domingo, 12 de marzo de 2017

LA PILILA REBELDE

Alberto López

Monaguillos del pintor valenciano José Lull
Mi madre era una persona bastante religiosa, pero nunca fue una intolerante que nos impusiera sus creencias. Éramos una familia católica (con Franco, por definición, todas lo éramos) pero cada hijo cumplía a su manera. Con excepción de la obligada misa dominical, no recuerdo que nunca me recriminara por no asistir a algún acto religioso en la parroquia. 

De niño, al atardecer, la acompañaba en ocasiones al rosario, pero pronto deje de ir, sin mayor objeción por su parte. Aquel susurro de viejas con la iglesia en tinieblas me daba sueño. Para ella la religión era un asunto personal, como pienso debe ser para todo creyente civilizado, crea en lo que crea.

Por entonces, todas las madres, influenciadas por la prédica católica-apostólica- guerrera de la Dictadura, deseaban que alguno de sus hijos fuera al seminario o a la academia militar para, como por entonces se decía, servir a Dios y a España. Mi madre, poco proclive a lo militar, me prefería cura, pero no recuerdo que me empujara mucho hacia ello. Donde sí nos empujaban era en el colegio.

Una vez al año, cuando la diócesis celebraba la cuestación económica del llamado Día del Seminario, llegaban de visita, jóvenes seminaristas, entusiastas, alegres y guapos, vestidos de negro con su elegante toga roja, con la sana intención de cazar ingenuos infantes para incorporarlos a la carrera eclesiástica (era una buena salida de trabajo) al servicio de la Santa Madre la Iglesia. 

Nos contaban lo bien que lo pasaban en el seminario, los deportes y las estupendas instalaciones que tenían, lo bien que se comía (entonces era un argumento de peso) la camaradería y no sé cuántas cosas más. A algunos, en general a los de condición más humilde, se los acababan llevando. A mí también me hicieron tilín, pero aguante el tirón y gracias a Dios hoy soy ateo.

José Ramón, el mayor, era el más religioso de mis hermanos. Pertenecía a la Adoración Nocturna, una organización católica con un cierto tufo mesiánico-fundamentalista, en la que los hombres se pasaban la noche en la iglesia rezando, dándose golpes de pecho y tumbándose de bruces frente al Santísimo. Cuando se encerraban en la iglesia, después que los fieles salían del oficio vespertino, mi voraz imaginación infantil veía a aquellos oscuros adoradores de la noche, como practicantes de algún rito tan secreto como innombrable. 

Vamos, más o menos, como en una novela de Dan Brown o en alguna película de terror de Boris Karloff, de las que pasaban en el programa doble de la sesión infantil del cine del barrio. Más adelante me enteraría que, cuando el cura se iba a dormir y dejaba solos a los adoradores, aparecían los bocadillos de tortilla y chorizo, la bota de vino, el café y la copa de coñac y comenzaban las partidas de mus hasta el alba. 

José Ramón siempre ha sido un poco fundamentalista en sus tomas de postura y en las opiniones que suele dar cuando discute. Uno de sus mayores placeres es llevar con arrojada vehemencia la contraria. El transcurso de los años en vez de volverlo más comprensivo y tolerante, lo han hecho aún más intransigente. Para el todo es blanco o negro. Recuerdo que mis otros dos hermanos, se reían de su fervor religioso que le llevaba a adorar al Santísimo tumbado en el suelo junto a otros hombres. Ahora es el único ateo de ellos tres, aunque por llevar la contraria en una discusión, es capaz de declararse más católico y apostólico que el mismísimo Papa.

Desde niño, el espectáculo de los ritos, la liturgia y los oropeles de la iglesia católica, me han impresionado y cautivado. El boato barroco y la puesta en escena de sus actos litúrgicos, el órgano, cuyo profundo sonido bajo las grandes bóvedas no se adivina de donde procede, el incienso con su humo blanco y su perfume invadiendo todo el espacio del templo, los cantos en latín, eran aspectos que me transportaban a un estado casi místico, donde el erotismo y el diablo andaban por allí enredando. 

Claro que estoy hablando de cuando las misas se hacían en latín y de espaldas a los fieles. Ahora ya no es lo mismo. Con el cambio al idioma vernáculo y con los oficiantes de cara a la parroquia, la liturgia ha perdido el misterio, destripando el oscurantismo mágico y convirtiendo el rito católico en un acto prosaico, como de living pequeñoburgués, tal y como hace tiempo hizo el protestantismo. Así que los parroquianos, sin ese misterio, se han vuelto descreídos, y alejándose de la madre iglesia, se orientan ahora hacia las ciencias ocultas, el horóscopo y la parasicología. Yo pienso que los obispos modernos, se han equivocado dejando la religión en los huesos, porque claro, para eso, ya estaba la ciencia. 

En mis años de infancia y adolescencia, las estatuas de los santos me producían sentimientos ambivalentes de rechazo y atracción, de miedo y erotismo, sentimientos que, a su vez, dejaban en mi espíritu infantil, un cierto poso de culpabilidad por el mismo hecho de tenerlos. Pienso que la iglesia católica ha sublimado a través de las imágenes santas, siglos de represión sexual, de los que han sido víctimas no solo los creyentes de a pie, sino también sus propios pastores, que han llevado la carga de la castidad mal que bien, a base de cilicios mentales y físicos, y de domar la potranca de la polla cuando esta se les encabritaba, a base de látigo y otros castigos.

Ejemplo de esta erótica eclesial católica, en la que la presencia de abundante sangre añadía un componente erótico más, son las imágenes de muchos Cristos crucificados herederos del periodo barroco, que nada tienen que envidiar a las del sangriento cine americano actual de Mel Gibson o de Tarantino, de la Virgen con el corazón al aire cruzado de flechas (nunca pude entender, como conseguían pintarlo sin que se le vieran las tetas), de las imágenes de santos mártires descuartizados representados con un detalle casi pornográfico, o de las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús con el corazón sangrante saliendo del pecho, que en aquel tiempo inundaron los hogares católicos españoles y cuya advocación que data del año 1919 con el Papa León XIII, promovía con nuevos bríos el nacionalcatolicismo franquista ya desde la Guerra contra la República. 

Es conocida la práctica por la que muchos soldados rebeldes, especialmente carlistas, llevaban Sagrados Corazones de fieltro adheridos a las guerreras (se les llamaba detentes) para detener las balas enemigas.

Mi madre, siguiendo las recomendaciones del estado católico, puso una de aquellas imágenes de chapa enlozada en la puerta de la casa con la figura en cuestión, como afirmación pública de que la familia que la habitaba estaba consagrada a aquella advocación, bajo el lema El Sagrado Corazón de Jesús reina en esta casa, a la vez que entronizaba una imagen de escayola comprada en la ferretería del barrio sobre una peana neogótica de caoba que hizo mi padre, en un lugar prominente de la sala de estar. 

El día de su entronización formal, nos vestimos toda la familia de domingo e hicimos venir el párroco para consagrar la imagen. Con motivo de ello, le ofrecimos una opípara comida, que me sirvió para que ya desde la infancia pudiera comprender, el significado de la socorrida frase popular: “vives como un cura” 


Recuerdo que, a la entrada de nuestra parroquia, había un gran Cristo crucificado casi desnudo, con un paño mínimo cubriéndole pudorosamente sus partes, y del que inconscientemente quedaba colgada mi mirada con una cierta complacencia erótica. Mis reflexiones iban, sobre cómo aquel pequeño trozo de tela podía sostenerse, y sobre lo que podría ocultarse tras él. Porque a mi inquisitorial mente infantil le surgían dudas, sobre si a Nuestro Señor le colgarían también como a mí, sus correspondientes cojones entre las piernas, cuando precisamente, aquella parte del cuerpo humano de la que en aquel entonces apenas se podía hablar y menos enseñar, ni en público ni en privado, era tan denostada por los curas, como símbolo fatal del pecado. 

