domingo, 20 de junio de 2010

EL ÚLTIMO DÍA

Cuento de cuna para cuando el sol se apague.


Y ese fue el último día de los días, la última vez que los mortales vieron la luz del sol, que pudieron observar los colores de las cosas, cosas que a pesar de no ser visibles seguirían.

No presentían ni un poquito lo que les esperaba después de esa noche, en la que todos los que eran buscaron los refugios, las aves sus nidos, las fieras sus guaridas, y los hombres sus lechos. Era una noche como todas las noches anteriores, llena de cantos de ranas y de grillos, sin señales en el cielo ni hechos premonitorios. Es más, era igual esa noche a todas las anteriores noches desde que las noches existieron, noches en las que igualmente nadie sabía lo que vendría después de ellas, solo que esa vez sería muy distinto, porque esa sería la noche del último día de los días.

Esa noche las criaturas quedaron sumidas en ese sopor o trance llamado sueño, y soñaron muchas cosas, soñaron con días y con noches, que creyeron ciertas pero que solo eran ilusiones oníricas, idénticas a la realidad, por que esta, también es otra ilusión creada por la matrix o la maya.

El tiempo transcurrió sin que los durmientes lo notaran, como siempre hasta entonces había sido, porque el tiempo solo se percibe en estado de vigilia, cuando fluye siempre hacia delante, hacia el futuro. Solo que el tiempo en este mundo, después de ese último día, cambiaría su curso y fluiría por cauces escabrosos, que lo deformarían de forma inimaginable.

Bien, ya trascurrido el tiempo de la noche, hombres y animales fueron despertando poco a poco, y notaron que el sol del nuevo día no salía, era que aún no se enteraban de que el tiempo de los días se agotaba, y que el anterior había sido el último día de los días.

sábado, 19 de junio de 2010

EVANGELIO DE SIMÓN EL PAISA

LAS BODAS DE CANÁ

Apócrifo de Simón el Paisa.


Fue en la demolición de una antiquísima casa del sector de Belén, cuando un humilde trabajador penetró en un profundo subterráneo que no aparecía en el plano que le habían dado, en el fondo del oscuro túnel el haz de su linterna alumbró una carcomida urna de madera, sorprendido y pensando que se trataba de algún tesoro la abrió temblando de emoción, para descubrir que dentro de ella solo había un vetusto cuaderno lleno de garabatos, es que el pobre no sabía leer. De todas formas guardó el cuaderno entre su camisa y salió jadeante del húmedo lugar.

Ya en el terreno de la construcción me contó sobre su hallazgo y sonriente me entregó el mugriento cuaderno. Estuve a punto de botarlo, pero me detuve al ver un misterioso símbolo en su carátula, por lo que opté guardarlo en mi mochila.

Pasaron varios días cuando recordé el asunto y me apuré a sacar el intrigante objeto de la mochila, estaba medio desbaratado, pero sus notas aún eran legibles y aunque tenía hojas rotas pude pegarlas con cinta adhesiva.

Lo llevé con mucho cuidado y lo puse bajo las luces de mi mesa de dibujo, con unas pinzas pasaba sus hojas de una en una, no sin antes fotografiarlas.

Comencé pues a transcribir las notas a mi portátil con mucho esmero, descubriendo que se trataba de un incunable evangelio apócrifo, el evangelio de Simón el Paisa.

Al leer este evangelio, hallé una historia muy curiosa que robó de inmediato mi atención, y estoy seguro que ahora también la vuestra, era el verdadero relato de las bodas de Caná, que publico a continuación.

Caná de Galilea era un pueblito de hermosos amaneceres, seguramente cerca de Nazaret donde vivía Jesús con sus padres.

Sin duda eran unos parientes de María los que celebraban ese matrimonio, pues ellos fueron especialmente invitados. Imagino los apuros de la madre de Jesús para conseguir el regalo de bodas. Al mercado de San Alejo de Nazaret tuvo que ir la Virgen María a comprar el presente, allí ofrecían lámparas de aceite de Roma, cobertores de lana de Grecia, vajillas de cerámica de Turquía, papel papiro traído de Egipto con un Kit. de tinta y plumas fuentes de la India, era el epicentro del naciente negocio del contrabando. También vendían ropas finas de lino y sandalias de cuero de Italia, collares con piedras de colores de África y finos perfumes de la Galia.

Así se pasó pues la Divina Madre, loliando y recatiando precios toda la tarde en el bullicioso mercado. Finalmente compró las túnicas y las sandalias para ella y Jesús, pues la ocasión ameritaba estren, para los novios compró dos finísimas lámparas de cerámica Romana con su respectivo frasco de aceite combustible, una loción finísima que le había recomendado María Magdalena y un tazón sopero de barro cocido.

Feliz llegó a la casa y les mostró sus compras a José y a Jesús, su hijo se mostró satisfecho con su ajuar, el cual se midió inmediatamente para asegurarse que era de su talla y tener tiempo de ir a la sección de devoluciones de no servirle. José disimuladamente le preguntó en voz baja: - ¿María, cuanto te valió todo eso?, le dijo cuanto ella y el por poco le da un patatús, es que desde entonces las mujeres eran gastoncitas.

El día de la boda se llegó, y partieron hacia Caná María y Jesús, que a la sazón tenía como 28 años. José tuvo que quedarse cuidando a los niños al tiempo que tenía que cumplir un contrato para colocar unas ventanas en la casa de un ricachón del pueblo.

Las fiestas de bodas en aquel tiempo, eran como animaditas, algunas duraban entre tres y ocho días, esta era una de estas últimas, de semana completa, con músicos, comilona, vino y baile.

Llegados allí, fueron acogidos con gran alborozo, pues eran para los de Caná sus familiares más queridos, María y las otras mujeres se encerraron en una pieza a chismosiar y a ayudar a la novia que se estaba poniendo el traje de boda, Jesús y los otros hombres presentes se quedaron en el jardín con el novio para iniciar el asado de cabrito al calorcito de unos buenos vinos, hablaron de las últimas noticias del Reino de Judá y de los conflictos con el Imperio Romano, de la depresión económica y el desempleo reinante. Juan Bautista, el primo hermano de Jesús comento con gran conocimiento que la vida estaba muy cara y los impuestos del Cesar los tenían hasta el cuello, entonces todos asintieron e hicieron un brindis chocando sus griales de madera.

Se llegó la hora y los novios se encontraron bajo un pequeño toldo rodeado de bellas flores, los músicos interpretaron el Haba Nagila. Un viejo rabino inició la ceremonia ante la aburrición de los señores y las lágrimas de todas las emocionadas damas.





Los novios ya casados y cansados se sentaron en sendos taburetes de madera y cuero y ahí fue cuando entre varios los levantaron, con taburete y todo paseándolos tambaleantes en procesión por todo el sitio, la cosa más miedosa, más aún cuando había entre los cargadores varios muy chapolos, pero afortunadamente nos los dejaron caer.

En síntesis la boda fue muy lucida y los regalos abundantes y bonitos, bueno, todos, menos el que les llevó José de Arimatea, que por entonces era muy avaro, ocurrírsele darles un cucharoncito barato de madera.

La rumba se inició y la música llenó el hermoso jardín de alegría, quién iba a imaginar que los judíos eran tan fiesteros, el padre de la novia se paseaba entre todos los invitados y les decía: - Que no se vea la miseria y azuzaba a los meseros para que sirvieran vino copiosamente.

Que así pasaron uno, dos, tres, cuatro días, la comida y el vino rumbaban, pero ocurrió lo inevitable, que el licor se acabó, las tinas de piedra quedaron inesperadamente vacías.

La familiar de María la llamó con disimulo y le contó: - María, mija, que voy a hacer, el vino se acabó en lo mejor de la fiesta, el estanquillo del pueblo está cerrado a esta hora y la gente se nos va a pasmar, se nos dañó la fiesta querida, que pena con los invitados.

María luego de pensar un poco tuvo una sin igual idea: - Mirá, mi hijo hace unas magias muy grandes, de seguro el nos saca del apuro, desde ahí las mamás siempre ofrecieron inconsultamente a sus hijos para hacerles favores a sus amigas, recuerdo que a mi, me ofrecía la mía para hacerle mandados a las vecinas, y uno para no hacerlas quedar mal pues aguantaba y los hacía. Comprendo por ello muy bien lo que sintió Jesús, cuando su madre le pidió tamaña encomienda. Inicialmente el se rehusó: - Mamá, yo solo tengo veintiocho años y no se me ha autorizado para hacer milagros públicos hasta después de los treinta.

Tanto insistió María, recalcándole que ya se había comprometido con su familiar y que no quería quedar como un zapato, corrijo, como una sandalia. Ante tal presión materna Jesús asintió con la condición de que no se enteraran más que los meseros.

Fue entonces Jesús con su madre a la cocina y esta les dijo a los sirvientes que hicieran todo lo que su hijo les pidiera, les dijo Jesús a los sirvientes que llevaran las seis tinas al pozo y las rebozaran de agua, (Cada tina era como de 100 litros), estos lo hicieron sin reparo y las pusieron ante Jesús, el hizo sobre ellas unos pases mágicos y recitó como unas palabras mágicas, pidió entonces le llevaran al mayordomo un vaso, y este sin saber de donde provenía aseguró que era el mejor vino que jamás había probado.

Se repartió el vino de nuevo a los asistentes y todos quedaron felices con el delicioso licor, más tarde el anfitrión llevó a su mayordomo hasta un rincón del saloncito principal y le dijo que era el era el mejor catador del reino y que jamás había probado tal ambrosía, dejaste el buen vino para el final pillo, te lucites.

La fiesta se animó otra vez y tomó un segundo aire, fueron ocho días de buena música, comida, baile y sobre todo muy buen vino.

Nota del traductor: No explica mucho el evangelio de Simón el Paisa si Jesús bailó y tomó vino, pero yo no lo pondría en duda, era entonces un hombre joven y practicante de las costumbres de su pueblo, que vivan las bodas de Caná. Se me antoja ahora un buen vinillo, que raro.

D.Z.R.

viernes, 18 de junio de 2010

SARAMAGO

José Saramago escritor, dramaturgo y periodista Portugués, nació en Azinhaga, Santarém, Portugal el 16 de noviembre de 1922, murió hoy 18 de junio de 2010 en Tías, Lanzarote, IslasCanarias, España, a los 87 años.
José Sousa da Piedade hubiese sido su nombre correcto, si no fuera por que el funcionario que asentó su acta de registro hubiese cometido un error de pluma, no se sabe si voluntario o no, su apellido Saramago viene del apodo de su familia: Saramago, en español Jaramago, que era una yerba crucífera.

Sus padres eran campesinos, cosa que marcó sus tendencias político teóricas. Vivió con sus padres un tiempo en Argentina y luego regresaron a Lisboa. A sus 12 años descubrió las obras clásicas en los textos escolares gratuitos de su época. Abandonó sus estudios, ante la imposibilidad que tuvieron sus padres para pagárselos, entonces trabajó en una herrería industrial y en sus ratos libres se leyó toda la biblioteca del barrio.

Como no es mi intención publicar toda la biografía de este fenomenal escritor les pego un link para los que deseen consultar una. http://es.wikipedia.org/wiki/José_Saramago

Lo que si quiero compartir con mis lectores es este cuento inédito que encontré en la pagina mundo latino. http://www.mundolatino.org/cultura/saramago/saramag5.htm


LA ISLA DESCONOCIDA
Cuento inédito de José saramago.

Un hombre llamó a la puerta del rey y le dijo, Dame un barco. La casa del rey tenía muchas más puertas, pero aquélla era la de las peticiones. Como el rey se pasaba todo el tiempo sentado ante la puerta de los obsequios (entiéndase: los obsequios que le ofrecían a él), cada vez que oía que alguien llamaba a la puerta de las peticiones se hacía el desentendido, y sólo cuando el continuo repiquetear de la aldaba de bronce subía a un tono, más que notorio, escandaloso, impidiendo el sosiego de los vecinos (las personas comenzaban a murmurar, Qué rey tenemos, que no atiende), daba orden al primer secretario para que fuera a ver lo que quería el impetrante, que no había manera de que se callara. Entonces, el primer secretario llamaba al segundo secretario, éste llamaba al tercero, que mandaba al primer ayudante, que a su vez mandaba al segundo, y así hasta llegar a la mujer de la limpieza, que, no teniendo en quien mandar, entreabría la puerta de las peticiones y preguntaba por el resquicio. Y tú, qué quieres.

El suplicante decía a lo que venía, o sea, pedía lo que tenía que pedir, después se instalaba en un canto de la puerta, a la espera de que el requerimiento hiciese, de uno en uno, el camino contrario, hasta llegar al rey. Ocupado como siempre estaba con los obsequios, el rey demoraba
la respuesta, y ya no era chica señal de atención al bienestar y felicidad del pueblo cuando pedía
un informe fundamentado por escrito al primer secretario, que, excusado será decirlo, pasaba el encargo al segundo secretario, éste al tercero, sucesivamente, hasta llegar otra vez a la mujer de la limpieza, que opinaba sí o no de acuerdo con el humor con que se hubiera levantado.

Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta, Y tú qué quieres, el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración,
o simplemente dinero, respondió, Quiero hablar con el rey, Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta de los obsequios, respondió la mujer, Pues entonces ve y dile que no me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero, remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío.

