martes, 5 de mayo de 2020

EL ROBO DEL METEORITO


No me había enterado.



Solo hasta hoy conocí esta fascinante historia sobre un meteorito que cayó en el municipio de Santa Rosa de Viterbo, Boyacá. La fecha del hallazgo de este meteorito ocurrió en un momento especial, 20 de abril del año 1810, año de la independencia de Colombia y para ajustar un viernes santo. Fue una niña, Cecilia Corredor quien descubrió el meteorito, llamado aerolito, mientras perseguía una gallina clueca en busca de sus huevos. 

La gallina se refugió en un pequeño hoyo y la niña se apoyó en una roca para hurgar en ese sitio. Notó que la roca era muy fría y tenía un aspecto raro. Entonces corrió asustada hasta su casa para contarles sobre su extraño hallazgo. Todos los vecinos fueron al sitio y arrastraron la pesada piedra hasta el pueblo para que la viera el alcalde. Los aldeanos arrastraron la roca de 750 kilogramos a la ciudad, donde durante años encontró uso como yunque de herrero. El 8 de septiembre de 1877 al alcalde de la ciudad se le ocurrió el exponer el inmenso meteorito en una columna estriada en el parque central de la ciudad. 

Santa Rosa meteorite. 1906 American Journal of Science and Arts

En 1823, dos naturalistas lo reconocieron y lo compraron como primera pieza del Museo Nacional, pero por su peso no pudieron transportarlo a Bogotá y se quedó como orgullo local durante casi cien años. En 1906, Henry A. Ward, de 72 años cazador de meteoritos y profesor de Historia Natural de Rochester (Nueva York), supo de la existencia del aerolito y decidió adquirirlo como fuera. Entonces viajó a Colombia, una travesía que le tomó a Ward diecinueve días de vapor, mula y carro hasta llegar a Santa Rosa. 

Llegó al anochecer, pero tan pronto como miró por la ventana de su hotel, a la mañana siguiente, vio el gran meteorito 612.5 kilos en lo alto de una columna estriada en medio de la plaza del pueblo. Ward se dio cuenta que el meteorito era muy venerado por la gente del pueblo, y comprendió que sería extremadamente difícil, si no imposible, apropiarse de él. Pero tenía un plan muy interesante; hablar con el Gobernador de entonces y proponerle cambiar el aerolito por un busto del General Rafael Reyes, presidente de la época, con el argumento de que este se vería mejor en la plaza. 


Henry A. Ward

Como ocurrió en la película, El embajador de la India, los Santarrosanos se embelezaron con el gringo, que los invitó a una gran cena, con licor incluido. Mientras todos estaban cenando, Ward, el gobernador y una tropa de 50 los soldados volcaron la columna en silencio y colocaron el meteorito en un carro, para llevarlo lejos. Pero exportar una gran roca no es fácil, física o políticamente. Colombia todavía estaba doliendo por la pérdida de Panamá, que había sido cortada e independizada por el presidente estadounidense. Theodore Roosevelt. ¿Debería un gringo ser capaz de llevarse una reliquia nacional? "Ese meteorito es mío, por todos los derechos humanos y divinos", escribió Ward a un amigo estadounidense. 


Los hombres de Ward arrastran la roca.

Ward se fue a Bogotá al día siguiente, pero poco después de llegar escuchó que el jefe de la policía colombiana había enviado un grupo que había detenido su carro, recuperado el meteorito y encarcelado al conductor. Aunque Ward insistió en que tenía autorización para el meteorito. Se produjo una acalorada batalla legal y la decisión del Ministro de Instrucción Pública fue prohibirle salir del país con el meteorito, pero se le permitió cortar de un extremo grande un trozo de 147 ,5 kg por sus esfuerzos. 


El meteorito se está cortando, un proceso de 14 días.

Ward muy maliciosamente cortó 300 kilos y partío a Nueva York con su trofeo. Meses después murió trágicamente después de su regreso, al ser atropellado por un carro cuando cruzaba la Avenida Delaware en Buffalo, convirtiéndose en la primera fatalidad relacionada con el automóvil de esa ciudad. 

 La historia bajo la lupa de la ciencia. 
 LOS METEORITOSDE SANTA ROSA DE VITERBO 

Freddy Moreno Cárdenas Director CEAF. 
Gimnasio Campestre Correspondencia para el autor: ceaf@campestre.edu.co 

Muy interesante resultó para la comunidad científica europea la noticia sumistrada por Humboldt en 1823 a la Academia Francesa a través de la misiva enviada por el naturalista francés Jean Baptiste Boussingault anunciando el descubrimiento y análisis de unas masas meteóricas en la Nueva Granada (Ramírez, 1950). Boussingault y Mariano Rivero habían sido contratados por Francisco Antonio Zea, quien tenía la misión especial de enviar a Colombia jóvenes instruidos para fundar en Santafé de Bogotá un establecimiento científico y una escuela particularmente destinada a formar ingenieros civiles y militares (Boussingault, 1892). 


Retrato de Alexander von Humboldt por Severin Worm-Petersen

Iniciada la travesía en suelo colombiano por Pamplona al llegar a Cerinza los expedicionarios relataron así su descubrimiento: “Nos aseguraban que en Santa Rosa (Boyacá) se encontraban menas de hierro excesivamente pesadas. Al pedir informes nos llevaron a donde el herrero para mostrarnos una gran pieza de esa mena, que le servía de yunque. Cuál sería nuestra sorpresa al reconocer en el dicho yunque, una masa de hierro metálico de forma bastante irregular con numerosas vacuolas en su superficie y recubierta de un barniz carmelita y que tenía, en una palabra, todo el aspecto de una masa de hierro meteórico” (Boussingault, 1892). 


Curiosa foto de un enano sobre la roca.

Esta masa de hierro había sido encontrada por una joven llamada Cecilia Corredor en la colina de Tocavita, a un cuarto de legua al este de Santa Rosa de Viterbo el sábado santo de 1810. Al parecer el fenómeno meteórico fue visto el día anterior, es decir el 20 de abril como nos lo relata el sabio francés quien visitó el sitio del hallazgo en 1823.). 