Recuerdo que aquel trapo ocupo también por entonces mis infantiles sueños eróticos, ya que en uno de ellos veía al trapo soltándose poco a poco, hasta que en el momento clave de su caída final, me despertaba sin terminar la escena y con el pijama mojado. 

Cuando volvía de mi mirada colgada ante el crucificado, apartaba rápida y vergonzosamente la vista, consciente de mi pecado, que como decían los curas, debiera haberme llevado a arrancarme los ojos, tal y como hizo Santa Lucía siguiendo las indicaciones del Nazareno…si los ojos te escandalizan, arráncatelos… Pero no era yo solo quien se recreaba en aquella contemplación de desnudez, sino que aquel cuerpazo sanguinolento y medio en pelotas, también atraía a muchas beatas. 

Siempre había ante él, mujeres hincadas de rodillas, rezando fervorosamente (pensaba ingenuamente yo) con su cara oculta tras sus negras mantillas, a la espera de que el paño cayera milagrosamente y consiguieran ver los cojones a nuestro divino Redentor. Y es que, en todos los episodios de sufrimiento y éxtasis religioso de la iconografía católica, tan marcados por la estética barroca, hay un fuerte substrato erótico que sale por las costuras de la castidad moral.
Ejemplo de la influencia de esta erótica religiosa que pesó como una losa en mi infancia, es el episodio que voy a narrar a continuación.

Es sabido que la comida y el sexo han caminado siempre muy unidos, así que comer el cuerpo de Cristo, siempre me pareció eróticamente un asunto de lo más estimulante. Después de comulgar me arrodillaba compungido y ensimismado, y me elevaba espiritualmente hasta casi levitar. En fin, que, por aquellos años juveniles, yo que siempre me tomo las cosas muy a pecho, casi me convierto en un místico, como San Juan de la Cruz. Pienso que, a través de aquel misticismo infantil, me sucedía como a los santos con sus poesías, que sublimaban con ellas las demandas sexuales que el cuerpo les pedía. Y de ahí arrancaba, lo que se acabaría convirtiendo para mí en un verdadero desasosiego que, durante un tiempo, me trajo a mal vivir.

El asunto radicaba en que, en el momento del clímax de la consagración, cuando el sacerdote levantaba la ostia, me resultaba imposible controlar mi pequeña y rebelde pilila, que se iba empalmando en la medida en que se realizaba el sagrado alzamiento. Yo, claro está, no quería que me pasara aquello, pero no podía evitarlo. Me empalmaba sin remisión. Esto conllevaba un problema, pues si no andaba con cuidado, cualquier vecino del banco donde me sentaba, podía darse cuenta de mi estado de excitación por el bulto de la entrepierna. Así que hacía todo tipo de ejercicios de disimulo, para sujetar aquella carne trémula y sin control que pedía guerra.

Pero el asunto en verdad trascendente, era el pecado mortal que aquel alzamiento conllevaba para mi pobre alma infantil. Un pecado horrendo que desbordaba todo acto de concupiscencia y con el que tenía indefectiblemente garantizado, un billete de primera clase para el infierno. Un pecado, además, para el que no había penitencia ni perdón posible, pues, a ver quién coño era el majo que se presentaba, así, sin más, ante un confesionario y le soltaba al cura, que a uno se le empinaba la pilila cuando el sacerdote levantaba la ostia en la consagración. 

En fin, que, no me atrevía a confesar tan execrable pecado, por lo que, durante largo tiempo, estuve, ¡inconsciente de mí! viviendo en pecado mortal, con el riesgo de acabar para siempre en los infiernos si, como decían los curas, un accidente de coche o la caída de una teja en la cabeza acababa con mi vida.

Con el paso de los años, mi pilila, en la medida en que se iba convirtiendo, como Dios manda, en una polla adulta, se fue domando poco a poco y dejo de responder como una depravada a la provocación de la consagración. Entonces fue cuando relativice aquel pecado mortal, diciéndome a mí mismo que, no era tan mortal, porque el recalentamiento no respondía a mi voluntad ni deseo, sino a mi incontrolable y pervertido inconsciente. 

El pecado todo lo mas seria venial y además no era mío, sino de ella, que andaba como una loca a su puto aire y por su cuenta. Todo lo más que me podía pasar, era que, cuando llegara al cielo, San Pedro me pidiera cuentas y exigiera que para poder entrar me la cortaran, y enviaran aquel irreverente cacho de carne al infierno. Claro está que, el asunto también comportaba algunas sesudas dudas teológicas, porque en el catecismo no se hacían referencias a salvarse y condenarse por partes. La salvación era de uno, como un todo. Era o todo o nada. No era pues fácil imaginar unas partes del cuerpo caminando por el sendero del cielo y otras por el del infierno. 

Pero bueno, yo tenia la esperanza de que San Pedro fuera comprensivo, he hiciera conmigo una excepción cortándome la polla y echándosela a los demonios, para así salvar el resto de mi cuerpo y poder disfrutar de la contemplación de Dios entre los justos. Porque, razonaba yo: ¿acaso los ángeles, arcángeles, serafines y querubines tienen polla?... Que yo supiera, no. Y también estaban en el cielo… ¿verdad? Pues eso, yo podía ser otro querubín más sin polla. La cosa era no ir al infierno y llegar al cielo, aunque fuera incompleto. Total, para el uso que suponía se haría de mi pequeño instrumento entre los justos…En fin que, no me parecía una gran pérdida.

Estuve dando vueltas al asunto durante mucho tiempo sin conseguir salir de dudas, hasta que finalmente me armé de valor, di el paso, y me fui al confesionario, a consultar con Don José (el cura párroco que había bendecido el Sagrado Corazón de Jesús en mí casa) para ver si me iluminaba y me sacaba de aquel desasosiego que me estaba robando la paz del alma. Cuando después del protocolario, Ave María Purísima y el sin pecado concebida, se lo comencé a explicar, a medio camino de mi discurso, me soltó una ostia en la cara que me dejó dibujados los cinco los dedos de la mano, a la vez que con muy malas formas me echaba gritando de la garita: tu chaval no se si eres un pervertido o un idiota… anda por ahí y sal de la iglesia que ya hablaré yo con tu padre….

Cuando el cura le comentó a mi progenitor lo sucedido (me indignó mucho que trasgrediera el sagrado secreto de confesión) este admitió que yo era un poco raro, que ya me habían llevado al siquiatra por otros motivos parecidos, pero que el médico le había quitado hierro al asunto, asegurando que, si bien era un niño un poco nervioso y quizás en exceso sensible, todo se me iría pasando de manera natural con el crecimiento. El tratamiento recomendando en aquella ocasión fue que, jugara más al futbol, tomara una cucharada de aceite de ricino con las comidas y aumentara mi ración diaria de fruta Desde entonces no he tenido mucha confianza en los siquiatras.

En cualquier caso, a mi padre el asunto del párroco no debió preocuparle gran cosa ya que no me aplicó ningún castigo suplementario a los trompazos y coscorrones habituales a que me tenía acostumbrado. Más bien pienso que cuando el cura se marchó, se quedaría descojonando de risa, bajo la mirada silenciosa y desaprobatoria de mi madre para quien la autoridad eclesiástica era cosa muy seria. Como el resto de los padres del barrio, sabía que, todos los chavales nos matábamos a pajas soñando con las actrices del cine americano. La única particularidad de las mías (que en cualquier caso tenían la disculpa de producirse de manera involuntaria) era que, en lugar de las actrices, las provocaba el acto de la consagración. 

Pero no creo que pensara que yo lo hacía por hacerle un feo a Dios Nuestro Señor. Al final y a la postre debió suponer que, todo eran cosas de niños inocentes y que para convertirme en un cabrón de los de verdad, ya tendría más adelante, tiempo de sobra en la vida.