Entrar y salir sólo pasándole por encima. Ahora bien, esto suponía un enorme problema, si tenemos en consideración que, de acuerdo con la pragmática de las puertas, sólo se puede atender a un suplicante de cada vez, de donde
resulta que mientras haya alguien esperando una respuesta, ninguna otra persona podrá aproximarse para exponer sus necesidades o sus ambiciones. A primera vista, quien ganaba con este artículo del reglamento era el rey, puesto que al ser menos numerosa la gente que venía a incomodarlo con lamentos, más tiempo tenía, y más sosiego, para recibir, contemplar y guardar los obsequios. A segunda vista, sin embargo, el rey perdía, y mucho, porque las protestas públicas, al notarse que la respuesta tardaba más de lo que era justo, aumentaban gravemente el descontento social, lo que, a su vez, tenía inmediatas y negativas consecuencias en el flujo de obsequios.

En el caso que estamos narrando, el resultado de la ponderación entre
los beneficios y los perjuicios fue que el rey, al cabo de tres días, y en real persona, se acercó a la puerta de las peticiones. Abre la puerta, dijo el rey a la mujer de la limpieza, y ella preguntó, Toda o sólo un poco.

El rey dudó durante un instante, verdaderamente no le gustaba mucho exponerse a los aires de la calle, pero después reflexionó que parecía mal, aparte de ser indigno de su majestad, hablar con un súbdito a través de una rendija, como si le tuviese miedo, sobre todo asistiendo al coloquio la mujer de la limpieza, que luego iría por ahí diciendo Dios sabe qué, De par en par, ordenó. El hombre que quería un barco se levantó del suelo cuando comenzó a oír los ruidos de los cerrojos,
enrolló la manta y se puso a esperar. Estas señales de que finalmente alguien atendería y que por tanto el lugar pronto quedaría desocupado, hicieron aproximarse a la puerta a unos cuantos aspirantes a la liberalidad del trono que andaban por allí, prontos para asaltar el puesto apenas quedase vacío. La inopinada aparición del rey (nunca una tal cosa había sucedido desde que usaba corona en la cabeza) causó una sorpresa desmedida, no sólo a los dichos candidatos, sino también entre la vecindad que, atraída por el alborozo repentino, se asomó a las ventanas de las casas, en el otro lado de la calle.

La única persona que no se sorprendió fue el hombre que vino a pedir un barco. Calculaba él, y acertó en la previsión, que el rey, aunque tardase tres días, acabaría sintiendo la curiosidad de ver la cara de quien, nada más y nada menos, con notable atrevimiento, lo había mandado llamar. Dividido entre la curiosidad irreprimible y el desagrado de ver tantas personas juntas, el rey, con el peor de los modos, hizo tres preguntas seguidas, Tú qué quieres, Por qué no dijiste lo que querías, Te crees que no tengo más nada que hacer; pero el hombre sólo respondió a la primera pregunta, Dame un barco, dijo. El asombro dejó al Rey hasta tal punto desconcertado, que la mujer de la limpieza se vio obligada a acercarle una silla de enea, la misma en que ella se sentaba.

Mal sentado, porque la silla de enea era mucho más baja que el trono, el rey buscaba la mejor manera de acomodar las piernas. Y tú para qué quieres un barco, si puede saberse, fue lo que el rey preguntó: Para buscar la isla desconocida, respondió el hombre, Qué isla desconocida, preguntó el rey, disimulando la risa, como si tuviese enfrente a un loco de atar, de los que tienen manías de navegaciones, a quien no sería bueno contrariar así de entrada, La isla desconocida, repitió el hombre, Hombre, ya no hay islas desconocidas, Quién te ha dicho, rey, que ya no hay islas desconocidas, Están todas en los mapas, en los mapas, están sólo las islas conocidas, Y qué isla desconocida es esa que tú buscas. Si te lo pudiese decir, entonces no sería desconocida. A quién has oído hablar de ella, preguntó el rey, ahora más serio, a nadie, en ese caso, por qué te empeñas en decir que ella existe, simplemente porque es imposible que no exista una isla desconocida, Y has venido aquí para pedirme un barco, sí, vine aquí para pedirte un barco, Y tú quién eres para que yo te lo dé, Y tú quién eres para no dármelo, soy el rey de este reino y los barcos del reino me pertenecen todos.

Más les pertenecerás tú a ellos que ellos a ti, Qué quieres decir, preguntó el rey inquieto, Que tú sin ellos eres nada, y que ellos, sin ti, pueden navegar siempre, Bajo mis órdenes, con mis pilotos y mis marineros, No te pido marineros ni piloto, sólo te pido un barco, Y esa isla desconocida, si la encuentras, será para mí, A ti, rey, sólo te interesan las islas conocidas, También me interesan las desconocidas, cuando dejan de serlo, Tal vez ésta no se deje conocer, Entonces no te doy el barco, Darás.Al oír esta palabra, pronunciada con tranquila firmeza, los aspirantes a la puerta de las peticiones, en quienes, minuto tras minuto, desde el principio de la conversación iba creciendo la impaciencia, más por librarse de él que por simpatía solidaria, resolvieron intervenir en favor del hombre que quería el barco, comenzando a gritar, Dale el barco, dale el barco.

El rey abrió la boca para decirle a la mujer de la limpieza que llamara a la guardia de palacio para que estableciera inmediatamente el orden público e impusiera disciplina, pero, en ese momento, las vecinas que asistían a la escena desde las ventanas se unieron al coro con entusiasmo, gritando como los otros, Dale el barco, dale el barco. Ante tan ineludible manifestación de voluntad popular y preocupado con lo que, mientras tanto, habría perdido en la puerta de los obsequios, el rey levantó la mano derecha imponiendo silencio y dijo, Voy a darte un barco, pero la tripulación tendrás que conseguirla tú, mis marineros me son precisos para las islas conocidas. Los gritos de aplauso del público no dejaron que se percibiese el agradecimiento del hombre que vino a pedir un barco. Vas al muelle, preguntas por el capitán del puerto, le dices que te mando yo, y él que te dé el barco, llevas mi tarjeta. El hombre que iba a recibir un barco leyó la tarjeta de visita, donde decía Rey debajo del nombre del rey, y eran estas las palabras que él había escrito sobre el hombre de la mujer de la limpieza, Entrega al portador un barco, no es necesario que sea grande, pero que navegue bien y sea seguro.

Cuando el hombre levantó la cabeza, se supone que esta vez iría a agradecer la dádiva, el rey ya se había retirado, sólo estaba la mujer de la limpieza mirándolo con cara de circunstancias. El hombre bajó del peldaño de la puerta, señal de que los otros candidatos podían avanzar por fin, superfluo será explicar que la confusión fue indescriptible, todos queriendo llegar al sitio en primer lugar, pero con tan mala suerte que la puerta ya estaba cerrada otra vez.

La aldaba de bronce volvió a llamar a la mujer de la limpieza, pero la mujer de la limpieza no está, dio la vuelta y salió con el cubo y la escoba por otra puerta, la de las decisiones, que apenas es usada, pero cuando lo es, es. Ahora sí, ahora se comprende el porqué de la cara de circunstancias con que la mujer de la limpieza había estado mirando, ya que, en ese preciso momento, tomó la decisión de seguir al hombre así que él se dirigiera al puerto para hacerse cargo del barco. Pensó que ya bastaba de una vida de limpiar y lavar palacios, que había llegado la hora de mudar de oficio, que lavar y limpiar barcos era su vocación verdadera, al menos en el mar el agua no le faltaría (...) Andando, andando, el hombre llegó al puerto, fue al muelle, preguntó por el capitán, y mientras venía, se puso a adivinar cuál sería, de entre los barcos que allí estaban, el que iría a ser suyo, grande ya sabía que no, la tarjeta de visita del rey era muy clara en este punto (...) Un poco apartada de allí, escondida detrás de unos bidones, la mujer de la limpieza pasó los ojos por los barcos atracados. Para mi gusto, aquél, pensó, aunque su opinión no contaba, ni siquiera había sido contratada, vamos a oír antes lo que dirá el capitán del puerto.

El capitán vino, leyó la tarjeta, miró al hombre de arriba abajo, y le hizo la pregunta que al rey no se le había ocurrido, Sabes navegar, tienes carné de navegación, a lo que el hombre respondió, Aprenderé en el mar. El capitán dijo, No te lo aconsejaría, capitán soy yo, y no me atrevo con cualquier barco, Dame entonces uno con el que pueda atreverme, no, uno de ésos no, dame un barco que yo respete y que pueda respetarme a mí, ese lenguaje es de marinero, pero tú no eres marinero, Si tengo el lenguaje, es como si lo fuese.

El capitán volvió a leer la tarjeta del rey, después preguntó, Puedes decirme para qué quieres el barco, Para ir en busca de la isla desconocida, Ya no hay islas desconocidas, Lo mismo me dijo el rey, Lo que él sabe de islas, lo aprendió conmigo, Es extraño que tú, siendo hombre de mar, me digas eso, que ya no hay islas desconocidas, hombre de tierra soy yo, y no ignoro que todas las islas, incluso las conocidas, son desconocidas mientras no desembarcamos en ellas, Pero tú, si bien entendí, vas a la búsqueda de una donde nadie haya desembarcado nunca, Lo sabré cuando llegue, Si llegas. Sí, a veces se naufraga en el camino, pero si tal me ocurre, deberás escribir en los anales del puerto que el punto a donde llegué fue ese, Quieres decir que llegar, se llega siempre, No serías quien eres si no lo supieses ya. El capitán del puerto dijo. Voy a a darte la embarcación que te conviene, Cuál, Es un barco con mucha experiencia, todavía del tiempo en que toda la gente andaba buscando islas desconocidas, Cuál, Creo que incluso encontró algunas, Cuál, Aquél. Así que la mujer de la limpieza percibió para donde apuntaba el capitán, salió corriendo de detrás de los bidones y gritó: Es mi barco, es mi barco, hay que perdonarle la insólita reivindicación de propiedad, a todo título abusiva, el barco era aquel que le había gustado, simplemente.

Parece una carabela, después pasó por arreglos y adaptaciones que la modificaron un poco, Pero continúa siendo una carabela. Sí, en el conjunto conserva el antiguo aire, Y tiene mástiles y velas, Cuando se va en busca de islas desconocidas, es lo más recomendable. La mujer de la limpieza no se contuvo, Para mí no quiero otro, Quién eres tú, preguntó el hombre, No te acuerdas de mí, No tengo idea, Soy la mujer de la limpieza, qué limpieza, La del palacio del rey, La que abría la puerta de las peticiones, No había otra, Y por qué no estás en el palacio del rey, limpiando y abriendo puertas, Porque las puertas que yo quería ya fueron abiertas y porque de hoy en adelante sólo limpiaré barcos.

Entonces estás decidida a ir conmigo en busca de la isla desconocida, Salí del palacio por la puerta de las decisiones, Siendo así, ve para la carabela mira cómo está aquello después del tiempo pasado debe precisar de un buen lavado, y ten cuidado con las gaviotas, que no son de fiar, No quieres venir conmigo a conocer tu barco por dentro, Dijiste que era tuyo, Disculpa, fue sólo porque me gustó.

Gustar es probablemente la mejor manera de tener, tener debe ser la peor manera de gustar. El capitán del puerto interrumpió la conversación, Tengo que entregar las llaves al dueño del barco, a uno o a otro, resuélvanse, a mí tanto me da, Los barcos tienen llave, preguntó el hombre, Para entrar, no, pero allí están las bodegas y los pañoles, y el camarote del comandante con el diario de a bordo, Ella que se encargue de todo, yo voy a reclutar la tripulación, dijo el hombre, y se apartó.

La mujer de la limpieza fue a la oficina del capitán para recoger las llaves, después entró en el barco, dos cosas le valieron, la escoba del palacio y el aviso contra las gaviotas, todavía no había acabado de atravesar la pasarela que unía la amurada al atracadero y ya las malvadas se precitaban sobre ella gritando, furiosas, con las fauces abiertas, como si la fueran a devorar allí mismo. No sabían con quién se enfrentaban.

La mujer de la limpieza posó el cubo, se guardó las llaves en el seno, plantó bien los pies en la pasarela, y, remolineando la escoba como si fuese un espadón de los buenos tiempos, consiguió poner en desbandada a la cuadrilla asesina. Sólo cuando entró en el barco comprendió la ira de las gaviotas, había nidos por todas partes, muchos de ellos abandonados, otros todavía con huevos, y unos pocos con gaviotillas de pico abierto, a la espera de comida. Tiró al agua los nidos vacíos, los otros los dejó, luego veremos. Después se remangó las mangas y se puso a lavar la cubierta. Cuando acabó la dura tarea, abrió el pañol de las velas y procedió a un examen minucioso del estado de las costuras, ha pasado tanto tiempo sin ir al mar y sin haber soportado los estirones saludables del viento. Las velas son los músculos del barco, basta ver cómo se hinchan cuando se esfuerzan, pero, y eso mismo les sucede a los músculos, si no se les da uso regularmente, se aflojan, se ablandan, pierden nervio, Y las costuras son los nervios de las velas, pensó la mujer de la limpieza. Encontró deshilachadas algunas bastillas, pero se conformó con señalarlas.

En cuanto a los otros pañoles, enseguida vio que estaban vacíos. Ya le enfadó, y mucho, la falta absoluta de municiones de boca en el pañol respectivo, no por ella, que estaba de sobra acostumbrada al mal rancho del palacio, sino por el hombre al que dieron este barco: no falta mucho para que el sol se ponga, y él aparecerá por ahí clamando que tiene hambre.

