Debió suceder más o menos en los años cincuentas, época en la que su protagonista ocupó la gerencia de la entonces más grande empresa textil de Colombia, Coltejer.![]() |
| Carlos J. Echavarría |
Debió suceder más o menos en los años cincuentas, época en la que su protagonista ocupó la gerencia de la entonces más grande empresa textil de Colombia, Coltejer.![]() |
| Carlos J. Echavarría |
Hasta hoy no he podido comprender por que la gente llora histéricamente en el momento de entrar el año nuevo, de niño no podía evitarlo y me unía al lloriqueo, pero del susto que me producía ver a tanta gente berreando a moco suelto.
El preámbulo año tras año era el mismo, a las doce menos cinco se interrumpía la fiesta por un instante mientras alguien ponía el disco “Faltan cinco pa las doce”: Faltan cinco pa las doce, el año va a terminar…, es un tema hipnótico que predispone a todos al berrido colectivo que está por estallar en la casa, en la ciudad, que digo, en todo este país de chillones de fin de año. En todos los rincones de la Patria escuchan el tema musical como si fuera el canto de una ceremonia misteriosa y esperan a que termine para lanzarse a llorar inconsolables y abrazar a quien se cruce en su camino, por cada abrazo la misma letanía:
Feliz año vecino, feliz año abuela, feliz año señor…, huy pero si este es el muñeco de año viejo… Ahora al conteo final de la emisora radial: 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0, comienza a tronar “el año viejo: ”Yo no olvido el año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas”…
En verdad no se acomoda este tema a nuestro momento histórico, con tanta violencia y con este invierno que parece diluvio y que solo nos trajo muchas víctimas y costosísimos daños. Pero aún así seguiremos escuchando la manida canción.
Truenan los muñecos de año nuevo, que más bien parecen bombas terroristas, rumba la guerra de harina que se arrojan entre si las hordas de borrachos que revuelven la gigantesca olla de sancocho callejero, adobado con sudor y babas.

El cerdo condenado a ser chicharrón es traído a su sitio de ejecución y si tiene suerte morirá con la primera cuchillada, pero casi nunca es así y deberá soportar un martirio antes de sucumbir, después de incontables intentos del improvisado matarife. La pólvora no puede faltar, mejor que falte el mercado y el arriendo de enero que la pólvora y el licor.
LOS AGÜEROS
Para la prosperidad.
PARA VIAJAR:
PARA QUITARSE LA SAL:

Ponerse interiores amarillos, pero al revés antes de la media noche y después ya ponérselos al derecho.
Colgar una mata de sábila detrás de la puerta de entrada.
PARA LA ARMONÍA
Este año no volveré a
- Fumar
- Ni a tomar
- No perderé el control cuando alguien me saque la rabia.
- Pagaré mis deudas.
- Haré ese arreglo en la casa que vengo aplazando hace varios años, como pasa el tiempo, este año si.
- Volveré a hacer más ejercicio y menos siestas.
- Buscaré el curso de inglés.
- Ni a…, bueno eso si quien sabe
Por esta época de navidad los buñuelos se convierten en Colombia y supongo que igual en muchos países Latinoamericanos en un plato esencial, su origen indudablemente es Español pero con el tiempo evolucionó hasta el que conocemos actualmente, con menos azúcar y más queso.
LOS CHURROS. Nos llegaron de España y se elaboran en México, Uruguay, Argentina, Chile, Colombia, Perú, República Dominicana, Costa Rica Venezuela y Cuba Efectivamente según Wikipedia tiene su origen en la repostería Española, en Perú son llamados picarones. Este plato tiene sus orígenes en los tiempos del Virreinato del Perú. Posiblemente una adaptación de los buñuelos españoles que consumían los conquistadores y la población de esclavos y que resultaban más caros.
Son típicos del Brasil, Es muy usual el día de Todos los Santos, 1 de Noviembre, junto con los Huesos de Santo, que son tubitos de mazapán rellenos de yema u otro dulce.
BUÑUELOS MANHATTAN
La consideraron incurable pero de posible tratamiento paliativo con remedios sencillos y económicos como el acetaminofén. "Anoto que seguramente las empresas de salud actuales se basaron en estos viejos estudios para aplicar tal tratamiento en sus clientes, perdón, en sus pacientes.
Todos en la cama o todos en el suelo
A una semana de andar Colón por esas tierras,
Pero vendrían días aciagos para los desdichados fumadores que se habían dejado influenciar por las tentadoras promesas de los anuncios publicitarios y del cine, en el que aparecían los ídolos de la pantalla grande aspirándolos con excitante placer, ahora recuerdo a Cantinflas con su infaltable cigarro. 
Ahora solo en forma jocosa y renovando mi convicción de que jamás esto me parece correcto, les mostraré el equilibrio que merece esta campaña de miedo. Como dicen que una imagen vale más que mil palabras veamos estas mientras sigo preparando otras que iré añadiendo. Retiré las anteriores porque en realidad son escabrosas.

Al mirarte contemplo el universo, el todo. Tus ojos negros fulgurantes como estrellas furtivas me miran de frente, como solo lo hacen los seres honestos y sinceros y escrutan el entorno con la curiosidad natural de sus años dorados.
Llegaste para regalarme tu ternura de primera, en estos años míos de tercera. Con solo verte, con oír tu voz, mi cuerpo vibra igual que la primera vez que mis nacientes hormonas hicieron su ancestral trabajo.
Eres el fresco guarapo con limón que sacia mi sed en los tórridos días y el rico chocolate caliente de mis noches frías.
Ahora en la penumbra y frente a la chimenea de la cabaña, te miro mientras atizas los leños que al renovar su fuego iluminan tu rostro con juguetones visos de luces amarillas, rojas y naranjas. Gracias por acompañarme en este tramo de mi vida y permitirme saborear el delicioso vino tinto de tu vida.
D.Z.R.
FELIZ CUMPLEAÑOS

De repente descubrí que estaba solo en la plataforma sur de la estación, esto me sorprendió pues hacía unos instantes esta bullía de pasajeros con el movimiento normal de las 12 del día, cuando todos abordan ansiosos los vagones para dirigirse a sus casas a tomar el almuerzo y luego regresar a la jornada de la tarde.
Que hacer en este mundo repleto de gente que camina por las calles como hormigas sin rumbo aparente. Que hacer cuando viajamos en medio de este conglomerado humano que solo busca su auto satisfacción, sin importarle nada lo que necesitan los demás.
Ah, la tecnología se ha ideado el remedio exacto. En medio de su infinita sabiduría descubrieron la compañía perfecta para esta sociedad asocial: La computadora, ordenador, portátil o P.C. La amiga perfecta, la que no nos recrimina y siempre está de acuerdo con nuestros caprichos.
Prefiero utilizarlas para enlazarme con las personas que preciso conectar evitando llenarlos de contactos innecesarios para presumir solo por su elevado número. Como por los gustos se venden los calamacos * he visto personas que acumulan miles de contactos, cosa que respeto pero hasta hoy no comprendo.