Ahora, siempre que entro en una iglesia atraído por su arquitectura, sobre todo si está vacía, me gusta sentarme en un banco del fondo, dejándome envolver por el silencio del espacio religioso, mientras mi mente se pierde en lo alto, contemplando los entrelazados flamígeros de los arcos de las bóvedas. Lo curioso es que todavía, la entrepierna, llama a veces al recuerdo de aquel episodio de mi candorosa infancia que, a punto estuvo de hacerme acabar para toda la eternidad, en las calderas de Pedro 

sábado, 11 de marzo de 2017

CONTAMINACIÓN EN MEDELLÍN

Lo sospeché desde un principio.


Los que vivimos en Medellín hace más de cuarenta años conocemos muy bien el pulso de la ciudad. Igual distinguimos su olor y sus épocas de salud y enfermedad.

En 1924 la ciudad sufrió una alertal ambiental debido a la contaminación de la quebrada Santa Elena, que dejó de ser ese torrente cristalino con orillas de hermosa vegetación que exalaba aromas de flores y tierra mojada; y pasó de eso a convertirse en una cloaca maloliente.

¡Y qué lujos se gasta el tal Santa Elena! Músicas alternadas de aguas y espesuras, coros de cuadrúpedos y de bichos, colinas turgentes entre escarpas de peñascos, senderos de poleo y yerbabuena entre pedrejones revestidos de cardos y de viravira. ¡Qué se yo!...
(Tomás Carrasquilla)

Años después.

"El progreso y la salubridad fueron factores claves para que en 1924 la oficina de Ingeniería Municipal iniciara el cubrimiento de la quebrada. La Playa no sería más un paseo para atravesar por puentes; se convertiría en una Calle Real".

Luego cuando Medellín se convirtió en la primera ciudad industrial de Colombia, sufrió graves daños ambientales debido a las exhalaciones de las chimeneas de sus grandes fábricas. Muchos años la ciudad convivió con esta situación, pues se consideraba cosa normal de las grandes ciudades del mundo.

Viví la época en la que las administraciones comenzaron a tomar medidas drásticas para mejorar la calidad  del aire de Medellín; cuando inmensas factorias contamiadoras fueron trasladadas a sitios alejados de la ciudad.

Empresas como Siderurgica y cementos Argos fueron pioneras de la emigración febril, la primera fue cerrada, mientras que la segunda fue trasladada. Después han sido muchas otras empresas las que han estado abandonando sus antiguos sitios, dejando espacios para otros proyectos más amables, como Ciudad del Río.

El río Medellín.

Cuando Medellín era un pueblo grande, dicen que el río era un sitio de recreación y pesca para los habitantes de la ciudad, de hecho hay  algunas fotos que lo corroboran. Pero con el desaforado crecimiento de la ciudad ya en los  años sesentas el río era una inmunda cloaca. Recuerdo que cuando cruzabamos sus puentes, todos los pasajeros del bus teníamos que cubrirnos la nariz por su nauseabundo olor.

Más o menos desde entonce se vienen limpiando sus afluentes y cauces librándolos de sedimentos y basuras. Pero sin duda la primera solución efectiva fue la inmensa Planta de San Fernado, que purifica en su primera etapa los contaminantes del río.

Es la primera gran planta de tipo secundario en el país, localizada en la ciudad de Itagüí, al sur de Medellín. Entró en operación en su primera fase en mayo del año 2000. Ahora se trabaja en la construcción de la segunda planta en la ciudad de Bello, al norte de Medellín.

LA NUEVA CONTAMINACIÓN.
Lo sopeché desde un principio.

La mala calidad de la gasolina y el ACPM son la causa de las emergencias ambientales que ha tenido Medellín hace unos años. Es inconcebible que Ecopetrol haya estado vendiendo combustibles tan dañinos, y más ahora que ha hecho tan grandes y costosas inversiones en sus refinerías. Algo huele  mal.

Por este motivo, el alcalde Federico Gutiérrez le envió una carta al presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, para que se produjera diesel más limpio, y le pidió:

“Distribuir una gasolina que pase de 300 partes por millón de azufre a 50 partes por millón, y un diésel de 50 partes por millón de azufre a 10 partes por millón”. 
Sin embargo, no es viable, pues al Valle de Aburrá llega diesel de 450 partes por millón de azufre desde hace un par de años. Cuando el Concejo, el Área Metropolitana y las administraciones municipales del Valle de Aburrá solicitaron mejorar la situación, Ecopetrol planeó, diseño y construyó una planta de desulfurización para entregar diesel más limpio, por lo que ahora tendría que hacer una inversión que demoraría, mínimo, dos años.

No me convence la disculpa de Ecopetrol, algo huele mal y no solo es el azufre y el plomo que nos están enviando.

Importante.

Medellín es la ciudad más exigente en la medición de la contaminación en Colombia, por ejemplo comienza una alerta naranja cuando está entre 35 y 55 microgramos de partículas de 2,5 por metro cúbico. Esa misma medida en Bogotá genera solo una alerta amarilla moderada. En Santiago de Chile una alerta naranja solo se anuncia cuando están en 80 microgramos de PM 2,5 por metro cúbico. En Beiging la aleta naranja solo comienza cuando alcanzan 200 microgramos por metro cúbico.

Algunas publicaciones han dicho erróneamente que Medellín es la segunda ciudad más contaminada del mundo; nada más lejos de la realidad. Por esto el alcalde Federico Gutierrez dijo en una entrevista a la revista Semana: "Nosotros hemos generado las alertas, en cierta forma por hacerlo bien estamos quedando estigmatizados".

Video de Caracol Televisión.


viernes, 10 de marzo de 2017

VISITA DEL PAPA A COLOMBIA

Una visita llena de sorpresas.


Para nadie es un secreto que históricamente muchos viajes papales han coincidido con los álgidos momentos que viven los países que han visitado. El papa Francisco  ha visitado cuatro continentes, Asia, Europa, África y América. Algunos viajes obviamente responden a sus actividades apostólicas, como esta; pero otros son atendidos por invitaciones especiales hechas generalmente por mandatarios de estado.

Así ocurrió en México, país que atravesaba una delicada situación social y política. Sin duda alguna su visita quería ser aprovechada para moderar las protestas contra el gobierno mexicano. Lo que no esperaban era que el papa Francisco en una de sus intervenciones les jalara las orejas a clérigos y políticos, apoyando el sentimiento popular.

Otras visitas papales tuvieron como destino otros países suramericanos como Brasil, Ecuador, Bolivia, Cuba y Paraguay, tampoco ajenos a desigualdades sociales y corrupción.

Hay mucha tela que cortar sobre este tema, pero me inclino a pensar que el papa, así acepte invitaciones con indudable tinte político, siempre nos dará sorpresas inesperadas.

El gobierno de Colombia anuncia la visita del papa Francisco a nuestro país para que con su presencia de alguna forma valide las negociaciones con un grupo insurgente, el mal llamado proceso de paz, que más parece una firma de capitulaciones, una rendición del Estado.

El 26 de septiembre del 2016 el papa Francisco puso condiciones a su viaje a Colombia, y fue muy enfático en esto:

“En América he dicho que cuando el proceso de paz termine (en Colombia). Yo quiero ir cuando todo esté blindado, es decir cuando el plebiscito termine, cuando todo esté seguro, seguro, seguro, cuando sea seguro que todas las naciones estén de acuerdo, que no se hará un recurso. Cuando todo esté terminado.

Si esto es así, podré ir, pero si la cosa es inestable… pero todo depende de lo que diga el pueblo porque el pueblo es soberano.

Nos hemos acostumbrado a mirar más las formas democráticas que la soberanía del pueblo y las dos deben ir juntas. Por ejemplo, se ha hecho costumbre en algunos continentes que cuando termina el segundo mandato de un gobierno lo que se hace es buscar cambiar la constitución para tener un tercero, y esto es sobrevalorar la llamada democracia contra la soberanía del pueblo, algo que está en la constitución…

El proceso de paz se resolverá hoy, en parte con la voz del pueblo soberano, lo que diga el pueblo es lo que creo que se debe hacer”.

Se ha confirmado que su santidad nos visitará del seis al once de septiembre y que estará en las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena.


