar, personajes estos que anhelan la anexión de Antioquia a sus respectivas Gobernaciones. Belalcázar se queda con el territorio para su Gobernación de Popayán, después de dar muerte a Robledo.


EXPEDICIONES A LA NACIÓN CATÍA

Conociendo Don Pedro de Heredia las maravillosas historias del país de Dabaibe, la misteriosa y hermosa mujer que adoraban como una diosa y que con gran sabiduría les enseñaba a cultivar la tierra, construír bohíos y pueblos, fabricar tejidos de algodón y a administrar la economía hogareña. Les enseñó ha hacer hermosas esteras y canastas, cerámicas y tintes para pintarse el cuerpo. Los indujo a pintarse los dientes de negro brillante, con el tallo de huitoque. La tradición Catía cuenta que tuvieron la suerte de ver aparecer a Dabaibe por primera vez en las llanuras orientales del río Atrato.

Oyó Heredia también que mucho tiempo Dabaibe fué solicitada en el cielo por el dios Caragabí y que entonces ella subió a lo alto del cerro León desde el cual ascendió al reino de su padre. Dicen que la vieron perderse entre las nubes y que desde entonces preside los fenómenos naturales como la lluvia, el reyo, los terremotos, las tempestades y los huracanes.

Cuando llueve o tiembla es por que ella quiere el bien para los campos y desea que la recuerden. Como ella les diera tantos beneficios, le habían construído un templo que atiborraron de oro. Estas historia motivaron a muchos Españoles a ir en busca de ese tesoro en tierras de Chocó y Antioquia.

Entre esas expediciones se recuerda la del Gobernador de Cartagena, licenciado Juan Vadillo a la serranía de Abibe. Como se sabe también expedicionaron en busca del tesoro, Vasco Núñez de Balboa, Pedro de Heredia, Jorge Robledo y Francisco Cesar, atribuyéndosele a este último la constitución oficial del poblado de Cañasgordas.


PRIMERA EXPEDICIÓN DE HEREDIA

Retomando esta historia de la expedición de Heredia, puesto ya en conocimiento del tesoro de Dabaibe partió con sesenta hombres de a caballo y ciento cincuenta de infantería hacia su gran aventura el 12 de abril de 1536. Se embarcaron aguas arriba por el Atrato en medio de selvas inundadas. No es difícil imaginar las peripecias de estos hombres navegando en medio de este torrentoso río en contra corriente, seguramente atormentados por los mosquitos y los bichos propios de esa manigua inexplorada.


La visión de ese paisaje exótico y desconocido debió ser para ellos apabullante y conmovedor, la espesura de un verde inenarrable de selva, las ensordecedoras voces de los animales llegando desde la espesura y ese inmenso y bravo río que debió mecer la embarcación como si fuera un trocito de balso en medio de su titánica corriente. Muchas serían las peripecias para mantener tranquilos a sus espantados caballos y la lucha para no perder sus menajes en las aguas del Atrato.

Después de tres meses encontraron un sorprendente pueblo aéreo, como nunca se había visto, con zarzos en las copas de milenarios árboles. Allí vivían los nativos completamente desnudos, de la pesca en abundancia y de la caza de puercos montaraces.

Al ver a los invasores les lanzaron lanzas, flechas, cenizas y agua caliente. Atemorizados y exhaustos, decidieron regresar a San Sebastián de Buenavista sin una morrocota para recuperar fuerzas, ya la ruta estaba trazada.

SEGUNDA EXPEDICIÓN

A pesar del descalabro sufrido en la primera expedición de Heredia, entonces Gobernador de Cartagena, el teniente Don Francisco César le solicitó autorización para regresar a las tierras de Dabaibe y reintentar la búsqueda de los tesoros de los Catíos. Así fue que a finales de ese mismo año 1536 emprende camino por una ruta diferente al mando de una selecta columna de cien hombres. Esta vez la travesía tardó nueve meses para llegar hasta el valle de Guacá, luego de las penurias lógicas del inhóspito territorio selvático. Era un sitio lleno de sembradíos y caseríos, ideal para reponer fuerzas antes de lanzarse a la conquista de la nación Catía. Los nativos los recibieron allí pacíficamente para fortuna de los cansados hombres.

Lo que no se imaginaban era que el Cacique Nutibara, Gran Señor de esas tierras, se había enterado de su presencia y estaba organizando un grupo de más de dos mil guerreros
para atacarlos de sorpresa. El momento llegó para los Españoles que fueron atacados con fiereza por los hombres de Nutibara, la batalla fue cruel y cuando estaban a punto de ser derrotados los intrusos acertó Don Francisco César a arrojar una lanza contra Quinunchú, general en jefe de los nativos y hermano de Nutibara, el lanzazo fue certero y acabó con la vida del guerrero, compungidos los aborígenes se retiraron llevando su cadáver en medio de gritos y llantos lastimeros.

