domingo, 5 de enero de 2014

POEMA A CAÑASGORDAS

A veces escribimos cosas que se van quedando olvidadas en algún cajón o en la pila de libros de un armario, entonces las hojas de papel que las contienen se van poniendo amarillas o sepias, como las fotos viejas. Pero esas cosas que escribimos parece que van madurando con el tiempo, como si ganaran un nuevo significado, y cuando de repente las volvemos a leer nos sorprenden tanto como si las viéramos por primera vez. Ahora entiendo el por qué, es que fueron escritas por ese ser que fuimos en el pasado, bajo otras circunstancias y otros estados de ánimo que ya no recordábamos.

La verdad me alegró que alguien me las recordara para rescatarlas del cajón del olvido, releerlas y poderlas compartir en el blog. Gracias Edwin Jiménez por sorprenderme con su mensaje en facebook.


PUEBLO MÍO

Pedacito de cielo en la tierra,
donde aún el aire es limpio como tus hijos.

Pueblo de mis amores,
resístete a ser ciudad.

Te quiero así pequeño 
libre de apuros y de ruidos,
como eras el día en que nací.

Quiero llevar de tu tierra en mis uñas
y de tu aire en mi pulmón.

Aún no han sembrado semáforos en tus esquinas,
pueblo de mi corazón.

Aún eres libre, resístete a crecer
y sigue siendo niño por favor.