 “Todavía pudimos ver, al indicarnos el sitio, una cavidad no muy profunda, de donde el bloque había sido retirado; este objeto, evidentemente cayó en la noche que precedió al sábado santo, porque nadie lo había visto antes, aún cuando el punto de la loma en donde fue encontrado se halle cerca de un sendero que los habitantes de la población toman ordinariamente para ir a buscar leña en el bosque y lo que apoya esta opinión es que, esa misma noche, habían visto un globo de fuego que avanzaba a gran velocidad, a ras de tierra hacia el SO. ” (Boussingault, 1892). 

 La persona que más estudió este caso fue indudablemente el Padre Jesús Emilio Ramírez S.J. quien entre 1940 y 1968 indagó sobre el suceso y recopiló los numerosos documentos que son utilizados en esta investigación (Ramírez,2004). En uno de ellos se relata la historia de cómo fue encontrada esta roca, referida por el señor Jesús Rojas Montañés (1943) nacido en el año 1859: “Me refería mi abuela así: Cecilia Corredor iba tras una clueca que apareció sin más ni más junto a su rancho; la siguió y viéndola entrar en una cueva se apoyó en una piedra... que le pareció muy fría: miró y pensó que eso era hierro ... Cuenta a sus vecinos y la tienen por chiflada; el cura José Ignacio Holguín, probablemente, la examina y la encuentra cuerda... van vecinos con rejos, picos, herramientas y bueyes y traen al pueblo la piedra, ... distancia 10 kilómetros...”. El lugar exacto del hallazgo se desconoce hoy en día. 

El Padre Ramírez (1950) visitó la población en 1925 y para la fecha los habitantes escasamente conocían vagos detalles de la historia. Prieto (1936) sitúa el lugar del impacto a un cuarto de legua (1200 metros) del pueblo. Gil y Concha (2005) proponen el sitio a 6 kilómetros al este, muy cerca a la vía que va hacia la vereda de Tocavita. La descripción de Rivero y Boussingault dice que los habitantes se reunieron para bajar el meteorito y que quedó depositado durante siete años frente al Cabildo, tiempo después “ lo llevan a la herrería de Manuel Corredor,… no pudo servir de yunque porque no tenía parte plana” según cuenta Montañés (1943). 

 Los jóvenes científicos compraron el meteorito para el Museo de Bogotá a Cecilia Corredor y le pagaron el precio que pidió: 20 piastras (100 francos). “Tan pronto como corrió la noticia de nuestra compra, vinieron gentes a ofrecernos pedazos de hierro de los que compramos una docena de muestras. Todos los habitantes de Santa Rosa poseían minerales. 

En un país en donde el hierro es una rareza, se consideraban felices de haber encontrado algo que podían utilizar como un martillo. Los numerosos pedazos de hierro establecían, sin lugar a dudas, el origen cósmico del metal; en efecto, la mayor parte de ellos habían sido recogidos después del descubrimiento de la gran masa, sobre campos cultivados en donde antes del sábado santo, no existían” (Boussingault, 1892). 

Siguiendo la moda de la época de fundir armas blancas a partir de meteoritos metálicos, se forjó con el hierro de Santa Rosa una hoja de espada la cual se ofreció al Libertador Simón Bolívar, la dedicatoria decía: “Esta espada ha sido hecha con hierro caído del cielo para defensa de la libertad” (Boussingault, 1892). 

Mc Cosh (1984) tiene otra traducción: “Hierro enviado por Dios para la defensa de la libertad”. La hoja de metal no resultó muy buena en palabras del sabio francés y tampoco hay noticia alguna desde entonces sobre la suerte de dicha arma. La tradición de hacer armas con hierro meteorítico es antigua y quizás viene de los beduinos de la región del Sinaí, quienes pensaban que quien lograba forjar una espada con este hierro era invencible en la batalla. 

 La masa principal del meteorito fue calculada inicialmente en cerca de 750 kg lo cual generó dificultades para su transporte y a pesar de todas las recomendaciones que hicieron sus descubridores al gobierno, para que esa bella muestra de hierro cósmico fuera colocada en el Museo de Bogotá, quedó olvidado por más de ochenta años en la plaza de Santa Rosa (Posada,1938). 

 Queda claro que en Santa Rosa y en sus alrededores cayeron numerosos cuerpos, algunos de los cuales fueron colectados por Boussingault y Rivero y posteriormente enviados a Europa a museos y colecciones privadas. A mediados del siglo XIX la Comisión Corográfica reconoce la importancia del meteorito, que permanece abandonado en el patio de la casa de la familia Solano y hacen notar la falta de recursos para enviarlo al museo y de un herrero para tomar una muestra (Ancizar, 1853). En 1875 el aerolito es puesto sobre una columna hecha por la ciudadanía siendo alcalde el Sr. Emilio Montañés (Montañez,1943). 

A finales del siglo XIX, Alfred Hettner (1892) recogió una anécdota interesante según la cual el meteorito era propiedad del emperador de Alemania y por lo tanto estaba protegido contra la destrucción. A principios de 1906 y después de haber enviado más de 18.000 comunicados a diversos países del mundo solicitando información sobre caída de meteoritos y de haber recibido sólo cuatro respuestas positivas, Henry Augustus Ward, profesor de Historia Natural originario de Rochester, N. Y., colector de piezas para museos y aventurero, decide visitar el corazón de Colombia con el objetivo de asegurar para la ciencia el gran meteorito de Santa Rosa e incrementar su colección o por lo menos recoger información que permita la confirmación de la propuesta de Cohen y establecer hechos que demuestren su inexactitud. Después de remontar el Río Magdalena y alcanzar la altiplanicie, Ward encontró el aerolito sobre una columna estriada junto a la fuente que suministraba el agua para la villa. Verificó su peso y vio que había sido sobrestimado pues sólo alcanzó 612 kilogramos. 


El meteorito de Santa Rosa de Viterbo y Heny A. Ward 1906.