Una visita que de seguro nos dará sorpresas, porque sin duda el Papa Francisco siempre ha estado con el pueblo.



sábado, 4 de marzo de 2017

VENDER UN LIBRO EN COLOMBIA

Es un parto de mula.


Ni más ni menos, vender un libro en Colombia es una hazaña. Según las estadísticas en el país solo se leen 1,9 libros por año, y generalmente mal leídos. Cuatro de seis estudiantes no entienden lo que leen, algo muy preocupante. 

En Chile y Argentina los lectores llevan a su casa un promedio de cinco libros por año, mientras que los alemanes y los noruegos llevan 17 por año. En Medellín tenemos una biblioteca por cada 107.144 habitantes, mientras que Bogotá  tiene una por cada 393.939 habitantes. 

Cañasgordas, Antioquia, mi amado pueblo, tiene una biblioteca para sus 16.763 habitantes, supera ampliamente a las grandes capitales, pero su promedio de lectores y de libros disponibles debe ser mucho más bajo.

Mi amigo Fabio Restrepo, reconocido actor de cine y televisión, me contó su experiencia en una de las ferias del libro de Bogotá. Editorial Planeta le había publicado su libro “Verdugo de verdugos”, que por cierto es muy entretenido. Un día se acomodó en su puesto para vender su obra, pero el asunto no anduvo nada bien, pues al concluir la jornada las ventas no fueron las esperadas. 

Cuando se organizaba para abandonar el sitio pasó el famoso escritor Héctor Abad Faciolince, el de “El olvido que seremos”. Saludó efusivamente a Fabio y le preguntó sobre las ventas  de su libro.

- Héctor, esto de vender libros es un parto de mula, solo vendí cuatro.
- ¿Cuatro? Le respondió el escritor con ojos de incrédulo.

Fabio se sintió algo avergonzado, pero Héctor Abad continuó…
- Pues te felicito, yo no vendí ni uno.

Youtuber Germán Garmendia 
A varios metros del puesto de Fabio había una gran tumulto que vociferaba, cosa que les llamó la atención.

- ¿Qué es lo que hay allá?, le preguntó Fabio  a un transeúnte.
- Mire, es el puesto de un muchacho, un Youtuber muy famoso que ha publicado un  libro. Ya le han traído varias cajas pues de inmediato se agotan.

Fabio y su amigo se quedaron pasmados, era sorprendente ver esto; un muchachito acabado de salir de la adolescencia ya era un éxito editorial. Héctor Abad y Fabio se miraron boquiabiertos, sin duda vender un libro en Colombia es un parto de mula, obviamente no para los Youtubers.

La Ñapa:
De hecho, muchos editores se quejaron de las malas ventas en aquel día que Germán y sus fans se tomaron el recinto ferial, que por una tarde estuvo más cerca de ser un festival para adolescentes consumidores de contenido digital, antes que de personas realmente interesadas en aprovechar la fiesta del libro por sus descuentos y conversatorios.
(Juan Pablo Calvás - 'Youtubers' o escritores. El Tiempo26 de abril de 2016)

jueves, 2 de marzo de 2017

ASTROPUERTA MARZO DE 2017


Hola:

He preparado un portafolio con algunas de mis conferencias con diversos temas asociados a la astronomía. Pueden verlo en:

Conferencias

Enseguida los eventos del mes.

Saludos cordiales.
Germán Puerta
Astropuerta.com 
cel 315-3473859
@astropuerta
Facebook: Germán Puerta Restrepo.

1. Principales eventos celestes de Marzo 2017

Jueves 2 – Ocultación de Ceres por la Luna visible en el sur de Suramérica
Domingo 5 – Luna en cuarto creciente
Domingo 5 – Ocultación de Aldebaran por la Luna visible en Norteamérica y el Caribe
Viernes 10 – Ocultación de Regulus por la Luna visible en Uruguay y el Este de Argentina y Brasil
Domingo 12 – Luna llena
Jueves 14 – Conjunción de la Luna y Júpiter
Lunes 20 – Equinoccio
Lunes 20 – Luna en cuarto menguante
Lunes 20 – Conjunción de la Luna y Saturno
Domingo 26 – Ocultación de Neptuno por la Luna visible en el Este de Africa y el sur de Asia

2. Principales efemérides históricas de Marzo 2017

Miércoles 1 – 1966: La sonda Venera 3, primera nave en impactar otro  planeta, Venus
Viernes 3 – 1972: Lanzamiento de la nave Pionner 10
Jueves 4– 1835: Nace Giovanni Domenico Schiaparelli
Jueves 4– 1979: La nave Voyager 1 descubre los anillos de Júpiter
Martes 7 – 1792: Nace el astrónomo inglés John Herschel
Miércoles 8 – 1979: La nave Voyager 1 descubre volcanes activos en la luna Io de Júpiter
Jueves 9 – 1934: Nace Yuri Gagarin, primer hombre en el espacio
Lunes 13 – 1781: William Herschel descubre el planeta Urano
Lunes 13 – 1855: Nace el astrónomo estadounidense Percival Lowell
Martes 14 – 1879: Nace el físico alemán Albert Einstein
Jueves 16 - 1926: El físico estadounidense Robert Goddard lanza el primer cohete con combustible líquido
Sábado 18 – 1965: Alexei Leonov efectúa la primera caminata espacial
Jueves 23 – 1840: Primera fotografía de la Luna
Jueves 23 – 1912: Nace Werner von Braun
Jueves 23 – 2001: Cae la estación espacial MIR
Sábado 25 – 1655: Christiaan Huygens descubre a Titán, luna de Saturno
Martes 28 - 1749: Nace el astrónomo y físico francés, Pierre Laplace
Miércoles 29 – 1974: La nave Mariner 10 envía las primeras imágenes cercanas de Mercurio

NOTA: Esta información puede distribuirse libremente.

viernes, 24 de febrero de 2017

DEMOLICIÓN O DESTRUCCIÓN


El desarrollo y transformación de la ciudad no es mala en sí, lo lamentable es que se hayan destruído construcciones de invaluable valor histórico y arquitectónico. Se han cometido muchos errores en este proceso, a veces por desconocimiento y otras por ambición desmedida. Hay que reconocer que se han hecho restauraciones muy afortunadas que nos quedan como legado de ese Medellín viejito lleno de grandes historias por contar. 

Conociendo nuestro pasado podremos construir un mejor futuro. (Retazos de la vida)

"Hay una forma de pensar las ciudades y con la que estoy de acuerdo, que es la hiperdensidad (claro esta, bien hecha), en parte Medellín vive un fenómeno en el que las densidades son bajas en los sectores con mayor potencial, para algunos esto es es malo pero desde mi punto de vista es una bendición, por que se tienen terrenos disponibles en un momento de la historia donde se esta cambiando la mentalidad sobre el urbanismo y la forma de construir ciudad, en donde se piensa a la ciudad con medios de transporte masivo, ciclovías y andenes, una ciudad compacta donde se puede tener lo necesario a una distancia caminable. Esto también tiene la ventaja adicional de que libera presión sobre los bordes y detiene el sprawl de la ciudad y el nacimiento de suburbios lo que beneficia la naturaleza". (jdapenao)


Secuencia fotográfica de la demolición del edificio N.J cuartas construido en 1925 en la carrera cucuta de Medellín. Gif para el blog creado a partir de la historia contada en la página SkyscraperCity, MEDELLÍN Discusiones arquitectónicas y urbanísticas de la ciudad y su área metropolitana.

"Como se explica en la presentación se pueden hacer desarrollos sin necesariamente tener amplios espacios como fabricas, lo que se debe hacer es redesarrollos bien pensados y planificar las áreas grandes pero sin que esto signifique que se deba tumbar todo.

Lamentablemente el edificio N.J cuartas no fue el único demolido en el centro de la ciudad pues las administraciones y constructoras en Medellín buscaban desaparecer la historia y patrimonio de la ciudad algo que hicieron muy bien pues la ciudad se degradado social y culturalmente". (jdapenao)

martes, 21 de febrero de 2017

LA MALA NOCHE


Cuando llega la noche y los semáforos de la ciudad comienzan a guiñar su ojo amarillo, llego a la casa dispuesto a tomar mi acostumbrado descanso para recuperar las fuerzas para el día siguiente.