No merecía la pena preocuparse tanto. El sol acababa de sumirse en el océano cuando el hombre que tenía un barco surgió en el extremo del muelle. Traía un bulto en la mano, pero venía solo y cabizbajo. La mujer de la limpieza fue a esperarlo a la pasarela, pero antes de que abriera la boca para enterarse de cómo había transcurrido el resto del día, él dijo, Estate tranquila, traigo comida para los dos, Y los marineros, preguntó ella, Como puedes ver, no vino ninguno, Pero los dejaste apalabrados, al menos, volvió a preguntar ella, Me dijeron que ya no hay islas desconocidas, y que, incluso habiéndolas, no iban a dejar el sosiego de sus lares y la buena vida de los barcos de línea para meterse en aventuras oceánicas a la búsqueda de un imposible, como si todavía estuviéramos en el tiempo del mar tenebroso. Y tú qué les respondiste, Que el mar es siempre tenebroso, Y no les hablaste de la isla desconocida, Cómo podría hablarles de una isla desconocida, si no la conozco, Pero tienes la certeza de que existe, Tanta como de que el mar es tenebroso, En este momento, visto desde aquí, con las aguas color de jade y el cielo como un incendio, de tenebroso no le encuentro nada.

Es una ilusión tuya, también las islas a veces parece que fluctúan sobre las aguas y no es verdad, Qué piensas hacer, si te falta una tripulación, Todavía no lo sé, Podríamos quedarnos a vivir aquí, yo me ofrecería para lavar los barcos que vienen al muelle, y tú, Y yo, Tendrás un oficio, una profesión, como ahora se dice, Tengo, tuve, tendré si fuera preciso, pero quiero encontrar la isla desconocida, quiero saber quién soy yo cuando esté en ella, No lo sabes, Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual, dijo el hombre, Dejemos las filosofías para el filósofo del rey, que para eso le pagan, ahora vamos a comer, pero la mujer no estuvo de acuerdo. Primero tienes que ver tu barco, sólo lo conoces por fuera, qué tal lo encontraste, Hay algunas costuras de las velas que necesitan refuerzo.

Bajaste a la bodega, encontraste agua abierta, En el fondo hay alguna, mezclada con el lastre, pero eso me parece que es lo apropiado, le hace bien al barco, Cómo aprendiste esas cosas, Así, Así cómo, Como tú, cuando dijiste al capitán del puerto que aprenderías a navegar en la mar, Todavía no estamos en el mar, Pero ya estamos en el agua, Siempre tuve la idea de que para la navegación sólo hay dos maestros verdaderos, uno es el mar, el otro es el barco. Y el cielo, te olvidas del cielo, Sí, claro, el cielo, Los vientos, Las nubes, El cielo, Sí, el cielo.


En menos de un cuarto de hora habían acabado la vuelta por el barco: una carabela, incluso transformada, no da para grandes paseos. Es bonita, dijo el hombre, pero si no consigo tripulantes suficientes para la maniobra, tendré que ir a decirle al rey que ya no la quiero. Te desanimas a la primera contrariedad, La primera contrariedad fue esperar al rey tres días, y no desití. Si no encuentras marineros que quieran venir, ya nos las arreglaremos los dos, Estás loca, dos personas solas no serían capaces de gobernar un barco de éstos, yo tendría que estar siempre al timón, y tú, ni vale la pena explicarlo, es un disparate, Después veremos, ahora vamos a cenar (...) Es realmente bonita nuestra carabela, dijo la mujer, y enmendó enseguida. La tuya, tu carabela, Supongo que no será mía por mucho tiempo, Navegues o no navegues con ella, la carabela es tuya, te la dio el rey, Se la pedí para buscar una isla desconocida.

Pero estas cosas no se hacen de un momento para otro, necesitan su tiempo, ya mi abuelo decía que quien va al mar se avía en tierra, y eso que él no era marinero, Sin marineros no podremos navegar, Eso ya lo has dicho, Y hay que abastecer el barco de las mil cosas necesarias para un viaje como éste que no se sabe dónde nos llevará, Evidentemente, y después tendremos que esperar a que sea la estación propia, y salir con marea buena, y que venga gente al puerto a desearnos buen viaje, Te estás riendo de mí, Nunca me reiría de quien me hizo salir por la puerta de las decisiones, Discúlpame, Y no volveré a pasar por ella, suceda lo que suceda. La luz de la luna inluminaba la cara de la mujer de la limpieza, Es bonita, realmente es bonita, pensó el hombre, y esta vez no se refería a la carabela. La mujer, ésa, no pensó nada, debía haberlo pensado todo durante aquellos tres días, cuando entreabría de vez en cuando la puerta para ver si aquél aún continuaba fuera, a la espera.

La sirena de un paquebote que salía para el mar soltó un ronquido potente, como debieron ser los del leviatán, y la mujer dijo, Cuando sea nuestra vez, haremos menos ruido. A pesar de que estaban en el interior del muelle, el agua se onduló un poco al paso del paquebote, y el hombre me dijo, Pero nos balancearemos mucho más. Se rieron los dos, después se callaron, pasado un rato uno de ellos opinó que lo mejor sería irse a dormir, No es que yo tenga mucho sueño, y el otro concordó, Ni yo, después se callaron otra vez, la luna subió y continuó subiendo, a cierta altura la mujer dijo, Hay literas abajo, y el hombre dijo, Sí, y entonces fue cuando se levantaron y descendieron a la cubierta, ahí la mujer dijo, Hasta mañana, yo voy para este lado, y el hombre resondió, Y yo para éste, hasta mañana, no dijeron babor o estribor, probablemente porque todavía están practicando en las artes.

La mujer volvió atrás, Me había olvidado, se sacó del bolsillo dos cabos de velas, Los encontré cuando limpiaba, pero no tengo cerillas, Yo tengo, dijo el hombre. Ella mantuvo las velas, una en cada mano, él encendió un fósforo, después, abrigando la llama bajo la cúpula de los dedos curvados, la llevó con todo el cuidado a los viejos pábilos, la luz prendió, creció lentamente como la de la luna, bañó la cara de la mujer de la limpieza, no sería necesario decir que él pensó, Es bonita, pero lo que ella pensó, sí, Se ve que sólo tiene ojos para la isla desconocida, he aquí como se equivocan las personas interpretando miradas, sobre todo al principio.

Ella le entregó una vela, dijo, Hasta mañana, duerme bien, él quiso decir lo mismo de otra manera, Que tengas sueños felices, fue la frase que le salió dentro de nada, cuando esté abajo, acostado en su litera, se le ocurrirán otras frases, más espiritosas, sobre todo más insinuantes, como se espera que sean las de un hombre cuando está a solas con una mujer. Se preguntaba si ella dormiría, si habría tardado en entrar en el sueño, después imaginó que andaba buscándola y no la encontraba en ningún sitio, que estaban perdidos los dos en un barco enorme, el sueño es un prestidigitador hábil, muda las proporciones de las cosas y sus distancias, separa a las personas que están juntas, las reúne, y casi no se ven una a otra, la mujer duerme a pocos metros y él no sabe cómo alcanzarla, con lo fácil que es ir de babor a estribor.

Le había deseado buenos sueños, pero fue él quien se pasó toda la noche soñando. Soñó que su carabela nevegaba por alta mar, con las tres velas triangulares gloriosamente hinchadas, abriendo camino sobre las olas, mientras él manejaba la rueda del timón y la tripulación descansaba a la sombra. No entendía cómo estaban allí los marineros que en el puerto y en la ciudad se habían negado a embarcar con él para buscar la isla desconocida, probablemente se arrepintieron de la grosera ironía con que lo trataron. Veía animales esparcidos por la cubierta, patos, conejos, gallinas, lo habitual de la crianza doméstica, el viento dio una cabriola, la vela mayor se movió y ondeó, detrás estaba lo que antes no se veía, un grupo de mujeres que incluso sin contarlas se adivinaba que eran tantas cuantos los marineros, se ocupan de sus cosas de mujeres, todavía no ha llegado el tiempo de ocuparse de otras, está claro que esto sólo puede ser un sueño, en la vida real nunca se ha viajado así.

El hombre del timón buscó con los ojos a la mujer de la limpieza y no la vio, Tal vez esté en la litera de estribor, descansando de la limpieza de la cubierta, pensó, pero fue un pensar fingido, porque bien sabe, aunque tampoco sepa cómo la sabe, que ella a última hora no quiso venir, que saltó para embarcadero, diciendo desde allí, Adiós, adiós, ya que sólo tienes ojos para la isla desconocida, me voy, y no era verdad, ahora mismo andan los ojos de él pretendiéndola y no la encuentran. En este momento se cubrió el cielo y comenzó a llover, y, habiendo llovido, comenzaron a brotar innumerables plantas de las filas de sacos de tierra alineados a lo largo de la amurada, no están allí porque se sospeche que no haya tierra bastante en la isla desconocida, sino porque así se ganará tiempo, el día que lleguemos sólo tendremos que transplantar los árboles frutales, sembrar los granos de las pequeñas cosechas que van madurando aquí, adornar los jardines con las flores que abrirán de estos capullos.

El hombre del timón pregunta a los marineros que descansan en cubierta si avistan alguna isla desconocida, y ellos responden que no ven ni de unas ni de otras, pero que están pensando desembarcar en la primera tierra habitada que aparezca, siempre que haya un puerto donde fondear, una taberna donde beber y una cama donde folgar, que aquí no se puede, con toda esta gente junta. Y la isla desconocida, preguntó el hombre del timón, La isla desconocida es cosa inexistnte, no pasa de una idea de tu cabeza, los geógrafos del rey fuero a ver en los mapas y declararon que islas por conocer es algo que se acabó hace mucho tiempo, Debíais haberos quedado en la ciudad, en lugar de venir a entorpecerme la navegación, Andábamos buscando un lugar mejor para vivir y decidimos aprovechar tu viaje, No sois marineros, Nunca lo fuimos, Solo, no seré capaz de gobernar el barco.

Haber pensado en eso antes de pedírselo al rey, el mar no enseña a navegar. Entonces el hombre del timón vio tierra a lo lejos y quiso pasar adelante, hacer cuenta que ella era el reflejo de una otra tierra, una imagen que hubiese venido del otro lado del mundo por el espacio, pero los hombres que nunca habían sido marineros protestaron, dijeron que era allí mismo donde querían desembarcar, Ésta es una isla del mapa, gritaron, te mataremos si no nos llevas. Entonces, por sí misma, la carabela viró la proa en dirección a tierra, entró en el puerto y se encostó a la muralla del embarcadero, Podeis iros, dijo el hombre del timón, acto seguido salieron en orden, primero las mujeres, después los hombres, pero no se fueron solos, se llevaron con ellos los patos, los conejos y la gallinas.

El hombre del timón contempló la desbandada en silencio, no hizo nada para retener a quienes lo abandonaban, al menos le habían dejado los árboles, los trigos y las flores, con las trepadoras que se enrollaban a los mástiles y pendían de la amurada como festones. Debido al atropello de la salida se habían roto y derramado los sacos de tierra, de modo que la cubierta era como un campo labrado y sembrado, sólo falta que venga un poco más de lluvia para que sea un buen año agrícola. Desde que el viaje a la isla desconocida comenzó, no se ve al hombre del timón comer, debe ser porque está soñando, apenas soñando, y si en el sueño le apeteciese un trozo de pan o una manzana, sería un puro invento, nada más.

Las raíces de los árboles están penetrando en el armazón del barco, no tardará mucho en que estas velas hinchadas dejen de ser necesarias, bastará que el viento sople en las copas y vaya encaminando la carabela a su destino.

Es un bosque que navega y se balancea sobre las olas, un bosque en donde, sin saberse cómo, comenzaron a cantar pájaros, debían de estar escondidos por ahí y de repente decidieron salir a la luz, tal vez porque la cosecha ya esté madura y sea la hora de la siega. Entonces el hombre fijó la rueda del timón y bajó al campo con la hoz en la mano, y, cuando había segado las primeras espigas, vio una sombra al lado de su sombra. Se despertó abrazado a la mujer de la limpieza, y ella a él, confundidos los cuerpos, confundidas las literas, que no se sabe si ésta es la de babor o la de estribor. Después, apenas el sol acabó de nacer, el hombre y la mujer fueron a pintar en la proa del barco, de un lado y de otro, en blancas letras, el nombre que todavía le faltaba a la carabela. Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma.

miércoles, 16 de junio de 2010

DEL PREGON AL RUIDO

Recuerdos también de tiempos idos son los pregoneros, que con sus cantos anunciaban sus servicios y productos. Afiiiiilo las tijeras, los cuchiiillos; la mazamoooorra del pueblo; Colombiano, Correo, Tiempo, Espectadorrrr…, los periódicos de moda.

Pasaba el carbonero dos veces por semana con su cara ennegrecida por el polvillo de la carga que llevaba en su carreta, también el carro del petróleo pasaba, era que entonces en Medellín había cortes continuos de energía eléctrica y no había casa que no tuviera fogones de carbón y de petróleo.

Cuando la luz se iba en la noche, los niños hacíamos fiesta y salíamos a la calle a jugar con linternas que hacíamos con tarros de saltinas
con una vela adentro.

Pasaba el pregonero de las panelitas de leche, la vendedora de flores de Santa Elena con sus cachetes rosados, la vendedora de parva con su canasto lleno de panes y pande quesos sobre su cabeza, la señora de las arepas recitaba su oferta, el que pregonaba laaas jaletinas, jaletina blanca y jaletina negra, los vendedores de frutas, de esas frutas en vía de extinción como los mamoncillos, el chachafruto, las guamas, los tamarindos, los corozos, las algarrobas, los zapotes y tantos otros que sería largo enumerar.

Todas las mañanas se escuchaba el tintineo del carrito de madera tirado por un caballo que vendía la leche embasada en botellas de litro con tapa de cartón.