Según palabras de Ward los habitantes apreciaban en grado sumo el siderito y sabía que era difícil adquirirlo, por lo tanto fraguó un plan y les propuso hacer una estatua del General Rafael Reyes, presidente de Colombia por esta época y quien había nacido en esta población, a cambio del meteorito de la plaza. Al gobernador de la región de Tundama le gustó la idea y en una tormentosa reunión con el alcalde y otros funcionarios forzaron la aprobación del plan. 

Tarde en la noche Ward invitó a los habitantes a una gran cena en el hotel donde se hospedaba y mientras ellos comían y bebían un piquete de 50 soldados silenciosa y rápidamente bajaron el meteorito y lo colocaron en un carruaje de bueyes (Plotkin, 2006). El profesor salió al siguiente día para Bogotá, pero al llegar a la estación de La Caro el 10 de marzo (El Mercurio, marzo 10/2006) un joven periodista (posiblemente Quijano Mantilla) denunció lo sucedido y el mismo General Reyes ordenó a la policía retener el carro y su carga (El Mercurio, marzo 22/1906). Ward entonces entabló una demanda para hacer respetar los derechos que tenía al haber hecho un negocio con las autoridades de Santa Rosa. 

 Al parecer se llegó a un acuerdo rápidamente pues el 14 de marzo el Ministro Cuervo Márquez le comunicó al Director del Museo Nacional que el Ministerio había acordado ceder al profesor Ward uno los aerolitos que existían en el Museo y darle una parte del que trajo de Santa Rosa de Viterbo, en fragmento obtenido por corte de sierra y en la cantidad necesaria para que se apreciara su contextura (López,1996). La roca fue llevada a la ferrería que operaba en la hacienda La Pradera del municipio de Subachoque (Cundinamarca) sitio que poseía un cepillo para realizar los cortes. 


Meteorito en el taller de corte.

Finalmente el profesor Ward logró parte de su cometido, una pieza de 150 kilogramos de parte más delgada del meteorito, la que había sido usada como yunque y una parte de la masa del de Rasgatá que pesó cinco y medio kilogramos y que había permanecido en el Museo. Posteriormente el Ministro envió 25 libras de virutas producidas durante el corte a la Facultad de Matemáticas e Ingeniería de la Universidad Nacional con el fin de que se hiciera un análisis científico de este cuerpo mineral (López,1996). Este estudio lo realizó Ricardo Lleras Codazzi (1916). En la actualidad el Fiel Museum de Chicago posee un bloque de 99,34 kilogramos del cortado por Ward (Nuñez,1998), el resto fue cortado y vendido.


Medio meteorito que permanece en el Museo Nacional de Colombia
Masa principal del meteorito en Santa Rosa de Viterbo. Tomado de Gil y Concha
Todos los días se aprende algo. Hoy fue uno de esos.

lunes, 4 de mayo de 2020

DÍA DE LA SANTA CRUZ EN CUARENTENA


Dibujo de Horacio Longas.
El día de la Santa Cruz es una fecha muy importante en Antioquia. Desde que tengo memoria recuerdo que desde temprano hacían un pequeño altar con una cruz en medio de granos y comestibles para asegurar abundancia en el año. Se ponía también algún billete y una nota en un papel, con peticiones. En un candelabro se encendía una vela, y al lado ponían el rosario que serviría para rezar los mil Jesuses.

Por la noche se reunía la familia, papá, mamá y mis nueve hermanos, eran tiempos en los que las familias eran numerosas.

No era raro que los más pequeños nos cansábamos y nos distraíamos pronto, entonces un regaño o un pellizco nos llamaba al orden.

En cierta ocasión un pequeño sobrino nos acompañó en este rezo y nos sorprendió cuando después de un rato comenzó a decir en medio de su inocencia, en lugar de Jesús: la misma cosa, la misma cosa... Todos tuvieron que contener la risa, admitiendo que con esto mostraba cierto principio de sentido común.

He visto variantes en este rezo. En mi pueblo se rezaba así: "Detesto a satanás, que de mí parte no tendrás, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces: Jesús, Jesús"... El número de Jesuses se llevaba agrupando un grupo de 20 granos de frisol, cada frisol es una camandulada y equivale a 50 Jesuses. Cuando se completan los 20 frisoles habremos dicho los 1.000 Jesuses y se rezaban el Gloria y otras oraciones opcionales.

Este año 2020 nos sorprendió con la pandemia del Covid-19, por esto tuvimos el primer día de la Santa Cruz en cuarentena. Las peticiones fueron entonces por la salud, protección y recuperación de los enfermos.


El pequeño altar de mi casa.

Con el paso del tiempo llegué a pensar que esta tradición se había perdido. Pero estaba equivocado. Hice la pregunta sobre el tema en un grupo de Facebook, indagando sí aún rezaban los mil Jesuses, y tuve muchas respuestas.

Estas fueron algunas respuestas en el Grupo Medellín Viejito, la memoria de la ciudad en Facebook.

¿Cómo los rezaba usted?


Paty Cañaveral Si el demonio me tentara el día de mi muerte yo le diré que no tiene parte en mi alma porque el día de la santa cruz dije mil veces Jesús Jesús...

Piedad Betancur Hoy es dia de rezar los 1000 Jesuses.

Balmore Ruiz Mi mamita se llamaba Cruzana, porque nació el 3 de mayo, y con ella nos reunimos en la sala a rezar los mil Jesuses, nadie se podía reír ni distraerse por que nos regañaba, y tocaba volver a empezar...

Luz Dary Piedrahita Parra: Se dice yo renuncio a Satanás conmigo no contarás porque el día de la Santa Cruz digo mil veces Jesús...

Jorge Gómez: Mi tío decía: Apa, apa, apa; porque el abuelo se llamaba Jesús y eso nos causaba risa pero la abuela lo regañaba jajajaja

Luz Dary Piedrahita Parra: De último terminaba siendo Sesús, Sesús. Sesús...

Alicia Ciro: Bentito sea Dios, linda y maravillosa esa época donde todo era tan consagrado y bueno.

Pio Quintero: Mi madre y mi abuela nos enseñaron ..... dile al diablo que no tenga cuentas conmigo porque el día de la santa cruz dije una y mil veces Jesús. Jesus Jesús ... e t c.