Preparo dos huevos revueltos con cebolla y tomate picado que llenan de inmediato mi pequeño apartamento con su delicioso aroma.

Una tajada de pan tostado y un café con leche complementan el plato de esa noche. Acompañado de mi soledad como mi cena, mientras miro por la ventana las titilantes luces de la ciudad y escucho el ulular de una sirena que se aleja poco a poco hacia un lugar desconocido.

La rutina hace su entrada, al lavaplatos los platos y el pasador a la puerta, mi agüita amarilla a la taza y la crema dental al cepillo. La ropa doblada a la silla y con la piyama me visto.

La televisión frente a la cama muestra un programa cualquiera, no me importa cuál sea pues la uso solo para conciliar el sueño.

Se queda encendida la tele cuando el sueño al fin me vence. 
El ruido del control al caer al piso a veces escucho ya en el reino de Morfeo. Normalmente duermo muy bien hasta el día siguiente, cuando descubro que el televisor está encendido y que tengo que levantar el control para apagarlo.

Pero esta noche, fue una de esas que no quiero repetir. Todo parecía marchar bien y en el orden del programa. El sueño me venció y me quedé dormido, el televisor prendido y el control en el suelo. Pero cuando desperté vi que solo eran las dos de la mañana. Ni frio ni calor hacía, pero algo que no entendida me incomodaba.

Descubrí que el tic tac del reloj hacía un insoportable ruido y que mi cuerpo no se acomodaba por más que buscaba posiciones para lograrlo. Todo me tallaba y las pequeñas arrugas de la sábana las percibía exageradamente.

Trataba inútilmente de retomar el sueño, y cuando casi lo lograba ladraba el perro del vecino. Se me encalambró una pierna, me rascó una axila, se me congestionó la nariz, me picó una oreja, me dolió el estómago y sobre todo, me preocupó que el trabajo que había entregado en la oficina hubiese quedado mal hecho.
Era una mala noche, una de esas, que aún así no se repitan con frecuencia, llegan de pronto para atormentarnos.

Será que un duende o una bruja me están visitando, pensé. Hay tanta gente mala y envidiosa en este mundo. A lo mejor en ese momento una hechicera estaba recitando conjuros y clavando alfileres sobre una foto mía.

Maldita mala noche, déjame tranquilo, pensé como si lo gritara, mientras me levantaba para caminar en círculos dentro de la pequeña sala. Recordé como en una película los presos en un país del oriente caminaban en fila india por los pasillos del penal para no enloquecerse.

En esas malas noches los relojes parece que andan más lento, cuando pensé que casi amanecía miré el reloj y apenas mostraba las dos y treinta de esa mañana.

Para conjuros decretos. Se me vino a la mente una mujer que me hacía imposible la vida en la empresa. Me odiaba gratuitamente pues nunca le había hecho nada malo, no pasaba con ella del saludo. Su rostro vino a mi mete con tanta nitidez que me causó espanto.

Oré a los ángeles guardianes para que me protegieran de todo mal y peligro y terminé rezando el Padre Nuestro. 

Santo remedio, se me quitó el calambre y todas las piquiñas. Retornó el sueño y la tranquilidad. Aunque ya faltaba poco para amanecer pude dormir tranquilamente hasta que las primeras luces del nuevo día bañaron las cortinas de mi ventana. Hasta nunca mala noche.

martes, 14 de febrero de 2017

EL COLOR DEL AMANECER

Lapislázuli 5:54 A.M.


Cuando la noche no es noche
ni el día aún es día,
entorna sus ojos el cielo 
aún sin despertar.

El profundo negro cambia a lapislázuli,
y las nubes flotan como leve tul.

Los pájaros cantan y vuelan alegres
esperando ansiosas a que salga el sol.
El buen campesino se toma sus tragos
Para salir luego a su diaria labor.

Colores del aire, que duran instantes,
negro a lapislázuli, cual joyas etéreas
por siempre en mi mente
yo quiero grabar.

lunes, 30 de enero de 2017

ASTROPUERTA FEBRERO 2017

Hola:
El XX Festival de Astronomía en Villa de Leyva, Colombia, el evento de astronomía aficionada más importante del hemisferio sur, tendrá lugar el 3, 4 y 5 de febrero. Asistencia libre, no requiere inscripción previa.

Nos vemos en la Plaza Mayor de Villa de Leyva.

Enseguida los eventos del mes.
Saludos
Germán Puerta
Astropuerta. com
@astropuerta
cel 315-3473859
FB: Germán Puerta Restrepo

Principales eventos celestes de Febrero 2017

Viernes 3 – Ocultación del planeta enano Ceres por la Luna visible en Siberia, Alaska y el norte de Canada
Sábado 4 – Luna en cuarto creciente
Domingo 5 – Ocultación de la estrella Aldebaran por la Luna visible en Colombia, Centroamérica, el Caribe, norte de Africa y el sur de Europa
Sábado 11 – Luna llena
Sábado 11 – Eclipse penumbral de Luna visible en Brasil, Africa y Europa
Sábado 11 – Ocultación de la estrella Regulus por la Luna visible en Australia
Sábado 18 – Luna en cuarto menguante
Domingo 26 – Luna nueva
Domingo 26 – Eclipse anular de Sol visible en el sur de Argentina y Chile, y en Angola

Principales efemérides históricas de febrero 2017

Miércoles 1 – 2003: El transbordador espacial Columbia se desintegra y mueren siete astronautas
Viernes 3 – 1966: La sonda Lunik 9 efectúa el primer descenso controlado en la Luna
Viernes 3 – 2009: Irán lanza su primer satélite artificial
Sábado 4 – 1906: Nace Clyde Tombaugh, descubridor del planeta enano Plutón
Domingo 5 – 1974: La nave Mariner 10 envía las primeras imágenes cercanas de Venus
Lunes 6 – 1971: Alan Shepard en la misión Apolo 14 golpea la primera bola de golf en la Luna              
Martes 7 – 1984: El astronauta Bruce McCandles efectúa la primera salida al espacio sin cable
Miércoles 8 – 1828: Nace Julio Verne
Sábado 11 – 1970: Japón lanza su primer satélite artificial
Domingo 12 – 2001: La sonda NEAR-Shoemaker, primera nave en posarse sobre un asteroide, Eros
Martes 14 – 1963: Lanzamiento del Syncom 1, primer satélite geoestacionario
Miércoles 15 - 1564: Nace Galileo Galilei, astrónomo, físico y matemático de Pisa
Jueves 16 – 948: Gerard Kuiper descubre a Miranda, luna de Urano
Viernes 17 – 1600: Giordano Bruno es ejecutado en Campo dei Fiori en Roma
Sábado 18 – 1930: Clyde Tombaugh descubre el planeta enano Plutón
Domingo 19 – 1473: Nace Nicolás Copérnico
Domingo 19 – 1986: Lanzamiento de la estación espacial MIR
Lunes 20 – 1962: John Glenn, primer americano en orbitar la Tierra
Viernes 24 – 1968: Descubrimiento de la primera estrella pulsar
Viernes 24 – 2011: A bordo del transbordador espacial Discovery viaja R2, el primer robot humanoide en el espacio
Domingo 26 – 1842: Nace Camile Flammarion, astrónomo francés
NOTA: Esta información puede transmitirse libremente.


jueves, 26 de enero de 2017

EL MURO


“Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes”
(Isaac Newton)

Ahora que al presidente Donald Trump se la ha ocurrido construir un muro en la zona fronteriza con México con una extensión de 3.144 kilómetros, y que además quiere que su costo sea cubierto por su vecino, recuerdo un incidente que tuvimos con el señor de la casa de al lado.