La negra tocaba las puertas ofreciendo las verduras frescas, pasaban también los pregoneros de hierbabuena, limoncillo y otras deliciosas yerbas aromáticas, en ese entonces no se vendían las tisanas elegantemente empacadas en los súper mercados, pero que digo, tampoco había supermercados ni grandes superficies, solo la tiendas de la esquina, la tienda de Rosales de Don José, El Chaquiro de no me acuerdo quién, el granero de Don Tulio, el de Cachi Bajo, en fin, en cada calle había una tienda donde atendían con amabilidad y le fiaban a las viudas y a los menos pudientes, el tendero era un amigo del pueblo, por que el mismo era del pueblo.

Los pregoneros creaban sus canciones para anunciarse, amaban su trabajo y siempre se veían alegres, tilín, tilín, pasaba el carrito de helados, su vendedor uniformado siempre de traje y gorra blanca, otros vendedores preferidos por los niños eran los de globos de gas que llevaban como de paseo sus flotantes productos atados con piolas, flotaban sobre el cielo azul, translúcidos y vaporosos, con sus vivos colores, rojos, verdes y amarillos, juro que nunca he vuelto a ver los tonos de los globos de mi infancia.

Perseguíamos también con gran algarabía a los pregoneros del algodón de azúcar, al de las velitas (Dulces de panela) y al de los churros, Benditos tiempos de sonidos olores y sabores tan incomparables, sin juegos electrónicos ni televisión, cuando la vida se vivía en el mundo real.

Marchaban por esas calles de entonces, los vendedores de velas, de emplastos, de menjurjes para el reuma, los que arreglaban las máquinas de moler y la olla “Atómica” (De presión).

Pregones que alegraban el alma, voces que reflejaban a gente buena y trabajadora, cantos del alma Paisa aún montañera y heredera de los pregoneros de la época colonial. No olvido tampoco a los vendedores de paños de agujas, los vendedores de tapetes persas y de cortes de telas.

Era un concierto de cantos, cuando aún el ruido era ajeno a la ciudad, tiempos en los que no había discotecas, ni licoreras. Cuando se enseñaba la urbanidad de Carreño, se rezaba el rosario en familia y se escuchaban radio novelas y musicales por la radio.

El éter ahora está lleno de ese enloquecedor y estruendoso pun pun taladrador que sale de los estrambóticos equipos de sonido de los autos de estos días.

La gente parece haber perdido el sentido de la belleza, el ruido y el mal gusto impera y parece no importarle a nadie. Los vendedores modernos distan años luz de los bien recordados pregoneros del ayer. Ahora estos mercaderes se apertrechan con estridentes cornetas eléctricas que amplifican sus desagradables gritos, ya no se oyen esas bellas voces de gente buena, En cambio nos agreden con gritos ensordecedores y repetitivos, ya no hay armonía ni cadencia, solo un frío perifoneo, sin alma y sin respeto, el pregón ha muerto y los jinetes del Apocalipsis nos invaden con sus trompetas.

Interrumpen nuestras tertulias, nuestro rato de descanso del medio día, nuestro derecho de escuchar buena música en nuestro hogar, nos invaden, no hay respeto, el caos de la sin razón impera, ya no hay autoridad, la ley existe pero no se hace cumplir.

Quiero rematar agregando que el descontrol llega a nuestro entorno en la forma de indeseables vecinos, que sin reparo interrumpen el sagrado derecho al sueño y a la tranquilidad, que escuchan sin recato su dizque música a unos decibeles explosivos que hacen vibrar los cristales de las ventanas casi hasta romperlos, Pun Pun, si eso es música entonces los jalapeños serán deliciosos melocotones.

D.Z.R.

miércoles, 9 de junio de 2010

DICCIONARIO PAISA

Aprobado por la Real Academia de la Lengua de Cañasgordas.



Recopilación de palabras usadas hace muchos años en nuestra tierra antioqueña, algunas recordadas por el autor que es del tiempo de Upa y otras que fueron recopiladas por otros medios verbales y escritos.

Palabras que usaron mi amá, mi apá, mi amita y mi apito, y debo confesar que algunas las usé yo mismo. Es digno de destacar que algunas aún sobreviven para suerte de nuestro patrimonio cultural y nuestro gusto. Muchas de ellas siendo palabras castizas adquirieron en la región Antioqueña otos significados, como por ejemplo: Barra: Tranca, reja, los paisas le agregan el significado de “Grupo de gente con intereses comunes”.

Poco a poco se irán agregando otras, en la medida que las vayamos recordando o nos sean sugeridas.Ya están en orden alfabético, aparecerán otras como vayan llegando, como retazos de recuerdos, que serán rescatados uno a uno del torbellino del olvido.

No incluyo la jerga de los tiempos modernos que es más bien vulgarcita y solo me limito a la semántica antigua.

Si entre los lectores logramos despertar recuerdos de algunas palabras que falten les agradecería hacerlas llegar por medio de la opción “comentarios” que aparece abajo al final de esta entrada. Se los agradecería mucho. Igualmente mi gratitud por los aportes que se están recibiendo en Facebook.

A

Acolitar: Facilitar y encubrir a otro para que haga algo, no siempre bueno.
Abejorrear: Manoseo no santo entre parejas
Abismarse: Sorprenderse mucho, estoy abismado con lo de la hija de Inés.
Acarajada: Boba, tonta
Achapao: Amarrado, hambriento, egoísta.
Achilado(a): Pobre, arruinado economicamente. / Triste, mustio.
Acolitar: Complicidad, alcahuetear a veces cosas indebidas.
Acomedido: Persona muy servicial y colaboradora.
Acomodao: Persona pudiente que sin ser rica nada le falta.
Acuerpado: Fornido, musculoso.
Achaques: Enfermedades, males propios de la edad.
Achantao(a): Avergonzado, tímido.Achantar: Sentir verguenza o tmidez.
Achicharrao(a): Insolado. "Acalorao". Quedar quemada una cosa. También se usa en España ( Albacete y Cuenca).
Achicar: Sacar agua de un sitio inundado.
Achicopalado(a): se usa para decir que alguien está bajo de animo, triste, desmotivado.
Achilao(a): Estar pobre, sin un centavo.
Acurrucarse: Encogerse hacia el piso sin sentarse.
Acusetas: Pone quejas, chivato. Acusetas, panderetas, calzoncillos de bayetas.
Adiós: Despedida propia o a otra persona, adiós que te vaya bien, adiós mañana vuelvo.
Afrecho: Residuo que queda luego de pilar el maíz. "Está trabajando por afrecho": Está trabajando casi gratis
Afugias: Penas del alma o dificultades en general
Agarrarse: Pelear, esos dos se agarraron apuños.
Agallinar: Sentir miedo.
Agalludo: Codicioso, acaparador, que todo lo quiere para el.
Agonía: Hambre.
Agraciada: Se usaba para referirse a una mujer de excelsas virtudes, pero más bien feita.
Agregao: Mayordomo de finca.
Aguachento: Alimento muy aguado e insípido. Esos frisoles están aguachentos.
Aguadulce: Bebida de agua y panela. (Aguapanela)
Aguamacera: Vasija donde se guardaba la aguamasa para los cerdos.
Aguamanil: Palangana, jarro con vertedero en pico con una asa alta que colocada sobre una vasija grande servía de lavamanos
Aguamasa: Sobras de comida revueltos, servían para los marranos.
Aguapanela: Bebida dulce hecha con panela.
Aguapanelero : Alguien que gusta esa bebida a toda hora. Cierto pequeño pajarito de plumaje amarillo y negro que se deleita con la panela.
Aguasal: Sopa de pobres, agua con sal.
Aguevado: Tonto, bobo.
Agujada: Hueco que queda en una tapia al retirar las agujas (Estacas de madera) que comprimían la caja durante su construcción.
Agujar: Incitar a los perros para que ataquen.
Agüevado: Atolondrado, sonso, bobo en exceso.
Agüevardo: Sonso, dormido, pendejo
Ajonjoliar: Cuidar con mucho esmero y mimos a alguien.
Ajualá: Ojalá.
A la lata: Picar rápido en carrera. El ladrón salió a la lata.
Alcagüete: Persona que acolita y encubre, acciones no siempre correctas, a otro.
Alcaldada: Abuso de autoridad de un alcalde muy común en nuestro medio.
Alcanzao: Quedarse sin aliento, espérenme que estoy alcanzao.
Alentao: De buen semblante, sano, aliviado.
Alentarse: Recuperar la Salud y el ánimo.
Alebrestao: Que está animado en grado sumo, alborotado.
Aletoso: Problematico.
Aliñado: Presumido, arreglado en exceso.
Alforjón: Vieja muy arrugada.
Algo: Tentempié, se servía en la tarde, era chocolate con arepa y quesito.
Alicaído: Desanimado, desmotivado.
Alizar: Deslizar, resbalar suavemente. "Me puse guantes para que no se me alicen las manos en el manubrio"
Almorranas: Hemorroides.
Almártaga: Bueno para nada, muchachito muy necio y cansón.
Almud: Medida para granos hecha en una caja de madera.
Alumbrao: Luces de navidad, estar con traguitos.
Alzao: Persona irrespetuosa, grosera.
Amá: Mamá
Amacizar: Abrazar a alguien fuertemente, con cariño o lujuria.
Amanerado: Afeminado, Hombre de modales y hablar Demasiado fino.
Amangualarse: Asociarse, Juntarse con otro(s) para hacer algo malo.
Amañarse: Sentirse a gusto en un lugar y no querer irse.
Amaricao: Afeminado, que camina o viste o habla como tal.
Amarrao: Avaro.
Ambricias : Se dice para buscar algo perdido con derecho a quedarse con el.
Amita: Abuelita
Androa: En Frontino, Col. Acceso a potreros o cultivos hecho con palos y alambre de púas, en otros sitios de Antioquia es llamado broche, portillo.
Anerviao: Nervioso
Angarillas: Piernas, le tiemblan las angarillas. En el occidente de Antioquia la palabra "Angarilla" se usa para nombrar un instrumento de trabajo el cual se una para transportar la caña de azúcar hasta el trapiche.
Angurria: Ambicioso en grado superlativo, ve este angurrioso, dejá algo pa yo
Animasola: Persona solitaria, igual que el cusumbosolo.
Animero: Persona que reza diariamente por las calles a las ánimas benditas.
Antojao: Que quiere todo lo que ve.
Apá: Papá
Apachurrao: Estar triste o aburrido, vulva ("mostrame tu apachurrao...")
Apachurrar Aplastar
Apelotardado: Bobo, caido del zarzo, sonso
Apenas: Cantidad mínima para comprar algo, apenas tengo 100 pesos para la leche.
Apendejado: Bobo, menso, apelotardado
Apelotardado: Sonso, bobo.
Apercuellar: Coger a alguien por el cuello
Apito: Abuelito
Apolismao: De constitución débil, raquítico, que no crece.
Aporriar: Golpearse, o golpear a alguien. "Lo aporrió mucho, pobrecito"
Apretado: Avaro, amarrao.
Arrancao: Hombre pobre
Arrastraderas: Sandalias sencillas ideales para usar en casa, son generalmente de caucho o plástico.
Arepa: Torta de maíz asada
Arato: Así le decimos a los frutos gemelos que vienen en promoción (2 con la misma cáscara)
Arepera: Lesbiana.
Aretas: No es el rey Nabateo, en Antioquia son los aretes que se ponen en las orejas.
Arracachada: Pendejada, bobería, equivocación
Arrancao: Estar en una muy mala situación económica, llevado.
Arrecho: Tipo muy bravo y peleador. Enojado y con ánimo de pelea.De libido exacerbada.
Arrejuntados: Pareja que vive en unión libre.
Arrejuntar - Arrejuntarse: Irse a vivir en unión libre una pareja.
Arrevolverado: Alzado, De mal genio, peleador, resuelto
Arriero: Personaje dedicado al transporte en tiempos idos, cuando aún no existían carreteras si no caminos de herradura.
Arrimadijo: Pariente conchudo que se instala en nuestra casa mantenido
Arrimado: Que  vive en casa de otro sin aportar nada por necesidad o conchudez
Arrimada: (Pedir la arrimada). Solicitar noviazgo a la chica que nos gustaba.
Arrozudo: Ponerse la piel de gallina, por susto o emoción
Arrumar(se): Amontonar cosas en un rincón/amontonarse la gente en un solo sitio.
Arruncharse ; Pegarse con la pareja al dormir, arrimarse (apechicharse )
Asado: Muy bravo, enojado
Asaduras: Vísceras de cerdo o de res fritas.
Asoliao: Insolado. Exceso de exposición al sol.
Atao: Ramo atado para vender algunas verduras como el cilantro y la cebolla (100 Grs. Aprox.)
Atarugao: Exceso de comida en la boca. "Mijo, no se atarugue que se atraganta"
Atembao: Bobo, torpe, lento, apelotardado.
Atenido: Mantenido, que quiere que hagan todo por el.
Atestao: Sitio lleno de personas o cachivaches
Atisbar: Mirar, vigilar
Atao: cosas empacadas en un trapo grande ejemplo: Un atao de ropa.
Atolondrado: Menso, abobado, agüebado.
Atortolar(se): Echar atrás una acción por temor. "Se atortoló en muchachito"
Atravezado: Peleador, camorrero
Atronao: Bobo, lento, que piensa despacio
Aventao: Osado, que no teme emprender cualquier empresa por arriesgada que sea.
Avión: Ventajoso, persona muy despierta en los negocios o en lo que se proponga . ese tipo es un avión
Avispao: Despierto, sagaz, aventajado