Así fué que entonces terminó esa batalla. Los Españoles recogieron ese día un gran botín tomando de los guerreros muertos sus joyas y adornos de oro, mejor no podría haber sido su suerte al hallar a una anciana que no había podido huir y que llena de temor los guió hasta una bóveda en la que encontraron cien mil pesos en oro fino.
Mucho fué el botín que consiguieron los invasores después de esta batalla ya que sabemos que los guerreros llevaban un caracol de oro para cubrir su sexo, además de diversas joyas de oro como chagualas, diademas, brazaletes repujados, narigueras y orejeras. Tanto hombres como mujeres de la tribu usaban por igual el cabello largo, salvo los que estaban prestando servicio militar que se lo debían cortar, exactamente como en otra época histórica y al otro lado del mundo lo ordenara Alejandro Magno a sus soldados.
Las mujeres casadas y las de estirpe superior llevaban brasieres de fina orfebrería con hermosas figuras de pájaros, lagartos, ranas y otras figuras zoomorfas.
En este episodio murió ahogado el soldado Gonzalo Hernández de Alcántara al vadear un río.
Los espías de Francisco César le trajeron luego preocupantes informes, como que el Cacique Nutibara estaba convocando como a veinte mil guerreros para vengar la muerte de Quinunchú.

Mientras, en el valle al sordo retumbar de los tambores y del trompitar de los estridentes caracoles marinos recubiertos de oro, acudían a rendir vasallaje al Señor de Nutibara la flor de los
guerreros nativos, desfilaron reverentes Nagobarco, Tuatoque, Nabonuco, Buriticá, Nancuí, y el valiente Toné. Llegaron desde tierras ignotas que hoy corresponden a Sabanalarga, Buriticá, Cañasgordas, Abriaquí, Giraldo, Frontino, Urrao y Dabeiba.

Sabiendo todo esto Francisco César ordenó la más veloz retirada de la que se tenga noticia, desandan el camino que les había tomado nueve meses en solo diez y siete días. Fiero y valiente si fue Francisco César al cubrir la retirada de sus hombres de los enardecidos aborígenes que los perseguían. Se había quedado en la retaguardia con unos pocos soldados cuando mataron su caballo, pié en tierra se quedó luego sin espada y sin lanza, entonces cubriéndose como podía con su escudo lleno ya de hendiduras causados por los macanazos que le daban sus enemigos, se quitó las espuelas y se lanzó como loco a degollar a la indiada que sorprendida huyó despavorida.

Cuando regresa César a San Sebastián de Calamar (Hoy Cartagena), Heredia ya no estaba, pues había sido puesto preso por el Oidor de Santo Domingo, Don Juan de Badillo que está a punto de remitirlo a España. Francisco César al enterarse de la triste situación de Heredia y olvidando
viejas humillaciones que le había infringido, le da religiosamente y a hurtadillas su parte del botín y aún más, de su propio pecunio paga su defensa en las cortes de España. Menudo personaje fuiste Paco.


CARTAGENA

Antes de continuar con la tercera expedición al País Catío, queda bien contar aquí algo sobre el origen de Cartagena, hecho en el que fue absoluto protagonista Don Pedro de Heredia.


 Nació Heredia en Madrid en año desconocido y murió en Cádiz en 1554, fundó la ciudad de Cartagena de Indias el 1 de junio de 1533. Su espíritu pendenciero y aventurero lo trajo a tierras Americanas, inicialmente vivió en La Española y mas tarde aceptó el ofrecimiento de teniente que le hizo el gobernador de Santa Marta, Pedro Badillo. Pronto se hizo muy rico al hallar en el Valle de Upar mucho oro, entonces regreso a España.


Pero su temperamento aventurero lo trajo de nuevo a las nuevas tierra, y así fue que partió de España con la misión de explorar las tierras al sur de la provincia de Andalucía, hoy Santa Marta.
Pernocta en Santa Marta y continúa su periplo hasta llegar a la desembocadura del río Magdalena, descubierto ya por Bastidas, fue esto al final del año 1532. Continuó Heredia bordeando la costa hacia el sur hasta encontrar en un montículo de arena una empalizada cerca de la playa. El 10 de enero de 1533, día de San Sebastían llegó Heredia a la isla de Manga, en la bahía de Cartagena, no funda entonces a Cartagena en esa fecha, como algunos historiadores lo afirman erróneamente.