Resulta que al vecino se le ocurrió construir un piso más, y sin mediar informe ni autorización alguna comenzaron a levantar la obra. Como las terrazas de ambas casas tenían diferente nivel resolvió levantar el muro medianero sobre nuestra terraza ocasionando grietas y desbarajustes en nuestra casa.

No hubo poder alguno para que desistiera de su abusivo comportamiento. Hacía poco le habíamos puesto a los muros medianeros del solar y de una terraza interior unos lagrimales para evitar que se mancharan las paredes; y este señor sin que nos enteráramos resolvió retirarlos y apoderarse de ellos.

Pueden imaginarse las incomodidades y los disgustos que sufrimos durante el tiempo que tardó esa construcción. Ruido de martilleos desde el amanecer hasta el anochecer, polvo y tierra por doquier. Hasta que terminaron y pensamos que había llegado el momento de la paz. 

Cuan equivocados estábamos. Una mañana sonó el timbre de la casa y al abrir la puerta estaba el vecino con cara de pocos amigos y con una factura en la mano reclamando un dinero, que según él, debíamos darle por “mejoras”.
No sobra decir que inmediatamente lo mandé a freír espárragos.

Hay gente que nació para importunar, molestar, acosar, acribillar, abusar, apestar, asaetear, asediar, atafagar, atosigar, brear, cansar, cargar, chingar, jeringar, jorobar, crucificar, fastidiar, fregar, incitar,  incordiar, insistir, machacar, majar, marear, martillear, martirizar, mosconear, perseguir, porfiar. Y hay más palabras para describir a esta indeseable ralea de malos vecinos que desafortunadamente abundan, pero que me abstengo de escribirlas aquí por ser muy fuertes.

El asunto es que no hay razón ni sustento legal para que nadie tenga que pagar el muro que levante el vecino para su propio disfrute o beneficio.  

Al comprar una casa, piensa en el vecino que adquirirás con ella.
(Proverbio)

lunes, 23 de enero de 2017

EL AUTÓGRAFO

De cómo un momento incómodo se tornó  gracioso.


Antes yo era hasta avispado. Sucedió que hace ya muchos años estaban anunciando una campaña de recolección de dinero para ayudar a los minusválidos de Antioquia.

Se me ocurrió que podía recolectar algunos recursos entre mis amigos radioaficionados y fue así que a través de la frecuencia de los 27 MHz. comencé a solicitar aportes voluntarios.

No tardaron en responder al pedido algunos colegas
radioaficionados muy solidarios con esta campaña. Al día siguiente comencé a visitarlos para recolectar el dinero. Quedé sorprendido con la confianza que todos depositaron en mí al no aceptar los correspondientes comprobantes de recibo.

Claro que lo que sí hice fue asentar en un cuaderno, frente a ellos la lista de sus nombres especificando la cantidad recibida.
Después de tres días de ires y venires la suma recolectada llegó a los $250.000.

El evento se celebraría en el hermoso teatro Lido ubicado en el parque de Bolívar. Como supe que mi amigo y reconocido cantante Carlos Arturo se presentaría allí lo llamé para que me orientara sobre la forma en que debería entregar el dinero. Me dijo que fuera el día del evento y le dijera al portero del teatro que él me estaba esperando en el segundo piso para hacerme anotar en la lista de donantes.

Llegada la fecha me dirigí al teatro en compañía de un amigo y luego de comentarle al portero el motivo de mi visita muy amablemente nos permitió entrar, a pesar de que aún no iniciaba el ingreso de la segunda tanda de asistentes, pues el lugar estaba lleno.

Las hermosas escaleras de caracol que llevaban a la segunda planta estaban custodiadas por dos jóvenes scouts armados con sendos bordones de madera. Les dijimos que queríamos subir para encontrarnos con nuestro amigo el Señor del Bolero, como era conocido el cantante.

Nos miraron en silencio de arriba abajo, hasta que uno de ellos nos dijo:
_ ¿Amigos del cantante?, ¿ustedes con esa facha?
Esa sentencia nos cayó como un baldado de agua fría. Revisé con disimulo mi indumentaria, tal vez tendría el cierre del pantalón abierto o algún botón de la camisa mal puesto. O tal vez mis zapatos se habrían enlodado, o algo colgaba de mi nariz sin enterarme.

No hallé nada raro en mi revisión relámpago. Ellos cruzaron sus bordones de madera cerrándonos el paso. Me hicieron recordar una ilustración del libro de religión de mi escuela primaria que mostraba a un ángel expulsando a Adán y Eva del paraíso, armado con una espada de fuego. Fue una incómoda sensación de rechazo que ahora rememoro con algo de disgusto.

En ese momento Carlos Arturo se asomó desde la chambrana del piso superior y presenció el bochornoso incidente y entró en cólera.
_ Si mis amigos no pueden subir entonces yo tampoco voy a cantar, dijo con tono enérgico, comenzando a descender velozmente para abandonar con nosotros el lugar.

Acto seguido el director del evento atraído por los gritos intervino despidiendo a los sui géneris guardianes, luego de darles un merecido repelo. Subimos entonces al segundo piso donde nos atendieron muy bien. Lo que si me había quedado muy claro, y no olvidaré, fue la actitud solidaria de nuestro amigo, una cualidad muy escasa en estos tiempos.

Allí estaban las personalidades más encumbradas de la ciudad, políticos, autoridades militares y eclesiásticas; los actores y cantantes esperaban su turno para amenizar la velada que estaba siendo manejada en su emisión de televisión por J. Mario Valencia como coordinador.

Mientras conversaba con Carlos Arturo vi a unos metros detrás de él a Fernando González Pacheco, sin duda la persona más famosa del país en ese entonces. Estaba solo, muy elegante y serio, mejor dicho se veía bastante aburrido. Algunas damas comenzaron a rodearlo y a mirarlo como se mira un objeto del museo de oro. Sin duda estaba incómodo; había leído que era un hombre bastante tímido.

Comenzó Pacheco a llamar a Carlos Arturo en voz baja:
- Caliche… Caliche…
Carlos Arturo seguía hablando conmigo sin atender el angustioso llamado.
- Caliche…, seguía diciendo Pacheco mientras aumentaba su grupo de admiradoras. Le pedí a mi amigo que por favor lo atendiera para que lo sacara de ese apuro.
Así lo hizo y seguidamente me invitó a unirme a su charla luego de presentarnos. Luego se unió al grupo el cantante Mario Javier, intérprete de música de los años sesentas. El corrillo de admiradoras se hizo inmenso al ver juntos a estos grandes representantes de la farándula nacional.

Hicieron muy juiciosas la rigurosa fila, libreta y bolígrafo en mano. Una a una le solicitaron el autógrafo, primero a Pacheco, luego a Carlos Arturo y después a Mario Javier. No quiero olvidar cuando la primera jovencita de la hilera llegó a mi lugar observándome con cara de ¿Y este quién es?, y luego de pensarlo un momento me entregó su libreta y su bolígrafo. Fue el primero y sin duda el último autógrafo que me pedían, bueno aún no el último, pues las otras muchachas siguieron desfilando y ya sin dudarlo pidieron mi autógrafo. Nos reímos un rato por la curiosa escena que acabábamos de protagonizar.

Lo que siguió si se apegó al libreto, nos acomodaron en el teatro y al poco rato nos llamaron al escenario para hacer la entrega de la donación de los radioadicionados. Antes de esto Tola y Maruja habían entregado su donación, creo que fueron dos mil pesos. Subió entonces una señora que llevó veinte mil pesos y algo avergonzada dijo que disculparan lo poquito, pero que era con mucho amor; Tola los recibió a nombre de El Comité, mientras decía: - Eh… cual poquito mija. Yo ni sabía que había billetes de veinte mil.

viernes, 20 de enero de 2017

UN MUNDO SIN NEGROS

QUÉ SERIA DEL MUNDO SIN NEGROS.
Makungu para el Desarrollo.

"Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano".
(Walt Whitman)


Esta es la historia de un niño que despertó una mañana y le preguntó a su madre, Mamá: 
¿QUÉ PASARÍA SI NO HUBIERA NEGROS EN EL MUNDO?