B

Baboso(a): Persona que nunca cumple lo que promete.
Bajada: Leche de vaca muy espesa que sale después de mamar el ternero.
Balde (De): Gratis, regalado. Hizo el trabajo de balde.
Bamba: sin riesgo, jamás, ¿Qué yo pierda el dinero? Ni de bamba/cadena de oro, joya.
Bandiar: Solucionar, sobrellevar.
Baquiano: persona muy hábil en algún oficio
Barbuquejo: Lazo para amarrar las pavas o sombreros
Barequero: Quien pide rebaja o ventaja en todo.
Barra: Grupo de amigos que acostumbran andar juntos.
Beata (Biata): Solterona que se quedó para vestir santos.
Batea: Recipiente de madera ovalada o redonda sin asas
Bebedizo: Menjurje de yerbas y cosas raras para enamorar o hechizar, a ese tipo lo enyerbaron.
Bejuco: Enojado, pero mucho, ni se le arrime que explota
Becao: Una cantidad grande de agua.
Beque: Bacinilla de madera. Se usa para alguien que no hace bien algo: "Este es mucho beque"
Berraco: Valiente
Berriar: Llorar a todo pulmón, los bebés a veces berrean de lo lindo.
Berrido: Grito.
Berrinche: Pataleta, Manifestación exagerada de desconteto: "Dejá de hacer berrinche mocoso"
Berriondo: Tipo hábil, que se le mide a todo sin temor. Estar muy enojado.
Biata: Mujer solterona, mojigata, menopáusica, se aplica a los dos géneros igual que muchos términos aquí publicados.Bicoca: Poco valor de algo que se compra o vende.
Biscocho: Piropo que se lanza a las mujeres bonitas
Biscocho: Piropo que se lanza a las mujeres bonitas.
Biscorneto: Forma ofensiva de llamar a un bizco
Bitute: Comida.
Bochinche: chisme, reunión ruidosa.
Bogar: Beber algo de una, sin respirar.Bollo: Forma de la materia fecal.
Boquinche: Boquineto, de labio leporino.
Bola: Trasero.
Bola: Camioneta de la policía en los años sesentas.
Bolseta: Bobalicón, abobado.
Boleta: Persona desagradable, de ropas o comportamiento estrafalario
Bololó: Escaramuza, bochinche, desorden, pelea entre muchos.
Bonche: Pelea callejera, en la escuela hubo muchos bonches.
Boquinche: De labio leporino. Término despectivo.
Boquineto: De labio leporino. Término despectivo.
Botaratas. Despilfarrador, Eduardo no despilfarre su platica.
Brinconiar: Dar saltos, yr de un asunto a oto sin orden.
Beincona: Mujer de la vida alegre.
Brincha (La): Pedacito de carne.
Brujiar: Mirar sin que nos vean, vouyerismo. hacer conjuros mágicos.
Broche: Acceso rústico a cultivos o potreros hecho con palos y alambre de púas/ Androa/ Portón
Buchipluma: Fanfarrón, "chicanero", "metelagómez". Promete mucho y no cumple nada.
Buenamoza: Hepatitis, ictericia. / mujer bonita
Bufar: Gruñir de rabia, ve este mocoso, no me bufés grosero.
Burletero: Persona dada a mofarse de todo
Burundanga: Escopolamina. semilla del borrachero.

C

Cabrón: Hombre con cachos, que su cónyuge le es infiel
Caca: Estircol de animal o humano, ¡Fo!.
Cacorro: Homosexual que hace el papel de hombre.
Cacreco (a): Muy viejo, muy acabado. Persona mayor muy deteriorada y conflictiva.
Cachaco (a): Persona bien vestida, conjunto de pantalón, saco y corbata.
Cachar: Conversar sabrosa, y animadamente.
Cachaza. f.: Espuma de la aguapanela al hervir. "Quítele la cachaza a la aguapanela mija"
Cachaza. f.:
Cachiporra: Juego de suerte para elegir quien debe hacer o pagar algo. Ejem:El que sacara el palillo más corto era el elegido.
Cachirula: Pañoleta de encaje para ir a misa
Cachivache: Cosa vieja o de mala calidad, inservible.
Cachón: Al que se la juega su mujer, todos lo saben menos él.
Cachumbos: Crespos en el cabello.
Caimaniar: Conducir un autobús ocasionalmente para aprender el oficio.
Cagada: Equivocación garrafal, metida de pata, se cagó la fiesta ese borracho
Calambombo: Hueso de res, se colgaga sobre el fogón y se bajaba a la olla para hacer caldo.
Calambrozo : Tembloroso.
Calavera: Persona irresponsable de vida disipada.
Calcamonía: Calcomanía, pegatina.
Calentana: De tierra caliente.
Calentao: Comida de sobras del día anterior.
Calentura: Fiebre. Bravura, enojo.
Caleto: Adinerado, rico.
Calzón sin gente: Expresión usada cuando a alguien le queda la ropa muy grande.
Camaján: Así les decían a los muchachos que vestían a la moda de los sesentas y que hasta marihuaneros parecían.
Canchoso: sabor acre, que deja la lengua pegotuda, la sensación que queda al comer el plátano verde.
Candelero: Acompañante de los novios a veces algo alcahuete.
Candelilla: Hongos entre los dedos de los pies con ardor. Micosis de los pies.
Candolo: Vasija de madera con oreja
Candonga: Aretes, zarcillos.
Canillas: Piernas, Le está temblando las canillas. También se usa para referirse a los grifos o válvulas de agua.
Canillera: Temblor en las piernas producido generalmente por el miedo
Cantarilla: Rifa que se hacían pregonando por las calles.
Cansón: Insoportable, necio /Persona intensa, aburridora.
Cañas: Mentiras
Capacho: Hojas que cubren el chócolo
Capar: Castrar, romper la pita de una cometa con un capador para robarla, capar clase de escuela y no asistir sin motivo, para quedarse jugando
Capador: Herramienta para tumbar papalotes, se ataban dos piedras con cordel y se lanzaban
Capote: Montañerada, se le nota su origen de gente inculta.
Carajada: Cosa o trabajo de poca importancia
Carajaita: Regalito muy sencillo y barato.
Carajiar: Hacer tonterías.
Carajo: Expresión de disgusto o indiferencia, ejemplo: Me importa un carajo, vete al carajo.
Carameliar: No cumplir promesas, voy los viernes por la plata y nada que me pagan.
Caranga: Persona venida de menos a más repentinamente tornándose engreída /Caranga resucitada. Lamentablemente muy común en el zoológico social. Piojo, insecto hemíptero.
Carantoñas: Hacer muecas graciosas y divertidas.
Carcaha: Auto muy deteriorado / Cosa inútil
Cargadilla: Hojeriza, bronca
Cariar: Desafiar a alguien o enfrentarlo con otro.
Cargadilla: Antipatía, broca, perdí el año porque me tenían cargadilla.
Carraca: Hablar mucho y sin sentido.
Carramplón: Aditamento metálico que se ponía en la suela del zapato para que durara más.
Carranchil: Sarna y en los ricos: Alergia.
Carranchiloso: Que sufre carranchil.
Carreta: Arte de manejar el discurso a favor y con astucia para enredar a quien escucha usando sofismas o engaño.Carisusio: Mugruso, desaseado.
Carretudo: Persona engañosa que usa carreta para conseguir sus objetivos.
Carrizo: Sentarse cruzando una pierna sobre la otra.
Cartucho: Bolsa.
Casao: Combinación de dos cosas. Ejemplo: Bocadillo y queso/ Vestir camisa roja con pantalón rojo
Casasola: Se la dice al que le gusta estar solo. Ese es muy casasola
Caspiroleta: colada de leche, harina de maíz y huevo /Catano(a): viejo, vieja.
Casquifloja: mujer fácil
Catapila: Variación de Caterpillar, marca de retroexcabadoras, se aplica toda maquinaria similar de cualquier marca.
Catrera: Mujer fácil
Cayana: Plato plano tosco de barro para asar arepas en el fogón de leña.
Cepillo: Lisonjear a una persona para obtener sus favores, lambónería. Echar cepillo.
Ciclán: Tungo, que tiene un solo testículo, borrego con testículos aún en su vientre.
Cismático: Persona que se molesta por cualquier cosa.
Claro: El agua de la mazamorra.
Cocacolo(a): Jovencito(a) a la moda de los sesentas, contrario del camaján.
Cocorota: Cabeza.
Codo: Tacaño
Cofio: Arroz tostado molido con azúcar
Cogote: parte posterior del cuello.
Cochino: sucio, desaseado.
Colino: Medio borracho, copetón.
Combinación: Prenda femenina que se coloca encima de la ropa interior y debajo del vestido.
Conejo: No pagar o cumplir compromisos usando métodos engañosos.
Conchudo (concha): Descarado, abusivo
Conga: Hoja de biao o plátano para envolver los quesitos o también los tamales.
Contemplado(a): Mimado en exceso. No contemple tanto al niño que se voltea.
Contra: Amuleto para librarse del mal.
Coqueta: Que se esfuerza por agradar a alguien
Coquetiar: Acción de la coquetería
Cólico: Persona cansona
Cólico miserere: Apendicitis
Combinación: Unión, en una única prenda de la camisola y la enagua de pudor
Colmeniar: Hurgarse la nariz para sacarse uno bien verde.
Consumir(se): Demacrarse, estado fisico lamentable consecuencia de alguna enfermedad.
Contraportón: Las casa viejas tenían otra puerta después de la puerta principal
Convidar: Invitar
Copetón: Estado de ebriedad etílica en la frontera entre la sobriedad y la beodez.
Corotos: Menaje de la casa, muebles, ropas, trastos, ollas, etc.
Corrimiento: Absceso en la encía.
Coscorrón: Golpe dado con los nudillos sobre la cabeza
Cosianfirulo: Así se nimbraba algún objeto del que olvidamos su nombre.
Cosiámpiro: Nombre de emergencia para algo cuyo nombre olvidamos
Cosiampirar: Usar nucho la palabra cosiámpiro, eso es ya síntoma de alzheiner, ojo.
Cosito (Él): Nombre genérico para algo del que olvidamos o desconocemos su nombre: Antioqueño que se respete alguna vez ha ido a la ferretería a comprar"El cosito".
Coto: Bocio
Cristiano: Sinónimo de ser humano, cualquier cristiano sabe eso.
Creído: Vanidoso, pinchado
Cuadrarse: Formalizar un noviazgo
Cuajo: Hombre fornido.
Cuca: Galleta negra campesina, que cuca.
Cucarrón: insecto barrenador de caparazón dura. / Cacorro
Cucos: Calzones de dama.
Cucurucho: Casa pequeñísima, bolsa pequeña de papel craft.
Cucho: Cariñosamente se le dice a los viejos o al papá
Cuchitril: Casa desvencijada
Cuelga (La): Regalo que se da solo por motivo de cumpleaños. ¿Que te dieron de cuelga?
Culebra: Deuda.
Culebrero: Vendedor hábil que usaba una culebra para atraer los clientes.
Culicagao: Niño en forma despectiva
Culichupao: Que no tiene nalgas, persona muy delgada
Culillo: Miedo.
Curia: Cuidado, esmero al hacer un trabajo.
Currucutú: Búho
Cusumbo: Armadillo.
Cusumbosolo: Hombre solitario
Cutupeto: Miedo, temor a algo. "Le da cutupeto montar en la montaña rusa o en el metrocable"
Cuyabra: La mitad de una calabaza.
Cuzca: Colilla maloliente de tabaco o cigarrillo

CH

Chachara: Hablar pendejadas, hablar cosas intrascendentes y sin fondo
Chacota: Celebración ruidosa y burlesca
Chalina: Pañoleta de seda cuadrada doblada en triángulo
Chamba: Roto en el camino, Zanja,  herida abierta, trabajo, “Conseguir chamba”
Cháncharos: Nombre campesino de los frisoles.
Chanchullo: Trampa, negocio ilícito.
Chanda: Perro sin pedigrí. Persona odiosa sin calidad
Chapaliar: Agitarse violentamente, protestar contra algo
Chapas: Color sonrosado de las mejillas
Chapola: Mariposa pequeña de color café
Chapolera: Recolectora de café.
Chapolo: Inicio de borrachera / medio borracho
Charrasmusquina: Tela de muchos colores abigarrados
Charro: Gracioso, que hace reír
Chéchere(s): Trastos viejos / Cosas casi inservibles.
Chepa: Golpe de suerte.
Chicanero: Presumido, fanfarrón.
Chicaniar: presumir, fanfarronear
Chichí: Acíon de orinar. Hacer chichí muy usada para los niños.
Chichigua: Cosa insignificante o pequeña cantidad de algo que se da o regala y que por ser ínfima puede resultar insultante.
Chichipato: Amarrado*, que no da puntada sin dedal/ algo ordinario de poco valor.
Chichón: Tulundrón
Chicuca: Cosa de poco valor.
Chilguetiar: Salpicar
Chilinguiar: Movimiento de una cosa que cuelga.
Chimba: Vulva, golpe de suerte, según Juanes alguna cosa muy buena.
Chimbo: Pene / Cheque falso, negocio desventajoso.
China: Abanico tejido con hoja de palma
Chinche: Niño necio y maleducado.
Chinga: Persona de baja estatura.
Chinglete: Salpicadura
Chiros: Ropas ordinarias,viejas o desgastadas.
Chocolatiar: Ojos lacrimosos que no alcanzan a soltar lágrimas.
Chochal: Casa de mala muerte.
Choroto: Alimento mal cocido y sin sazón, trabajo de mala calidad. "Los frisoles quedaron chorotos"
Choto: Estar algo choto es estarlo en abundancia.
Chuchumeco(a): Muy viejito(a)
Chumbimba: Canicas del árbol de chumbimbo
Chupar: Consecuencias de tus errores, chupe por bobo.Chupar piña: Besar(se), ejem: Estaban los novios chupando piña
Chupar trompa: Besar(se)
Chupa sangre: Hombre que se robaba a los niños necios, explotador
Churretiarse: Patraciarse, arrepentirse.
Churria: Diarrea.
Chusmero: Rebelde al gobierno que se metió al monte
Chinche: Niño necio.
Chinchamenta: Grupo de niños bulliciosos.
Chiripa: Algo que sale bien sin proponérselo
Chiros: Trapos viejos / Ropa vieja
Chiva: Carro de escalera, primicia noticiosa
Chiviar: Adulterar algo, falsificar
Chocha: lenta: No sea tan chocha. La vulva, también "Vasija de barro".
Chochal: Casa de mala muerte
Chocho: Frutilla de la palma de chocho, anciano(a) lento: Que hombre tan chocho
Chocolatiar: Encharcarse los ojos de lágrimas
Chocozuela: Rótula de res
Choroto(a): Comida mal preparada, sin gusto, trabajo mal hecho
Chorro: Trago de licor, generalmente aguardiente.
Choto: Abundante, el pueblo está choto de gente
Chucha: Persona indeseable, mal olor de axilas, zarigüeya
Chuchería: Golosinas, cosas de poco precio
Chucho: Así le decían en Antioquia a diablo de forma cariñosa
Chuchumeco(a): Forma algo despectiva para nombrar a un(a) anciano(a)
Chumbimba: Fruto del chumbimbo, su pepa negra la usábamos para jugar canicas, luego se usó para darle otro significado a "bala": Le dieron chumbimba".
Chuscal: Vegetación tupida de chusques.
Chuspa: Bolsa de papel