Leon Alberto Atehortua Betancur: SI A LA HORA DE MI MUERTE EL DEMONIO ME TENTARE DIRÉ QUE NO HAGA PARTE DE MI PORQUE EL DÍA DE LA SANTA CRUZ DIRÉ MIL VECES....JESUS...

Ospina Alzate Sharlyn: Y uno se reía porque de tanto decir Jesús salia diciendo Esús y la abuela nos pegaba unos regaños y debido a eso se alargaba la oración jajjajajaja

Jaime Morales: Así es

Marta Pelaez Gomez: Es una práctica piadosa que si no tenemos ningún respeto por ella, en realidad se vuelve una recocha

Nelson Restrepo Amen

Eugenia Muñoz Jaaa para los que sufren de insomnio muy larga lo mejor es orar.

Dalgo Hair Hurtado: Castro Así es, a rezarlos con fe y devoción, amén

Linea Rápida Automotriz: Así era en mi casa.

Amalia Lotero: Así es aún.

Gloria Aida Moncada Suarez: Bien aburridor es ese plan, en mi casa hace rato se perdió esa costumbre

Luz Maria Bermudez Lopez: Hermosa tradición; recuerdo a mi bella y amada abuela 

Altagracia Sanchez: Amén

Nana Montoya En mi familia sigue la tradición

Victoria Palacios: AMÉN. ES MI DEVOCION EL SANTO ROSARIO

Maria Yolanda Mejia: Tradiciónes que jamás se perderán ya que todavía se hacen los mil Jesuses y así seguiremos con esa tradición que nos dejaron nuestros padres

Olga Vallejo: A mi me recuerda a mi mamá y a mi papá rezando los mil Jesúses y se colocaba una cruz con granos de toda clase para que siempre se tuviera abundancia 

Rocío Rojas Ramon Mesa: jaaaaa como se gozaba

Ivan Dario Ramirez Betancur: Hermosa tradición paisa, yo los acabo de rezar. Amén

Juan Carlos Henao Mesa: El que nos quiera acompañar a las 5:30 por instagram "ovidiodelrio"

Olga Marin Yo los rezaba así ..... apa ,apa,apa, apa,apa,apa,apa,apa ¡¡¡

Pitucho Suárez: Si, con fe, sin charlitas y tratando de no reir

Rocío Rojas En familia pero cuando teníamos como 7 años nos daba risa y siempre nos castigaban

Marleny Urrego: Por la cuadra donde yo vivo se rezó, y desde los balcones estuvimos participando. Para nosotros los creyentes, es un día muy especial. Por lo menos para los católicos fieles.

Luis Gomez: Hoy los Recé con mi familia, antes los rezaba con mi abuela.

Teresa Toro Mi abuelita empezaba. Jesús Jesús. Jesús. Muchachos ¿cerraron el portón? Jesús Jesús. Jesús. ¿dentraron los pollitos? Jesús Jesús Jesús Jesús. ¿Muchachas dejaron la ropa en la cuerda?.. Ja ja ja. No se me olvida. Hermosa mi abuela. Como la extraño.

domingo, 3 de mayo de 2020

De la pelagogía y el pelologo don Martín moreno.

Hernando Carmona



Recuerdo muy bien mi época de infancia,era una época de respeto y acatamiento a la norma , años 60 y 70.

Éramos muchachos normales; cometas,trompos ,bolas, golosa, botetarro, chucha escondida, pelota envenenada, fútbol en las calles, yeimi. En diciembre pajita en boca etc.etc., muchachos muy normales. 

Claro si algún muchacho de esta época pudiese viajar al pasado,se espantaría y horrorizaría al vernos tirados en una acera, en camaradería, unos hablando, otros riendo, los más jugando, otros simplemente acostados en el piso mirando al cielo soñando. 

Teníamos los pantalones llenos de coloridos retazos en el fundillo y las rodillas, cosidos amorosamente por madres y abuelas. Lo mismo que las medias remendadas en bombillos con amorosa paciencia por nuestras madres, zapatos de caucho Panam: Los que más pecueca dan, comprados en el zaguán de Carabobo.

Pero volvamos a la pelagogia... había un elemento en casa que permanecía en santa paz y armonía , colgado de un clavo en la cocina. Se trataba de "don Martín Moreno", el que quita lo malo y pone lo bueno. Ese era el eslogan. El tal adminículo era una correa negra de 2 pulgadas de ancho por 1,20cms. de largo, en cuero negro desgastado por el uso y la corrección, y estaba coronada por una hebilla no menos temeraria para los que necesitaban el doble de corrección.

Hay de aquel que infringiera la norma, por más pantalones que se colocara no escapaba a la justicia implacable (como decían en .la ley contra el hampa).

Martín Moreno era el psicólogo de la época , el terror de la chiquillada, el que corregía y enderezaba. Como decía don Quijote: entuertos y malferidos. y al parecer funcionaba este psicólogo ancestral . En mi casa a alguno de mis hermanos se le ocurrió la ingeniosa idea de esconder a Martín Moren, pero fue peor.

Mi madre le dijo al abuelo."papá présteme su correa, que estos vergajos escondieron a Martín Moreno", el abuelo muy presto le entrego su correa. Peor que la nuestra, no la escondimos nunca más.




*"En Antioquia se la dice a la correa “Martin Moreno, que quita lo malo y pone lo bueno”. Estos castigos variaban de intensidad de acuerdo a la falta, entre leve, grave o gravísima. Esa calificación era hecha por los padres generalmente sin mucho criterio.

Entrada similar.

miércoles, 29 de abril de 2020

ASTROPUERTA MAYO DEL 2020

Hola:

Estamos en tiempos de lectura y aprendizaje, preparándonos para la nueva sociedad que se acerca; el individuo y la familia, y su relación con los demás y con el planeta, serán el objetivo, y la cultura y la ciencia el eje transformador.

También aprendimos más de redes y domicilios. Va en el anexo la oferta de mis libros disponibles, otro aporte a la cultura científica.



En seguida los principales eventos del mes.