Su madre pensó por un momento, y luego le dijo: Hijo, hoy tú me vas a acompañar, y veremos cómo sería la vida si no hubiera negros en el mundo. Dijo la madre, ahora ve a vestirte para que empecemos. El niño se marchó a su cuarto, para ponerse su ropa y zapatos.

Su madre lo miró y le dijo, hijo, ¿dónde están tus zapatos? Y esa ropa que llevas está arrugada, yo tendré que planchártela. Pero cuando ella fue en busca de la mesa de planchar, esta no estaba allí. Ves hijo, Sarah Boone, una negra, fue quien la inventó y Jan Matzliger, un negro, fue quien inventó la máquina que se usa para adherir el zapato a la suela.

Bueno, dijo la madre, ve y hazte algo en el pelo. El niño corrió a su cuarto para peinarse, pero el peine no estaba allí. Ves, le dijo su madre, Watter Sarnmons, un negro, inventó el peine. El niño opto por cepillarse su pelo, pero el cepillo tampoco estaba allí. Tu vez, le dijo su madre, Lydia O. Newman, una negra, inventó el cepillo para el pelo.

La madre dijo luego a su hijo, vamos a hacer las tareas de la casa y luego vamos a la tienda a hacer mandado. El niño tenía como tarea barrer el piso. El niño barrió sin descansar. Cuando el fue en busca del recogedor de polvo, este no estaba allí. Tú ves, le dijo su madre, Lloyd P. Ray, un negro, inventó el recogedor de polvo. El tuvo que amontonar la basura en una esquina de la casa y dejarla allí.

El niño luego decidió trapear el piso, pero cuando fue en busca del trapeador, este no estaba allí. Ves, le dijo su mamá, Thomas W. Stewart, un negro, inventó el trapeador. El niño grito a su madre, mamá, yo no tengo suerte. Bueno hijo, déjame terminar de lavar la ropa para que preparemos una lista de mandado para ir a la tienda a comprar.


Cuando la ropa terminó de ser lavada, ella fue a colocar la ropa en la secadora, pero la secadora no estaba allí. Tú ves mijo, dijo la madre, George T. Samon, un negro, inventó la secadora.
La mamá le solicito un lápiz y papel a su hijo, para preparar la lista de mandado que llevarían al mercado. El niño corrió a buscar el papel y el lápiz, pero notó que el lápiz estaba despuntado. El joven esta vez también tuvo poca suerte, porque John Love T, un negro, inventó el sacapuntas.

La mamá trato de conseguir una pluma, pero tampoco había pluma, porque William Purvis, un negro, inventó la pluma fuentes. A propósito, Lee Burridge, un negro, fue quien inventó la máquina de escribir, y W. A. Lovette, otro negro, inventó la máquina impresora avanzada. El niño y su madre decidieron marcharse al mercado. Cuando el niño abrió la puerta de su casa, notó que el pasto estaba tan alto como él. Su madre le dijo, ves, la cortadora de grama la inventó John Burr, un negro.

Ellos se dirigieron al automóvil, y se encontraron con que este no arrancaba. A lo que su madre le dijo, ves, Richard Spikes, un negro, inventó el sistema automático de velocidades y Joseph Gammel, otro negro, inventó el sistema de supercargado para máquinas de combustión interna.


El niño y su madre también observaron que los vehículos en circulación chocaban con mucha frecuencia, por la falta de semáforos. Ella le señalo, tú ves, Garret A. Morgan, un negro, inventó el semáforo. Ya se estaba haciendo tarde, y decidieron continuar su camino hacia el mercado, realizaron su compra y regresaron a casa. Al llegar a su hogar, después de sacar la leche, los huevos y la mantequilla de sus bolsas, notaron que el refrigerador estaba ausente. A lo que dijo la madre, tú ves mijo, John Standard, un negro, inventó el refrigerador. 
Entonces decidieron dejar los comestibles sobre la mesa.

A todas estas, el niño empezó a sentir frío. La mamá fue a encender el aparato de calefacción, el cual no estaba allí. Ella le dijo a su hijo, sabes, Alice Parker, una negra, fue quien inventó el aparato de calefacción. Aun en el verano, ellos tampoco habrían tenido suerte, porque Frederick Jones, un negro, fue quien inventó el aire acondicionado.


Era casi la hora de que el padre del niño llegara a casa. El mencionado señor, usualmente toma el autobús para dirigirse a su casa. Pero no había tal autobús, porque el precursor de ese medio de transporte fue el tranvía eléctrico, cuyo invento lo realizo Elber R. Robinson, un negro. El papá del niño, quien trabaja en una oficina de un veinteavo piso, usa el elevador frecuentemente, pero esta vez no había elevador, porque Alexander Miles, un negro, fue quien lo inventó. El niño también acostumbraba arrojar sus cartas a un buzón de correos de la localidad, pero ahora el buzón no estaba allí, porque Philip Downing, un negro, fue quien lo inventó. 

Y a propósito, fue también un negro, William Berry, quien inventó el matasellos de correos. Después de un arduo día, el niño y su madre se sentaron ante la mesa del comedor, con la cabeza entre sus manos. Cuando el padre por fin llego a casa, este les pregunto, ¿por qué están sentados a obscuras? Bueno, porque Lewis Howard Latimer, un negro, fue quien inventó el filamento que contienen los bombillos, Aquí no estamos mencionando si el niño estuviese enfermo y necesitase una transfusión sanguínea para salvar su vida. Esta habría podido realizarse, debido a la proeza que hiciera el doctor Charles Drew, un científico negro, quien consiguió la forma para preservar y almacenar sangre, lo que dio inicio al primer banco de sangre del mundo. 

¿Qué tal si el niño hubiese necesitado de una cirugía del corazón? Esto no habría podido ser posible, sin la primera operación de corazón abierto realizada por el doctor Daniel Hale Williams, un científico negro.

El niño pronto aprendió, como sería la vida si no hubiera negros en el mundo. Si usted alguna vez se ha hecho la misma pregunta que este niño. ¿Dónde estaría la humanidad sin nosotros? La respuesta es muy simple.
Estaríamos en una gran obscuridad.

martes, 17 de enero de 2017

CUATRO TORNILLOS

 Los cuatro tornillos de la corrupción.


Una mañana salí a comprar cuatro tornillos con sus tuercas para reemplazar los del banco del edificio. Entré a la ferretería del barrio llevando uno de ellos de muestra y los solicité. Debe cancelar $4.000, me dijo el dependiente, y agregó: - Por favor deme el número de su cédula de ciudadanía.

Eso me extrañó bastante, por lo que le pedí que me explicara para qué necesitaba ese dato.

El me explicó que la DIAN estaba enlazada con la base de datos de la ferretería para garantizar los cobros del IVA. 

En verdad no me molestó el asunto, aunque si me dejó claro que todos nuestros movimientos podían ser monitoreados. Había quedado registrado que ese día, a esa hora y en ese lugar, yo había comprado cuatro tornillos con sus tuercas por $4.000 y había pagado el IVA.

Eso fue hace unos dos años, pero rememoré ese hecho al ver las noticias que denuncian graves casos de corrupción de niveles impensables.

Como puede ser que si el sistema registra la compra de cuatro tornillos, no se habían enterado del gran detrimento patrimonial que durante muchos años estaban causando funcionarios y contratistas de las megaobras con sobrecostos inventados que sumaban billones de pesos. Y eso que lo que se ha descubierto es solo la punta del iceberg.

Cuando abrí la cuenta en el banco para depositar $200.000 me solicitaron infinidad de datos personales y una constancia tangible del origen de esos míseros pesos. Entonces como se explica que las consignaciones o aperturas de cuentas bancarias de los responsables de recibir mil millonarios sobornos para apalancar contratos, se hagan bajo una misteriosa sombra de complicidad.

Seguramente se abren a nombre de testaferros, familiares o amigos. ¿Cómo pasan el filtro del origen tangible se esos dineros? 