D

Dar lora: Hacer decir o escribir ridiculeces, dándose aires de intelectual.
Dentrodera: Muchacha encargada del arreglo de la casa
Desangarillar: Desbaratar, lesionar.
Descachalandrado: Persona desaliñada en el vestir y el caminar.
Descache: Error, equivocaciónDescalzoncillao: falto de berraquera para enfrentar las cosas, pusilámine
Descolorido8a): Pálido.
Desconchinflao: Agotado, extenuado, maluquiado
Descrestar: Sorprender en grado sumo con una habilidad personal
Desangarillao: Desgualetado, desaliñado / maltrecho.
Descobalada: Desajustada, esa bicicleta esta descobalada
Desembuchar: Revelar algo delicado que se calló por mucho tiempo.
Desentiesar: Aflojar, relajar. "Me siento para desentiesar mis piernas"
Desguarambilado: Persona mal vestida, burda, de andar descuidado.
Desgualetao: Desgarbado, mal vestido. Descontrolado, excesivo: Ese toma trago a lo degualetao.
Desinflarse: Decepcionarse de algo o alguien que se tenía en estima
Desparramado(a): Tirado sin órden.
Despensionarse: Relajarse, despreocuparse.
Desplumar: Conseguir dinero de alguien con lisonjas y arrumacos
Desportillado: Mueco, que le faltan dientes y muestra el portillo.
Despotricar: Col. Difamar, criticar sin reparo ni consideración
Desquimbarse: Caerse.
Destornillado: Que esta medio loco, que no esta en sus cabales o cinco sentidos
Desternillarse: Reirse sin control.
Desvirolar (Verbo): Enloquecerse, descontrolarse. (Parece ser de origen Occitano)
Devuelta: Dinero que sobra de una compra.
Diablura: Travesura, pilatuna; contravención a las normas, también delito. "Calzones" hizo muchas diabluras en todo el occidente de Antioquia y "Tartarín Moreira" casi lo captura en el Bar "El Perro Negro" de Medellín.
Duende : En la mitología paisa personaje que se aparecía en el camino, de estatura baja y dientes enormes; se decía que escondía cosas.
Dulce: Panela hecha del extracto de caña de azúcar.

E

Elevao: Persona que no sabe donde está parada
Embalar: Encartar, complicar, me embalé con este compromiso
Embarnecer: Sacar musculatura, constitución robusta y sana.
Embarrada: Metida de patas, equivocación mayúscula
Embejucarse: Enojarse mucho.
Emberracarse: Alto grado de enoco.
Encima: Extra que le daba el tendero al comprador, un confite por ejemplo si el comprador es un niño
Encurumido: Agachado, acurrucado/Allá esta ese bobo debajo de la cama muerto de miedo todo encurumido.
Embalar: Vr. Acelerar mucho el movimiento. Salir embalado. Salir muy rápido.
Embalar: Vr. Meterse en lios. Ese tipo se embaló con el jefe.
Embeleco: Capricho irreflexivo, antojo o impulso sin límite para lograr o conseguir algo
Embelequero: Amigo de cosas vanas.
Embolar: Lustrar el calzado con betún
Embolatar: Engañar, extraviarse o mandar a alguien por el camino equivocado.
Eminemcia: Inteligente.
Empitado(a): Salir en veloz carrera, salir empitado.
Enagua: Prenda interior femenina usada debajo de la falda.
Encalamucado: Distraido , desentendido, envolatado. Mentiroso, cañero.
Encarte: Algo que estorba, encomienda o misión engorrosa
Encarrete: Aficionarse a algo o a alguien
Encerado: Tela o papel cubierto con alquitrán
Encoñarse: Enamorarse perdidamente sin razón, tal vez enyerbao
Encurumido: Agachado, acurrucado. Allá está ese bobo debajo de la cama muerto de miedo todo encurumido.
Enchuspar: Enredar / Meter algo en una chuspa.
Enfurrungarse: Enojarse mucho.
Engallado: Adornado en exceso
Enguada: Acto de inventar una cosa bien complicada
Enguaralar: Enredarse algo, Ejem: jugando al trompo se me enguaraló la pita
Engatusar: Engañar con argumentos o promesas falsas
Enguanda: Acto de inventar una cosa bien complicada, cualquier asunto difícil.
Enguaralar: Enredar
Engüezada: Aceptar o comprar algo que no tiene calidad ni futuro.
Enjabelgar: En lugar de enjalbegar / Embadurnar, untar, encalar
Entamborado: Sensación de llenura, barriga templada.
Entelerido: Lento, disminuido. De carácter débil y físico mustio.
Enteramente: Con esta reforzaban urna afirmación, enteramente eso es así.
Entumido: Perezoso, fruncido, sin vitalidad ni brios
Ensuciar: Defecar
Entablarse: Conseguir empleo o montar negocio propio.
Entierro: También "guaca" o tesoro bajo tierra que los antiguos paisas buscaban con afán (joyas, "morrocotas" o monedas de oro).
Entongao: Enojado, ponerse de mal humor
Entripado: Secreto incómodo que no se puede contar.
Enverracarse: Enojarse.
Envuelto: Tamal, pastel de masa de maíz con carne, arroz y verduras
Enyerbado: Víctima de un conjuro o pócima de brujería que modificaba su comportamiento. "Ese está tan tragao de esa muchareja que parece enyerbao".
Escalera: Camión de transporte público con bancas y carrocería de madera.
Escarcela: Cartera.
Escupidera: Escupir era hace tiempo cosa elegante, escupidera recipiente para escupir que se ponía a las visitas.
Escusa: Tablón colgado de sus cuatro puntas de una viga de la cocina, se le pone una totuma invertida en la unión de sus cuatro cables y el cable superior para evitar el acceso de gatos y roedores. Desde que se inventaron las escusas el gato  no come queso.
Espantajo: Feo, esperpento
Espanto: Entidad sobrenatural, alma en pena que nos espanta.
Espuelón(a): Astuto, hábil, ventajoso, mañoso.
Estandartuda: Mujer muy alta.
Estantillo: Pilar tosco y delgado
Estoraque: Bueno para nada. "Si no va a ayudar no estorbe, pedazo de estoraque"
Excusado: Inodoro, "cuartico", retrete; "W. C.".

F

Facha: Presentación personal (Tiene mala facha)
Fafarachero: Escandaloso, "bulloso". También "chicanero".
Falda: Terreno muy inclinado
Faltón(a): Persona irrespetuosa, falso.
Farolero: Persona muy jactanciosa.
Fiambre: Comida sencilla envuelta en hojas de plátano o biao amarrada con cabuya.
Filimiquisto: Persona flaca y de baja estatura
Filipichín: Hombre ridículo que se las da de mucho y no es nada, don nadie bien trajeado.
Filo: Hambre
Fisgoniar: Mirar de reojito, averiguar sin que se note
Finao: Muerto, vaya a casa del finao Luis
Formal: Persona muy amable y cortés.
Flojo: Prezozo. falto de voluntad. Fregar: Molestar, importunar
Floripondio: Gay
Foco: Bombillo.
Foyeye: Sentadero, posaderas, "caderamen", nalgas, tafanario o culo.
Fregancia: Acción de fregar, molestar
Fregón(a): Persona muy cansona, que molesta mucho, pesada, latosa
Frentero(a): Audaz, directo, persona sin pelos en la lengua, que responde a lo que sea
Frisolada: Reunión familiar para comer
Frisoles: Phaseolus vulgaris, llamados hoy día Fríjoles, con tilde saben muy maluco
Frisoles (Bolidos): Hechos sin carne,
Fugo: Jugo
Fulanito(a): Se usa para referirse al nombre genérico de una persona
Fulero(a): Engreído, creído, chicanero.
Fregar: Molestar, importunar
Fuetiar: Azotar con una correa, mejor dicho una pela de padre y señor mío.
Fulero: Pretencioso, que ostenta de sus haberes.
Fundamento: Buen juicio, fuertes principios morales.
Fundamentoso(a): Persona muy juiciosa y de buen comportamiento.
Fundillo: Nalgas, culo.
Furrusca, pelea, pataleta.

G

Gadejo Ganas de joder (molestar)
Galleta: Se le dice a toda cosa agradable, ese jugo esta galleta.
Gallina: Miedoso, cobarde.
Gallinazo: Zopilote, hombre coqueto, Don Juan.
Gallo: El propio para algo dificil. "Este es el gallo pa subise a ese árbol"
Gañote: Cuello, nuca.
Garabato: Vara larga con cuernos en la punta para coger frutos altos.
Garetas: De piernas arqueadas, como los futbolistas
Gatiar: Mirarle los calzones a una mujer debajo de sus faldas.
Gavela: Dar o recibir ventaja en el juego o en los negocios.
Gediondo: Término despectivo, hediondo, maloliente
Gilberto: Bobo Gil en Argentina Gilipolla en España
Gorrón: Aprovechado, pegado, oportunista
Glándulas: Amígdalas.
Goma. f. : Afición desmedida por algo.
Gomozo: Inclinación o gusto excesivo por algo. "Es un gomozo de la jardinería".
Gorobeto: Torcido, deforme
Goterero: El que se las ingenia para gorrearse un trago de licor
Grajo: Mal olor de las axilas, sobaquera
Guaca: Tesoro enterrado de los indios.
Guachafita: Desorden, algarabía. Fiesta desbordada.
Guachapear: Hacer sonar los dados en la mano antes de lanzarlos.
Guandoca: Cárcel.
Guandolo: Aguapanela caliente con limón para la gripa
Guaquero: El que se dedica a buscar y sacar guacas.
Gauácale :Interjeción que denota asco a algo repulsivo.
Guachafita: Desorden, reunión o fiesta muy desordenada.
Guache: Persona burda, ordinaria y grosera (Se me hace que viene de la palabra Guanche: Aborigen salvaje de la isla de Tenerife).
Guapo: Valiente.
Guaral: Cordel del trompo.
Guarapazo: Golpe muy fuerte
Guargüero: Tragadero, garganta. En Antioquia se refiere más al esófago. "Tiene reseco el guargüero".
Guarilaque: Aguardiente.
Guaro: Aguardiente anisado.
Guarniel: Carriel, cartera usada por los campesinos.
Guasamayeta: Persona burda, ordinaria, de pésimos modales.
Guasca: Montañero ordinario y de mal gusto, tira de hoja de plátano usada para amarres
Guascazo: Golpe fortísimo dado con el puño.
Guasque: En vaquería cierta forma de preparar el lazo que se lanza para atrapar la res.
Guayabo: Resaca, malestar del otro día de la borrachera, Ayyyy...
Gueso: Película o libro de baja calidad.
Güete: Feliz de la moña, tan contento que no se cambia por nadie.
Guindar(se): Colgar ago, como una hamaca. Treparse a alguna cosa: Se guindó al carro.
Guinda (Dar): Dar la cara, dejarse ver.
Guiro: Pelea, discusión.
Güero: Huevo podrido
Güete: Estar muy contento por algo, no se cambia por nadie (güete con su nieto)
Güevas: Testículos
Güevonada: Bobada. Acto irreflexivo que generalmente nos mete en problemas
Guindao: Agarrado de algo, peleando con alguien, se guindó del carro, se guindó a puños con dimas
Gumarra: Gallina
Gurre: hombre o mujer muy fea.
Gurrera: Casa en mal estado.
Gus: Gallinazo, cierto buitre.


H

Hablantinoso: Que habla en exceso, bla, bla, bla, como loro mojado.
Harto: Indica una cantidad grande de cualquier cosa, "Tiene harta plata"
Hogao: sofrito de tomate, cebollas y ajo
Hojaldre: Bizcochuelo de harina, azúcar y mantequilla.
Horquetiase: Montar a horcajadas
Hostigao lleno, pleno, cansado de comer lo mismo muchas veces o quedar muy lleno
Huevero: Jugador de fútbol callejero que siempre está adelantado y no pierde oportunidad de marcar goles.