Saludos

Germán Puerta
Bogotá, Colombia

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1. Principales eventos celestes de mayo 2020

Jueves 7 – Luna llena
Martes 12 – Conjunción de la Luna, Júpiter y Saturno
Jueves 14 – Luna en cuarto menguante
Viernes 15 – Conjunción de la Luna y Marte
Viernes 22 – Luna nueva
Viernes 22 – Conjunción de Mercurio y Venus
Sábado 24 – Conjunción de la Luna, Mercurio y Venus
Sábado 30 – Luna en cuarto creciente

2. Principales efemérides históricas de mayo 2020

Viernes 1 – 1949: Gerard Kuiper descubre a Nereida, luna de Neptuno
Martes 5– 1961: Alan Shepard, primer estadounidense en el espacio exterior
Jueves 14 – 1973: Lanzamiento de la estación espacial Skylab
Lunes 25 - 1961: El Presidente de Estados Unidos John F. Kennedy en un discurso ante el Congreso propone colocar una tripulación en la Luna antes de 10 años
Säbado 30 – 1975: Fundación de la Agencia Espacial Europea

Nota: Esta información puede transmitirse libremente

sábado, 18 de abril de 2020

CEMENTERIO DE SAN PEDRO

CEMENTERIO DE SAN PEDRO
Camposanto y museo.


Fotografía Rodríguez. BPP.1990

Ana Clarisa Ruiz Quintero

Bueno me llegó el turno a mi.

Les cuento que el cementerio San Pedro es un lugar espectacular. Es el cementerio museo más hermoso que tenemos en Antioquia. Tenemos recorridos guiados gratuitos. Los martes de luna llena, en los cuales se hace un performance, para contar la historia de algunos de los mausoleos y de las esculturas que hay.

Mi papá me llevó pequeña a ese cementerio y me lo mostró con mucho orgullo. Pasados 40 años, volvió a invitarme al cementerio, me contó la historia de cada una de las personas que moran en ese lugar, con orgullo único me contaba a quienes conoció él
personalmente o por referencias del periódico El Colombiano. Porque él decía que el que no conoce su historia está condenado a repetirla. 

Me indicó porque el cementerio es como una ciudad de los muertos, en la cual existían clases sociales, al centro los ricos con sus hermosos y grandes mausoleos, hermosas esculturas, con espacios abiertos, hermosos jardines y alrededor del cementerio las galerías, donde moran las personas de menos recursos económicos. 

También visitamos la capilla, hermosa y enigmática. Lo que más admiro fuera de las esculturas, fueron los hermosos jardines y los epitafios, qué decían cosas tan hermosas como: 
Aquí yace un padre amoroso, esta es la madre más abnegada, sigue soñando en la eternidad, no te has ido te adelantaste, espéranos pronto te seguiremos, todos vamos para allá así estemos acá.

En fin epitafios que tú escuchas que tú lees y te parecen increíbles, epitafios que te dan tranquilidad, epitafios que ensalzan a los muertos, por ahí dicen que no hay niño feo ni muerto malo y a la hora de la verdad es cierto.


Coche fúnebre Funeraria Betancur. Años 40s.

Allá pude encontrar desde el rico más rico, hasta la persona más humilde, escuché de algunos guías interpretativos, la forma como enterraban a los muertos en la época de la violencia de los años 80, les llevaban mariachis, les llevaban papayeras, les llevaban  grupos vallenatos y duetos para despedir a sus seres queridos. También me llamó la atención ver cómo había familias que le pagaban a unas señoras para que lloraran a los muertos, porque ellos no eran capaces de derramar una lágrima en público, y a esas señoras se les pagaba por su servicio. 

Pero más raro fue ver que una costumbre propia de la costa se estuviera haciendo aquí en Medellín. 

Entonces los cementerios cuentan la historia con cada uno de sus muertos.

El cementerio San Pedro es un lugar turístico por excelencia. Muchas personas vienen a ver la historia contada desde la muerte.

Un abrazo virtual para todos especial para el señor Dario Zapata Restrepo, mil Gracias por podernos documentar, actualizar, aprender y a veces hasta evocar el pasado.


Fotógrafo Gonzalo Escovar. BPP.


Esta historia fue tomada del grupo Medellín viejito en Facebook, con autorización de su autora.

PANDEMIA

Poco a poco los vendedores ambulantes regresan.
La necesidad tiene cara de perro.



"Pueden pasar millones de años más de evolución y las decisiones que toman los humanos estarán basadas en dos conceptos, lo correcto y lo necesario, que generalmente están en contraposición"

La situación de esta cuarentena está obligando a que cada vez más personas renuncien a comer. No se trata de renunciar a la merienda a media mañana o media tarde como en muchos hogares, eso es vivir en el lujo. Se trata de saltarse una, dos, o todas las comidas principales. De engañar al estómago con un mango o una gaseosa con pan… Y luego dormir para no sentir más hambre y poder soñar con una mesa llena. Hay ayudas estatales, pero a muchos no le han llegado.

Esa necesidad está llevando a mucha gente a jugarse la vida corriendo el riesgo de contagiarse con el virus, o de trasmitirlo. 

Cuando el hambre aprieta, cualquier cosa es buena para calmar los gritos de una barriga vacía.

lunes, 13 de abril de 2020

COVID-19

Un virus que llegó para quedarse.
(Actualizado diciembre 29/2020)




El Coronavirus, ahora llamado COVID-19 nos cayó de sorpresa como un baldado de agua fría. Sobre su origen todo lo que se dice hasta ahora es mera especulación. Lo cierto es que ya sabemos que su propagación ha sido vertiginosa y que ha alcanzado a casi todos los países del mundo convirtiéndose en una verdadera pandemia.

En las noticias y en general en todos los medios no se habla de otra cosa. Los gobiernos han ido tomando medidas y controles que han alivianado, pero aún no detenido, su propagación. No existe la vacuna para evitar esta enfermedad que afecta más gravemente a los ancianos y a las personas con problemas preexistentes.