Cuantas personas andan hoy día en lujosos vehículos y compran mansiones sin acreditar el origen honesto de su fortuna. Que hacen los entes de control en estos casos, parece que nada; o tal vez mucho, siendo esto último fácil de imaginar, piensa mal y acertarás.

martes, 10 de enero de 2017

Zygmunt Bauman

Presentación animada para el blog

El filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman falleció el domingo 8 de enero a los 92 años. La noticia fue publicada por Gazeta Wyborzca, el diario de su país. Bauman fue uno de los intelectuales más importantes del siglo XX y el creador del concepto de la “modernidad líquida”, que reflexiona, entre otros aspectos, sobre la debilidad de los nexos sociales y emocionales, la incertidumbre sobre el futuro y los cambios que ha traído la globalización al poder del Estado-nación.

Testigo de primera mano de las transformaciones que experimentó la sociedad europea, Zygmunt Bauman  no dejó descansar su brazo y su cerebro y continuó escribiendo y reflexionando sobre la realidad sociopolítica mundial hasta su último día de vida. Su trabajo fue reconocido en 2010 con el Premio Príncipe de Asturias, que compartió con Alain Touraine.

En los últimos años se le vio mucho más preocupado por comprender cómo las redes sociales habían cambiado la interacción entre las personas, así como la instrumentalización de la ciberseguridad para usos políticos.
Fuente: Periódico El Espectador de Bogotá.


domingo, 8 de enero de 2017

EL ÚLTIMO VUELO


Esa mañana se habían agotado los pasajes para volar a su ciudad, la mujer estaba desolada pues era veinticuatro de diciembre y quería pasar la navidad al lado de sus hijas.

Cuando le dijeron que tenía que esperar hasta el día siguiente no pudo evitar el llanto. El calor era insoportable en el aeropuerto, pero ella decidió quedarse al lado del mostrador de la aerolínea esperanzada en que alguien cancelara el viaje.

Esta mujer era una de esas comerciantes empíricas que viajaba con frecuencia a la isla a conseguir mercancía para vendérsela en su casa a los vecinos, era entonces un buen negocio; sin duda el preámbulo de  los futuros Sanandrecitos.

Pensaba en los regalitos que había conseguido para sus pequeñas mellizas y en el aguinaldo que tenía para su amado esposo. No podía creer que se habían agotado los pasajes. Estaba allí desde temprano en la mañana y ya eran las dos de la tarde. La fila de viajeros era interminable, mientras que sus esperanzas de viajar eran cada vez menores.

Su llanto atrajo la atención de una pareja que estaba a punto de acceder a la taquilla, eran dos personas mayores de unos setenta años que conmovidas con la historia de esta triste y joven madre decidieron posponer su viaje para que ella pudiera pasar la navidad entre los suyos.

Los abrazó con fuerza mientras les agradecía por tan bondadoso favor. Así fue que tomó el último vuelo del día y se embarcó en el elegante Super Constellattion cargando su arrume de cajas y maletas. 

Sus niñas tendrían el traído de navidad y sus vecinas sus encargos. Las ganancias de las ventas serían ese año jugosas y ayudarían para mejorar el exiguo presupuesto familiar. 

La isla quedó atrás; igual que la angustia que le produjo el pensar en una navidad tan lejos de su hogar.

El avión estaba totalmente ocupado y parecía un bus de escalera rumbo a un pueblo, es que hasta equipaje llevaban en la cabina ocupando parte del corredor central. Toda la gente llevaba las sonrisas propias que produce la alegría de volver a casa cargados de regalos.

El mar Caribe llenaba todo el paisaje a través de las pequeñas ventanas, era un largo vuelo desde las islas a la capital de la montaña.

De repente vieron las riveras del continente suramericano, sus selvas y ríos. El verde de la inmensa selva de Urabá y el ocre de los caudalosos ríos. El cielo estaba despejado, no podría ser más hermosa la vista de ese azul y verde profundo.

En su regazo tenía los regalos para sus hijas bien agarrados con sus brazos. Eran dos inmensas muñecas que puestas en pie caminaban al halarlas de sus manitos, las mellizas estarían felices esa noche. 

Las cabineras le entregaron un refrigerio que le supo a gloria, si la felicidad existía debería ser algo muy semejante a lo que sintió esta mujer en ese momento.

El piloto les pidió a los pasajeros ponerse el cinturón de seguridad ante una repentina turbulencia. Una fuerte vibración sacudía todo y muchos agarraron las manijas del equipaje que estaba en el piso para que no se alejara de su lugar. Para ella, que viajaba con frecuencia, no era nada raro aquello; ocurría con frecuencia al pasar sobre el departamento de Córdoba.

Pero aquello no pasaba, y al contrario el zarandeo se intensificaba. Cuando las azafatas corrieron a sentarse y asegurarse en sus puestos no quedaba duda de que algo malo sucedía.

Las mellizas son mis amigas ahora, son dos mujeres sesentonas muy alegres y simpáticas, no casualmente son comerciantes de mercancías que traen desde Panamá. Ellas me hablaron de esa navidad en la que no recibieron su traído del niño Dios y de la triste muerte de su madre en un accidente aéreo en Planeta Rica.

lunes, 2 de enero de 2017

16MEMORIAS

Una película rescatada del olvido.

Veinticinco años de cotidianeidad casi ininterrumpida que estuvieron a punto de perderse en una vieja casona.

Este es un trabajo que recupera las filmaciones que realizó Mario Posada Ochoa con su Bolex de 16 mm de su vida familiar en Medellín entre 1945 y 1971. A lo largo de esos años Posada Ochoa registró a sus hijos y a su esposa en situaciones cotidianas y excepcionales hasta llegar a compilar 33 horas que el realizador Camilo Botero acompañado de la guionista Carol Ann Figueroa convirtieron en 16memorias.
Género:Documental - Año:1971 
(Colarte)

Camilo Botero

Sinopsis 
A partir de un archivo familiar filmado entre 1945 y 1971, 16memorias cuenta la historia de los Posada Saldarriaga, una familia de Medellín que creció entre la euforia de la industrialización, los trapiches paneleros, los viajes a Miami, las marranadas y los globos. Buscando el origen de la vida adulta y reconociendo la distancia que nos separa de aquellas escenas maravillosas de la infancia, lo que parecía ser un cúmulo de imágenes olvidadas se convierte en la única evidencia que nos queda para asegurar que hubo un tiempo en que creímos que todos los días iban a ser cálidos, simples y azules.
(Texto, página canal Señal Colombia)


Reconocimientos 
(Premios y nominaciones importantes)

- Ganador Beca de Gestión de Archivos y Centros de Documentación Audiovisual 2006 del Ministerio de Cultura.
- Ganador de la Beca de Creación de la Alcaldía de Medellín, 2008.
- Premio del público a Mejor Documental y Premio del jurado a Mejor Fotografía en el Festival Internacional de Cine de Miami, 2009.
- Premio del Público, Mejor Fotografía, Mención Especial del Jurado, Miami International Film Festival (Estados Unidos, 2009) 
- Mejor Película, Mejor Montaje, Mejor Música, Concurso Iberoamericano de Óperas Primas Festival de Cine Independiente de Mompox (Colombia, 2009) 
- Mejor Documental, Festival de Cine de Bogotá (Colombia, 2009) 
- Mejor Película Extranjera, Festival Internacional de Cine y Vídeo Documental (Panamá, 2009)
 Agradecimiento especial a Pineda Miller II por compartir este documental en la página Filmaciones antiguas de Colombia y Latinoamérica

En vida hermano...
Este video es un homenaje que le hizo la familia a Mario Posada.


Cuantos rollos de 8, Súper 8 y 16 milímetros habrá en los cajones esperando que alguién como Camilo Botero les devuelva la vida en un documental maravilloso como este. Mario Posada nos legó muchas películas y fotos del Medellín viejito, igual fueron muchas las tarjetas postales que nos brindó su empresa Movifoto. Gracias Mario.

16Memorias


Mario Posada
Fotógrafo empírico