Heredia utilizaba para conquistar los indios, espejos, peines, pañuelos y coloridos collares de cuentas y a fe que le funcionaba la estratagema para lograr sus propósitos.

La cosa fue así: una india de los Calamaríes llamada Catalina aprendió el español rudimentariamente, entonces comenzó a servirle de intérprete a Heredia, a los nativos intérpretes como ella les llamaban "Lenguas". Lo conduce a las tierras con mejores aguas y se gana su confianza, pero como el amor aún no le llegaba urdió con los Calamaríes una emboscada a los invasores. Un día llegó Heredia a un caserío y no encontró a nadie, bueno, casi a nadie, pues allí si estaba un anciano llamado Corinche. Este le narró la falsa historia de una mortal epidemia que habían sufrido, notó Heredia que el poblado de Calamarí estaba en un sitio árido, sin aguas y vegetación.


 Corinche por medio de la intérprete Catalina le indicó a Heredia el camino hacia un sitio en la zona de Yurbaco, hoy Turbaco, donde había agua en abundancia y climas más benignos. Cruzó entonces el Español toda suerte de malezas hasta llegar al lugar indicado, pero la sorpresa fueque un grupo de guerreros nativos que lo atacaron, salió milagrosamente ileso del ataque dando de baja a muchos Calamaríes , mientras que el anciano ya había puesto pies en polvorosa. Regreso Heredia a Calamarí el primero de junio de 1533, derribó la choza del jefe y luego clavó una estaca con un letrero que decía: San Sebastían de Calamar. Ya a finales de ese mismo año de 1533 y por idea de Juan de la Cosa su nombre fue cambiado por el de Cartagena de Indias. Heredia se dedicó a la edificación y organización de la ciudad y solicitó a la Casa de Contratación de España, monjes, albañiles y provisiones. Al comienzo sus construcciones eran de madera, lo que la ponía en riesgo de incendio, de hecho, uno de ellos casi consumió la Villa en 1535.


LA INDIA CATALINA

Algunos dicen que era de Galerazamba, ubicada en región Bolivar en limites de Atántico, era hija del Cacique Galeras. Seguro si es que Diego Nicuesta la raptó en 1509 cuando solo tenía siete años y la llevó a Santo Domingo donde fue bautizada con el nombre de Catalina. La educaron como Española y nunca más se vistió como aborigen. Heredia quiso regresarla a su tierra y la llevó a Galerazamba veintitrés años después donde causó gran admiración entre sus coterráneos por su belleza y finas ropas. Era de temperamento solitario y algo místico y poco atraída a los romances, pese a que tuvo muchos pretendientes que siempre rechazaba.

Su inteligencia no se discute pues llegó a ser la mano derecha de Don Pedro de Heredia y fué el puente entre los Europeos y la gente de su raza. Durante los años que estuvo en Galerazamba vivió con una tía anciana y Capitán, un feroz perro que trajo de Santo Domingo. Siempre confió en que la Iglesia sacaría a su gente de los vicios y la ignorancia, pero tuvo un gran desengaño al ver la matanza de miles de ellos. A tal punto estaba decepcionada que llegó a declarar en el primer juicio que se le hizo a Heredia.

A pesar de eso hizo las paces con Heredia y se casó a los treinta y cinco años con Alonso Montañéz, sobrino de este radicándose desde entonces en Sevilla, España, donde vivió hasta su muerte, ya viuda centenaria y rodeada de sus hijos y nietos.

BANNABA

En la lengua Kuna y Dule Bannaba significa muy lejos o más allá, esa fué la palabra con la que Panquiaco, hijo del cacique Comagre le reveló a Balboa la existencia de otro mar y otras naciones. Panquiaco extendiendo su brazo y señalando con su índice hacia el sur le dijo en dulegaya: "Banaba". Fué así que los ojos del primer Europeo, acompañado por setenta y siete Dules contemplaron por vez primera la mar del sur.

Luego Balboa, animado por las historias sobre Dabaibe que le contara su amada la doncella Anayansi, se aventuró a viajar a ese fantástico pais del oro, surgiendo la leyenda de Dabaibe, que luego los cronistas recogen como la triste y fatal historia de Abya Yala. Luego se fundó Panamá tal vez sacando su nombre de la ya mencionada expresión BANNABA, pero esto aún es asunto que se discute por los expertos lingüistas.