Muchos laboratorios alrededor del mundo trabajan arduamente para desarrollar la vacuna que nos libere de este mal, pero como ese será un proceso que no lograrán en menos de un año, por tener que cumplir las estrictas normas que evalúan su seguridad y eficiencia.

Dada la gravedad de la situación, la OMS y los gobiernos de los principales países del mundo autorizaron la aplicación de las primeras vacunas desarrolladas con la opción de ser de carácter urgente.  Cuando comience esto y se aplique la vacunación universal, las cosas empezarán a normalizase poco a poco. En Colombia empezarán a vacunar  a los mayores de 80 años y a los miembros del personal de salud en el mes de enero y febrero del año 2021.

Mientras tanto debemos prepararnos para convivir con el coronavirus, guardando estrictamente las recomendaciones que se impartan. La vida debe continuar, aún sea en medio de un riesgo, que afortunadamente podremos menguar con un responsable comportamiento y un efectivo control que garantice esto.

La cuarentena terminará, pero las cosas serán muy distintas. Estaremos de la casa al trabajo y de trabajo a la casa; igual será para los estudiantes. Quien sabe por cuanto tiempo no habrá bares, discotecas y conciertos. Los amantes del fútbol se tendrán que conformar con ver repeticiones de viejos partidos y más tarde, tal vez, el reinicio del torneo oficial en estadios con puertas cerradas a través del canal pago de la Federación. La internet, la radio y la televisión serán nuestras ventanas al mundo exterior. Los tapabocas evolucionarán a artilugios más duraderos y efectivos.

Ojalá no pase mucho el tiempo para salir de esta situación, pero igual debemos aceptar que el asunto puede alargarse mucho. Podemos, eso sí, aprovechar para estrechar los lazos familiares y fraternales, dedicar tiempo para leer o escribir, cuidar el jardín y repartirnos las tareas del hogar, incluyendo en esto a los niños y jóvenes; en la medida de sus capacidades. Regresarán los juegos de mesa y las tertulias familiares.

Paul Fürst, grabado de un médico de la plaga de Marsella. 1721.

Aunque para nosotros esto es una novedad, el mundo a pasado por graves epidemias anteriormente. Recuerdo en especial una que leí en una vieja historieta que con ilustraciones mostraba el importante papel que tuvo Nostradamus para controlar la peste bubónica en el renacimiento, y que quiero contarles ahora de memoria:

Cuando llegó a la Francia del Renacimiento el azote de la peste bubónica, que arrastró con su guadaña de la muerte a miles de personas entre los que se incluiría a la propia esposa e hijos de Michel de Nostradamus, este se dedicó a combatirla con relativo éxito, al asociar su propagación con la lamentable situación higiénica de la sociedad en ese tiempo.


Por ejemplo, luego de enterrar o incinerar a las víctimas de la peste, los sobrevivientes heredaban y usaban sus trajes contaminados y seguían viviendo en las casas sin ni siquiera limpiarlas. Nostradamus, que era médico, intuyó que estas malas prácticas eran las que atizaban la dura epidemia de la peste bubónica y comenzó a pedirle a la gente que quemaran las ropas de los difuntos y asearan los muros y pisos de las casas.

Viajó por muchos pueblos en esta dura campaña, aportando sus importantes consejos que fueron de gran utilidad para evitar tanta mortandad.

Ahora, médicos, enfermeras y especialistas de la salud han comenzado esta lucha para ayudar a controlar lo más pronto posible esta pandemia que nos ha hecho conscientes de nuestra fragilidad y vulnerabilidad.

Pero pase lo que pase, una cosa si es segura, el COVID-19 llegó para quedarse y convertirse finalmente en una enfermedad endémica.

lunes, 30 de marzo de 2020

ASTROPUERTA ABRIL DE 2020



Hola:

Vamos a aprovechar el tiempo disponible. Cursos en temas de astronomía gratuitos, en inglés y español en el siguiente enlace:

cerebro digital cursos online gratis

Y actividades de astronomía y el espacio para niños:
Caminos

En seguida los eventos y las efemérides históricas del mes de abril 2020.

Saludos

Germán Puerta
Bogotá, Colombia
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Facebook: Germán Puerta Restrepo

1. Principales eventos celestes de abril 2020

Miércoles 1 – Luna en cuarto creciente
Viernes 3 – Conjunción de Venus y las Pleiades
Miércoles 8 – Luna llena
Martes 14 – Luna en cuarto menguante
Martes 14 – Conjunción de la Luna y Júpiter
Miércoles 15 – Conjunción de la Luna y Saturno
Jueves 16 – Conjunción de la Luna y Marte
Jueves 23 – Luna nueva
Jueves 30 – Luna en cuarto creciente

2. Principales efemérides históricas de abril 2020

Jueves 2 – 1845: Primera fotografía del Sol
Viernes 3– 1966: La sonda Lunik 10, primera nave en orbitar la Luna
Viernes 10 – 2019: Se publica la primera imagen de un agujero negro
Sábado 12 – 1961: Yuri Gagarin, primer hombre en el espacio
Sábado 12 – 1981: Lanzamiento del Columbia, primer Transbordador Espacial
Martes 14 – 1629: Nace Christiaan Huygens, descubridor de la verdadera forma del anillo de Saturno                    
Viernes 17 - 2014: Se confirma el descubrimiento del exoplaneta Kepler-186f, el primero similar a la Tierra en tamaño, composición y distancia a la estrella
Domingo 19 – 1971: La Unión Soviética lanza la primera estación espacial, la Salyut 1
Jueves 23 – 1967: Accidente mortal del cosmonauta Vladimir Komarov en la nave Soyuz 1
Viernes 24 – 1970: China lanza su primer satélite artificial
Sábado 25 – 1990: Lanzamiento del Telescopio Espacial Hubble
Domingo 28 – 2001: Dennis de Tito, a bordo de la Estación Espacial Internacional, primer turista en el espacio                   
Nota 1: Esta información puede transmitirse libremente.

FESTIVAL DE ANCÓN 1971

Tres locos días de catarsis.

Bajo el lema Es cuestión de fe y nos unimos todos con música, se dio inicio al festival el 18 de junio.