I

Idiáatico: Llevado de su parecer, terco.
Inguandia: Juerga
Infundia: Grasa de las aves muy usada por las abuelas en cataplasmas en el pecho para problemas bronquiales.
Ingerido: Rebeji, pequeño para la edad.do
Iriático: Resabiado, muy problemático, asocial
Igualado: Confianzudo, que no trata con respeto a sus superiores
Íngrimo: Solo, que no tiene a nadie, sin compañía
Intenso: persona que persiste en extremo en sus amistades o labores hasta hacerse insoportable.

J

Jalao: Medio ebrio, tirando a borracho.
Jaletina: gelatina, dulce hecho con la grasa de pata de vaca.
Jarrete: Talón del pie.
Jarretón(a): Persona con pies grandes y talón feo.
Jartar: Comer sin masticar mucho, comer sin educación.
Jedentina: Hediondez.
Jeder: Olor fuerte. "Apague la aguadulce que está jediendo"
Jeringuiar: Cansoniar, incomodar, molestar. importunar
Jeta: Boca.
Jíquera: Bolso de fique con correa larga para colgarlo en el hombro
Jiquerón: Guevón, apelotrdado, Bobo, atolondrado.
Jincho: Estar entre borracho y caído de la perra.
Joder: Molestar en grado sumo, importunar, en España es otra cosa.
Jodido: Estar en graves problemas / Persona muy maliciosa y ventajosa
Jarto: Estar aburrido, persona aburridora. Tipo tan jarto.
Jetón: De boca grande y labio grueso
Jeta: Boca en forma despectiva, te voy a romper la jeta.
Jonjoliar: Mimar, colmar de atenciones
Jopo: Nalga, Trasero, culo
Juliera: Orgullosa.
Julepe: Estar muy atareado.
Jullera: Orgullosa, elegante, bien puesta. O persona bulliciosa, alharaquienta.
Juma: Borrachera
Jura: Tirar a la jura algo significa tirar para arriba algo para que lo coja alguien a la suerte
Jurgo: Cantidad muy grande de algo.

K

Kiliar: Vender granos, azúcar, manteca o harina por kilos. Práctica en las viejas tiendas y graneros

L

Lambisquiar: Comer migajas. Alagar para ganar favores.
Lambón: El que hace atenciones para ganar favor
Ladilla: Dícese de una persona que vive apegada a otra o a otros, insecto que perfora y se aloja bajo la piel, y da mucha rasquiña.
Langaruto: Flacuchento, débil, hombre si ningún valor, un don nadie.
Lapo: Así le decían a los hombres bien parecidos. Que lapo de hombre.
Lapo: Describía la intensidad de un aguacero. Se largó un lapo de agua.
Lata: Dar lata, importunar. Pelicula aburridora: Que lata de película.
Lempo: Así le decían a los hombres atractivos; Es un lempo de hombre.
Lengüilargo: Chismoso
Lelo: Elevao, que está en las nubes, ido, distraído, fijeza en una sola cosa
Líchigo: Estar pobre, "En la olla".
Liga: Comisión, propina o pequeño aporte económico que cae de perlas, generalmente la dan los abuelos y tíos.
Liso: Ladrón,

LL

Llaga: Persona indeseable, que llega sin invitación
Llave: (Llavería), Amigo del alma, parcero
Llevao: (Estar llevao), persona en muy mala situación de salud o económica
Llorona: Otro espanto que llora y llora por los caminos.

M

Machetero(a): Persona ordinaria. Cosa tosca, burda, de mal acabado, mal hecha.
Machoniar: Divertirse a campo abierto, briconiar en la manga.
Machucar: Machacar, aplastar.
Machucho: Ordinario, de escaso o nulo sentido estético
Macuca: Fuerza excepcional. "Ese hombre tiene mucha macuca".
Malaclasudo: Persona grosera y/o antipática.
Maluco: Algo que sabe mal, que no gusta. Sentirse indispuesto.
Maluquera: Desvanecimiento, con o sin pérdida del sentido. Indisposición.
Maluquiase: Desmallarse a causa de una maluquera.
Mamey: Algo facil de hacer o conseguir.
Manitrapo: Poco hábil con ls manos, todo se le cae.
Manteca: Sirvienta, muchacha del servicio doméstico.
Maldingo: Insulto, maldito, maldingo negro, sospecho que se usaba desde la época de la esclavitud, había esclavos de la tribu Mandinga.
Malaclasudo(a): Para referirse a alguien muy antipático y odioso.
Mamey: Cosa fácil de hacer o conseguir
Manga: Campo abierto con grama.
Mañé: De mal gusto, ordinario.
Mañoso: Tramposo, ventajoso, malicioso, calculador.
Marranada: Acción mal intencionada, sacrificio cruel de un cerdo en las fiestas de año nuevo.
Marrano: Persona indeseable, pésimo billarista al que todos le ganan.
Martín moreno: Le decían a la correa para pegar pelas
Maluco: Indispuesto
Matarife: Experto en sacrificar cerdos.
Matrera: Traicionera.
Mazamorra: Bebida de maíz cocido sin afrecho.
Mecato: Dulce o golosina que se come entre comidas."llevamos el mecato para luego de la película".
Menco (a): Cosa o persona grande. Que menco de hombre: "Que hombre tan grande y fornido".
Medias nueves: Media mañana. Comida pequeña entre el desayuno y el almuerzo
Melindre: Acto de gente mimada.
Meneses: Espantos en forma de niños que hacían cosquillas a los viajeros hasta desmayarlos.
Menso: Bobo, apendejado.
Menudiar: Vender al detal.
Merienda.: Comida pequeña antes de acostarse
Metelagómez: Persona que habla mucho y dice poco. Entrometido.
Metido: Entrometido, que en todo de involucra sin que lo llamen.
Mica: Bacinilla.
Migas, Migote: Varios alimentos triturados y remojados, ejem: Migar en el chocolate pan, arepa y quesito, que delicioso eso.
Migas: Hacer una amistad estrecha, hacer migas.
Minisicuí: Mezcla de azúcar y ácido tartárico coloreado con anilina vegetal.
Minga: Pequeño(a), persona de baja estatura
Miñocos: Melindres, pucheros.
Mirringa: Muy pequeño.
Misa de gallo: Misa a las 12 de la noche
Misa de tres yemas: Misa con obispo y varios curas
Misiá: Señora. Curiosamente se asemeja a Missis del Inglés.
Mister: Persona de habla inglesa y en general todos lo de habla extraña.
Mocoso: Niño pequeño
Mochicalengue: Mataculín, balancín para juego infantil.
Mojojoy: Larva del cucarrón, algunos dicen que es comestible, guácale.
Mono(a): Persona de cabello rubio.
Montañerada: Comportamiento campechano, cosa de mal gusto.
Mosquearse, darse por aludido, ponerse en alerta.
Moro: Pastelito recubierto, muy tradicionnal de la repostería Astor.
Morro: Cerro, en Colombia: Vulva
Morrudo: Abultado.
Mostrancon(a): Persona fornida y grande.
Motilar: Cortar el pelo o la yerba.
Moza: Concubina.
Moscamuerta: Persona solapada, que oculta su verdadera personalidad
Muán: Espanto que se convertía en animal.
Mucharejo(a): Adolescente, hombre o mujer muy joven
Muda: Ropa dispuesta para cambiarse la del día anterior.
Muérgano: Bueno para nada, atenido.
Mula: Moca o geta/Seguime jodiendo hpt y veras que te doy en la mula..

N

Nacido: Forúnculo, absceso que por lo general aparece en la cola
Nagüetas: Hombre muy metido en cosas de mujeres.
Nidador: Huevo que se coloca en los nidos de las gallinas campesinas para que sigan poniendo en ese sitio.
Niguatero: Asi llamaban familiarmente los campesinos a los niños. que tiene niguas
Novedad: Aborto.
Novelero: Fisgón, entrometido, curioso en grado sumo. Que no se pierde ni la corrida de un catre

Ñ

Ñanga: Gratis, sin apostar " jugar de ñanga"
Ñaña: Consentodo(a), Preferido(a)
Ñapa: Encima, añadidura dada como obsequio por una compra.
Ñapanga: mujer de pueblo.
Nervo: Nervio, tozo duro de carne.
Ñongarse: Ponerse de cuclillas.
Ñola: Excremento./Insulto:Coma ñola= Coma mierd...
Ñénguele ñénguele: Persona pusilánime, debil en extremo.
Ñuco: De mal gusto.
Ñurido: Apolismado, revegido, falto de desarrollo, ese plátano está ñurido.

O

Ociocidá: Cosa o acción no necesaria.
Ole: Trato cariñoso, de confianza, que hay de nuevo ole.
Olla atómica: Olla a presión.
Olleta: Olla precisa para hacer y batir el chocolate.
Opa: Interjección que indica alerta, sobresalto, opa, se quemó la arepa
Oreja: (Hechar oreja), poner mucha atención a lo que dicen
Orejón: (Ponerse orejón), Estar prevenido ante algo malo.
Ovejo: Borrego (Esta voz no se conoce)

P

Pachocho(a): Lento(a). persona muy parsimoniosa.
Parsimonia: Acción hecha con excesiva lentitud.
Parsimonioso(a): Persona excesivamente lenta.
Pan: Aparte de su obvio significado también se le dice así el Colombia a la vulva.
Pana: Olla pequeña de metal.
Panceburro: Sombrero de fieltro gis y de ala ancha.
Panocha: Arepa de chócolo. Vulva.
Pañar: Agarrar, coger algo del suelo. Nos llegó esta palabra de la provincia del Bierzo en España, donde las castañas no se cogían, "Se pañaban"
Papeleta: Persona hiperactiva y algo estrambótica, casi hasta el ridículo - Cansón.
Papujo: Gordo.
Pariguela: Parihuela.
Partes (Las): Órganos sexuales.
Parva: Productos de panadería, infaltable para el desayuno, el algo y la merienda.
Pasmao: Lento de pensamiento. Quedarse sorprendido, atónito.
Pastel: Trampa para ganar un examen en el estudio con apuntes o respuestas escondidas
Pata: Se les decía así a las muchachas coquetas.
Pataleta: Berrinche. Acción exagerada de descontento, con tirada al suelo y voleo de pies.
Patatús: Desmayo que generalmente sigue al yeyo, esto puede ser grave
Patasola: Otro de los espantos de Antioquia.
Pategurre: Cojo
Patecumbia: Cojo, rengo
Patichorriao: Persona desaliñada, de poca clase
Patifrío: De tierra fría.
Pati Hinchado: Se le quiere decir que es persona no grata
Pati rajao: T. Despectivo: Persona Campeche, Indio patirajaoo que anda descalzo
Pati zambo: Que tiene un pié deforme
Patojo: El hijo menor de la familia.
Pato(a): Novelero, que se mete a donde no lo llaman, que no se pierde ni la corrida de un catre.
Patojo: Desharrapado. Deciase del hijo menor
Patoniar: Andar, caminar un largos trayecto.
Patuletas: "Patas pa´l monte", con las puntas de los pies hacia afuera.
Pecueca: Mal olor de pies
Pechugón: Perezoso, acomodado, mantenido.
Pedigüeño: Que pide de todo sin recato.
Pegao (El): Remanente de arroz en la olla, se raspa el pegado de arroz, y que bueno sabe.
Pegote: Trato despectivo para referirse a una persona no deseada
Peinilla: Machete
Pela: Castigo que se infringe a niños necios.
Pilao: Fácil de hacer o conseguir, sinónimo de Mamey.
Pelechar: Prosperar, tener éxito en una empresa. Se dice de las plantas que crecen bien luego de sembradas.
Pelona (La): La parca, personificación de la muerte.
Peletas: Persona sin carácter.
Pelao: Muchacho(a) muy joven o estar pobre
Pelagatos: Hombre sin valor, inteligencia o fortuna, que no tiene ni donde caer muerto.
Pelele: bueno para nada, que no tiene personalidad
Pelión: Muy peleador, conflictivo.
Pelona: Así se le dice a la muerte familiarmente, en confianza.
Pendejo: Abobado, que se la monta todo el mundo, Bobo.
Pendejada: Cosa sin trascendencia, que no vale la pena.
Pendejadita: Regalo muy sencillo. Aquí le traje esta pendejadita.
Pensión: Preocupación, recelo.  ejem: Tener pensión ante la creciente del río.
Perjudicada: Que tiene embarazo extra conyugal
Pernicia: "Marrulla", malicia, socarronería, travesura.
Petaca: Bulto, costal lleno, al perezoso dicen se echó en las petacas
Petacón: palabra muy utilizada por las abuelas cuando regañaban a los niños
Picón: Delator, soplón, que no se guarda nada pues todo lo cuenta.
Piconiar: Delatar, poner en evidencia algo o a alguien
Piernipeludo: Niño que hasta la adolescencia usaba pantalón corto hasta los 15 años
Pilao: Cosa muy fácil de conseguir
Pilas: Denota que hay que estar alerta.
Pilón: Piedra para triturar o pilar el maíz
Pinchado: Muy vanidoso y soberbio hasta el fastidio
Pinche: Gorrión. Despectivamente algo de poco valor.
Pipiolo(a): Jovencito
Pipí: pene, hacer pipi: Orinar
Pipos: Echarle indirectas a alguien
Pirinola: Valero, perinola.
Pirulí: Bina pequeña.
Pisco: Pavo
Pisingaña: Juego infantil de la calle. "Pisingaña telaraña, jugaremos a la araña"
Pispa: Bonitica, agraciada, casi fea
Pispicia: denota audacia de pensamiento; una habilidad para ver y "olfatear" opciones y oportunidades en espacios y circunstancias que otros no ven
Pispita: Mujer agraciadita, por no decirle fea.
Pispirispis: Algo aún indefinido que flota en el aire y que solo cuando se logre atrapar podría describiese
Pispo: Medio bonito, medio atractivo
Pollo: Persona muy joven.
Pena: Vergüenza.
Pensión: Preocupación, tengo mucha pensión porque no ha llegado mi hijo
Pereque: Acción de poner mucho problema, Carlos pone mucho pereque.
Perendengue: Cosas inoficiosas, ponerle condiciones a todo
Perico: Café con leche en pocillo pequeño.
Perra: Borrachera
Pica: Rencor con ánimo de venganza
Piedra: Rabia, enojo grande, me sacó la piedra.
Pinche: Hombre o cosa de poco valor sin importancia alguna.
Pinchao: Persona muy aliñada, soberbia y vanidosa.
Pinga: Cosa o persona muy pequeña, pizca.
Pión: En lugar de peón / trabajador de una finca
Pipero: Que toma mucho licor, alcohólico
Piquiña: comezón generalmente en el cu…, resentimiento.
Pistacia: Audacia de pensamiento, Habilidad para detectar oportunidades donde nadie más las ve Pistola: Incumplimiento, hacer pistola o conejo.
Poceta: Lavadero
Pollo(a): Muy joven.
Pollo: Mesón de la cocina.
Ponendera: Gallina que pone muchos hiuevos, a veces dos por día.
Poncherazo: Foto tomada con una cámara artesanal de cajón con proceso de revelado incluído
Poncho: Prenda parecida a la ruana, pero de tela delgada.
Pordebajiar: Humillar, dejar a alguien muy agraviado.
Porra: Lugar muy lejano, queda en la porra mandar a la porra.
Portón: Acceso rústico en cercados para pasar a potreros o cultivos hecho de palos y alambre de púas
Postrera: Leche que sale al final del ordeño.
Prendido: Medio borracho.
Principal: Capital para iniciar un negocio o una sociedad.
Pucha: Medida para granos hecho con una caja de madera
Puchecas: Senos.
Puchero: Gesto propio de los niños mimados y algunos adultos antes de llorar.
Pucho: Tabaco, hoy día degeneró a cigarro de marihuana