INSURRECCIÓN CATÍA

El cacique Toné protagoniza una insurrección violenta de nativos en 1557 en la que está a punto de acabar con los colonizadores Españoles en ese territorio. El lugarteniente de Robledo y fundador de Caramanta, Capitán Gómez Fernandez fué encargado para sofocar el levantamiento y como incentivo recibe la gobernación del Chocó. Durante meses el cacique Toné resiste desde su poderosa fortaleza, que solo pudo ser combatida mediante fuego para descubrir que todos habían huído por un pasaje secreto. Los Españoles vieron a Toné internarse en la sela llevando a rastras a un oficial Español que se atrevió a ponerle sus manos encima.
Se atrincheró Toné en otro lugar ya unido al Cacique Nagobarco. El valiente guerrero es atraído al Cristianismo por un capellán expedicionario y depone las armas y recibe el bautismo, viviento el resto de sus días con ejemplar cristianismo. Oh, glorioso Toné, ¿que te pasó?

Mientras llega el capítulo final les dejo esta historia de un ilustre empresario de Cañasgordas, Don José Yepes

lunes, 3 de enero de 2011

EL PORTERO

La historia que les voy a narrar me llegó a través de la tradición oral antioqueña, no la he visto publicada en ninguna parte, aunque por lo curiosa es posible que si lo esté. Obviamente por carecer de bibliografía previa puede contener inconsistencias y por ello me atengo a contar la historia tal cual llegó a mis oídos.

Debió suceder más o menos en los años cincuentas, época en la que su protagonista ocupó la gerencia de la entonces más grande empresa textil de Colombia, Coltejer.

En efecto, se dice que siendo Don Carlos J, Echavarría miembro de la junta directiva y luego gerente de Coltejer, engancharon un nuevo portero para la empresa, aunque dudo que haya hecho la escuela primaria era muy celoso y responsable en su oficio.

El día que ingresó recibió en compañía de los otros miembros de seguridad una inducción sobre los deberes inherentes a su cargo, Su labor principal, les dijo su instructor, sería controlar el ingreso y salida tanto de empleados como de visitantes que sin excepción deberán portar la escarapela que acredite su derecho de ingreso.

Inició entonces el susodicho portero su faena un fin de semana en la importante compañía cuando llegó un elegante caballero que intentaba entrar sin autorización, eso no lo podía permitir el cancerbero de nuestra historia:. - “Pa onde va vusté”, dijo increpando al intruso.

- “Para mi oficina señor”, le respondió el visitante.
- “Pos no señor, vusté no trae permiso pa entrar”.

Carlos J. Echavarría
El caballero ya un poco molesto le aclaró: - Mire, resulta que yo soy Carlos J. Echavarría, gerente de esta empresa, así que voy a entrar pues tengo mucho que hacer”.
- “Pos será Carlos J. o J. Carlos, pero vusté que dentra pa dentro y yo que le tiro un tiro”, le gritó con enojo el nuevo portero.

El increpado no tuvo más opción que retirarse, mientras el oficioso portero ponía cara de deber cumplido. Transcurrió en resto de ese día en completa normalidad y fue así que nunca antes hubo tanto control en la portería.

El lunes siguiente el supervisor estaba esperando en la puerta a nuestro simpático vigilante y más tardó este en llegar cuando le dijo: - Oye, ¿que fue lo que hiciste ayer?, el gerente te está esperando en su oficina, a lo mejor te van a despedir sopenco.

Mientras caminaba por el pasillo rumbo a la oficina del gran jefe le temblaban las piernas y sus manos estaban frías y sudorosas, era un corto trayecto que percibió como una eternidad, un solo día de trabajo que a lo mejor sería el último.

Llama inseguro la puerta del doctor, tun tun, y desde adentro responden: - ¿Quién es?
- “Yo dotor, el portero de la puerta…”

- “Pase usted por favor”, entró nuestro simpático personaje y se sentó luego de ser invitado a hacerlo, quedó aterrado al descubrir que el jefe era el caballero que había echado en su primer día de trabajo.

El Doctor Echavarría se levantó y mientras se paseaba frente al invitado le pregunto: - ¿Joven, desde cuando trabaja usted aquí?
- “Desde el viernes dotor…”
- Igual yo, le contestó el presidente, quien continuó…:
- ¿Y cuantos porteros comenzaron con usted el viernes?
- Pos dotor, los cuatro puerteros semos cuatro, los dos Grabieles, yo y Jesús y a todos nos mandaron no dejar dentrar a nadie sin escarcela.

Seguramente el doctor Echavarría no pudo entonces evitar una sonrisa de simpatía ante tan original personaje y le pidió que regresara a sus tareas.
Fue días después al reclamar su primer salario que nuestro hombre descubrió que le habían incrementado ostensiblemente su pago.