La mayoría de las fotos son de Horacio Gil Ochoa.

Solo a Gonzalo Caro, "Carolo", se le pudo ocurrir un evento como este, que estaba en contravía con la "recatada"sociedad de esa Medellín de los años setentas. Carolo contó que concibió este evento durante un  sueño psicodélico que tuvo durante un paseo que hizo a San Andrés Islas, en compañía de la tropa nadaísta encabezada por Gonzalo Arango. Cuando les contó su idea todos rieron y le dijeron que estaba loco. Es que Carolo en ese momento era el más jóven del grupo y hasta le decían "la mascota". Por eso Gonzalo Arago dijo:
- "Muchachos, se nos enloqueció la mascota".


Gonzalo Caro Carolo en su Caverna

Solicitaron al alcalde de Medellín de esa época, Álvaro Villegas Moreno,el permiso para hacer el festival, y sorprendentemente en muy corto tiempo lo obtuvieron.

Para suerte de los organizadores el evento contó con el apoyo incondicional del alcalde, que por su papel en la realización fue calificado de forma exagerada como "el alcalde hippie" por el diario El Colombiano. 
Álvaro Villegas fue destituido por obra y gracia del cura Fernando Gómez, el de La Hora Católica, que desde la emisora y el púlpito prohibía asistir al festival, bajo la amenaza del pecado mortal. Curiosamente estas prohibiciones solo exacerban la curiosidad de la gente.




Entre el 18 y el 20 de junio de 1971 se realizó este festival en en La Estrella, Antioquia, municipio próximo a Medellín. Debido al impacto del evento en los medios y a la amplia difusión que tuvo, ha sido catalogado en numerosas ocasiones por la prensa como el "Woodstock colombiano".

Dicen que Carolo escogió el terreno de Ancón Sur para hacer el evento, porque lo visitaba con frecuencia por la abundancia de hongos alucinógenos que siempre encontraba allí.




Aunque no participé, si estuve "loliando"* desde la carretera, (Flecha). Abajo, en medio de una nube de humo, centenares de jóvenes disfrutaban la estridente música que no paró de sonar en esos tres días de amor y paz.
Llegar al sitio se me hizo eterno, pues la carretera no aguantó la caravana de carros y buses que colapsaron el tráfico.

Para llegar al lugar de la reunión había que pasar un puente provisional que habían instalado. Era cuestión de decidir si cruzarlo o no. Yo no lo crucé y preferí quedarme observando; además la entrada era con las boletas que habían vendido, dicen que no quedó ni una. Las boletas del encuentro se vendieron rápidamente en Cartelan Día, en el Pasaje Junín y en el Tijuana de Itagüí. Los hippies llegaron a Medellín al Parque Bolívar y allí a punta de dulzaina, guitarra y trova esperaron calmados la hora cero para partir al Parque de Ancón, en La Estrella. Se vendieron boletas a 13 pesos con 20 centavos, las cuales se agotaron rápidamente.

Yo estaba muy joven aún y estudiaba en un colegio católico, por eso tengo que reconocer que me amedrenté con ese ambienta tan extraño. Los vendedores de "Dulces pasaban con sus bandejas de madera pregonando su producto con una sola palabra:
- Cosa, cosa, cosa.
Así se le decía también al bareto: cosa.
* Loliando: Colombianismo: Curiosear


¿Pasar o no pasar? He ahí el dilema.

El puente de hierro y madera colocado por las autoridades sobre el río Medellín se volvió una autopista de hippies que eran requisados, superficialmente, por Gonzalo Caro, ‘Carolo’, que aparte de ser el encargado de decomisar el aguardiente, era reconocido como el gestor, promotor y creador del Festival. Quién iba a pensar que aquel hombre meses atrás se reconocía como integrante activo de los grupos de manifestantes de la Universidad de Antioquia, de esos que realizaron una serie de cuarenta manifestaciones que terminaron con la renuncia del alcalde Ignacio Vélez Escobar tras la visita del banquero David Rockefeller a Colombia en 1968.


El aroma de la canábis invadía la atmósfera y por el río Medellín vimos bajar arrastrados por la corriente a unos muchachos que fueron rescatados por la Cruz Roja. Algunos fueron atrapados por las aguas del río cuando intentaban vadearlo para entrar "de gorra"; por no tener el dinero para pagar la entrada. Otros si se lanzaron al río movidos por la euforia del momento. 

Cuando los veían bajar, todos lo alertaban a gritos: - AHÍ VA OTRO. Los rescatistas lanzaban sus manijas y los ponían a salvo. Milagrosamente nadie se ahogó. El río Medellín en ese sitio corría por un cause muy estrecho y lleno de rocas grandes. 

La gente llegó a La Estrella cómo pudo: en carro, en avión, jalando dedo o a pata, todo valía con tal de no perderse ese concierto histórico. Llegar a Ancón fue complicado por el trancón de vehículos que se armó. La juventud desenfrenada dormía en carpas, hamacas o en donde caían agotados por los "viajes". La comida y el agua se repartían entre todos y el que se animaba se botaba al río para refrescarse.



Leonardo Nieto, el dueño del Salón Versalles, fue el primero en patrocinar el festival. Cinco mil pesos de la época, más la responsabilidad de servir de fiador para que Manuel Arcila, el dueño del chance en la ciudad, le prestara al evento otros cincuenta mil a interés. Nieto quedaría tan contento con el festival que al momento de la devolución del dinero le dijo a ‘Carolo’ que dejara eso así, que aquel evento había sido un cambio radical. (Felipe Hincapié)


En un principio la entrada costaba 13 pesos con 20 centavos, pero llegó tanta gente que acabó siendo gratuito. 42 días demoró la organización del festival cuya atracción principal era una enorme tarima, de unos dos metros de altura, levantada a mitad de un potrero. Al lugar se ingresaba mediante un puente de madera que colgaba sobre el río Medellín. La empresa responsable del sonido era de Hernán Vélez y, según algunos comentarios en Facebook, era lo mejor que había en el país en aquella época.