Q

Querido(a): Se usa para referirse a una persona muy amable y querendona.
Quimbas: Arrastraderas, chanclas. Calzado utilizado por los campesinos, generalmente hecho en cabuya.
Quinto: Pedazo de lotería
Quisque: Variante de la palabra Dizque
Quisquilloso: Sensible a las cosquillas.

R

Radiola: Radiogramola, mueble que contiene un radio y un gramófono eléctrico o tocadiscos
Rajar: Chismosear de alguien, pero con gusto sevicia y rencor. Perder un examen escolar.
Rancio: Comida vieja con mal sabor.
Rasca: Borrachera muy grande.
Rascapulgas: De muy mal genio, persona agria, conozco varias.
Raspao (El): Para referirse al último hijo.
Rastrojo: Lugar lleno de helechos y malezas.
Reblujo: Montón de trebejos y cosas viejas que se guardan el el cuarto del reblujo. Desórden.
Recocha: Algarabía de carácter festivo, celebración ruidosa.
Recortes: Bolsa pequeña con confites, recortes de galleta y hostia. A veces le ponían una canica de encima.
Recular: Hecharse para atrás.
Refusilada: De buen semblante
Registro: Estampita con imágen religiosa, muy usada como recuerdo de la primera comunión.
Repelente: Persona no acogedora, agria, descomedida, de mal carácter.
Reque: Casa vieja, caballo viejo, cosa defectuosa o se mala calidad.
Requeñeque: objetar mucho algo para obtener ganancia, ejemplo: Le pone mucho requeñeque al precio. / poner trabas a un asunto
Requintarse: Sujetarse bien a algo, requíntese bien del caballo.
Resisterio: "Las calores" de la menopausia.
Revuelto: En general las verduras para la sopa.
Ridículo: Así le decían algunas abuelas a su bolso.
Ronciar: matar el tiempo haciendo cosas bobas.
Roña: Engrosamiento de la piel por desaseo y mugre, tiene las rodillas roñosas.
Ruanetas: Persona muy ordinaria e inculta.
Rumbador: Juguete hecho con una tapa de gaseosa y un cordel.
Run run: Habladuría, chismes soterrados.
Ruñir: Raer con los dientes o las uñas.
Rejo: Mujer fea o correa para castigar a los niños necios.
Resisterio (de sol): Sol de mediodía, canícula. Calor solar exagerado.
Rompe camisa: Tendón de res
Rumbador: (Zumbador), Juguete hecho con una tapa de gaseosa aplastada, a través de dos orificios se pasaba hilo grueso que al templarlo la hacía girar y zumbar.

S

Sal: Mala suerte, o cosa que la produce.
Sangorotiar: Sacudir fuertemente a alguien
Sapo: Delator
Sopero: Curioso en extremo, que se mete donde no lo llaman.
Soperiar: Curiosear, chismear.
Soplar: Delatar.
Saraviada: Salpicada de muchos colores.
Sentadero: Nalgas, culo
Sereno: Tranquilo.
Sermón: Cantaleta, algunas esposas son expertas en darlos.
Sirirí: Insoportable. Persona que se vuelve molesta por seguirnos constantemente (Pegajosa) "A cada gavilán le llega su sirirí" En este caso es alguien que se defiende justamente, como el sirirí, que siendo tan pequeño pone en fuga a enemigos grandes.
Sobraos: Las sobras de comida, generalmente se los comía el comilón de la casa
Soquete: Bueno para nada.
Solapao: Que hace o dice cosas y no las sostiene, falso, muy poco confiable.
Soltura: Diarrea
Sombrerón: Otro espanto, obviamente llevaba un sombrerote.
Songo sorongo: De manera lenta y sutil pero segura. Poco a poco. Su etimología suena africana Bantú.
Sonso: Bobo, atembao, lento
Sopenco: Bueno para nada
Sopero: Que se mete en asuntos ajenos, que todo lo quiere ver sin que sea su asunto. (Metido)
Soplar: pasar indebidamente a otro las respuestas de un examen escolar
Soplón: (sapo) Persona que denuncia a otra por sapo o por recompensa
Sorombático: Persona muy distraída
Sumirse: Exhalar el aire al punto de rebajar la barriga para ponerse un pantalón.
Sorombático: Que anda como sonámbulo, incoherente.
Sumbambico: Niño en la edad de necear.
Surrunguiar: Tocar la guitarra muy básicamente, tirando a muy mal.
Susquiniar: Poner un mueble contra esquina sin formar escuadra.

T

Tadero: Sitio de reunión
Tagarnia: Insistencia, intensidad, fregancia, molestia. Ejem: No me aguanto la tacarnia de ese muchachito
Taita: Padre, jefe de la casa, Indio curandero
Tanda: Pedido de licor para varias personas que se sirve en la mesa de la cantina.
Tanganazo: golpe muy fuerte.
Tapao: trampa, ocultamiento, engaño disimulado.
Táparo: caballo muy ordinario, de mal paso y galope.
Tapetusa: Aguardiente de fabricación casera.
Taquiado: Atascado, el desagüe del inodoro se taquió.
Tartana : Vehículo destartalado.
Tatabrón: Muchacho grande con comportamiento infantil
Tatacoa: Mujer furiosa
Tatequieto: Poner a alguien en cintura, hablarle claro y con autoridad a algún imprudente.
Teneteallá: Alejar a alguien con engaño enviándolo a hacer algo.
Tentar: Palpar el ano a la gallina para ver si tiene huevo.
Tiesto: Pedazo o trozo de cualquier vasija de barro o cerámica que se ha roto. A todo tiesto le llega su arepa
Tingo: Calzón de mujer.
Tinterillo: Persona que ejerce el derecho sin título
Tira: Agente secreto en los años 50s y 60s
Tiringuistinguis: Ritmo de música campesina
Tirria: Antipatía, odio, bronca
Titino(a): muy elegante, que vestido tan titino.
Tomatrago: Alcohólico, borrachín.
Tombo: Policía.
Tomín: Pene
Tontina: Mareo, aturdimiento.
Topar: Encontrar algo o a alguien inesperadamente
Torombolo: Abobado, tonto, ido.
Totazo: Golpe muy fuerte.
Totiar: Desportillar un plato de losa o peltre
Totuma: Vasija hecha con el fruto del totum
Trabajoso: persona complicada, difícil de complacer.
Traído: Regalo que se trae a familiares y amigos. Regalo de navidad para los niños, traído del niño Dios.
Tracamanada: grupo muy grande de personas indeseables.
Tragao: Enamorado muy /Estar enamorado perdidamente
Tragos: Bebida que se toma antes del desayuno, puede ser tinto (Café), o aguapanela.
Tragaldabas: Comilón insaciable.
Trago: Licor
Traído: El inolvidable regalo del niño Dios en navidad.
Tranca: Cuña para asegurar la puerta, "Tranquilidad viene de tranca"/ dificultad.
Traqueto: Traficante, narco
Traquiao: Persona muy anciana y deteriorada.
Trasquilar: Error garrafal en el corte del cabello.
Travesía: atajo en el camino
Trebejos: Chécheres, trastos viejos e inútiles que por algún motivo misterioso guardamos
Triscón: Persona disociadora y criticona /Chismosito, criticón
Trolempo: Persona que llama la atención por su buena contextura.
Trompechucha: De labios prominentes y gruesos, muy trompón.
Troza(o): Mujer de cuerpo bonito. Hombre musculoso.
Tuitico: Todito
Tulundrón: chichón, hematoma, hinchazón por golpe en la cabeza generalmente
Tumbar (TUMBIS): Robar, estafar.
Tungo: Ciclán, que tiene solo un testículo, monorquidia. Caballo al que le falta una oreja
Tun tun: Mareo
Tuntuniento: Apocado, bobo, lento.
Tupirse: Olvidarse de algo, confundirse, Mokus se tupe mucho.
Tuquio: Lleno. Está tuquo de dinero /
Turulato: Boqui abierto, atolondrado, ido.
Turupe: Abultamiento en la piel causado por algo por algo distinto a un golpe
Tusa: Mal de amores perdidos o mal correspondidos.
Tusta: Cabeza

U

Últimas: Las miraditas que se dan los novios al alejarse.
Uñilargo: Ladrón.
Upa: Expresión para arrear al ganado y en especial a las mulas en tiempos de arriería.
Upa: ( tiempo de) Expresión que se refiere a tiempos viejos. ejem. eso ocurrió en el tiempo de upa.

V

Vaca: Recolecta hecha entre varios para comprar algo
Vaca loca: Armazón cargado con pirotécnicos arrastrada por un bobo
Vaciao: Pobrísimo, estar sin un centavo. Sinónimo: Llevao.
Vaina(s): Indirectas insultantes
Vaquiano: Conocedor del terreno / Persona muy experimentada en algo.
Varado: Estar desocupado, sin trabajo.
Varepremio: Persona muy alta
Verijas(Las): Testículos.
Ventajoso: que saca indebida ventaja, mal intencionado
Ventolera: Explosión de ira que pasa rápido.
Velar: Mirar con ojos de sobrino a alguien que come para que convide
Velita: Golosina hecha con panela y coco
Vergajo: Persona indeseable, de mal proceder.
Viaraza: Ataque repentino de ira.
Viche: Cualquier fruto no madurado, por extensión igual al ser humano.
Viragüao: Que padece albinismo.
Viraguar: Mancharse la ropa a causa de guardarla húmeda o en en lugar húmedo. Mal de tierra.
Viringo: Desnudo
Vista: Foto
Vitriniar: Ír de compras pero sólo visitando almacenes sin comprar nada
Vividor: Persona que se aprovecha de los demás
Vogadera: Líquido
Voladero: Abismo
Volantona: Coqueta, alborotada.
Volcán: Derrumbe
Voltiao: Homosexual, marica
Voltiarepas: Que cambia con facilidad de idea o bando por conveniencia, como algunos politiqueros
Vusté: Es el mismo Usted que usaban en el campo. ¿Vusté como se llama?

Y

Yatíl: Bananito pequeño, dátil, baby banana
Yesquero: Mechero o candela que se cargaba en el guarniel.
Yeyo: Maluquera, indisposición repentina, mal síntoma
Yerbatero: Quien cura o hace mal con yerbas
Yugo= Adorno de flores que lleva la novia en las manos en el día del matrimonio.

Z

Zamarriar: Sacudir a alguien con violencia.
Zángano: Atenido, acomodado, aprovechado.
Zangarillada: Agotada, muy cansada
Zanquiseco: "Flacuchento", esmirriado, "patiseco", debilucho.
Zarco: De ojos azules
Zorombático: Elevao, ido, desconcentrado.
Zarrapastroso: Desaliñado, descuidado, de malos modales.
Zumba: Castigo más fuerte que la pela
Zumbambico: Insignificante, persona de muy poco valor.
Zunga: Mujer de mal gusto.
Zoco: Escoba o trapeadora vieja. correr rápido: "corriendo al zoco"
Zurrón: Persona de mala calaña
Zurullo: Papel enroscado o arrugado. El minisicuí se vendía en papel enzurullao.

Que bueno recibir sus aportes, a todos muchas gracias por ayudar a rescatar esos vocablos casi extintos. Los dichos y modismos recibidos servirán para anexarlos.


Ya tenemos la tercera edición impresa del diccionario, 102 páginas con historias y fotos del Medellín viejito anexas. Más datos por Facebook.