Desde que se supieron las intenciones de ‘Carolo’ para con la ciudad las mentes más conservadoras pusieron el grito en el cielo. El mero hecho de pensar en un evento donde se juntarían los jóvenes hippies e ‘inbañables’ era para las altas esferas de la ciudad un despropósito, pues era la excusa perfecta, según ellos, a la perversión, el mal turismo, la aglomeración de vagos y desadaptados y a la humillación de toda la tradición cristiana que había tenido la culta, honorable y digna Medellín.


Tanto así que el padre Fernando Gómez Mejía, a través de su programa radial La Hora Católica, decretó que era pecado mortal ir a Ancón, lo que sin embargo aumentó la expectativa y las ganas de asistir de los jóvenes. “Como la gente no era tan mala, la mínima oportunidad de pecar la aprovechaban, y el pecado mortal era una oferta muy tentadora”, afirma ‘Carolo’.



Para asegurarse de que la fuerza pública no dañara la fiesta, lo primero que hicieron Gonzálo Caro y Humberto Caballero, los organizadores, fue conseguir el apoyo de las autoridades. El encargado de inaugurar la fiesta fue el alcalde Álvaro Villegas Moreno y La Real Sociedad del Estado, una banda de rock bogotana, arrancó con la música. Durante esos tres días llegaron personas de todo el país y de todas las clases sociales. 

“Nos conocimos todos los hippies de Colombia”, dice Augusto Martelo, un bajista conocido por tocar en la banda de rock Crash quién se presentó en el festival con dos grupos de rock: La Planta y Hope. Según Martelo, muchos extranjeros asistieron, atraídos por ese derroche de alegría y libertad. (Juan Sebastián Barriga Ossa)




Poco a poco la ciudad fue volviendo a su normalidad. Álvaro Villegas fue destituido por obra y gracia del cura Fernando Gómez, el de La Hora Católica. Los hippies se fueron a sus casas paulatinamente, los jóvenes se cortaron sus melenas, volvieron a misa y dejaron pasar aquel fin de semana donde no les importó nada, nadaron desnudos, probaron la marihuana o el LSD, perdieron la virginidad y conocieron el rock n roll. (De Ancón y otros demonios de la Medellín goda.) Felipe Hincapié.

Fue una catarsis, un grito de protesta  contra una educación que restringía, que anulaba la libertad de ser y hacer. Muchos volvieron a sus vidas transformados en seres libres y creativos, ajenos al miedo, dispuestos a enfrentar los retos de la vida. De allí surgieron grandes líderes, empresarios, músicos, escritores y artistas pletóricos de creatividad. 

Soñadores de sueños posibles. Ahora luego de más de cuarenta años son abuelos y abuelas amorosas, sexagenarios de bluyín y tenis a los que solo se les envejece su cédula.



lunes, 23 de marzo de 2020

LA MUERTE VIAJA EN ESCALERA

La muerte tenía veinte años cuando llegó al pueblo en un carro de escalera. Y no tenia guadaña, sino un machete que amolaba a su manera. Era el machete más filudo que habían visto en La Pradera. No era un esqueleto de negra túnica vestida; esta muerte era distinta, joven, melancólica y agorera.





Simón salió esa mañana del año cuarenta y cuatro a revisar sus cafetos luego de tomarse los tragos que le preparó su esposa. Apenas comenzaban a verse los destellos del sol que pronto saldrían sobre los verdes cerros del oriente. La neblina aún flotaba sobre el pastizal cuando tomó el camino que conducía a los cafetales.

Su hijo Jorgito resolvió seguirlo ese día, según él para ayudarle en sus tareas. Su padre se detuvo por un momento, y sonrió mientras le chantaba al niño su sombrero. Cuando llegaron al cultivo, Simón comenzó a retirar la mala hierva con su azadón, mientras Jorgito se internaba en los sembrados, comenzando a coger los granos más rojos, y echándolos en el sombrero.

Todo marchaba bien en esos parajes que ya se llenaban con los trinos de los sinsontes y los turpiales.

El silencio se rompió con el estruendo de una detonación. Jorgito corrió a buscar a su padre y antes de llegar al sitio, aterrado y escondido entre las ramas, pudo ver a su papá tirado en el piso con su camisa manchada con sangre; mientras un hombre lo remataba con otro balazo. 

El malvado miró hacia el sitio donde estaba el niño, pero no pudo verlo, pues este pudo contener el grito que se atoraba en su garganta.

Los años fueron pasando y Jorgito fue creciendo al lado de su amorosa madre. Con solo trece años era ya un muchacho alto y fornido que hacía los trabajos de la finca a las mil maravillas.

Pero ese grito aún seguía atorado, y el odio que sentía por el asesino, crecía día a día. por eso amolaba su machete hasta dejarlo como una navaja de afeitar. Ya sabía el nombre del infame, donde vivía y el motivo de su vil acto.

Resulta que el tipo quería, bajo amenazas, comprarle la finca a su padre por chichiguas. Ante tantas negativas se llenó de rabia y resolvió matarlo.

Ese grito quiere salir cada que recuerda esa triste mañana, pero sigue reprimiéndolo mientras lija su machete sobre la piedra de amolar. Toño Morales se llama el infame.

Averiguó por él. Dicen que desde ese día se fue del pueblo y vendió sus tierras. Pero ya tiene algunas pistas sobre su paradero.

Todos los domingos Jorge viaja en buses de escalera al pueblo vecino y recorre sus calles buscando entre el gentío al criminal. Han pasado veinte años desde el triste suceso, y paciencia es lo que le sobra. Él piensa que tarde o temprano se lo topará, para pasarle el filo del machete por la garganta.

Tenia Jorge veinte años cuando un domingo, desde el capacete del camión de escalera distinguió al objeto de su venganza. Se veía algo envejecido, peo sin duda era él. Se lanzó a la calle y corrió hasta alcanzarlo y cerrarle el camino. El hombre palideció, como  presintiendo que algo muy malo pasaba. Se dio vuelta e intentó huir, pero nada pudo hacer, pues el sol se reflejó un instante en el filo del machete que le rebanó la cabeza, 

En aquel pueblo aún recuerdan el grito feroz que se escuchó ese domingo.